MAGDALENAS DE PLATANO

MAGDALENAS DE PLATANO

 

 

Hace ya unas semanas que no subo ninguna receta al blog y lo tenía algo olvidadillo, entre el  trabajo , la niña, los quehaceres diarios y que ahora en veranin hay que salir a la calle un poco más a tomar el aire… pero siempre hay que sacar un ratillo para hacer aquellas cosas que nos gustan y que a la vez nos ayudan a dispersar la mente (en mi caso es la repostería), así que ¡aquí estoy de nuevo!

¿A vosotros os pasa que de repente tenéis una temporada llena de antojillos culinarios? Me explico, tan pronto estoy unas semanas con antojo de cachopos (nuestra especialidad Asturiana) y me marco unos cuantos, como me da por el pulpo (ya sea a la gallega,con arroz etc) o estos días mismamente por la tortilla de patatas  (tengo las sartén de tortillas más que amortizada). ¿Soy la única o también os pasa que sois unos degustadores estacionales? Pues bien, estos días llevaba ya rucu rucu en la cabeza con la idea de hacer magdalenas . Voy a hacerlas hoy, pero al final no las hago. Voy hacerlas mañana pero al final tampoco me puse.. pues hay que hacerlas  si o si porque tengo antojo… y un día cualesquiera me pongo a ello en un santiamén y ¡voilá! , listas  para degustar durante unos días.

Estas magdalenas son copiosas (de tamaño considerable), doraditas por arriba , con un gran copete y muy muy jugosas por dentro. Llevan un poco de nata (yo aproveche una nata casera que me regalaron , si podéis disponer de ella muchísimo mejor) y algo de plátano para darles un toque diferente. Lo mas chic y para mi que le da el puntazo final sin duda son las lágrimas de chocolate, hacen una combinación perfecta. Son todo un vicio (en casa las devoramos) así que os animo a probarlas y ya me diréis si os han gustado. Como apunte os diré que si os apetece hacerlas en cantidades se conservan muy bien dentro de las latas de pastas de toda la vida o en envases herméticos.

 

INGREDIENTES

(18 unidades de tamaño generoso)

  • 400 g de harina de trigo.
  • 200 g de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 230 ml de aceite de girasol.
  • 150 ml de nata de montar.
  • 300 g de platanos (3 unidades grandes).
  • 1 sobre de levadura (tipo Royal).
  • Ralladura de limón (opcional).
  • 1 paquete de virutas o lágrimas de chocolate.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Con las cantidades arriba indicadas podemos obtener 18 unidades de magdalenas de un tamaño considerable. Si queremos hacer mas o menos  aumentamos o disminuimos las cantidades a proporción. Una vez que hemos escogido los moldes que  vamos a utilizar (siempre recomiendo introducirlos en flaneras o bandejas de magdalenas una vez rellenos) nos disponemos a elaborar la materia.

 

ELABORACION

  1. En primer lugar cogemos un bol e introducimos en él los plátanos troceados, los huevos, el azúcar, el aceite y la nata. Con la ayuda de una trituradora trituramos todo hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Añadimos la harina, la levadura química y la ralladura de limón. Con la batidora mezclamos todo hasta que quede bien unificado.
  3. Esparcimos las virutas de chocolate (dejamos unas pocas para poner por encima antes del horneado) y con la espátula las mezclamos bien por la masa.
  4.  Colocamos los moldes individuales en la bandeja de magdalenas, flaneras o directamente en la  bandeja de horno y procedemos a rellenarlos. Podemos utilizar una manga pastelera o bien la ayuda de una cuchara. Llenamos los moldes 3/4 de su capacidad y después dejamos que reposen 1 hora dentro de la nevera.
  5. Una vez reposada la masa precalentamos el horno a 220º por arriba y por abajo.  Esparcimos las virutas de chocolate que nos quedan por la superficie. A la hora de meter las magdalenas bajamos la temperatura a 200º y dejamos calor solo por abajo. Introducimos la bandeja en la segunda rejilla del horno empezando por abajo y horneamos 20 minutos. Los últimos 5 minutos ponemos el calor solo por la parte de arriba.

Pasado este tiempo veremos como hemos obtenido unas magdalenas doraditas por arriba y con un gran copete. La gran sorpresa llegará cuando una vez frías las probemos y veamos lo jugosas que quedan por dentro.

 

CON THERMOMIX

Con la thermomix vamos a obtener la masa de las magdalenas en un periquete. La cantidad arriba indicada da para 18 unidades bien proporcionadas, si queremos hacer mas o menos cambiamos los tiempos en proporción. Si ya disponéis de las capsulas (siempre recomiendo introducirlas de todas maneras dentro de flaneras o bandejas de magdalenas) vamos manos a la obra.

ELABORACION

  1. Introducimos en la thermomix los plátanos troceados, los huevos, el azúcar, el aceite y la nata. Programamos 30 segundos a velocidad 6, de manera que la mezcla quede bien unificada.
  2. Añadimos la harina, la levadura y la ralladura de limón. Mezclamos con giro a la izquierda 40 segundos en velocidad 6/2.
  3. Agregamos la virutas de chocolate (dejamos unas pocas  para poner antes del horneado por la superficie) y mezclamos unos segundos nada mas para que se dispersen por la masa.
  4. Con la ayuda de una manga pastelera o mismamente con una cuchara vamos rellenando las capsulas 3/4 de su capacidad. Una vez rellenas las introducimos en la nevera mínimo una hora.
  5. Pasado el tiempo de reposo, esparcimos el resto de virutas de chocolate por encima de las magdalenas. Precalentamos el horno a 220º con calor por arriba y por abajo. Cuando las vayamos a meter bajamos la temperatura a 200º y dejamos calor solo por abajo.  Colocamos la bandeja en la segunda rejilla empezando por abajo y  horneamos 20 minutos (los 5 últimos ponemos calor solo por arriba).

Una vez fuera del horno podemos comprobar que se ven doraditas por arriba, con un gran copete, y esponjadas y muy jugosas por dentro. Se deben de comer frías pero yo a veces no me aguanto y acabo cogiendo alguna recién horneada. Son todo un vicio…

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TARTA BIZCOMOUSSE

TARTA BIZCOMOUSSE

 

Hace ya un tiempillo que tenía ganas de subir esta receta,me había hablado muy bien una compañera de trabajo de la tarta. Ella la había visto en una revista de thermomix, la había probado y me recomendó que la hiciera, porque no me iba a arrepentir. Un día me lance y la verdad es que me gustó mucho, así que no pude dejar pasar la oportunidad de mostrárosla. Le hice algún que otro retoque , la ornamenté a mi gusto y aquí la tenéis, espero que os animéis vosotros también a degustarla.

La tarta es muy sencilla , esta compuesta principalmente por una base de bizcocho brownie y una capa gorda de mousse de chocolate. El bizcocho brownie, para los que no lo conozcáis, se trata de un dulce que no lleva levadura, y donde los ingredientes principales son el chocolate y las nueces. La mousse, por otro lado,  es una espuma donde se emplean las claras a punto de nieve para darle ese toque suave  y ligero que tanto nos encanta. La combinación de ambos, hacen de este un postre muy suave, nada empalagoso y con un sabor espectacular. Queda muy vistoso y es ideal para cualquier tipo de evento. Si os puede la curiosidad, venga, os animo a probarla, dejemos que el paladar se de un capricho de vez en cuando…

 

 

INGREDIENTES

MOLDE DE 28 CM DE DIÁMETRO.

Para el brownie:

  • 6 huevos.
  • 150 g de azúcar.
  • 160 g de mantequilla.
  • 120 g de chocolate negro.
  • 200 g de harina de trigo.
  • 120 g de nueces troceadas.
  • Sal.

Para la mousse:

  • 8 yemas de huevo.
  • 4 claras.
  • 180 g de azúcar.
  • 75 g de mantequilla.
  • 340 g de chocolate negro.
  • 4 hojas de gelatina.
  • 375 ml de nata para montar.

Para la decoración:

  • Fideos de chocolate.
  • Cerezas u otras frutas.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Esta tarta de bizcomousse esta formada por dos partes principales, un bizcocho brownie de base y una mousse de chocolate, el resto es todo ornamentación. Es un postre muy ligero, nada empalagoso, que se puede poner en cualquier comida, cena o merienda (mi cuñado hasta lo desayuna) y está de vicio. Si queréis ver lo sencillo que es elaborarlo podéis seguir leyendo…

ELABORACIÓN

Bizcocho brownie:

  1. En primer lugar vamos a realizar la base de bizcocho. Para ello cogemos un bol e introducimos la mantequilla y el chocolate negro (de chocolatina corriente) en trozos. Lo llevamos al microondas y calentamos revolviendo cada poco hasta obtener una crema uniforme. Después lo reservamos.
  2. En otro bol cascamos los huevos, agregamos el azúcar y con la ayuda de una batidora batimos hasta blanquear un poco la mezcla. Añadimos la crema de chocolate y seguimos batiendo un poco hasta unificarlo bien.
  3. Agregamos la harina, una pizca de sal y las nueces y seguimos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
  4. Cogemos un  molde desmoldable (yo utilicé uno de 28 cm de diámetro), lo untamos de aceite o mantequilla y espolvoreamos un poco de harina por él para facilitar mas tarde que el bizcocho salga bien. Introducimos la mezcla del brownie dentro y horneamos entre 15 a 20 minutos  a 180º.
  5. Una vez horneado dejamos que enfríe un poco para continuar con la mousse.

Nota:Si queremos que el bizcocho esté muy jugoso podemos calarlo por encima con un poco de almíbar, y si vemos que se abomba hacia arriba en el horneado  lo nivelamos recortándolo con el cuchillo.

Mousse de chocolate:

  1. Comenzamos colocando las hojas de gelatina dentro de una fuente con agua para que se vayan hidratando.
  2. En un bol colocamos el chocolate negro partido en trozos junto con la mantequilla. Lo introducimos al microondas y vamos calentando y revolviendo constantemente hasta obtener una crema de chocolate. Una vez lista añadimos las yemas de huevo y las hojas de gelatina hidratadas (deben de estar blanditas) y batimos con batidora hasta que quede bien unificado todo. Dejamos que enfríe un poco la mezcla.
  3. Mientras enfría la crema de chocolate cogemos un bol y montamos con batidora las yemas junto con la mitad del azúcar a punto de nieve, es  decir hasta conseguir un merenguillo. Cogemos otro recipiente  a parte y montamos la nata  con la otra mitad del azúcar. Reservamos las dos mezclas.
  4. Una vez que la crema de chocolate ha enfriado un poco vamos a ir añadiendo la nata montada y revolviendo suavemente con movimientos envolventes con una varilla. Cuando esté todo unificado vamos a ir haciendo lo mismo pero agregando la claras a punto de nieve.
  5. Una vez que tenemos lista la mousse la vertemos suavemente sobre el bizcocho brownie y dejamos que enfrié unas horas en nevera.

Ornamentación:

  1. Ahora  que ya  tenemos la tarta fría podemos cubrirla por encima con fideos de chocolate hasta tapar ligeramente la capa de mousse.
  2. Desmoldamos y decoramos por encima con algún trozo de fruta, por ejemplo con unas cerezas o unas pocas fresas.

 

CON THERMOMIX

Gracias a la thermomix podemos hacer en un periquete las dos partes principales que componen esta tarta, tanto la base de bizcocho brownie como la capa de mousse de chocolate. Ahorramos material de cocina, tiempo y espacio. Si la tenéis a punto, vamos a por la receta.

ELABORACIÓN

Bizcocho brownie:

  1. Introducimos en la thermomix el chocolate troceado junto con la mantequilla, colocamos la mariposa y programamos 6 minutos a 90º en velocidad 1. Reservamos la crema y quitamos la mariposa.
  2. Agregamos a la thermo (no hace falta que la limpiemos después del primer paso) los huevos junto con el azúcar. Batimos 3 minutos en velocidad 4.
  3. Añadimos la harina y y la sal y mezclamos 15 segundo en velocidad 3.
  4. Introducimos la crema de chocolate y mezclamos 25 segundos a velocidad 3.
  5. Por último incorporamos las nueces troceadas y mezclamos 15 segundos en velocidad 5.
  6. Engrasamos un molde desmoldable (yo utilicé uno de 28 cm de diámetro) con un poco de aceite o mantequilla y espolvoreamos harina para que no se nos pegue. Vertemos la mezcla y horneamos entre 15 y 20 minutos a 180º. Una vez horneado dejamos que el brownie enfríe un poco.

Nota:Si queremos que el bizcocho esté muy jugoso podemos calarlo por encima con un poco de almíbar, y si vemos que se abomba hacia arriba en el horneado  lo nivelamos recortándolo con el cuchillo.

Mousse de chocolate:

  1. En primer lugar sumergimos las hojas de gelatina dentro de agua para que vayan hidratándose.
  2. Introducimos en la thermo las yemas, las claras y el azúcar. Programamos 9 minutos a 70º en velocidad 3/2. Una vez transcurrido el tiempo volvemos a programarla 5 minutos mas pero esta vez sin temperatura. Reservamos la mezcla.
  3. Sin limpiar la thermomix vertemos la mantequilla y el chocolate a trozos  y anotamos 6 minutos a 80º en velocidad 2. Una vez listo añadimos las hojas de gelatina escurridas y mezclamos 3 minutos a velocidad 2.
  4. Añadimos la mezcla de huevos montados del punto 1 y mezclamos 15 segundos en velocidad 3.
  5. Por último agregamos la nata montada y mezclamos 25 segundos en velocidad 4.
  6. Vertemos la mousse sobre la base de bizcocho brownie y dejamos que enfríe en nevera unas horas.

Ornamentación:

  1. Una vez fría la tarta decoramos la superficie con fideos de chocolate hasta cubrir la mousse y desmoldamos.
  2. Por encima podemos darle un toque de color decorando con alguna fruta , como la cereza o la fresa. Así de sencillo obtenemos nuestra tarta bizcomousse.

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LAZOS DE CREMA

LAZOS DE CREMA

 

 

El otro día navegando con mi amigo google me di cuenta de una cosa, ¡No sabía como se llamaban este tipo de dulces!. ¡No puede ser!- me dije. Venga a insertar una y otra vez la palabra «mojí´´ o «mují´´ para contrastar información.  ¿Pero que le pasa hoy a la red? ¿Me va a decir a mi que estos dulces no son típicos? ¿Como es que hay tan poca información de ellos, si por lo menos aquí en Asturias (y me imagino que en otras provincias también) no fallan de presencia en cualquier pastelería?

Pues nada, apenas aparecía nada. Pero ay amigo, no es que no sean dulces conocidos, que si lo son, es que no están reconocidos con el nombre de mojí o mují, como toda la vida los he llamado desde que tengo uso de razón. Tanteando variantes acabé comprobando que como más se les conoce es como lazos de crema (cierto el nombre es bastante aclaratorio, ya que es una masa en forma de lazo rellena de crema), pero aquí no se les suele llamar así. ¡Ay google, a veces parece que lo sabes todo, pero otras pinchas un poco cuando te ponemos a prueba! Pues bien, no me enrollo más. Hace unos días se me antojo hacer unos mojís (yo seguiré llamándolos así) para una merienda y dicho y hecho me puse manos a la obra. ¿Queréis saber un poco de que se componen?

Los mojís están compuestos por una masa de bollería hojaldrada,  una crema pastelera y un baño de almíbar. La masa se suele dividir en tiras , enroscadas en espiral y conformando el dibujo de una especie de dulce de palmera o mariposa. Las alas están rellenas con la crema pastelera y por fuera  los lazos suelen tener un abrillantado a base de almíbar que les da un toque muy chic. A priori puede parecer difícil de elaborar , pero una vez que tenemos los tres componentes , el montaje es super sencillo a la par que entretenido. Si os apetece ver como va os invito a probar esta receta y que me digáis que os ha parecido el resultado.

 

INGREDIENTES

(Para 8 unidades bien proporcionadas)

Para el almíbar:

  • 150 ml de agua.
  • 150 g de azúcar.
  • Aroma de vainilla, coñac…

Para la crema pastelera:

  • 1 l de leche.
  • 80 g de maizena.
  • 4 huevos.
  • 250 g de azúcar.
  • Canela en rama.
  • Corteza de limón.

Para la masa de bollería hojaldrada:

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 35 g de mantequilla.
  • 75 ml de agua.
  • 75 ml de leche.
  • 75 g de azúcar.
  • 5 g de sal.
  • 2 huevos.
  • 200 g de mantequilla (en bloque para agregar al final).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para montar estos ricos lazos de  crema debemos obtener primero una masa de bollería hojaldrada, una crema pastelera para rellenarlos y un almíbar para pintarlos. Si queremos , podemos hacer el almíbar y la crema pastelera el día anterior, sino procederemos a primera hora del día en que los vamos a hornear para que les de tiempo a enfriar antes de utilizarlos.

ELABORACIÓN

Crema pastelera:

  1. Cogemos una cazuela, introducimos la leche , la rama de canela y la corteza de un limón. Llevamos a ebullición.
  2. Mientras se va calentando, en un bol a parte  batimos los huevos con el azúcar. Después añadimos la maizena y seguimos batiendo hasta que no veamos ningún grumo.
  3. Cuando la leche rompa a hervir sacamos la corteza de limón y la rama de canela , y a fuego lento introducimos la mezcla del punto dos y vamos revolviendo con varilla continuamente hasta que vaya espesando y adquiera una textura cremosa. En ese momento pasamos la crema a un bol de cristal, la tapamos a ras con film para que no cree costra y reservamos en  nevera  para utilizarla mas tarde.

Almibar:

  1. En un cazo ponemos el agua junto con el azúcar. Sin revolver dejamos que hierba.
  2. Una vez que rompa a hervir  lo retiramos del fuego y le añadimos si nos apetece un chorro de  licor, aroma o coñac. Reservamos para pintar los lazos una vez horneados.

Masa de bollería hojaldrada:

  1. Cogemos la harina y formamos un volcán sobre la mesa con ella. En el centro colocamos  el resto de ingredientes (mantequilla utilizaremos 35 g, los 200 g son para mas adelante). Amasamos todo bien con la manos y hacemos una bola con la masa que obtendremos. Le hacemos un corte en cruz por la parte de arriba, la enfilmamos y la llevamos a la nevera una media hora (si es mas tiempo no pasa nada).
  2. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).
  3. Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular (como si fuésemos a hacer masa de empanada). A partir de aquí vamos a comenzar a realizar tres vueltas simples con la masa.
  4. Tenemos la masa estirada, vamos a imaginar que  se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo con el rodillo  en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Cuando estemos haciendo este punto recomiendo espolvorear con harina  la mesa de trabajo y la masa a menudo  para evitar que se nos pueda pegar.

Montaje: 

  1. Ahora que tenemos los tres componentes que necesitamos vamos a darle forma al lazo de crema. Cogemos la masa de bollería hojaldrada y la estiramos sobre la mesa en forma rectangular hasta que quede un grosor de 3 mm aproximadamente. Dividimos toda la masa en tiras largas, de unos 3 cm de ancho. El largo de las tiras va determinar el tamaño del lazo, a mayor longitud mas amplio será el lazo.
  2. Cogemos cada una de las tiras y vamos enrollándolas en forma de espiral como si fuesen macarrones. Una vez que la tira está retorcida entera, sobre el papel de horno hacemos el dibujo de el lazo con ella. Cogemos los dos extremos de la linea y los llevamos hacia el centro de la misma formando las dos alas. Pegamos ambos extremos por debajo de la masa. Hacemos lo mismo con cada una de las tiras hasta terminar toda la masa.
  3. En el momento que tenemos el dibujo definido vamos a rellenar ambos espacios de las «alas´´ como digo yo, con la crema pastelera. Cogemos una manga, la rellenamos con la crema y los cubrimos. Haremos lo mismo con cada una de las piezas. Cuando estén rellenos todos los lazos vamos a dejarlos reposar un par de horas.
  4. Precalentamos el horno a 200º.  Una vez reposadas las piezas, pintamos todas las partes de las masas con un pincel y un poco de huevo batido. Acto seguido  horneamos  unos 20 minutos aproximadamente.
  5. Cuando tengamos los lazos fuera del horno cogemos el almíbar, los pincelamos con el hasta brillen con alegría y los dejamos enfriar. Siguiendo todos estas pautas podremos elaborar estos dulces  en nuestra casa cuando mas nos apetezca.

 

CON THERMOMIX

A la hora de elaborar los lazos de crema podemos tirar de la thermomix para hacer cada uno de los tres componentes que necesitamos, el almíbar, la crema pastelera y la masa de bollería hojaldrada. Tanto el almíbar como la crema se puede elaborar el día antes para no emplear demasiado tiempo en el mismo día, pero eso ya va a gusto de cada uno.

ELABORACIÓN

Para el almíbar:

  1. Introducimos en la thermo el agua y el azúcar y programamos 10 minutos a 100º en velocidad 2.
  2. Una vez listo podemos añadirle si nos apetece un poco de esencia de vainilla o algún tipo de licor. Dejamos que enfríe para abrillantar los lazos mas adelante.

Para la crema pastelera:

  1. Introducimos en la cubeta la leche, la corteza de limón y el palito de canela. Programamos 90º, 10 minutos a velocidad 1. Una vez listo retiramos la corteza y la canela.
  2. Añadimos los huevos, el azúcar y la maizena. Mezclamos unos segundos a velocidad 4  y programamos de 8 a 10 minutos ,a 90º en velocidad 3 con la mariposa.

Para la masa de bollería hojaldrada:

  1. Introducimos en la thermo la leche y la levadura y mezclamos 15 segundos en velocidad 4. Añadimos los 35 g de mantequilla , los huevos, el agua, el azúcar y la sal y programamos 10 segundos en velocidad 6. Integramos la harina y ponemos el programa espiga durante 30 segundos. Sacamos la masa de la thermo, la boleamos y le hacemos un corte en cruz por arriba. La enfilmamos y la llevamos a la nevera media hora.
  2. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).  Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular. Aquí es cuando comenzamos a hacer las vuelta simples.
  3. Tenemos el plastón estirado en forma rectangular como si fuésemos a hacer una empanada.  Pues bien, vamos a imaginar que la masa se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Durante este punto numero tres recomiendo espolvorear de continuo con harina la mesa de trabajo y la masa para evitar que se nos pueda pegar.

Montaje:

 

  1. Cogemos la masa de bollería hojaldrada y la estiramos sobre la mesa en forma rectangular hasta que quede un grosor de 3 mm aproximadamente. Dividimos toda la masa en tiras largas, de unos 3 cm de ancho. El largo de las tiras va determinar el tamaño del lazo, a mayor longitud mas amplio será el lazo.
  2. Cogemos cada una de las tiras y vamos enrollándolas en forma de espiral como si fuesen macarrones. Una vez que la tira está retorcida entera, sobre el papel de horno hacemos el dibujo de el lazo con ella. Cogemos los dos extremos de la linea y los llevamos hacia el centro de la misma formando las dos alas. Pegamos ambos extremos por debajo de la masa. Hacemos lo mismo con cada una de las tiras hasta terminar toda la masa.
  3. En el momento que tenemos el dibujo definido vamos a rellenar ambos espacios de las «alas´´, como digo yo, con la crema pastelera. Cogemos una manga, la rellenamos con la crema y los cubrimos. Haremos lo mismo con cada una de las piezas. Cuando estén rellenos todos los lazos vamos a dejarlos reposar un par de horas.
  4. Precalentamos el horno a 200º.  Una vez reposadas las piezas, pintamos todas las partes de las masas con un pincel y un poco de huevo batido. Acto seguido  horneamos  unos 20 minutos aproximadamente.
  5. Cuando tengamos los lazos fuera del horno cogemos el almíbar, los pincelamos con el para darles sabor y brillo y dejamos que enfríen. Así de sencillo podemos obtener estos dulces para sorprender en cualquier merienda o desayuno.

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CASADIELLAS

CASADIELLAS FRITAS

 

 

Las «Casadielles´´, junto con los Frixuelos, son sin duda uno de los dulces estrella de mi tierrina Asturiana. Se suelen comercializar en la región durante todo el año, pero sobre todo alcanzan su auge en la época de carnaval . En esas fechas podemos ver escaparates repletos y oler su aroma en los atardeceres de  muchos hogares. Son dulces que se elaboran con ingredientes muy básicos , de manera sencilla y de forma muy entretenida.

Para los que no os suenan mucho las casadiellas (no suelen encontrarse fuera de Asturias) os cuento un poco de que están compuestas.  La casadiella es una especie de empanadilla  pequeña que o bien se puede hacer frita, o bien con masa de hojaldre horneada. En la receta de hoy hablaremos de las  que se elaboran fritas.  Podeís encontrar muchas recetas, la masa es muy parecida en todas, pero los rellenos pueden variar un poco. En alguno se agrega vino o anís (para mi el anís es el elemento clave), como fruto seco se suele añadir la nuez (pero podemos encontrar alguno con una mezcla de nuez y avellana) , y como endulzante suele utilizarse azúcar o en su defecto miel.  Sea de un modo u otro con cualquier tipo de relleno están buenisimas.

A la hora de darles forma es muy sencillo. Solo hay que estirar la masa en forma de rectángulo, incorporarle un poco de relleno y envolverla como si fuera un cilindro. Con un tenedor se sellan los laterales (queda con forma de un saquito) y posteriormente se fríen. Si os apetece probar este dulce fantástico de nuez y anís aquí os dejo la receta explicada al detalle para que que pongáis en marcha vuestras habilidades reposteras.

 

INGREDIENTES

(Para 12 unidades)

Para la masa:

  • 170 ml de aceite de oliva.
  • 170 ml de vino blanco.
  • 1 yema de huevo.
  • 500 g de harina de trigo.
  • 1 cdta de levadura quimica (tipo Royal).
  • 1 cdta de sal.

Para el relleno:

  • 300 de nueces peladas.
  • 100 g de azúcar.
  • 6 cdas de anis.
  • 6 cdas de agua.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Antes de proceder con la receta os digo como apunte que tanto la masa como el relleno si os apetece podéis hacerlo todo el día anterior y al día siguiente el montaje y la elaboración. Conservándolo en nevera no hay ningún problema y el relleno incluso sabrá mejor reposado.

ELABORACIÓN

Masa:

  1. Lo primero que vamos a hacer es coger un bol grande. Dentro verteremos el aceite, el vino y la sal. Con una varilla batimos hasta mezclarlo todo bien. Agregamos la levadura y la yema y seguimos batiendo.
  2. Integramos la harina poco a poco y vamos revolviendo. Cuando empiece a soltarse del bol pasamos la masa a la mesa de trabajo y terminamos de mezclar todo a mano. Si la masa está muy pegajosa añadiremos un poco de harina. Una vez que tenemos todo bien unificado formamos una bola y la envolvemos en papel film. O bien la guardamos en nevera hasta el día siguiente si la queremos hacer con tiempo, o bien la dejamos un par de horas dentro a reposar.

Relleno:

  1. En primer lugar cogemos las nueces y las trituramos con un molinillo o robot de cocina. No es necesario reducirlas a polvillo del todo, con que quede fino es suficiente.
  2. Una vez que tenemos triturada la nuez, en un bol, la mezclamos bien junto con el anís, el agua y el azúcar. Reservamos el relleno para mas tarde o hasta el día siguiente si lo elaboráis antes.

Montaje:

  1. Enharinamos la mesa de trabajo y la masa que tenemos reposando en la nevera. Con un rodillo la vamos estirando poco a poco hasta dejar un grosor de 2 mm aproximadamente.
  2. Una vez estirada la masa vamos a recortar las piezas rectangulares que necesitamos para darle forma a la casadiella. Yo particularmente me hago una plantilla de cartón para plasmar el dibujo, mismamente aprovechando el cartón de una caja de galletas. Dibujamos un rectángulo de 10 x 13 cm y lo recortamos. Lo usamos de plantilla sobre la masa y con un cuchillo vamos cortando las piezas. Si preferís podéis hacerlo con una regla directamente sobre la masa o bien un poco a ojo.
  3. Cuando tengamos todos los rectángulos recortados procedemos a colocar el relleno. Con una cuchara vamos cogiendo pequeñas porciones y posándolas en el centro de cada figura (debe quedar al menos un margen de un cm por cada lado libre).
  4. Batimos un huevo. Con una brocha vamos pintando los margenes de los cuatro lados de cada pieza. El huevo nos hará la función de pegamento. Cuando estén pintados envolvemos cada figura como si fuese un cilindro y con un tenedor vamos sellando los dos extremos que quedan abiertos.
  5. Ponemos una sartén con aceite abundante (de manera que las casadiellas puedan flotar en el) a calentar. Una vez caliente, a fuego intermedio, vamos friéndolas poco a poco. Las añadimos con el cierre por la parte de abajo y cuando cojan color doradito abajo les damos vuelta para freír la parte de arriba. Una vez fuera de la sartén las rebozamos o espolvoreamos con un poco de azúcar blanquilla o glass y las dejamos enfriar para degustarlas cuando más nos plazca.

 

CON THERMOMIX

Para esta receta utilizaremos la thermomix para obtener la masa y el relleno. Ambos podemos hacerlos o bien el mismo día que elaboramos las casadielles o el día anterior dejándolos reposar en nevera.

ELABORACIÓN

Masa:

  1. Introducimos en la thermomix el aceite, el vino y la sal. Programamos 15 segundos a velocidad 3.
  2. Agregamos la levadura y la yema y mezclamos 10 segundos a velocidad 3.
  3. Añadimos la harina. Mezclamos 10 segundos en velocidad 4 y luego amasamos 2 minutos en espiga. La masa debe desprenderse bien, si esta demasiado pegajosa añadimos un poco de harina y mezclamos unos segundos.
  4. Sacamos la masa, hacemos una bola con ella y la envolvemos en film. La metemos en nevera hasta el día siguiente o un par de horas si queremos hacerlo todo en el mismo día.

Relleno:

  1. Introducimos toda la nuez en la thermomix y la trituramos 6 segundos en velocidad 5, de manera que quede reducida pero no llegue al punto de polvillo.
  2. Agregamos el anís, el azúcar y el agua y mezclamos 5 segundos en velocidad 5. Reservamos el relleno hasta el proceso de montaje.

Montaje:

  1. Una vez reposada la masa la sacamos de la nevera. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa y la estiramos con un rodillo a dos milímetros de grosor aproximadamente.
  2. Ahora que tenemos la masa extendida vamos a recortar piezas rectangulares de 10 x 13 cm. Para ello podemos usar una plantilla recortando un rectángulo de cartón con esas medidas (yo uso el de una caja de galletas) y posándolo sobre la masa para hacer el dibujo. Otra opción es utilizar una regla directamente sobre la masa o bien calcular un poco a ojo.
  3. Una vez recortadas las piezas rectangulares vamos a colocar una porción de relleno en el centro de cada una, de manera que al menos quede libre un centímetro de margen por cada lado.
  4. Batimos un huevo y con una brocha pintamos los 4 lados del margen para facilitar después el pegado.
  5. Enroscamos cada pieza en forma de cilindro y con un tenedor sellamos los dos lados que quedan abiertos, dejando la pieza como si fuera un saquito.
  6. Calentamos abundante aceite en una sartén (hasta el punto de que las casadiellas puedan flotar en él). A fuego intermedio vamos friéndolas poco a poco. Las introducimos con el pliegue hacia abajo y cuando la parte baja dore les damos la vuelta y freímos por el otro lado. Una vez fuera las rebozamos o espolvoreamos con azúcar y las dejamos enfriar para degustarlas posteriormente.

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BIZCOCHO DE CAFÉ

BIZCOCHO DE CAFÉ

 

 

¿Qué tendrán los bizcochos que tanto nos gustan?  Una de las opciones  que se nos vienen a la cabeza siempre que tenemos ganas de hacer merienda casera es el bizcocho. Este dulce abarca muchas variantes, hay diferentes bizcochos según la masa que utilicemos, y a si mismo dentro de una masa determinada podemos optar por potenciar un sabor u otro para hacerlo diferente. Hoy voy a aprovechar este post para hablaros de los  tipos de bizcocho a los que más acudimos en busca de ayuda, el bizcocho LIGERO , el SUPER LIGERO y el PESADO. De paso os contaré porque en algunos bizcochos no es necesario utilizar la levadura y cuando debemos emplearla.

El bizcocho LIGERO es aquel que no lleva grasa en su composición , prácticamente está formado por  huevos , azúcar y harina.  Puede ser CORRIENTE (se baten los huevos enteros con el azúcar) o de ESPUMA O SOLETILLA (se elaboran montando las claras con azúcar por un lado y las yemas con el resto del azúcar por otro lado , uniéndolo todo después).

El bizcocho SUPER LIGERO  se parece mucho al que se hace al vapor, pero se hornea durante muy poco tiempo. Como ejemplos tenemos los bocaditos al ron, los chachepos o capuchinos, las planchas y las tortillas.

El bizcocho PESADO, es sin duda, uno de los que mas elaboramos en nuestro hogar , y al que pertenece la receta que hoy os traigo.  Este tipo de bizcochos contiene grasa , y según la cantidad que lleve le debemos de añadir algún tipo de gasificante para que ayude a la subida. De ahí el hecho de utilizar levadura o no, si el bizcocho no lleva grasa no es necesario utilizarla, puesto que conseguimos una buena subida prolongando en estos casos el horneado con una cocción más lenta. Si la lleva en una amplia proporción si que debemos utilizarla. Si alguna vez tenéis duda , fijaros siempre en si la masa lleva grasa o no.

Después de esta mini clase (hoy me apetecía dar un poco la lata) voy a mostraros como hacer este rico bizcocho PESADO. Esponjoso, jugoso y con un sabor a café que que no se nos va a pasar por alto.

 

 

INGREDIENTES

  • 6 huevos.
  • 300 g de azúcar.
  • 2 yogures de sabor.
  • 180 ml de aceite de girasol.
  • 300 g de harina de trigo.
  • 1 sobre y medio de levadura en polvo tipo Royal.
  • 1 cdta de sal.
  • 6 cdtas de cafe soluble o Nescafé.
  • Licor de café o coñac.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar este bizcocho es tan sencillo como con cualquier otro. Nos hacemos con un bol y una batidora, y vamos agregando ingredientes poco a poco y batiendo, el resto es cuestión de horneado. Es una de las meriendas mas sencillas de elaborar y es muy difícil que siguiendo los pasos no os salga bien. Si os parece elegimos el molde que mas os guste (a mi me encantan los de diferentes formas) y comenzamos con la receta.

ELABORACIÓN

  1.  En primer lugar precalentamos el horno a 180 º con calor por arriba y por abajo. Escogemos el molde que mas nos gusta y lo engrasamos con un poco de aceite o mantequilla. Espolvoreamos harina por dentro hasta cubrirlo y comenzamos el batido.
  2. Nos hacemos con un bol grande e introducimos los huevos y el azúcar. Batimos con batidora un pedazo hasta blanquear bien la mezcla.
  3. Añadimos los yogures (pueden ser naturales o del sabor que mas nos apetezca) y el aceite. Seguimos batiendo.
  4. Integramos la levadura en polvo, un poquito de sal, un chorro de coñac o licor de café, la harina y el café. El café lo utilizaremos en polvo soluble. Yo particularmente utilicé el de Nescafé  (3 o 4 sobres) pero podemos optar al que mas nos apetezca (unas 6 cucharaditas estará bien). Una vez que tenemos todos los ingredientes dentro seguimos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
  5. Ahora que ya tenemos la masa liquida la volcamos sobre el molde. Horneamos en la bandeja central del horno unos 40 minutos aproximadamente o hasta que pinchando con un palillo este nos salga limpio (importante no abrir el horno en la primera media hora).
  6. Una vez listo sacamos el bizcocho del horno, dejamos que enfríe un poco y lo desmoldamos. El resultado , un tremendo dulce que podremos catar con un cafecito cuando queramos. 

 

CON THERMOMIX

En apenas unos minutos tenemos toda la mezcla lista para hornear nuestro bizcocho gracias a la thermomix. Si ya disponemos del molde que vamos a utilizar y tenemos todos los ingredientes listos comenzamos con la receta.

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Cogemos el molde que vamos a utilizar y lo untamos de aceite o mantequilla y posteriormente lo espolvoreamos con harina hasta que quede cubierto. Una vez engrasado nos ponemos con la mezcla.
  2. Introducimos en la thermo los huevos y el azúcar y batimos 6 minutos a 37º en velocidad 5.
  3. Agregamos el aceite y los yogures (pueden ser naturales o de sabores) y mezclamos 20 segundos en velocidad 3.
  4. Añadimos el resto de ingredientes, la sal, la levadura, la harina, un chorro de licor de café o de coñac y por último el café. Podemos utilizar  café en polvo soluble como mas nos guste, unas seis cucharaditas aproximadamente estarán bien. Yo particularmente utilice 3 sobres de Nescafé (si queremos potenciar mas el sabor 4). Mezclamos todo 30 segundos en velocidad 4.
  5. Introducimos la mezcla en el molde y la horneamos unos 40 minutos aproximadamente o hasta que pinchando con un palillo este nos salga limpio. (Acordaros que no debemos abrir el horno mínimo en la primera media hora).
  6. Una vez listo lo sacamos del horno , dejamos que enfríe un poco y desmoldamos. De esta manera obtendremos un bizcocho de café para merendar o comer cuando mas nos apetezca.

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BIZCOCHO DE CHOCOLATE

BIZCOCHO DE CHOCOLATE

 

 

Hace ya una temporadita que no elaboro un bizcocho casero. Esta semana pasada me dije para mi misma que ya tocaba. Aprovechando mi antojo constante de chocolate y que tenia una bolsita de cacao en polvo de hacer a la taza por el armario decidí hacerlo de choco. En cuestión de unos minutos estaba añadiendo el cacao y metiendo el molde en el horno. Hay postres riquisimos que se tardan un santiamén en hacerse. Esperé que enfriara un poquitin y lo desmoldé enseguida.

El resultado me gustó mucho, creció bastante, estaba jugosillo y con un sabor a chocolate tremendo. Se me ha ocurrido que es una buena propuesta para hacer otro día una tarta rellena con el. Anotacion un año despues de subir la receta, he utilizado el bizcocho en innumerables ocasiones para hacer tartas de cumpleaños  y siempre ha dado muy buen resultado. 

Hoy en día podemos hacer bizcochos de muy variopintos sabores, y siempre vamos a tener la certeza de que si lo hacemos en casa van a llevar azúcar y calorías, sí, igual que los comprados, pero son mucho mas sanos, sin conservantes y añadidos.

A mi personalmente los bizcochos que he probado por los centros comerciales no me gustan mucho porque los encuentro muy secos e insulsos, ya de comprarlos os recomiendo que lo hagáis en una pastelería o tienda de repostería que siempre van a ser mas resultones. Habrá excepciones, como todo, pero en general suelen estar mas jugosillo y ricos.

Si os apetece coger la opción de las varillas o la thermo, aquí os dejo la receta tan sencilla con la que obtener este bizcocho de chocolate. Ideal para un desayuno, merienda o incluso para hacer una buena tarta rellena de mermelada, crema de queso, de mantequilla, lo que mas os guste…

 

  INGREDIENTES

  • 6 huevos.
  • 180 ml de aceite de girasol.
  • 300 g de azúcar.
  • 300 g de harina de trigo.
  • 200 ml de leche.
  • 350 g de cacao en polvo de hacer a la taza.
  • 1 sobre y medio de levadura en polvo. 
  • Sal. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Si ya tenemos todos los ingredientes preparados encima de la mesa, solo nos hace falta ya un molde (hay de mil tipos, el que mas nos guste), un bol grande y una batidora. Elaborar este bizcocho va a ser muy rápido y sencillo y tras el horneado nos quedaremos sorprendidos con el resultado. Puede que empiecen a caer bizcochos caseros mas a menudo…

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a precalentar el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Escogemos un molde y lo engrasamos con un poco de mantequilla o aceite y lo espolvoreamos con harina.
  2. Mientras el horno calienta prepararemos la mezcla del bizcocho. En un bol o cuenco grande introducimos los huevos y el azúcar y con una batidora vamos a batir un buen pedazo hasta blanquear bien la mezcla. 
  3. Añadimos el aceite y la leche y seguimos batiendo para que se unifique bien todo.
  4. Integramos la harina , la levadura y la sal y volvemos a batir  hasta obtener una mezcla homogénea.
  5. Por último añadimos el cacao en polvo (yo utilizo chocolate de hacer a la taza, pero también podéis usar colacao) y batimos por ultima vez.
  6. Vertemos la masa liquida en el molde que hemos engrasado previamente, lo llevamos en la bandeja del horno a la segunda rendija empezando por abajo y horneamos sobre una hora o hasta que pinchando con un cuchillo este nos salga completamente limpio. 
  7. Dejamos enfriar un poco, desmoldamos  y ya tenemos nuestro bizcocho listo para acompañar con el cafelito. 

 

  CON THERMOMIX

Gracias a este gran aparato podremos hacer la mezcla del bizcocho muy rápidamente, en cuestión de diez minutos lo tendremos dentro del horno cogiendo altura y desprendiendo un aroma inconfundible. De vez en cuando hay que pegarse un caprichito en casa, y si lo elabora uno mismo , parece que presta mas,,, 

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo y engrasamos el molde que vamos a utilizar con un poco de aceite o mantequilla y lo espolvoreamos con un poco de harina. 
  2. Introducimos los huevos y el azúcar en la thermo y programamos 6 minutos a 37º en velocidad 5.
  3. Agregamos el aceite de girasol y la leche y mezclamos 20 segundos en velocidad 4.
  4. Añadimos el cacao, la harina, la levadura y la sal y mezclamos 1 minuto en velocidad 4. 
  5. Vertemos la masa liquida en el molde y llevamos el bizcocho en una bandeja a la segunda rendija del horno empezando por abajo. Horneamos sobre una hora o hasta que pinchando con un cuchillo este nos salga limpio (recomiendo siempre no abrir nunca el horno para comprobar como van los bizcochos mínimo en la primera media hora para evitar que se bajen).
  6. Una vez horneado lo dejamos enfriar un poco, desmoldamos y tenemos el bizcocho listo para degustar en cualquier momento. 

 

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CROISSANTS

CROISSANTS

   

Volvemos de nuevo a la carga, esta vez con una recetilla de bollería hojaldrada. ¿Alguna vez os habéis preguntado realmente como se denominan este tipo de dulces?  Siempre que he ido a comprarlos a un establecimiento los he pedido bajo el nombre de «curasán´´ , pero hay personas que lo llaman «croissant´´, en francés, o cruasán (en español). Cual ha sido mi sorpresa al investigar un poco, que hasta ahora lo había estado diciendo mal, pues el termino reconocido por la R.A.E. es cruasán, no curasán. Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo.

Pues bien, esta semana se me ha antojado hacer unos cruasanes para merendar, tal cual se ven, y para hacer en el desayuno, de otra manera . A primera hora me apetece mas abrirlos, tostarlos por ambos lados y untarles un poco de mantequilla y mermelada o miel.  Hacia mucho que no jugaba a darle vueltas simples a una masa, toda una técnica elaborada que conforma este tipo de dulces,  entretenida y no tan complicada como suele parecer. Los cruasanes se hacen a partir de una masa de bollería hojaldrada, es decir, una masa derivada del pan a la que añadimos grasa, en este caso mantequilla, integrándola de tal manera, que con las vueltas  obtenemos una materia conformada por capas de masa y capas de mantequilla intercaladas. Ésta masa  después la hornearemos en piezas  definidas para obtener nuestros dulces de croissant. 

Mucha gente le tiene un poco de miedo a este tipo de elaboraciones, pero no hay porqué tenerlo , siguiendo los pasos al pie de la letra, es muy sencillo. El único problema que podemos encontrar es que la mantequilla se nos vaya un poco entre capa y capa y se nos pegue a la mesa, pero espolvoreando continuamente la masa con harina durante el proceso esto no tiene por qué ocurrir. Una vez que obtenemos la masa y la dejamos reposar en nevera darle forma a las piezas ya es pan comido.  Os animo a probar y que me contéis que tal el resultado.

 

INGREDIENTES 

15 piezas de tamaño intermedio aproximadamente. 

Para el almíbar:

  • 150 ml de agua.
  • 150 g de azúcar. 

Para la masa de bollería hojaldrada:

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 35 g de mantequilla.
  • 75 ml de agua.
  • 75 ml de leche.
  • 75 g de azúcar.
  • 5 g de sal.
  • 2 huevos.
  • 200 g de mantequilla (en bloque para agregar al final).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar estos deliciosos cruasanes no tiene misterio ninguno, solo necesitamos crear la masa de bollería hojaldrada, darle la forma de media luna que suelen adoptar y tras el horneado pintarlos con un poco de almíbar para darles brillo. Si tenemos claro el proceso vamos a ello. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lo que vamos a hacer es obtener el almíbar con el que vamos a abrillantar los cruasanes después del horneado. Para ello llevamos a ebullición el agua con el azúcar en un cazo pequeño. Revolvemos bien y una vez que hierba lo retiramos del fuego y dejamos que enfríe. 
  2. Ahora que ya tenemos el almíbar vamos a obtener la masa de bollería hojaldrada. Hacemos un volcán con la harina e integramos en el centro el resto de ingredientes. Usaremos los 35 g de mantequilla, los 200 g no, ya que estos se utilizarán mas adelante. Amasamos todo con las manos hasta que quede bien integrado y hacemos una bola con la masa que obtuvimos. Le hacemos un corte en cruz por arriba, la enfilmamos y la llevamos media hora a la nevera (si es más tiempo no pasa nada).
  3. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).  Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular. Aquí es cuando comenzamos a hacer las vuelta simples.
  4. Tenemos el plastón estirado en forma rectangular como si fuésemos a hacer una empanada.  Pues bien, vamos a imaginar que la masa se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo con el rodillo en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Cuando estemos haciendo este punto recomiendo espolvorear con harina  la mesa de trabajo y la masa a menudo  para evitar que se nos pueda pegar.
  5. Después del reposo, cogemos  la masa, la desdoblamos y empezamos a hacer las piezas (la masa debe estar a un cm de grosor mas o menos). Con un cuchillo o corta-pizzas recortamos piezas en forma de triángulos isósceles (dos lados iguales y uno mas corto). El tamaño dependerá de lo grande que queramos los cruasanes, de modo que hacemos una prueba para tantear y luego ya nos hacemos una idea del que queremos. Para darle forma a las piezas es tan sencillo como coger el extremo mas corto e ir enrollándolo hacia delante , hacia la punta. Una vez enrollado doblamos los extremos del churro hacia dentro para darle forma de media luna y lo colocamos en la bandeja de horno forrada de papel. Cuando tengamos todas las piezas en la bandeja, algo separadas, las pincelamos con huevo batido, y las horneamos unos 15 minutos a 200º, más o menos hasta que se vean doradas.
  6. Fuera del horno abrillantamos con un pincel los cruasanes con el almíbar que hemos elaborado previamente y ya tenemos estos deliciosos dulces listos para deleitar a los paladares. 

 

CON THERMOMIX

Nos vamos a beneficiar de la thermo para obtener el almíbar y la masa antes de trabajarla de forma rápida, el resto del proceso se hará manualmente como en la forma tradicional. De una manera u de otra, está claro que los cruasanes van a salir para relamerse. 

ELABORACIÓN

  1. Lo primero  que vamos a hacer es obtener el almíbar con el que vamos a pintar los cruasanes justo después de su horneado. Para ello introducimos en la thermo el azúcar y el agua y programamos 10 minutos a 100º en velocidad 2. Una vez listo lo retiramos y dejamos que enfríe. 
  2. Ahora que ya tenemos el almíbar vamos a ir a por la masa de bollería hojaldrada. Para ello introducimos en la thermo la leche y la levadura y mezclamos 15 segundos en velocidad 4. Añadimos los 35 g de mantequilla , los huevos, el agua, el azúcar y la sal y programamos 10 segundos en velocidad 6. Integramos la harina y ponemos el programa espiga durante 30 segundos. Sacamos la masa de la thermo, la boleamos y le hacemos un corte en cruz por arriba. La enfilmamos y la llevamos a la nevera media hora. 
  3. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).  Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular. Aquí es cuando comenzamos a hacer las vuelta simples.
  4. Tenemos el plastón estirado en forma rectangular como si fuésemos a hacer una empanada.  Pues bien, vamos a imaginar que la masa se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Durante este punto numero cuatro recomiendo espolvorear de continuo con harina la mesa de trabajo y la masa para evitar que se nos pueda pegar. 
  5. Después del reposo, cogemos  la masa, la desdoblamos y empezamos a hacer las piezas (la masa debe estar a un cm de grosor mas o menos). Con un cuchillo o corta-pizzas recortamos piezas en forma de triángulos isósceles (dos lados iguales y uno mas corto). El tamaño dependerá de lo grande que queramos los cruasanes, de modo que hacemos una prueba para tantear y luego ya nos hacemos una idea del que queremos. Para darle forma a las piezas es tan sencillo como coger el extremo mas corto e ir enrollándolo hacia delante , hacia la punta. Una vez enrollado doblamos los extremos del churro hacia dentro para darle forma de media luna y lo colocamos en la bandeja de horno forrada de papel. Cuando tengamos todas las piezas en la bandeja, algo separadas, las pincelamos con huevo batido, y las horneamos unos 15 minutos a 200º, más o menos hasta que se vean doradas.
  6. Fuera del horno abrillantamos con un pincel los cruasanes con el almíbar que hemos elaborado previamente y ya los tenemos  listos para degustar. 

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PANETTONE

PANETTONE

 

 

 

Panettone elaborado en molde convencional y relleno de fruta escarchada.

 

Panettone elaborado en molde desechable y relleno de pepitas de chocolate.

 

Panettone fuera del molde desechable relleno de chocolate.

 

 

El panettone es sin lugar a dudas, uno de los dulces más clásicos de las fiestas navideñas, es difícil que no se deje caer por la mayoría de los hogares en la merienda o en el desayuno al menos una vez en toda la Navidad.   En mi caso, todos los años venía un panettone camuflado en la compra semanal, escondido entre los yogures y los cereales para pasarlo un poco desapercibido (al final el remordimiento de conciencia por pecar mucho con el dulce era el mismo) pero que me quitaran lo bailado, solo se vive una vez. Hace un par de años deje de comprarlos, me puse manos a la obra y empecé a elaborarlos  a mi gusto. 

El panettone tiene su origen en Italia hace más de cinco siglos, son muchas las leyendas que narran como se originó en la época Navideña y quien fue su creador pero a día de hoy no se sabe cual de ellas es verídica. Mas tarde se fue extendiendo a nivel mundial en las fechas señaladas.

Es un dulce que tiene mucho éxito dada su textura y ligereza. La masa es de tipo brioche (lleva leche incorporada), por fuera la corteza queda dorada y por dentro el panettone esta muy esponjado. Antiguamente se rellenaba de fruta confitada, pero hoy en día ha ido evolucionando y se le suele agregar un poco al gusto de cada uno, siendo lo mas usual quitando la fruta confitada, las uvas pasas, los frutos secos y las lagrimas de chocolate. Normalmente manda la tradición acompañarlo con un poco de vino o licores, pero siempre existe mi opción favorita que es la del cola-cao, el chocolate a la taza o el café. Lo que esta claro , es que lleve una compañía u otra el sabor del panettone casero es espectacular  y por ello hoy os propongo que probéis la receta  y estas navidades hagáis vuestro propio dulce.

¿Que tiene de complicada esta receta? Absolutamente nada. Lo único que hemos de tener en cuenta es que lleva dos tiempos de levado, uno mucho mas largo que el otro. Por ello recomiendo comenzar a elaborar la masa un día por la tarde y dejar el último levado que es el mas largo para la noche, de manera que al levantarnos ya tengamos la masa bien esponjada dentro del molde y únicamente tengamos que meterla al horno el tiempo correspondiente. Por lo demás , la masa es muy sencillita de elaborar. Os dejo la receta escrita y al final del todo varias imágenes del proceso para que veáis lo fácil que es. Espero que lo disfrutéis. 

 

INGREDIENTES

  • 3 huevos.
  • 90 ml de leche.
  • 60 ml de agua.
  • 125 g de azúcar.
  • 160 g de mantequilla.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 550 g de harina de fuerza.
  • Ralladura de limón.
  • 1 cda de agua de azahar.
  • 100g de pepitas de chocolate.
  • 100 g de fruta escarchada, pasas o frutos secos.
  • Sal 1 cdta.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar el panettone es muy sencillo siempre que respetemos los tiempos de levado, que son los que le dan esponjosidad a la masa. Se puede hacer el mismo día o bien podéis hacer como yo, preparar la masa por la tarde y dejar que leve toda la noche para hornearla por la mañana, eso ya va al gusto de cada uno. Las cantidades que arriba indico dan para un panettone de tamaño bastante considerable, si lo preferís mas normaluco, como los típicos de supermercado, podéis utilizar la mitad de ingredientes, o bien hacer dos panettones.  Para elaborarlo he utilizado un molde de 15 cm de diámetro y 15 cm de altura, y como la masa crece mucho para que no se desparrame lo forre alrededor con papel de horno facilitando la subida. Según el molde que utilicéis es bueno que lo forréis de alguna manera para evitar incidentes y esta es una forma sencilla de hacerlo. En otra ocasiones como se ve en las fotos utilizo los moldes desechables de tamaño grande (para un kilo de masa aproximadamente), son muy prácticos y tan validos como los clásicos. Abajo del todo después de las explicaciones para la thermomix tenemos varias imágenes del proceso para hacernos una idea práctica. 

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar lo que vamos a hacer es templar un poco la leche y diluir en ella la levadura hasta que se deshaga. 
  2. Con la harina, hacemos un volcán sobre la mesa de trabajo y en su interior vamos añadiendo la mezcla de leche y levadura y todos los ingredientes restantes menos los destinados a su relleno (chocolate, frutos secos, pasas etc…). Amasamos todo a mano durante cinco minutos hasta obtener una masa homogénea. La masa debe quedar algo pegajosa, podemos agregar una pizca de harina para hacer una bola con ella y que se nos desprenda de las manos, pero muy poca para no alterar la textura.
  3. Una vez que hacemos una bola con ella vamos a dejarla reposar en un bol en un  lugar cálido hasta que doble su volumen (hora y media  aproximadamente).
  4. Cuando la masa haya crecido lo suficiente la ponemos sobre la mesa y procedemos a desgasificarla. Para ello apretamos con los puños para sacarle el aire y volvemos a amasarla un par de minutos. Hacemos una bola de nuevo con ella y la estiramos con el rodillo de forma rectangular, como si fuésemos a hacer una empanada. Una vez estirada repartimos por encima las pepitas de chocolate, pasas , fruta confitada o frutos secos, lo que hayamos escogido para el relleno.
  5. Doblamos la masa  con la mano como si fuese un rodillo de tela en tres partes y volvemos a estirarla. Repetimos la operación una vez más y después hacemos una bola con ella, cogiendo las esquinas y sometiéndolas por debajo poco a poco hasta que vaya cogiendo la forma. Introducimos la bola en el molde ( previamente untado de aceite y forrado por los laterales con papel de horno para que no nos desborde la masa si es de los clásicos o simplemente untado en aceite si es de los desechables). Dejamos que leve en un lugar templado hasta que triplique su volumen (yo suelo dejarlo la noche entera). 
  6. Cuando la masa haya cogido altura suficiente cogemos una brocha de cocina y pintamos la superficie con leche. Horneamos a 180º aproximadamente unos 40 minutos ( a los 15-20 minutos de haberlo metido en el horno recomiendo taparlo por encima con papel albal para que no nos dore demasiado la superficie). Después del horneado debemos dejar enfriar el panettone boca abajo para que no pierda su forma durante dos o tres horas. Se suele hacer cruzando unas varillas por la parte baja y colgándolo entre dos superficies.  Si hacéis todos estos pasos, el panettone que os va a salir va a ser espectacular. ¿Os estáis empezando a animar?

 

CON THERMOMIX

Como he mencionado en la forma tradicional las cantidades arriba indicadas dan para un panettone de tamaño bastante proporcional, de manera que si preferís uno mas estándar podéis utilizar la mitad de ingredientes o bien hacer dos panettones por separado con esas cantidades. Es importante que utilicéis un molde apto para que pueda levar, yo usé uno de 15 cm de diámetro y de altura y lo forre por los laterales con papel vegetal para que luego la masa no se desparramara al crecer, de manera que podéis hacer un apaño con lo que tengáis o bien comprar moldes aptos para los panettone, que pueden ser rígidos o de usar y tirar. En las fotos de arriba podéis ver un panettone realizado en molde convencional y otro en molde desechable.  Dicho esto vamos a proceder con la receta, donde la thermomix juega un gran papel porque nos proporciona la masa de manera muy rápida y efectiva. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar introducimos en la thermo el agua y la leche y programamos 1 minuto a 37º en velocidad 1.
  2. Una vez templados los líquidos vamos a añadir la levadura fresca y mezclar 4 segundos en velocidad 4. 
  3. Agregamos los huevos, el azúcar, la ralladura, la mantequilla, el agua de azahar, la harina y la sal y mezclamos todo 15 segundos en velocidad 4. Después amasamos en posición espiga 6 minutos. Si la masa esta muy pegajosa añadimos un poco mas de harina y mezclamos un segundo en velocidad espiga. Sacamos la masa y hacemos una bola con ella. Podemos añadir una pizca de harina para que se desprenda bien pero lo justo para darle la forma porque debe mantener esa textura un poco pegajosa que adquiere. 
  4. Dejamos reposar la masa en un bol en un lugar cálido hasta que doble su volumen (una hora y media aproximadamente).
  5. A partir de aquí ya no utilizaremos la thermomix asi que el proceso es exactamente igual al descrito anteriormente. Cuando la masa haya crecido lo suficiente la ponemos sobre la mesa y procedemos a desgasificarla. Para ello apretamos con los puños para sacarle el aire y volvemos a amasarla un par de minutos. Hacemos una bola de nuevo con ella y la estiramos con el rodillo de forma rectangular, como si fuésemos a hacer una empanada. Una vez estirada repartimos por encima las pepitas de chocolate, pasas, fruta confitada o frutos secos, lo que hayamos escogido para el relleno.
  6. Doblamos la masa  con la mano como si fuese un rodillo de tela en tres partes y volvemos a estirarla. Repetimos la operación una vez más y después hacemos una bola con ella, cogiendo las esquinas y sometiéndolas por debajo poco a poco hasta que vaya cogiendo la forma.Introducimos la bola en el molde ( previamente untado de aceite y forrado por los laterales con papel de horno para que no nos desborde la masa si es de los clásicos o simplemente untado en aceite si es de los desechables). Dejamos que leve en un lugar templado hasta que triplique su volumen (yo suelo dejarlo la noche entera). 
  7. Cuando la masa haya cogido altura suficiente cogemos una brocha de cocina y pintamos la superficie con leche. Horneamos a 180º aproximadamente unos 40 minutos ( a los 15-20 minutos de haberlo metido en el horno recomiendo taparlo por encima con papel albal para que no nos dore demasiado la superficie). Después del horneado se debe dejar enfriar el panettone boca abajo para que no pierda su forma durante dos o tres horas. Se suele hacer cruzando unas varillas por la parte baja y colgándolo entre dos superficies. Si realizáis todos estos pasos este dulce tiene el éxito asegurado. 

 

 

Masa antes del primer levado.

Masa tras el reposo.

Masa estirada en forma rectangular.

Relleno extendido (en este caso utilicé pepitas de chocolate).

Masa doblada. Ambos laterales hacia el centro.

Le damos forma redonda para dejarlo reposar de nuevo.

Dejamos que repose dentro del molde untado en aceite toda la noche.

Masa después de levar toda la noche.

Panettone horneado.

 

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BIZCOCHO DE AVELLANAS

BIZCOCHO DE AVELLANAS

   

Esta semana la receta que os traigo viene cargada de uno de los frutos secos más ricos y nutritivos que nos podemos encontrar, la avellana, rica en magnesio y vitamina E y B, nutriente ideal contra el envejecimiento y gran fortalecedor del sistema nervioso.

En el jardín de mi madre tenemos un par de árbolitos que a fecha de septiembre u octubre todos los años están dejando caer cantidades considerables  de fruto en el prado. Uno de los árboles da avellanas grandes y el otro mas pequeñitas (para mi gusto más ricas) y después de recolectarlas todas tenemos un gran cúmulo para experimentar durante todo el año con ellas. Por consiguiente, para comenzar a dar uso a la nueva cosecha decidí hacer un bizcocho de avellana para estrenar este ingrediente en el blog.

El bizcocho que hoy os traigo se puede decir que es inconfundible, destaca el sabor del fruto por encima de todo, y gracias al toque de la miel, la combinación es explosiva. Suave y esponjado, es ideal para cualquier merienda o desayuno, y como siempre digo, lo casero prima por encima de lo comprado , siempre va a ser mas natural y sin conservantes. Os animo a seguir la receta y prender el horno ya, una delicia así no se puede dejar escapar…

 

  INGREDIENTES

  • 6 huevos.
  • 200 g de azúcar.
  • 100 g de miel.
  • 150 ml de aceite de girasol.
  • 2 yogures de plátano (sabor opcional).
  • 300 g de harina de trigo.
  • 200 g de avellanas tostadas y molidas. 
  • 2 sobres de levadura (tipo Royal).
  • Sal.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar este bizcocho es muy sencillo, una vez que tenemos las avellanas tostadas y molidas  hacemos la mezcla en un santiamén y lo metemos  directo al horno. Yo utilizo avellanas enteras, por tanto tengo que quitarles la cascara, hornearlas y triturarlas para añadirlas al bizcocho, pero si vosotros las vais a comprar,  podéis coger directamente un paquete con el fruto molido en el supermercado, evitando de esta manera los pasos previos.

 ELABORACIÓN

  1. Si tenemos las avellanas enteras las partimos eliminando las cascaras hasta obtener la cantidad indicada y las introducimos en la bandeja del horno. Las horneamos 20 minutos a 150º. Una vez listas las dejamos enfriar un poco y después les quitamos la piel frotándolas con las manos (si queda algún resto de piel no pasa nada). Cuando estén todas peladas  las trituramos hasta reducirlas a polvo con un molinillo o una maquina adaptada para ello. Después las reservamos. 
  2. Precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Escogemos el molde que vamos a utilizar y lo engrasamos con aceite o mantequilla y un poco de harina. 
  3. Cogemos un bol grande e introducimos en él los huevos y el azúcar. Batimos con una batidora hasta blanquear la mezcla un poco. 
  4. Agregamos la miel, el aceite y los yogures (pueden ser naturales o de sabores) y seguimos batiendo hasta unificar bien todo. 
  5. Añadimos la harina, la avellana (tostada y triturada), la levadura y la sal y volvemos a batir hasta obtener una mezcla homogénea. Introducimos la materia en el molde y lo llevamos en la bandeja al segundo hueco del horno empezando por abajo. 
  6. Quitamos el calor por encima, dejando solo por abajo (para facilitar la subida)  y horneamos unos 40 minutos o hasta que pinchando con un palillo este nos salga limpio. 
  7. Dejamos que enfríe un poco y desmoldamos con cuidado. Podemos decorarlo como más nos guste, en este caso yo lo rocié con un poco de azúcar glass. 

 

CON THERMOMIX

Con la thermomix vamos a elaborar el bizcocho de forma muy simple, además nos vendrá bien para triturar las avellanas en caso de que las tengamos enteras. 

ELABORACIÓN

  1. Si tenemos las avellanas con cascara lo primero que vamos a hacer es prepararlas para su posterior uso. Para ello picamos la cantidad indicada arriba y las extendemos por la bandeja del horno. Las horneamos unos 20 minutos a 150º y una vez fuera dejamos que enfríen un poco. Con las manos vamos frotándolas hasta que la piel se desprenda (si queda una poca no pasa nada) y acto seguido las trituramos hasta reducirlas a polvo con la thermomix. Para ello las ponemos varios segundos a velocidad progresiva hasta que quede como arenilla.
  2. Precalentamos el horno con calor por arriba y por abajo a 180º y engrasamos el molde que vamos a utilizar con aceite o mantequilla y un poco de harina. 
  3. Introducimos en la thermomix los huevos y el azúcar y programamos 6 minutos a 37º en velocidad 5.
  4. Agregamos la miel, el aceite y los yogures (pueden ser naturales o de sabores) y mezclamos 20 segundos en velocidad 3. 
  5. Por último añadimos la harina, la levadura, la avellana reducida y la sal y mezclamos 30 segundos en velocidad 4. Volcamos la mezcla dentro del molde. 
  6. Quitamos el calor del horno por la parte de arriba dejando solo que de por debajo y metemos el bizcocho en la segunda rejilla empezando por abajo. Horneamos unos 40 minutos o hasta que pinchando con un palillo este nos salga limpio. 
  7. Una vez horneado dejamos que enfríe un poco y desmoldamos. Decoramos al gusto de cada uno, yo en este caso esparcí un poco de azúcar glass por encima. 

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TARTA DE LOS DOMINGOS


TARTA DE LOS DOMINGOS

 

 

Como hace ya algún tiempo que no elaboro una tarta y esta semana estuve de antojillo (me da la risa porque suelo estarlo a menudo, pero alguna excusa tengo que poner),  cogí mano de la lista de  mis recetas pendientes y me puse a la tarea con devoción.

He de reconocer que nunca había oído hablar de esta tarta, fue hace unos meses cuando una compañera de trabajo me puso al día con ella. Me dijo que era tan mítica como la tarta de la abuela. Es el típico postre que se hace muy rapidillo, utilizando esas texturas dulces que tanto nos gustan. Vamos, una tarta más de las que podemos encontrarnos en cualquier hogar un domingo cualquiera… 

Efectivamente, tenía muy buena pinta, la elaboré por aquel entonces y me encantó, estaba buenísima. Desde entonces tengo el run run en la cabeza de subirla al blog. Una cosa por otra, aún no me había puesto, así que esta semana me lance a por ello. Sobra decir que es un autentico vicio, elaboré tres tartas estos días y las estuve paseando por las casas de la familia de un lado a otro (atiborrándolos a ellos y atiborrándome yo). Cuando algo me gusta mucho acabo repitiendo la receta una y otra vez, no me canso.  

Observaciones: Esta receta esta subida hace ya varios meses y voy poco a poco actualizándola. En el día de hoy (20/02/2022) he cambiado la foto principal y he añadido el proceso de la receta al final del post también en imágenes, una a una, con todos los pasos a seguir.

 

INGREDIENTES

Para las capas de galleta:

  • 1 paquete de galletas tipo María.
  • Leche tibia para remojarlas.

Para la crema pastelera:

  • 750 ml de leche.
  • 200 g de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 60 g de Maizena.
  • Corteza de limón y una rama de canela (para la forma tradicional).
  • Canela en polvo y corteza de limón (para la thermomix).

Para la nata montada:

  • 750 ml de nata para montar.
  • 80 g de azúcar glass.
  • 2 cdas de queso cremoso (tipo Philadelphia).

Para el toffe:

  • 150 ml de nata para cocinar.
  • 125 g de azúcar.
  • 75g de mantequilla.

 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Las cantidades que están indicadas son para realizar la tarta en un molde de 24-28 cm de diámetro y dan lugar a 8-10 raciones abundantes con las que degustar un buen postre de sobremesa. Es muy sencillo de elaborar y el resultado es dulcemente exitoso.

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a elaborar la crema pastelera. Para ello cogemos un cazo e introducimos en él la leche, la rama de canela y la corteza de limón. Llevamos todo a ebullición a fuego intermedio. Mientras calienta, en un bol batimos a parte  los huevos, el azúcar y la maizena. Una vez que la leche rompe a hervir retiramos la canela y la corteza y añadimos la mezcla del bol. Revolvemos con una varilla de continuo mientras la materia va espesando. Una vez que hierve y adquiere la textura cremosa podemos retirarla del fuego.
  2. Ahora que tenemos la crema vamos a empezar a componer la tarta. Cogemos el molde donde la vamos a hacer y cubrimos la base con galletas, no importa que queden huecos. Volcamos un poco de crema por encima para que reblandezcan y colocamos otra capa de galletas tapando los huecos para que queden salteadas. Volcamos el resto de la crema y alisamos un poco la superficie con una cuchara. Dejamos que espese algo durante media hora.
  3. Encima de la crema vamos a poner otra capa de galletas, esta vez con una es suficiente. Antes de esparcirlas las remojamos un poco en leche tibia para que ablanden.
  4. Una vez lista la capa de galletas vamos a por la de nata. Para ello introducimos en un bol la nata, el azúcar glass y las dos cucharadas de queso cremoso (el queso nos ayudará a espesar) y batimos sin parar hasta que monte  todo. Para que monte mejor recomiendo meter las varillas de la batidora media hora previamente en el congelador. Una vez que tenemos la nata montada (sabremos que está lista cuando cojamos un cucharada, le demos la vuelta y ésta no se caiga) la esparcimos encima de la galleta y con una cuchara vamos aplanando bien por todos lados hasta que quede la superficie lisa.
  5. Por último nos queda la crema de toffe para bañar la superficie.  En una sartén elaboramos un caramelo con el azúcar y las dos cucharadas de agua. Simplemente dejamos que se haga solo, a fuego intermedio, y sin revolver. Cuidado que no se nos queme, nada mas que esté liquido y de un color clarito ya está listo. Lo que si podemos hacer es menear un poco la sartén de vez en cuando. Cuando el caramelo esté liquido bajamos el fuego al mínimo y le vamos añadiendo poco a poco la nata de cocinar (previamente templada en el microondas). Una vez que esté mezclado añadimos la mantequilla a temperatura ambiente en trocitos pequeños revolviendo hasta que se funda bien. Ahora que tenemos el toffe lo introducimos en un recipiente de cristal y dejamos que enfríe lo suficiente. Cuando esté prácticamente frío ya podemos bañar la tarta por encima con el. Dejamos la tarta  unas horas en nevera y luego ya la tendremos lista para desmoldar y servir.

 

CON THERMOMIX

La tarta que hoy os traigo es muy sencilla de hacer, y si para encima disponemos de la thermomix los tiempos para hacer la crema pastelera, la nata montada y el toffe se reducen muchísimo, de manera que no hay excusa para no ponernos manos a la obra. Las cantidades indicadas  van acordes para un molde de 24-28 cm de diámetro y aproximadamente salen unas 8-10 raciones considerables.

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a comenzar elaborando la crema pastelera. Para ello metemos en la thermo todos los ingredientes necesarios y la programamos 14 minutos a 90º en velocidad 3 con la mariposa colocada. Una vez que la tenemos lista retiramos la piel de limón y comenzamos a componer la tarta.
  2. Extendemos por la base del molde que vamos a utilizar galletas tipo María cubriéndola, volcamos un poco de crema en caliente por encima para que reblandezcan y extendemos otra capa de galletas tapando los agujeritos que quedan en la anterior de manera que queden las galletas salteadas. Cubrimos con el resto de crema pastelera y alisamos la superficie con una cuchara. Dejamos enfriar media hora.
  3. Cuando la crema haya espesado un poco esparcimos galletas por encima, esta vez solo una tanda, remojándolas previamente en leche tibia para que reblandezcan.
  4. Ahora que tenemos la primera capa de crema lista vamos a por la segunda, la de nata montada. Colocamos la mariposa en la thermomix una vez limpia, y agregamos los ingredientes correspondientes. La programamos a velocidad 3 1/2 sin tiempo, hasta que monte bien. Hay que tener cuidado de no pasarse y parar la maquina cada poco para que no se corte. Sabremos que esta montada cuando al coger una cucharada y darle la vuelta la nata no caiga. Una vez lista la extendemos por encima de las galletas reblandecidas y alisamos bien con una cuchara por encima presionando por todos lados para que no queden huecos.
  5. Tenemos la capa de crema y la de nata extendidas, con lo cual ahora solo nos hace falta darle un baño de toffe por encima. Para ello hacemos un caramelo con el azúcar y dos cucharadas de agua en la sartén. Lo dejamos a fuego intermedio hacerse solo, sin revolver. Podemos menear un poco la sartén de cuando en cuando. Cuidado de no quemar el caramelo, porque sino le daría mal gusto a la tarta. En el momento en que esté liquido, con un color clarito, estaría listo. Mientras se hace introducimos en la thermo, una vez limpia, la nata y la mantequilla y programamos 2 minutos a 100º en velocidad 4. Cuando el caramelo esté liquido programamos la thermo 2 minutos más a 100º en velocidad 1 y vamos añadiéndolo por el bocal poco a poco. Cuando termine introducimos el toffe en un bol de cristal y dejamos que enfríe. En el momento que ya esté  frío ya podemos bañar la tarta con el y dejarla en nevera unas horas o hasta el día siguiente , cuando desmoldaremos y serviremos al gusto.

 

PROCESO DE ELABORACION PASO A PASO

 

1.Cubrimos la superficie con galletas.

 

2. Cubrimos las galletas con la mitad de la crema pastelera y alisamos la superficie.

3. Intercalamos otra capa de galletas.

4. Cubrimos las galleta con el resto de la crema pastelera y alisamos la superficie.

5. Intercalamos la ultima tanda de galletas , esta vez previamente reblandecidas en leche tibia.

6. Elaboramos la crema de nata, la extendemos y alisamos la superficie.

7. Hacemos el caramelo en una sartén y acabamos de elaborar el toffe en ella si lo hacemos de forma tradicional o en la thermomix si la vamos a utilizar.

8. Una vez que obtenemos el toffe dejamos que enfríe completamente.

9. Cuando el toffe esté frío lo extendemos por la superficie, dejamos que la tarta repose un poco y a la nevera.

 

10. Resultado final.

 

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