GALLETAS DE MANTEQUILLA

GALLETAS DE MANTEQUILLA

 

 

 

¡Adiós a la Navidad! Se va acercando febrero y vamos dejando atrás las festividades navideñas y con ello toda la repostería tematizada. Le decimos un hasta pronto a los turrones, los roscones, el panettone que tanto nos trae de cabeza y esos polvorones que solemos reservar para esos días tan señalados.

Ahora, antes de darle la bienvenida a la semana santa que se va acercando poco a poco y con ello a nuestra repostería acorde a la época, tenemos un pequeño inciso donde podemos volver a los dulces clásicos de siempre. Y para clásico lo que hoy os traigo, una delicia que nunca pasara de moda. Ya sea por su sencillez, por sus sabores de siempre o porque pega con cualquier merienda o desayuno, las galletas de mantequilla es un imprescindible que no podemos dejar de elaborar de vez en cuando.

Estas galletas, como su propia denominación indica, están elaboradas principalmente con mantequilla, este es el ingrediente estrella que las hacen tan características. Se elaboran con otros componentes muy básicos de la repostería, harina, azúcar, huevos y algún aromatizante.

La receta es muy sencilla puesto que solo hay que integrar ingredientes , estirar la masa, recortar y hornear, y una vez listas podemos decorarlas o no, lo que mas nos apetezca. Si os apetece ornamentarlas hoy os traigo un ejemplo de como hacerlo, a partir de un glaseado de azúcar.

Como os he dicho la receta no tiene ciencia ninguna, es muy fácil de hacer. Lo que si os puede llevar un poco de cabeza (sobre todo si sois tan perfeccionistas como me gusta ser a mi) es la decoración con glaseado. Elaborarlo es muy sencillo, pero que luego queden los trazos firmes y precisos no tanto, hay que cogerle el punto y una vez cogido ya es coser y cantar.

Aprovechando esta elaboración he estado dándole vueltas al tema de decorar con glaseado. Primero hice unas pruebas con los típicos bolígrafos de silicona que encontramos en cualquier mercado, los rellene y luego me dispuse a escribir con ellos. El resultado no me convenció, los trazos no eran firmes y estables y yo soy muy maniática y me gusta que las cosas salgan bien. Total, me fui a una tienda especializada de repostería y pedí consejo sobre como era la forma más precisa de decorar.

La chica de la tienda me asesoró muy bien, me dijo que lo ideal es utilizar mangas desechables pequeñas y boquillas finas. Para escribir trazos las boquillas del numero 3 están muy bien, y para escribir letras incluso con las del numero 2 quedan genial.

 

 

Una vez elaborado el glaseado hay que utilizarlo en el momento en que se encuentra en modo pasta de dientes, cremoso (hay que tener en cuenta que con el paso de los minutos va endureciendo). Y otro apunte importante es que a la hora de escribir o dibujar no debemos tocar la galleta con la boquilla, sino ir dejando que el glaseado caiga a una distancia prudencial (milímetros) sobre la galleta mientras decoramos. Siguiendo estos pequeños consejos la decoración queda muy fina y precisa.

Claro está que podemos utilizar los bolígrafos de silicona como los llamo yo o otros métodos, sobre todo si son para nuestro consumo propio. Pero si os apetece perfeccionar la decoración porque  queréis regalar las galletas o tenéis algún encargo como me ocurre a mi de vez en cuando ese es el método mas eficaz. Además, como dice el refrán, la práctica hace al maestro, así que a base de insistir una y otra vez todo sale…

 

INGREDIENTES

15 unidades grandes.

Para la masa:

  • 2 huevos.
  • 200 g de mantequilla.
  • 180 g de azúcar.
  • 450 g de harina de trigo.
  • Sal.
  • Esencia de vainilla, ralladura de naranja o limón. 

Para la decoración:

  • 200 g de azúcar glass.
  • Una clara de huevo.
  • Unas gotas de limón. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Con la ayuda de una batidora y luego de forma manual obtenemos la masa muy rápidamente. Después estiramos con un rodillo y le damos forma a las galletas. Horneamos y una vez que enfríen decoramos al gusto. 

 

ELABORACION

  1. En primer lugar cortamos los 200 g de mantequilla en trocitos (mejor si está a temperatura ambiente). Lo juntamos con los 180 g de azúcar y con la ayuda de una batidora lo mezclamos todo. En este punto podemos utilizar el azúcar glass si queremos, en mi caso utilizo el normal porque me gusta mas granulado. 
  2. Hacemos un volcán sobre la mesa de trabajo con los 450 g de harina normal. Colocamos en su interior la mezcla de mantequilla y azúcar, los dos huevos, una pizca de sal y el aroma que mas nos guste (esencia de vainilla, ralladura de naranja o limón…).
  3. Con las manos integramos todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y hacemos una bola con ella. Se trata solo de juntar ingredientes, no es necesario amasar.
  4. Si la masa está muy blandita podemos llevarla un rato a la nevera. Si se puede manejar bien yo la estiraría acto seguido.
  5. Con la ayuda de un rodillo extendemos una porción de la masa al grosor que mas nos guste. Para que las piezas no se peguen os recomiendo estirarlas sobre papel de horno, espolvoreando un poco de harina por debajo y por encima de la masa.
  6. Una vez que la hemos extendido con un cortapastas vamos recortando piezas y colocándolas sobre la bandeja de horno ligeramente separadas. Extendemos el resto de la masa, los recortes…hasta terminarla toda. Con las cantidades arriba indicadas suele dar para dos bandejas.
  7. Horneamos 12 minutos a 180º cada bandeja. Aunque veamos las galletas con un color blanquecino al final del horneado es normal, quedan con ese aspecto, no es que estén crudas y haya que aumentar horneado.
  8. Dejamos que las galletas enfríen y procedemos con la decoración si nos apetece adornarlas. Yo os propongo utilizar glaseado para escribir letras, números, trazos… Para ello cogemos un bol y introducimos una clara de 30 g aproximadamente. Con la batidora batimos a punto de nieve y cuando este espumosa vamos añadiendo las gotas de limón y poco a poco el azúcar glass. Batiremos hasta conseguir una textura cremosa. Como me asesoraron en una tienda de repostería hasta que de la sensación de que se parece a la pasta de dientes.
  9. En el momento en que el glaseado esté listo lo pasamos a una manga. Recomiendo decorar con una manga pastelera pequeña desechable con boquillas finas (para letras del numero 2 y para trazos del 2 o 3). Es la forma de hacer los dibujos o contenidos lo mas precisos posibles.
  10. Una vez rellenada la manga probamos la consistencia y cuando esté lo mas manejable posible (va endureciendo) procedemos a decorar. Un pequeño consejo es que no peguéis la boquilla a la galleta, sino ir dejando que caiga a unos milímetros de la masa el glaseado, de esta manera es mas preciso y manejable.
  11. Cuando tengamos todas las galletas decoradas dejamos que el glaseado enfríe y ya tenemos listo este manjar ideal para compartir con un buen vaso de leche calentito.
  12. A la hora de conservarlas podemos guardarlas en envases herméticamente cerrados o en las típicas latas de galletas (nos aguantan varios días).

 

CON THERMOMIX

Crear estas galletas es de lo más sencillo. Tan solo tenemos que unificar los ingredientes de la masa en unos pasos con nuestra thermo y a partir de ahí ya podemos darle forma y hornearlas. La masa no necesita reposo. Una vez que salen del horno dejamos que enfríen, elaboramos un glaseado si nos apetece y decoramos al gusto. 

 

ELABORACION

  1.  Introducimos en la thermo los 180 g de azúcar. Si nos apetece podemos triturarla a velocidad progresiva 7-10 durante un minuto para convertirlo en glass. En mi caso no me gusta hacerlo porque me encanta sentir el azúcar granulado al masticar la galleta. 
  2. Agregamos los 200 g de mantequilla partida en trocitos (a temperatura ambiente si es posible). Posteriormente introducimos los 450 g de harina de trigo corriente y una pizca de sal. Mezclamos 15 segundos en velocidad 5. 
  3. Incorporamos los 2 huevos y el aroma que mas nos apetezca. Yo suelo optar por esencia de vainilla, pero si no la tenemos podemos utilizar ralladura de naranja o de limón. Mezclamos de nuevo 15 segundos en velocidad 5.
  4. Volcamos la masa sobre la mesa y con las manos acabamos de mezclarla y hacemos una bola con ella. 
  5. Ahora que ya tenemos la masa procedemos a darle forma a las galletas. A la hora de estirarla suelo coger una porción y extenderla sobre papel de horno previamente enharinado (así evitamos que se nos puedan pegar las piezas a la mesa de trabajo). Una pizca de harina por debajo, una pizca por arriba y estiramos con el rodillo al grosor que mas nos gusten (a mi me encantan gorditas).
  6. Con la ayuda de un corta-pastas vamos recortando piezas y colocándolas un pelín separadas sobre la bandeja de horno. Así hasta terminar toda la masa. Con la cantidad que os he indicado hay que hornear dos bandejas, aconsejo que sea por separado, no a la vez. 
  7. Horneamos cada bandeja unos 12 minutos exactos a 180º. Aunque nos parezca que salen con un color muy claro o que puedan estar crudas a simple vista no es así, por dentro quedan bien hechas. 
  8. Una vez horneadas dejamos que enfríen para proceder con la decoración. Elaborar el glaseado es muy sencillo. Introducimos en la thermo 200 g de azúcar y los convertimos en glass triturándolo un minuto en velocidad progresiva 7-10 o utilizamos glass comprado. Tengo que decir que aunque la thermo triture muy bien el azúcar no queda tan fino como el comprado y la consistencia es mucho mejor con el azúcar muy fino. 
  9. Añadimos unas gotas de limón y la clara de huevo (30 g aproximadamente) y colocamos la mariposa. Programamos 4 minutos a 37º en velocidad 3 y medio. 
  10. En el momento en que el glaseado está listo no debemos dejarlo mucho tiempo parado. Siempre hay que utilizarlo cuando este en modo cremoso ( como la pasta de dientes). Para decorar con una precisión fina recomiendo utilizar una manga pastelera desechable pequeña con una boquilla fina. Para letras boquillas del numero 2 y para trazos del numero 3. 
  11. Después de rellenar la manga probamos la consistencia y cuando la veamos favorable vamos haciendo trazos, números, letras, lo que mas nos apetezca para decorarlas. Una vez ornamentadas dejamos que el glaseado enfríe y luego ya podemos darle el uso que mas nos apetezca. 
  12. Para conservarlas aguantan perfectamente unos días en envases herméticamente cerrados o en las típicas latas de galletas. 

 

Este tipo de galletas es ideal para aprovecharlas como regalo para cualquier evento que se nos tercie. Por ejemplo estas que os dejo aquí debajo me las encargaron para un cumpleaños y las personalice con el nombre en glaseado.

 

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ALMENDRAS RELLENAS

ALMENDRAS RELLENAS

 

 

Diciembre, el mes más festivo del año. Estamos en pleno apogeo navideño y aún quedan por llegar los días mas emblemáticos donde nos ponemos las botas como si no hubiera mañana. Si, ya se lo que estáis pensando, nos las ponemos ya desde que los turrones empiezan a asomar allá por noviembre en cualquier tienda o supermercado. Tenéis razón, entramos al trapo muy rápidamente, pero ¡que nos quiten lo bailado! Las navidades son para disfrutarlas y si requiere de ensayos, pues hay que ir probando poco a poco…

Y de ensayos va la entrada que hoy os traigo, unas increíbles almendras rellenas.  La he editado y publicado ahora pero ya hace unas semanas que preparé alguna remesa. Lo que os había dicho, hay que ir practicando…

Normalmente siempre llevan lo mismo, almendra, avellana, azúcar y chocolates. Podemos jugar un poco con las cantidades pero el relleno con estos ingredientes está espectacular. En la mayoría de las recetas vais a encontrar la misma cantidad de avellana que de almendra. En mi caso he subido un poco la de la almendra y rebajado la de la avellana. Considero que la avellana es mas aceitosa que la almendra  y no quería muy untuoso el relleno. Hice la prueba así y me gustó, pero podéis utilizar mitad y mitad, lo que mas rabia os de.

La elaboración es muy sencilla, tan solo tenemos que mezclar los frutos secos tostados y el azúcar todo triturado junto con los chocolates derretidos. Mezclamos hasta formar una pasta, rellenamos las cascaras y pegamos unas con otras. Ya sea de forma tradicional o con la thermomix va todo muy rápido y el resultado no tiene nada que envidiar a las almendras que compramos por ahí. Creo que hasta os van a gustar más.

Como puntualización diría que hay un pequeño handicap o por lo menos en mi caso ha sido así. Se trata de las cascaras. En mi ciudad (soy de Gijón) no he sido capaz de encontrarlas a la venta al por menor. Si alguno sois de aquí y sabéis de algún sitio os agradecería que me hablaseis de el. Si os ocurre lo mismo que a mi podéis pedirlas por Internet. Al final fue la solución que encontré. Pinchando aquí encontrareis el enlace de la pagina. A mi me tardaron en venir 4-5 días y todo llego perfecto. Vienen 250 mitades con lo cual os dan para 125 almendras rellenas.

Os recomiendo que las probéis, son un autentico manjar, y si están buenas recién hechas, al tercer día, cuando está el relleno reposado saben todavía mejor. ¿Queréis sorprender en la mesa? Pues venga, haceros con unas ricas cascarillas y a elaborar.

 

 

INGREDIENTES

Para 40-50 almendras rellenas.

  • 100 mitades de cascaras.
  • 100 g de avellana tostada.
  • 150 g de almendra tostada.
  • 125 g de azúcar.
  • 50 g de chocolate con leche.
  • 50 g de chocolate blanco.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar esta delicia navideña de forma muy sencilla vamos a necesitar de la ayuda de un robot o molinillo de cocina con el que poder triturar el azúcar y los frutos secos tostados. Una vez que tenemos los ingredientes listos fundimos el chocolate, mezclamos todo y le damos forma a las almendras. 

 

ELABORACION

  1. Para hacer el relleno de las almendras debemos utilizar los frutos secos tostados. Si los tenemos al natural podemos dorarlos en la sartén a fuego intermedio revolviéndolos constantemente hasta que estén tostados o podemos hornearlos a 180º unos 15-20 minutos. Después dejamos que enfríen. 
  2. Con la ayuda de un robot de cocina o molinillo trituramos los 125 g de azúcar hasta convertirlo en glass y lo reservamos.
  3. Cogemos los 100 g de avellana y los 150 g de almendra tostada y los trituramos también hasta que queden bien finos (sin que llegue a formarse una pasta). Reservamos de nuevo.
  4. Troceamos los 50 g de chocolate blanco y los 50 g de chocolate con leche y los introducimos en un recipiente apto para el baño maría. Colocamos el recipiente sobre otro relleno de agua y lo llevamos a fuego intermedio. Revolvemos el chocolate hasta que este completamente fundido.
  5. Una vez fundido mezclamos el chocolate con los frutos secos triturados y el azúcar glass con una cucharilla hasta formar una pasta homogénea.
  6. Rellenamos cada cascara con la pasta que hemos elaborado y alisamos la superficie con un cuchillo. Una vez que terminamos con todo el relleno pegamos cada cascara con otra pareja. Si hemos rellenado de mas y nos sobresale por los laterales la crema podemos recortarla y alisar. 
  7. Ahora que tenemos nuestras almendras rellenas ya podemos degustarlas cuando mas nos apetezca. Para conservarlas os recomiendo guardarlas en envases que cierren herméticamente o en las típicas latas de galletas de toda la vida. Aguantan varios días e incluso me atrevería a decir que el tercer día están aun mas ricas, pues el relleno ya ha reposado y está mas compacto, menos untuoso. 

 

CON THERMOMIX

Con la ayuda de la thermo vamos a hacer la crema a la velocidad del relámpago. Después tan solo tenemos que rellenar las mitades, alisar la superficie y pegar unas con otras. Como vais a comprobar es una receta que no da nada de trabajo y la cantidad de unidades que nos salen es generosa. 

 

ELABORACION

  1. Para esta receta necesitamos los frutos secos tostados. Si los compramos directamente tostados nos saltamos este paso. Si los tenemos al natural debemos prepararlos en casa. Para dorarlos al horno los introducimos unos 15 minutos a 180º revolviendo a mitad de horneado y luego dejamos enfriar fuera. También podemos ponerlos en la sartén a fuego intermedio y revolver poco a poco hasta que estén tostados. 
  2.  Introducimos en la thermo  los 125 g de azúcar y lo trituramos hasta convertirlo en glass un minuto a velocidad progresiva 7-10. Lo reservamos fuera.
  3. Trituramos los frutos secos tostados 15 segundos en velocidad 8. Reservamos también fuera de la thermo. 
  4. Incorporamos los 50 g de chocolate blanco y los 50 g de chocolate con leche en la maquina y lo trituramos unos segundos con el turbo hasta que quede fino. A continuación lo fundimos 4 minutos a 50º en velocidad 2.
  5. Agregamos al chocolate fundido el azúcar glass y los frutos secos triturados y mezclamos todo 15 segundos en velocidad 6.
  6. Con un cuchillo de untar rellenamos todas las mitades de oblea y alisamos un poco la superficie. 
  7. Para finalizar tan solo tenemos que pegar mitad con mitad hasta obtener todas las almendras rellenas. Si el relleno nos sobresale un poco por los laterales porque las hemos cargado mucho podemos quitar los sobrantes con el cuchillo.
  8. Así de fácil tenemos este manjar navideño que os va a sorprender. Para conservarlo nos aguanta perfectamente en envases cerrados herméticamente o en las típicas latas de galletas. De hecho, al tercer día es cuando mejor saben porque el relleno ya esta reposado. 

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GALLETAS DE CASTAÑAS

GALLETAS DE CASTAÑAS

 

 

 

Nos encontramos en pleno otoño, disfrutando de la temporada al aire libre siempre que las condiciones meteorológicas nos lo permiten. Aquí en Asturias nuestro tiempo se caracteriza por ser bastante lluvioso en estos meses de seronda. Sin embargo, este año el agua parece que nos está dando algo de tregua. Hemos tenido y tenemos días muy buenos, y estos días hay que aprovecharlos al máximo antes de darle la bienvenida al paraguas.

Una de las actividades muy comunes por la zona que cada vez más personas practicamos en otoño es la de ir a la gueta, es decir, a recoger o pañar castañas al aire libre en las zonas donde mas abundan los castaños. Nos encanta ir con las bolsas vacías, enfundarnos unos guantes y pasarnos un buen rato recogiendo castañas que ya se han caído de los arboles. Las separamos de la envoltura de erizo que las recubre (pinchan un poco) y llenamos las bolsas todo lo que podamos. ¡Cuando hemos terminado nos vamos a casa mas contentos que unas castañuelas!

Después de la recogida tenemos varios días para darles uso (hay quien las congela para disponer de ellas durante mucho tiempo). Una forma muy común que tenemos de cocinarlas como he mencionado en varias recetas es asándolas en el horno o freidora de aire, cociéndolas en agua, elaborándolas a la plancha en una sartén o plancha de cocina… incluso al microondas se pueden hacer. Acompañadas de un buen vaso de leche, con un chocolate o un buen café, ¡están de muerte! 

La castaña como os podéis imaginar también se puede utilizar como ingrediente para la cocina y pastelería , incluso se puede reducir a harina y utilizarla como tal. En la web podéis encontrar varias elaboraciones, la receta de la harina, magdalenas, bizcocho, incluso una deliciosa tarta elaborada con esta gran fruto seco. Y para añadir un botón mas, hoy os traigo una nueva preparación, unas deliciosas galletas con sabor a castaña que no os van a dejar indiferentes.

¿Os apetece algo diferente para picotear o marcaros una buena merienda? Pues esta es vuestra receta, no perdáis detalle. 

 

INGREDIENTES

Para 15 galletas aproximadamente.

  • 225 g de castañas (sin la piel exterior).
  • 125 g de harina de trigo. 
  • 100 g de azúcar glass (normal para la thermo).
  • 50 g de mantequilla.
  • 1 huevo.
  • Sal.
  • Canela.

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar estas galletas vamos a cocinar las castañas, reducirlas a harina y mezclar esta harina con el resto de ingredientes. Llevamos la masa a la nevera a reposar un ratito y después damos forma a la masa y horneamos.

 

ELABORACION

  1. En primer lugar comenzaremos la receta cocinando las castañas. Con la ayuda de un cuchillo vamos a quitarles la piel de afuera e ir pesándolas hasta obtener 225 g aproximadamente. Una vez que las tenemos peladas las introducimos en una olla y las cubrimos bien de agua. Las llevamos a ebullición y cuando el agua rompa a hervir dejamos que se cocinen 30 minutos. 
  2. Colamos las castañas después de la cocción, dejamos que enfríen algo y con el cuchillo vamos quitándoles poco a poco la pielecilla que las recubre. De la cantidad que nos quede vamos a coger 175 g y con un molinillo o robot de  cocina trituramos todo hasta reducirlo a harina. El resto de castaña lo reservamos para decorar mas tarde. 
  3. Encima de la mesa de trabajo hacemos un volcán con la harina de trigo, la harina de castaña y una pizca de sal. En el interior introducimos el resto de ingredientes, 1 huevo, 50 g de mantequilla a temperatura ambiente, 100 g de azúcar glass y un poco de canela en polvo. 
  4.  Integramos con las manos todos los ingredientes hasta que queden bien mezclados y hacemos una bola con la masa. Si la masa esta muy pegajosa añadimos un poco mas de harina de trigo, pero solo lo justo para poder manejarla. Una vez que tenemos la bola hecha, la enfilmamos y la llevamos media hora a la nevera. 
  5. Transcurrido el tiempo de reposo ya podemos estirar la masa con un rodillo sobre la encimera al grosor que mas nos guste (quedan muy bien con medio centímetro de altura mas o menos).
  6. Cogemos un corta- pastas y vamos recortando piezas y colocándolas levemente separadas sobre papel de horno en la bandeja que vayamos a hornear. Si utilizamos mas de una bandeja recomiendo siempre hornear de una en una.
  7. Una vez que tenemos las galletas definidas batimos un huevo y con la ayuda de un pincel pincelamos la superficie de forma muy sutil, lo justo para que dore un poquito. 
  8. Si nos apetece y nos ha sobrado castaña de la cocción podemos repartir unos trocitos por encima de las galletas para decorarlas. 
  9. Horneamos a 180º unos 10-15 minutos o hasta que estén doradas. Dejamos enfriar fuera del horno y ya tenemos nuestras galletas listas para degustar cuando mas nos apetezcan. 
  10. Para conservarlas durante unos días aguantan perfectamente en cualquier envase hermético o en las típicas latas de galletas de toda la vida. 

 

CON THERMOMIX

Para obtener la masa de estas galletas tan solo debemos preparar la castaña en el varoma, reducirla con golpes de turbo y después integrar el resto de ingredientes. Una vez que tenemos la masa la dejamos reposar en nevera, estiramos, damos forma y galletas directas al horno. 

 

ELABORACION

  1. En primer lugar vamos a preparar las castañas para reducirlas y utilizarlas como harina. Para ello les quitamos la piel exterior y las vamos introduciendo en el recipiente varoma. Como luego hay que eliminar la piel interior y se va reducir un poco el peso recomiendo usar unos 225 g de castaña (luego utilizaremos 175 g).
  2. Introducimos 600 ml de agua en la thermomix. Colocamos el recipiente varoma con las castañas encima y programamos 40 minutos en velocidad cuchara y temperatura varoma. 
  3. Una vez transcurrido el tiempo retiramos las castañas, esperamos que enfríen un poco para no quemarnos y les quitamos la pielecilla fina de alrededor. Cuándo estén peladas introducimos 175 g en la thermomix (debe estar seca) y las reducimos con la función turbo unos segundos hasta que nos quede como si fuese harina. Reservamos la castaña reducida fuera. 
  4. Trituramos en la thermo 100 g de azúcar corriente para obtener azúcar glass 30 segundos en velocidad progresiva 7-10.
  5. Incorporamos la castaña reducida, 50 g de mantequilla (a temperatura ambiente), 1 huevo, 125 g de harina de trigo, una pizca de sal y canela en polvo al gusto. Mezclamos todo 30 segundos en velocidad 5. A mi la mezcla me queda bastante suelta, si veis que la masa está demasiado pegajosa podéis añadir una pizca de harina y mezclar de nuevo unos segundos. 
  6. Volcamos la masa sobre la mesa de trabajo y acabamos de mezclarla bien con las manos y hacemos una bola con ella. La enfilmamos y llevamos media hora a la nevera. 
  7. Pasado el tiempo de reposo cogemos un rodillo y extendemos la masa sobre la mesa. Podemos dejarla al grosor que le queramos dar a las galletas (medio centímetro está bastante bien). 
  8. Nos hacemos con un corta-pastas (en mi caso he optado por uno con forma cuadrada) y vamos recortando las piezas y colocándolas sobre el papel de horno en la bandeja levemente separadas. 
  9. Batimos un huevo y pincelamos la superficie de las galletas sin excedernos, solo para darle un ligero toque doradito. En mi caso como me sobro algo de castaña antes de triturar los 175 g he aprovechado los trocitos para colocarlos por encima a modo decoración.
  10. Horneamos a 180º unos 10-15 minutos aproximadamente o hasta que estén doraditas. Dejamos que enfríen fuera del horno y ya tenemos listas nuestras galletas de castaña caseras para degustar a lo largo de estos días otoñales que tanto nos incitan a ello.
  11. Podemos conservarlas unos días dentro de algún recipiente cerrado herméticamente o en las tradicionales latas de galletas. 

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HARINA DE CASTAÑAS

HARINA DE CASTAÑAS 

 

 

 

Hoy voy a dedicar el post de esta semana a un fruto seco de temporada que a todos nos encanta. ¿Quién no se ha comido unas buenas castañas asadas o cocidas en otoño junto con un buen vasito de leche templada? ¡Solo de pensarlo me relamo!

La castaña (proviene de los castaños), es un fruto nativo de las regiones templadas del hemisferio norte. Aquí en la península se ha ido extendiendo gracias a los Romanos. Les encantaba este fruto con origen Italiano y poco a poco lo atrajeron hacia aquí hasta convertirse en una especie autóctona.

Este fruto tiene grandes beneficios para nuestra salud. Las castañas nos aportan mucha energía gracias a los carbohidratos, mejoran la digestión por su alto contenido en fibra, son ricas en vitamina B y minerales como el fósforo, magnesio y potasio. Son bajas en grasas, contribuyen a la salud ósea y cardiovascular, ayudan a regular el azúcar en sangre y tienen un gran efecto saciante. ¿De que manera las podemos cocinar para aprovechar todas estas propiedades?

Para degustar este fruto podemos cocinarlo de muchas formas: por medio de la cocción, del asado, haciéndolas al vapor, sobre la sartén, en el microondas… todas son validas. Se pueden comer en crudo, pero no es muy recomendable por su alto contenido en taninos, nos podría ocasionar problemas estomacales.

Tenemos la opción de comerlas solas o de utilizarlas para hacer rebozados, salsas, cremas, recetas de repostería o de panadería. Nos abre un gran abanico de posibilidades a la hora de introducirlas en nuestras recetas diarias. 

En la mayoría de las recetas en las que podemos acoplar castañas, (por ejemplo aquí en el blog tenéis la de bizcocho, magdalenas, una tarta …), podemos utilizarlas cocinándolas sobre la marcha e introduciéndolas en la receta o bien nos podemos saltar este paso y utilizar directamente  harina. ¿A que sería mas sencillo disponer de harina e incorporarla por ejemplo en la masa de un bizcocho como un ingrediente más sin falta de cocinar las castañas previamente? 

Pues eso es posible gracias a un proceso muy sencillo. Hoy os voy a explicar como obtener esta harina tan nutritiva (y apta para celiacos) de la forma más sencilla y de que maneras podemos conservarla. No perdáis detalle que no tiene desperdicio. 

 

 

 

INGREDIENTES

  • 1 kg de castañas.

 

DE FORMA TRADICIONAL Y CON THERMOMIX

Para obtener la harina de castañas el único ingrediente que necesitamos son las propias castañas. Como complementos debemos optar por un horno, freidora de aire o deshidratadora para quitarle la humedad a las castañas y después un molinillo o robot de cocina para triturarlas y obtener la harina. 

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a lavar bien las castañas con agua para eliminar la tierra y restos de impurezas y evitar contaminar así el resultado final. (Sobre todo si las hemos recolectado nosotros mismos). Arriba he puesto la cantidad de un kilo pero podemos utilizar tantas como nos entren en la bandeja o recipiente donde las vayamos a deshidratar.
  2. Una vez que las hemos lavado vamos a quitarles la piel exterior con la ayuda de un cuchillo.
  3. Como podemos comprobar aún nos queda la pielecilla fina que las recubre por eliminar. En este paso hay quien decide cocerlas, cocinarlas al vapor o soasarlas en el horno un poco para quitarle la piel mas fácilmente. En mi caso no me complico tanto, las deshidrato directamente  y una vez deshidratadas la pielecilla ya sale prácticamente sola.
  4.  A la hora de deshidratarlas podemos hacerlo de tres maneras, en el horno, con freidora de aire o con una deshidratadora. 
    1. En el horno: Extendemos las castañas por la bandeja de horno sin amontonarlas ni poner unas encima de otras. Podemos partirlas en 2 trozos si nos apetece para facilitar el secado. Precalentamos a 60º-70º y las introducimos sobre 5 horas. El tiempo es muy relativo, hay que dejarlas hasta que estén muy secas y crujientes.
    2. Con freidora de aire o deshidratadora: Extendemos las castañas en la bandeja o el recipiente de la freidora o deshidratadora. Si queremos las partimos en dos trozos para facilitar el proceso. Programamos cualquiera de las 2 a 60º y las introducimos entre 3 y 4 horas. El tiempo como dije antes es muy relativo, vigilaremos hasta que estén bien secas y crujientes.
  5. Una vez que las castañas estén secas y crujientes podemos quitarles la pielecilla exterior con un cuchillo.
  6. Ahora que ya tenemos las castañas bien deshidratadas las vamos a reducir a harina. Para ello las introduciremos en un molinillo o robot de cocina (la thermomix es ideal si la tenéis). Ponemos la máxima potencia y las trituramos hasta que quede una harina lo mas fina posible. 
  7. Por último solo nos quedaría tamizarla. Con la ayuda de un tamiz o colador tamizamos todo y así vamos a obtener una tremenda harina casera de este fruto tan cotizado en otoño. Si nos quedan grumitos en el tamiz podemos volver a triturarlos y tamizar de nuevo.
  8. A la hora de conservarla podemos guardarla en tarros herméticos en un lugar fresco y seco, envasarla al vacío en bolsas especiales, mantenerla refrigerada en la nevera o bien congelarla. 

 

OBSERVACIONES: Si por un casual no hemos calculado bien los tiempos de deshidratación y al moler la castaña la harina queda húmeda, no pasa nada, todo tiene arreglo. Extendemos la harina de nuevo en la bandeja de horno, o el recipiente de la freidora de aire o deshidratadora y volvemos a deshidratar hasta que nos quede completamente seca. Después trituramos de nuevo y tamizamos. 

 

ELABORACIÓN EN IMAGENES

1. Lavamos las castañas por fuera para quitar tierra e impurezas. Con un cuchillo quitamos la piel exterior.

2. Extendemos las castañas peladas en la bandeja de horno, desidratadora o freidora de aire y las deshidratamos con los tiempos que marca la receta.

3. Una vez deshidratadas quitamos con un cuchillo la piel exterior y las introducimos en el robot, molinillo o thermomix donde las vayamos a triturar.

4.Trituramos las castañas hasta reducirlas a harina.

5. Tamizamos la harina (si quedan grumillos en el tamiz podemos volver a molerlos y tamizarlos).

 

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MAGDALENAS DE CASTAÑAS

MAGDALENAS DE CASTAÑAS

 

 

 

 

¡Que bonito es el otoño y cuantas cosas nos aporta! ¿Qué empieza a rascar un poco el frío y a llover a menudo? ¡Si!, pero eso no nos impide disfrutarlo al aire libre.

Ahora es la época en que los manzanos están repletos, las peras relucen entre las ramas, los higos salen con intensidad, los frutos secos empiezan a caer y en esa tesitura se encuentran un montón de árboles frutales mas. ¿Y a que presta ir a recolectar cuando se puede y volver a casa con una buena bolsada de fruta natural? Si algo me gusta del otoño son estas escapaditas en las que me pierdo entre la naturaleza y me traigo algo para enredar en la cocina. 

En este otoño, como es menester, no podía faltar una pequeña excursión en busca y captura de uno de los frutos secos de temporada mas increíbles que tenemos por nuestra tierrina Asturiana, las castañas. El otro día cogimos los bártulos, pusimos el coche en funcionamiento y nos pusimos rumbo al oriente en busca de este delicioso manjar. ¡Volvimos con el maletero cargado y con un montón de ideas para elaborar diversas recetas!

Aquí en el blog, podéis encontrar varias recetas con este fruto, por ejemplo el bizcocho o la tarta de castañas. Todo está muy rico y es una buena forma de aprovechar las castañas de otra manera (estamos acostumbrados a cocerlas o asarlas y comerlas directamente). En la receta que hoy os traigo, unas deliciosas magdalenas, vamos a utilizar las castañas en formato de harina (cocinándolas y triturándolas). 

Si tenemos harina de castaña nos saltamos todo el cocinado del fruto y podemos ir directamente a la elaboración de la masa. Sino es así, pero tenemos castañas, ya sea de forma tradicional o con la thermomix, vamos a obtener una harina de forma rápida para poder utilizarla en esta u otra receta que la requiera.

Ni que decir que el resultado de esta masa os va a sorprender, las magdalenas quedan muy jugosas y el sabor que le aporta las castañas es totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados. Ya sea sueltas o mojaditas en leche, café o cola cao, están tremendas. Os animo a probarlas y que vosotros mismos juzguéis. 

 

 

INGREDIENTES

  • 400 g de castañas (peladas).
  • 150 g de harina de trigo. 
  • 300 g de azúcar.
  • 4 huevos.
  • 200 ml de nata para montar.
  • 200 ml de aceite de girasol.
  • 1 sobre y medio de levadura en polvo.
  • Sal.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar estas magdalenas tan solo tenemos que cocinar las castañas, reducirlas a harina e ir integrando los ingredientes de la receta en un bol poco a poco. Una vez que tenemos la masa la dejamos reposar en nevera y después rellenamos los moldes o capsulas y directo al horno. 

 

ELABORACION

  1. En primer lugar comenzaremos la receta cocinando las castañas. Con la ayuda de un cuchillo vamos a quitarles la piel de afuera e ir pesando el contenido hasta obtener 400 g. Una vez que las tenemos peladas las introducimos en una olla y las cubrimos bien de agua. Las llevamos a ebullición y cuando el agua rompa a hervir dejamos que se cocinen 30 minutos. 
  2. Colamos las castañas después de la cocción, dejamos que enfríen algo y con el cuchillo vamos quitándoles poco a poco la pielecilla que las recubre.  Con la ayuda de un molinillo o robot de cocina trituramos las castañas hasta reducirlas a harina y la reservamos. 
  3. En un bol introducimos los 4 huevos junto con los 300 g de azúcar. Con la ayuda de la batidora batimos enérgicamente hasta blanquear la mezcla. 
  4. Añadimos los 200 ml de aceite de girasol y los 200 ml de nata y mezclamos de nuevo hasta que quede homogéneo.
  5. Agregamos los 150 g de harina de trigo, la harina de castaña reservada, sobre y medio de levadura en polvo y una pizca de sal. Batimos de nuevo hasta mezclarlo todo. Debemos evitar batirlo demasiado, simplemente lo justo para que quede unificado. 
  6. Rellenamos los moldes o capsulas con la masa dejando libre un tercio de su capacidad. Lo llevamos todo a la nevera al menos durante una hora para que repose. Si nos gusta utilizar manga pastelera para rellenar las capsulas lo hacemos del revés, primero dejamos que la masa repose en un bol una hora en la nevera y luego la cargamos en la manga y rellenamos las capsulas. 
  7. Una vez reposada la masa precalentamos el horno a 225º con calor por arriba y por abajo. Cuando esté caliente bajamos la temperatura a 200º y dejamos calor solo por abajo. Introducimos las magdalenas (separadas entre sí) en la bandeja a mitad de horno y dejamos que se hagan al menos 15 minutos. En mi caso como las capsulas son generosas las dejo 20 minutos. Por ultimo quitamos el calor por abajo y lo ponemos 5 minutos solo por arriba para que acabe de cocinarse y dore el copete. 
  8. Retiramos las magdalenas del horno, dejamos que enfríen y ya las tenemos listas para degustar cuando mas nos apetezca. 

 

CON THERMOMIX

Con la ayuda de nuestra maquina vamos a cocinar por un lado las castañas y a convertirlas en harina y por otro vamos a montar poco a poco la masa que les van a dar forma a estas deliciosas magdalenas. 

 

ELABORACION

  1. En primer lugar comenzamos cocinando las castañas. Lo primero que hemos de hacer es pelarlas hasta obtener unos 400 g sin la piel gorda que las cubre. Una vez peladas introducimos 600 ml de agua en la thermomix, colocamos las castañas en el varoma y programamos 40 minutos en velocidad cuchara y varoma. 
  2. Una vez transcurrido el tiempo retiramos las castañas, esperamos que enfríen un poco para no quemarnos y les quitamos la pielecilla fina de alrededor. Cuándo estén peladas las introducimos en la thermomix (debe estar seca) y las reducimos con la función turbo unos segundos hasta que nos quede como si fuese harina. Reservamos la castaña reducida fuera. 
  3. Introducimos en la thermo los 4 huevos junto con los 300 g de azúcar. Colocamos la mariposa y programamos 6 minutos a 37º en velocidad 3.
  4. Añadimos los 200 ml de nata y los 200 ml de aceite y mezclamos 20 segundos en velocidad 3.
  5. Agregamos los 150 g de harina de trigo, la harina de castaña reservada, un sobre y medio de levadura química de bizcochos y una pizca de sal. Mezclamos 5 segundos a velocidad 6.
  6. Rellenamos los moldes o capsulas con la masa dejando un tercio de su capacidad libre. Lo llevamos todo a la nevera y dejamos que repose durante una hora. Si queremos utilizar manga pastelera para rellenar dejamos que la masa repose en un bol en la nevera y después rellenamos la manga y las capsulas, lo haríamos del revés. 
  7. Pasado el tiempo de reposo precalentamos el horno a 225º con calor por arriba y por abajo. Una vez caliente bajamos la temperatura a 200º y dejamos el calor solo por abajo. Colocamos la bandeja en el centro del horno, (las magdalenas separadas unas de otras) y dejamos que se horneen al menos 15 minutos. En mi caso las capsulas son grandes y las dejo 20 minutos. Por último ponemos solo calor por arriba y dejamos que se terminen de hacer 5 minutos hasta que el copete quede doradito. 
  8. Retiramos las magdalenas y dejamos que enfríen un poco. A partir de ahí ya podemos darnos el gusto cuando mas nos plazca. 

 

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DOO WAPS O WEIKIS (BOLLOS CON CHOCOLATE)

DOO WAPS O WEIKIS 

(BOLLOS CON CHOCOLATE)

 

 

 

¡Menudos recuerdos de la infancia! Que míticos eran estos bollitos rellenos y decorados con chocolate. Era todo un lujo tenerlos en la mesa listos para mojar en el cola-cao a la hora de la merienda.

Hacía muchos años que no los probaba, con el paso del tiempo he ido cogiendo hábitos y dejando este tipo de dulces para días esporádicos (como siempre digo este estilo de recetas es para hacer de vez en cuando no para tomar como referente diario). No se porque pero estos bollitos se quedaron congelados en el pasado y cuando peco suelo tirar de otros dulces.

La cuestión es que el otro día aparecieron casualmente por casa un par de estas ricas piezas y me trajeron tantos recuerdos que me entró el gusanillo de elaborarlos de forma casera. Tenia la duda en mi cabeza de si obrando en casa podría lograr un sabor tan parecido al de los comprados. Como no me gusta dejar ciertos interrogantes en el aire me puse manos a la obra para saber la respuesta.

Después de rabilar y equilibrar los ingredientes ¿Cuál es el resultado? Según mi retoña de 7 años ¡Aprobado con nota! La verdad es que cuando los probé alucine con el sabor, me gustaron mucho mas que los que venden en el mercado, y la cara de mi hija mojándolos en la leche era todo un poema, a veces las palabras sobran.

Estos bollitos, por si alguno no os dais cuenta, se empezaron a comercializar en el 2009 aproximadamente bajo el nombre de Doo waps por el grupo de la Bella Easo. Posteriormente, en el 2012 Panrico adquirió la marca y le cambio el nombre de Doo wap por el de Weiki, bajo una estrategia que pretendía reposicionar la marca y renovar la imagen. Por ello si nunca los habéis probado y os pica la curiosidad tener en cuenta que los vais a encontrar bajo el nombre de Weikis.

¿Qué mas os puede decir de estos bollitos? Llevan ingredientes muy básicos. El toque mágico sin duda lo proporcionan las lagrimas, pepitas o gotas de chocolate, ya que van tanto por dentro como por fuera y le confieren un sabor inigualable. La elaboración es muy sencilla, siempre recomiendo respetar los tiempos de levado para que el resultado no se vea alterado. Y si tenéis peques seguro que les presta bolear y decorar, es una forma de tenerlos entretenidos y disfrutar en familia.

Os animo a que os lancéis en este pequeño desafío culinario. ¡Seguro que os va a gustar!

 

INGREDIENTES

Para 14 unidades.

  • 200 ml de leche entera.
  • 2 huevos.
  • 70 g de mantequilla.
  • 500 g de harina.
  • 100 g de azúcar.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 200 g de pepitas de chocolate.
  • Esencia de vainilla.
  • Sal.

 

DE FORMA TRADICIONAL

¡Que ricos están estos bollitos de chocolate y que fácil es elaborarlos! ¿Qué os parece complicado? ¡Para nada!. Tan solo tenemos que mezclar bien todos los ingredientes hasta obtener una masa. La dejamos reposar hasta que doble su volumen, la dividimos en porciones, les damos forma y dejamos levar de nuevo. Decoramos y al horno. Rápido, divertido y con un resultado sorprendente. 

 

ELABORACION

  1.  Comenzamos disolviendo los 25 g de levadura dentro de la leche (200 ml) templada.
  2. Sobre la mesa de trabajo creamos un volcán con los 500 g de harina y en el interior introducimos la mezcla de leche y levadura, 2 huevos, 70 g de mantequilla, 100 g de azúcar, un poco de esencia de vainilla y una pizca de sal. 
  3. Mezclamos manualmente todos los ingredientes poco a poco y amasamos hasta obtener una mezcla homogénea. Si la masa resultante esta demasiado pegajosa añadimos un poco de harina hasta poder manejarla, lo justo sin excederse. Una vez que tenemos la masa formada la dejamos reposar hasta que doble su volumen entre 1 y 2 horas en ambiente cálido. 
  4. Cuando la masa haya doblado su volumen vamos a volcarla sobre la mesa previamente enharinada. La dividimos en porciones iguales, podemos pesarlas o a ojo. En mi caso me salieron 14 unidades de 70 g. Con 70 g sale una pieza bastante generosa de tamaño pero si queréis podéis hacerlas mas pequeñas y obtenéis mas unidades. 
  5. Ahora que tenemos la masa lista vamos a ir dándoles forma a los doowaps uno a uno. Cogemos una porción, la estiramos un poco, ponemos por encima lagrimas de chocolate al gusto, mezclamos y boleamos. Repetiremos el proceso con todas las porciones.
  6. Colocamos las bolas de masa sobre papel de horno separadas unas de otras (crecen durante el horneado). En mi caso puse 7 en una bandeja y 7 en otra, de esta manera no se van a pegar entre sí. Dejamos que doblen su volumen durante 1 o 2 horas.
  7. Precalentamos el horno a 200 º. Una vez que han crecido vamos a pincelar con huevo toda la superficie de los doowaps y a decorarlos exteriormente con el chocolate a nuestro gusto. 
  8. Horneamos cada bandeja entre 10-12 minutos a 180º. Dejamos enfriar y ya tenemos listos nuestros weikis caseros. Cuando mejor saben es el día del horneado, por eso a mi me gusta elaborarlos por la mañana y disfrutarlos en la merienda. De todas maneras se conservan bastante bien durante unos días. Para guardarlos os aconsejo introducirlos en latas o envases herméticos bien cerrados. 

 

CON THERMOMIX

Elaborar estos doo waps es cosa de niños. Tan solo tenemos que juntar todos los ingredientes y dejar reposar la masa. Una vez reposada creamos las porciones individuales y las dejamos levar de nuevo para luego hornearlas con un pequeño baño de huevo. Es poco laborioso y el resultado increíble. 

 

ELABORACION

  1. Comenzamos introduciendo en la thermomix los 200 ml de leche junto con los 25 g de levadura desmenuzada. Mezclamos 2 minutos a 37º en velocidad 3.
  2. Incorporamos los 2 huevos, los 70 g de mantequilla, 100 g de azúcar, 500 g de harina, un poco de esencia de vainilla y una pizca de sal. Amasamos durante 5 minutos en posición espiga. 
  3. Si después del amasado vemos la masa muy pegajosa podemos añadir un poco de harina extra y mezclamos unos segundos más. Dejamos reposar la masa dentro del vaso durante 2 horas aproximadamente. 
  4. Una vez que la masa ha doblado su volumen la volcamos sobre una mesa previamente enharinada. 
  5. Dividimos toda la masa en porciones del mismo tamaño. En mi caso pesé piezas de 70 g cada una y me dio para 14 unidades. Las podemos hacer a ojo o pesarlas, como mas nos guste. Las piezas de 70 g al hornearlas salen con un tamaño bastante generoso. Si queremos podemos hacerlas mas pequeñitas (50-60 g) y obtenemos mas porciones.
  6. Una vez que tenemos todas las porciones vamos a ir una a una dándoles forma. Para ello cogemos una, la estiramos un poco, ponemos por encima lagrimas de chocolate al gusto y luego mezclamos la masa y la boleamos. Si vemos que la masa esta muy pegajosa y no se maneja bien podemos añadirle un extra de harina, pero lo justo para manipularla. 
  7. Repetimos esta acción con cada una de las piezas y las vamos colocando sobre papel de horno separadas unas de otras (crecen durante el horneado). En mi caso dividí 7 unidades en una bandeja y 7 en otra. Dejamos que reposen de nuevo hasta doblar su volumen (1-2 horas).
  8. Una vez que las piezas han crecido precalentamos el horno a 200º.  Las vamos a pincelar con un poquito de huevo por encima y después cogemos las lagrimas o pepitas de chocolate y decoramos el exterior a nuestro gusto. 
  9. Horneamos la primera bandeja  unos 10-12 minutos a 180º y acto seguido hacemos lo mismo con la segunda bandeja. 
  10. Dejamos que enfríen un poco y ya tenemos listos nuestros doo waps o weikis caseros. No os voy a engañar, cuando mas ricos están es el mismo día del horneado. A mi me gusta hacerlos por la mañana y luego disfrutarlos en la merienda, pero de todas maneras se conservan bastante bien durante unos días. Tan solo tenemos que guardarlos en latas o envases de conserva bien cerrados.

Espero que la receta os haya gustado y os animo a probarlos y que me contéis. 

 

 

Una vez que elaboramos la masa ya sea a mano o en thermomix  dejamos que doble su volumen.

Dividimos la masa en porciones iguales.

Cogemos cada porción y vamos estirando la masa , introduciendo el chocolate y boleando.

Colocamos las piezas sobre papel de horno bien separadas unas de otras y dejamos que doblen su volumen.

Pincelamos todas las piezas con huevo y decoramos con el chocolate por fuera. Las llevamos al horno 10-12 minutos a 180º.

El resultado después del horneado es espectacular.

 

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BIZCOCHO DE CABELLO DE ANGEL

BIZCOCHO DE CABELLO DE ANGEL

 

 

¡Menudo descubrimiento! Hice este bizcocho por gastar un poco de las conservas caseras que tengo en la despensa de cabello de ángel (se me van a juntar con las de la siguiente cosecha sino) y resulto ser uno de los bizcochos que mas me han gustado hasta ahora. Tenía el presentimiento de que iba a salir dulzón y jugosillo, pero no contaba con que estuviera tan tan bueno, la verdad es que me lleve una grata sorpresa.

Este manjar lleva un ingrediente estrella, el cabello de ángel. El cabello es una confitura de calabaza, en concreto de la especie que conocemos como cidra. Sirve para muchas elaboraciones, podemos emplearlo para rellenar empanadas, hojaldres, ensaimadas, tartas, bayonesas, o entre varias opciones mas la que hoy os traigo, la de un buen bizcocho.

Obtener el cabello es muy sencillo, o bien lo podemos comprar ya elaborado o si disponemos de calabaza de cidra en nuestras manos podemos cocinarlo nosotros mismos. Si tenéis calabazas y os apetece poneros a ello pinchando aquí podéis ver mi receta personal de cabello. Es un poco laborioso, pero una vez que lo tenemos confitado el resultado es increíble.

El bizcocho que a continuación os detallo es una autentica locura, sale muy jugoso y tiene el punto perfecto de dulzor, ni muy dulce ni poco, de todas maneras siempre se puede jugar con la cantidad de azúcar y cabello.

Es ideal para la hora del desayuno o de la merienda. Acompañado con un buen café o chocolate esta tremendamente rico. Hay quien no es muy amigo del cabello de ángel, o a lo mejor  tenéis miedo porque a los peques no les pueda gustar, pero os puedo asegurar que si le dais la prueba de este bizcocho a cualquier persona sin decirle cual es el ingrediente principal, no se va a dar cuenta y seguro que le va a encantar.

Una cosa es contároslo y otra es probarlo, así que os animo a cojáis la batidora (o la thermo) y os pongáis manos a la obra. Si os animáis, no dejéis de ponerme un comentario y contarme que os ha parecido, me encanta saber vuestra opinión.

 

INGREDIENTES

  • 5 huevos.
  • 500 g de harina de trigo.
  • 200 ml de aceite de girasol.
  • 200 ml de nata para cocinar.
  • 1 yogur griego.
  • 300 g de cabello de ángel.
  • 100 g de azúcar.
  • Piel de 1 limón.
  • 1 sobre y medio de levadura química.

 

 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Vamos a obtener la masa del bizcocho de forma muy sencilla. Cogemos un bol grande y una batidora y solo tenemos que ir introduciendo ingredientes poco a poco e ir mezclando. Incorporamos la masa en el molde y dejamos que el horno haga el resto del trabajo. 

 

ELABORACION

  1. En primer lugar cogemos un bol grande e introducimos en él los 5 huevos junto con los 100 g de azúcar. Con la ayuda de una batidora batimos enérgicamente hasta obtener una mezcla blanquecina.
  2. Agregamos los 200 ml de aceite, los 200 ml de nata y el yogur griego y mezclamos de nuevo con la batidora hasta que quede una masa homogénea. 
  3. Incorporamos los 500 g de harina junto con el sobre y medio de levadura química y batimos de nuevo hasta que quede bien mezclado.
  4. Por último agregamos un poco de ralladura de limón junto con los 300 g de cabello de ángel y le damos brío de nuevo a la batidora hasta que esté todo unificado. 
  5. Precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo.
  6. Engrasamos un molde con un poco de grasa (aceite o mantequilla) y una pizca de harina. Si utilizamos un molde de silicona nos bastará con pincelarlo de aceite. Volcamos la masa sobre el molde y lo llevamos al centro del horno una vez que esté caliente.
  7. Horneamos aproximadamente durante una hora el bizcocho. Nunca debemos abrir el horno durante la primera media hora. A partir de los 40 minutos pinchamos en el centro del bizcocho con un cuchillo para ver si sale limpio o pringoso. Pincharemos cada 10 minutos hasta que el cuchillo nos salga impoluto. Aprovecharemos esa primera vez que abrimos el horno de paso para cubrir la superficie del bizcocho con un poco de papel albal (evitaremos así que se nos tueste demasiado por encima). 
  8. Una vez que tenemos el bizcocho horneado (el tiempo depende de cada horno, orientativamente puedo decir que en el mío tardó una hora) lo sacaremos y dejaremos que enfríe un poco antes de desmoldar.
  9. Desmoldamos y decoramos si nos apetece con un poco de azúcar glass por encima o como mas nos apetezca. 

 

CON THERMOMIX

Elaborar este dulce bizcocho es mas fácil que atarse los cordones. Gracias a nuestra maquina vamos a obtener la mezcla en sencillos pasos. Tan solo tenemos que batir los huevos con el azúcar, mezclar los componentes líquidos y posteriormente los secos y nuestro componente estrella, el cabello. No hay posibilidad de error, el resultado de hornear esta masa es tremendamente espectacular. Os animo a que juzguéis vosotros mismos.

 

ELABORACION

  1. En primer lugar  vamos precalentando el horno a 180º con calor por arriba y por abajo.
  2. Pelamos el limón e introducimos la piel y los 100 g de azúcar dentro de la thermo. Trituramos 1 minuto en velocidad progresiva 7-10 hasta pulverizarlo todo. 
  3. Agregamos los 5 huevos y programamos un batido de 6 minutos a 37º en velocidad 3 ½.
  4. A continuación incorporamos los 200 ml de aceite, los 200 ml de nata y el yogur griego. Mezclamos 30 segundos en velocidad 5.
  5. Añadimos medio kilo de harina y 1 sobre y medio de levadura en polvo para bizcochos y mezclamos de nuevo 30 segundos en velocidad 5.
  6. Por último introducimos los 300 g de cabello de ángel, mezclamos un poco a mano con la lengua y después programamos 30 segundos en velocidad 6.
  7. Engrasamos un molde con grasa (aceite o mantequilla) y un poco de harina. En caso de utilizar uno de silicona con un poco de aceite es suficiente. Introducimos la masa en el molde y lo llevamos al centro del horno durante una hora aproximadamente.
  8. Como siempre os digo, recomiendo no abrir el horno durante la primera media hora. A partir de los 40 minutos empezamos a pinchar con un cuchillo justo en el centro del bizcocho y vamos vigilando cada 10 minutos hasta que este nos salga limpio. También aprovechamos esa primera vez que lo abrimos para cubrir la superficie del bizcocho con papel albal, de esta manera evitaremos que se tueste por arriba mas de la cuenta.
  9. Una vez que pinchamos con el cuchillo y este nos sale limpio (en mi horno tarda sobre una hora) lo sacamos y dejamos que enfríe un poco. Desmoldamos y decoramos por encima si nos apetece con un poquito de azúcar glass. 

Como vais a comprobar el resultado es increíble, es un bizcocho muy, muy jugoso. Tiene el punto de dulzor perfecto y el sabor que le aporta el cabello de ángel hace que se situé entre los primeros puestos de mi ranking de bizcochos favoritos. 

 

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CHULAS DE CALABAZA

CHULAS DE CALABAZA

 

 

Ya estamos entrando en temporada de carnavales, época en la que nos salimos de la rutina, nos lanzamos a la calle con los mas variopintos trajes, participamos en eventos, vemos los desfiles o interactuamos en ellos, nos vamos de comidas o cenas temáticas y como no, en algún momento catamos nuestros dulces favoritos. ¡Nos encanta el Antroxu!

Como no podía ser de otra manera, esta semana he querido hacer una receta típica de estas fechas. Aquí en el blog podéis encontrar recetas de nuestra tierrina (Asturias) a las que solemos recurrir de forma reiterada estos días. Tenéis por ejemplo la de arroz con leche, la de casadielles, la de frixuelos y la de torrijas. También tengo otras elaboraciones de antroxu que son típicas de Galicia, como son la de orejas y la de flores. Tanto las de casa como las de Galicia son maravillosas, ideales para comer en cualquier momento del día.

Tengo pendiente explorar otras recetas de carnaval de otras provincias (más adelante me sumergiré en ello), pero este año no podía dejar de pasar una muy especial que llevo tiempo queriendo hacer, una de nuevo de origen gallego, las chulas de calabaza

Las chulas (o fritos), son un postre muy parecido a las filloas gallegas, están compuestas de  huevos, harina, leche y azúcar. Se trata de una masa que se fríe en aceite en porciones pequeñas y luego se espolvorea con azúcar o canela principalmente. Como en toda receta hay varias versiones y en este caso se dice que las de calabaza son las mas tradicionales.

Las de calabaza, las que hoy os traigo, se las conoce como calacú en gallego. Suelen elaborarlas tanto en carnaval como en el Samhain. La masa es similar a la de los buñuelos, quizás mas ligera puesto que se suelen presentar en forma de tortita (aunque hay quien les da un aspecto mas contundente). Lleva como componente extra la calabaza. Normalmente se fríen en abundante aceite, en la versión que hoy os presento sin embargo he optado por utilizar apenas una pincelada del mismo, prefiero pasarlas vuelta y vuelta como las tortitas de toda la vida. De una manera u otra estas chulas de calabaza están para deleitarnos en ellas con gran afán. Ahora solo queda que probéis a hacerlas y me contéis que os han parecido, seguro que no os defraudarán.

 

 

INGREDIENTES

(Para 20-25 mini-tortitas).

  • 500 g de calabaza (sin piel).
  • 3 huevos.
  • 150 g de harina de trigo.
  • 70 g de azúcar.
  • 4 g de levadura química (1/4 de sobre).
  • Sal.
  • Canela.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar esta receta es muy sencillo, tan solo tenemos que cocinar la calabaza y mezclarla con el resto de ingredientes. Después ya podemos hacer las chulas en una sartén en forma de mini-tortita con una gota de aceite vuelta y vuelta. Rociamos con un poco de endulzante y directo al paladar.

 

ELABORACION

  1. En primer lugar lo que vamos a hacer es pelar una calabaza y eliminar las pepitas. Una vez que tenemos la carne de la calabaza despejada la troceamos en pedacitos hasta obtener 500 g.
  2. Con la calabaza ya troceada vamos a cocinarla y triturarla hasta dejarla como papilla o puré. Yo particularmente prefiero asarla antes que cocerla en agua, de está manera tendrá menos humedad y será mas manejable para la receta.  Os propongo 2 opciones. Una es asar la calabaza dentro del horno unos 30 minutos o hasta que esté doradita a 180º y otra es si tenemos freidora de aire introducirla dentro de la misma en la bandeja  unos 20 minutos o hasta que esté dorada a 200º .
  3. Una vez que tenemos la calabaza cocinada la trituramos hasta reducirla a papilla. 
  4.  Cogemos un bol, introducimos los huevos y los batimos. Añadimos la harina, el azúcar, la levadura, la sal y un poco de canela y batimos de nuevo. Agregamos la papilla de calabaza y mezclamos hasta que quede una mezcla homogénea. 
  5. Ponemos a calentar una sartén a fuego intermedio. Pincelamos la sartén y dejamos que el aceite caliente, si es sartén normal pincelamos toda la superficie, y si es una sartén de mini-tortitas pincelamos todos los huecos. 
  6. Una vez que tenemos el aceite caliente cogemos una cucharada de masa y la colocamos en la sartén y extendemos con la propia cuchara hasta darle la forma deseada. Separamos cada cucharada un poquito y podemos hacer varias tortitas a la vez. En el caso de que usemos la sartén de panqueques ya van a ir separadas y con una forma definida. 
  7. Dejamos que se hagan un poquito, enseguida se empiezan a formar burbujitas en la superficie y esa es la señal de que ya les podemos dar la vuelta. Les damos la vuelta , las dejamos hacerse un poquito y retiramos para una fuente. 
  8. Una vez que hayamos terminado toda la masa y tengamos todas las tortitas elaboradas las espolvoreamos con un poco de azúcar normal, glasé, con miel… con el endulzante que mas nos apetezca. 
  9. Ahora ya solo nos queda degustar nuestras chulas de calabaza. En mi caso particular, me pasa lo mismo que con los frixuelos (siempre me presta mas comerlos calentitos), pero en caso de que las queráis dejar para mas tarde se pueden comer en frio o incluso podemos pegarles un pequeño calentón en el micro justo antes de degustarlas.  

Esta es una receta ideal para el desayuno y la merienda, ya sea durante el antroxu o cualquier día del resto del año, la cuestión es pegarnos un capricho de vez en cuando (siempre con moderación) y disfrutar de estos pequeños manjares que la vida nos ofrece. ¿A quién no le amarga un dulce?

 

CON THERMOMIX

Con la ayuda de nuestra amiga la thermo vamos a obtener la masa de estas chulas en dos fases de manera muy rápida. Primero vamos a cocinar la calabaza y luego vamos a integrarla con el resto de ingredientes hasta obtener una masa homogénea. Extendemos la masa en porciones en una sartén y elaboramos mini-tortitas de este manjar vuelta y vuelta, espolvoreamos endulzante al gusto y ya tenemos nuestra receta de antroxu lista para degustar. 

 

ELABORACION

  1. Lo primero que vamos a hacer es cocinar la calabaza. Para ello cogemos una calabaza entera, la pelamos, desechamos la piel y las pepitas y troceamos la carne en trocitos pequeños. Vamos introduciendo los trocitos en la thermo con la báscula puesta hasta obtener unos 500 g. 
  2. Trituramos la calabaza un minuto en velocidad 5 y pasado ese tiempo bajamos los restos de los laterales con una lengua hacia el fondo. Programamos la maquina 20 minutos a 100º en velocidad 3 para cocinarla. Una vez listo reservamos la papilla a parte. 
  3. Introducimos los huevos en la thermo y batimos 15 segundos en velocidad 4.
  4. Agregamos el resto de ingredientes, la papilla de calabaza, el azúcar, la harina, la levadura, una pizca de sal y la canela.  Mezclamos 20 segundos en velocidad 4. 
  5. Introducimos la masa en un bol y ponemos una sartén corriente o una sartén de mini-tortitas si tenemos a calentar. En esta versión tan solo vamos a pincelar la superficie de aceite, en la sartén de tortitas especifica pincelaremos los huecos que ya vienen definidos.
  6. Una vez que tenemos el aceite caliente cogemos una cucharada de masa y la colocamos en la sartén y extendemos con la propia cuchara hasta darle la forma deseada. Separamos cada cucharada un poquito y podemos hacer varias tortitas a la vez. En el caso de que usemos la sartén de panqueques ya van a ir separadas y con una forma definida.
  7. Dejamos que se hagan un poquito, enseguida se empiezan a formar burbujitas en la superficie y esa es la señal de que ya les podemos dar la vuelta. Les damos la vuelta , las dejamos hacerse un poquito y retiramos para una fuente. 
  8. Una vez que hayamos terminado toda la masa y tengamos todas las tortitas elaboradas las espolvoreamos con un poco de azúcar normal, glasé, con miel… con el endulzante que mas nos apetezca. 
  9. Ahora ya solo nos queda degustar nuestras chulas de calabaza. En mi caso particular, me pasa lo mismo que con los frixuelos (siempre me presta mas comerlos calentitos), pero en caso de que las queráis dejar para mas tarde se pueden comer en frio o incluso podemos pegarles un pequeño calentón en el micro justo antes de degustarlas.  

Como podéis ver esta receta de antroxu es muy sencilla y rápida de hacer. Es un postre que va a gustar tanto a peques como adultos y aunque sea típica de estas festividades podemos hacerla a lo largo de todo el año.  Espero que os haya gustado la receta y si os animáis me contéis que os parece. 

 

Una vez que tenemos la masa lista pincelamos la superficie de la sartén con un poco de aceite y dejamos que caliente.

Cuando la masa empiece a burbujear le damos la vuelta y dejamos que se hagan por el otro lado de forma rápida.

 

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GALLETAS DE JENGIBRE

GALLETAS DE JENGIBRE

 

 

Inmersos en esta Navidad 2024, rodeados de arboles, lucecitas de colores, regalos, eventos y comilonas, siempre le damos la bienvenida a un buen dulce navideño. Da igual la hora del día que nunca le decimos que no a una pequeña degustación, ya sea turrón, polvorones, roscos de vino, galletas de jengibre… ¿He dicho galletas de jengibre? Pues si, ¡galletas de jengibre!

Muchos de vosotros estaréis pensando que este tipo de galletas no es típico de nuestro país, pero queridos amigos, ir haciéndoos a la idea que aquí nos gusta comer bien, y si probamos algo y nos apasiona, vamos a adoptar la tradición e incorporarla a nuestras costumbres.

Esto es lo que ha sucedido con este tipo de galletas. El pan de Jengibre, del cual al final derivaron estas galletas, cuentan que se creó en Grecia a finales del siglo X. Fue un monje, Gregory de Nicopolis, el que llevó la receta hacia el centro de Europa en su peregrinación para evangelizar el norte de Francia. Allí fue tal su éxito, que se acabo trasladando hacia otros puntos del planeta durante los siguientes siglos.

Cuentan que las galletas de jengibre con la forma de muñeco ya definida surgió en Inglaterra en el siglo XVI. Por lo visto Isabel I, que por entonces gobernaba, les mandaba a sus cocineros que durante la navidad, elaborasen unas galletas a partir del pan de jengibre que representasen a sus invitados mas notables. En sus visitas, siempre les daba como agradecimiento este tipo de galletas de regalo, y así fue como poco a poco está costumbre se fue extendiendo por los alrededores convirtiéndose en una tradición. Llegada la Navidad la población elaboraba galletas para repartir a sus visitas.

Hoy en día no solo se elaboran estas galletas con forma humana, ahora las podemos encontrar con forma de árbol, de estrella… de a lo que cada uno le lleve la imaginación. Incluso podemos crear casas de jengibre. La elaboración de estas casas surgió en Alemania en el siglo XIX. Se rumorea que fueron inspiradas en el famoso cuento de Hansel y Gretel en el que los dos niños se encuentran vagando por el bosque con una casa creada a partir de pan y elementos de azúcar. Después de que se publicara este libro los panaderos alemanes empezaron a hacer pasteles basándose en esa casita y así poco a poco nació la tradición.

Como podéis ver el pan de jengibre puede hacer volar nuestra imaginación y ayudarnos a crear dulces navideños. Si os apetece probar estas galletas tan ricas, con ese toque de jengibre que las hace tan especiales, no perdáis ojo. Aquí os traigo una manera muy sencilla de elaborarlas. En este caso les he dado la forma de muñeco tradicional pero podéis utilizar cualquier corta-pastas y modelarlas a vuestro gusto. Espero que os gusten y elaborar estas galletas se convierta en una tradición navideña en vuestras casas como va camino de ser en la mía.

 

 

Si las introducimos en bolsitas y les ponemos un pequeño adorno quedan muy vistosas para regalar.

 

 

INGREDIENTES

15 GALLETAS DE TAMAÑO INTERMEDIO

Para la masa:

  • 300 g de harina de trigo.
  • 70 g de mantequilla.
  • 50 g de azúcar moreno.
  • 80 g d miel. 
  • 1 huevo.
  • 1 cdta de jengibre en polvo muy rasa.
  • Canela.
  • Clavo.
  • Nuez moscada.
  • Sal.

Para la decoración:

  • 1 clara de huevo.
  • 200 g de azúcar glass (normal para la Thermomix).
  • Unas gotas de zumo de limón.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Vamos a elaborar estas galletas de navidad de la forma más sencilla. Tan solo tenemos que mezclar los ingredientes secos, introducir los elementos blandos en el interior e ir integrándolo todo. Boleamos la masa, dejamos que repose y nos ponemos a recortar figuritas. A partir de ahí horneamos y dejamos la decoración para el final. 

 

ELABORACION

  1. En primer lugar vamos a mezclar en un bol todos los ingredientes secos, harina, azúcar y especias. 
  2. Batimos el huevo a parte y lo agregamos a la mezcla anterior. 
  3. Cortamos la mantequilla en trocitos y la añadimos. La mantequilla debe estar en pomada, si está de nevera la templamos un poco en el microondas. 
  4. Mezclamos con una batidora o a mano los ingredientes. Añadimos por último la miel y seguimos mezclando. Solo debemos mezclar, no amasar en exceso porque entonces alteraría el resultado.
  5. Unificamos todos los ingredientes y hacemos una bola. La envolvemos en papel film y la llevamos una hora a la nevera. 
  6. Pasado el tiempo de reposo ya podemos estirar la masa. Con la ayuda de un rodillo la estiramos sobre la mesa o encimera a medio centímetro de grosor. Para que no se pegue la masa a la mesa recomiendo poner debajo papel de horno. 
  7. Con la ayuda de un corta-pastas vamos recortando las piezas y colocándolas sobre la bandeja de horno. Juntamos los restos de masa y volvemos a estirar de nuevo y a recortar galletas hasta terminarla por completo. No es necesario separarlas mucho en la bandeja puesto que no van a crecer gran cosa.
  8. Horneamos cada bandeja de 10 a 12 minutos a 180º y una vez fuera del horno dejamos que enfríen un rato para proceder con la decoración.
  9. Una vez que están frías preparamos el glaseado. Para ello introducimos en un bol el azúcar glass, la clara de 1 huevo y unas gotas de zumo de limón. Batimos con la batidora hasta lograr la mejor textura y rellenamos una manga con la mezcla.
  10. Decoramos las galletas a nuestro gusto y dejemos que el glaseado se seque al aire libre un rato. Después ya podemos guardarlas. Aguantan varios días en latas o envases cerrados herméticamente. Si os apetece utilizarlas como regalo podéis introducirlas en bolsitas de plástico, cerrarlas correctamente y adornarlas con un lacito o con lo que mas os guste que quede vistoso. De esta manera ya tenemos listas nuestras galletitas navideñas caseras. 

 

CON THERMOMIX

Para hacer esta delicia navideña tan solo tenemos que ir agregando ingredientes a la thermomix e integrarlos hasta obtener una masa. Después haremos una bola con la masa y la dejaremos reposar. Cuando haya reposado estiramos, horneamos y decoramos. No nos va a llevar mucho tiempo y el resultado es asombroso. 

 

ELABORACION

  1. Introducimos el azúcar normal y lo pulverizamos 30 segundos a velocidad 7-10 de forma progresiva hasta convertirlo en glass. 
  2. Añadimos el resto de ingredientes secos, la harina y las especias y mezclamos todo 30 segundos en velocidad 6.
  3. Incorporamos el huevo, la mantequilla en pomada y la miel y mezclamos otros 30 segundos en velocidad 6.
  4. Volcamos la masa sobre la mesa y acabamos de integrarla bien con las manos hasta formar una bola con ella. La enfilmamos y la llevamos una hora a la nevera. 
  5. Pasado el tiempo de reposo estiramos la masa sobre papel de horno con la ayuda de un rodillo a medio centímetro de grosor. 
  6. Cogemos el corta-pastas que vamos a utilizar, recortamos las piezas y las vamos colocando sobre la bandeja de horno. Juntamos los restos de masa, volvemos a estirar y a recortar piezas hasta terminarla toda.
  7. Horneamos cada bandeja a 180º entre 10-12 minutos. Una vez fuera dejamos que enfríen un rato para poder decorarlas.
  8. Una vez que han enfriado un poco preparamos el glaseado. Para ello introducimos el azúcar, la clara de huevo y las gotas de limón en la thermo. Colocamos la mariposa y programamos 4 minutos a 37 grados en velocidad 3/2. 
  9. Introducimos el glaseado en una manga pastelera y decoramos cada galleta a nuestro gusto. Dejamos que el glaseado se seque y ya tenemos listas nuestras galletas caseras navideñas de jengibre. 
  10. Podemos conservarlas en latas o envases que cierren herméticamente durante varios días. Si nos apetece regalarlas quedan muy chulas dentro de bolsitas de plástico bien cerradas con un lacito o con los adornos que se nos ocurran. 

 

 

Aquí os dejo en imágenes lo sencillo que es el proceso:

Hacemos una bola con la masa y la dejamos reposar.

Estiramos la masa a medio cm de grosor.

Estiramos la masa a medio cm de grosor.

Vamos recortando las piezas una a una hasta terminar la masa.

Galletas horneadas.

Una vez que han enfriado decoramos con el glaseado.

 

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FLAN DE CHOCOLATE BLANCO

FLAN DE CHOCOLATE BLANCO

 

 

¡Como presta hundir la cuchara en un postre cremoso después de una rica comida! Es como el pase final de una pareja de baile que se está marcando una buena coreografía, el broche que cierra algo perfecto. Cuando disfrutamos de una comida esplendida parece que la llegada del postre crea expectativas, pues para que esta sea redonda debe ser acorde a lo que ya nos ha hecho sentir todo lo que hemos probado.

Por eso cuando tenemos alguna comida especial familiar o con amigos me gusta llevar algo que esté rico y que tenga un toque particular. En ese tipo de eventos entra el dulce que hoy os traigo, un flan, uno de los postres mas típicos que hay, pero con ese toque especial, toque que le aporta el chocolate blanco en este caso.

Este flan es muy sencillo de elaborar, no requiere horno puesto que vamos a utilizar cuajada. Podemos jugar un poco con las cantidades de nata y leche o incluso sustituir la lecha condensada (sino tenemos por casa o no nos apetece utilizarla) por un poco de azúcar o miel. Es un postre ideal para los amantes del chocolate blanco, pues es el sabor mas predominante, el toque especial que lleva. A mi particularmente me encanta, pero aunque no seáis fanáticos de este chocolate seguro que de todas formas os va a gustar. 

A la hora de saborearlo es muy cremoso, se deshace solo en la boca y no empalaga nada. Queda muy bien acompañado con un poquito de nata montada, sirope de chocolate, de fresa, con toppins… lo que mas nos guste. Creo que la mejor forma de que os hagáis una idea es que os pongáis manos a la obra ya, así que os dejo con la receta y espero que os guste. 

 

 

 

INGREDIENTES

Para 8 raciones

  • 350 g de chocolate blanco.
  • 500 ml de nata para montar.
  • 700 ml de leche entera.
  • 40 g de leche condensada.
  • 2 huevos.
  • 2 sobres de cuajada.
  • Caramelo liquido.
  • Esencia de vainilla (opcional).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Esta receta es ideal para los amantes del chocolate blanco. Es un flan muy cremoso donde el sabor predominante sin duda es el del chocolate. Diría que es un postre ideal para cualquier comida o evento en el que queramos sorprender. El proceso es sencillo y el resultado muy sabroso. 

 

ELABORACION

  1. Comenzamos caramelizando el molde en el que vamos a elaborar el flan. Si os apetece hacer el caramelo casero en el siguiente enlace podéis acceder al proceso fácilmente. https://midulcepecado.com/caramelo-liquido/.
  2. Cogemos una pota u olla e introducimos la nata, los dos tipos de leche y los huevos. Con la ayuda de una batidora mezclamos todo hasta que no queden grumos.
  3. Llevamos la mezcla a ebullición a fuego intermedio removiendo constantemente con una varilla. En el momento en que adquiera textura cremosa (no es necesario que llegue a hervir) introducimos todo el chocolate partido en onzas, la cuajada y la esencia de vainilla.
  4. Seguimos removiendo hasta que todo el chocolate se funda. Cuando la mezcla empiece a hervir ya podemos volcarla sobre el molde caramelizado. Dejamos que enfríe unas horas o hasta el día siguiente en el frigorífico. 
  5. Una vez frío y cuajado desmoldamos y decoramos al gusto. A la hora de emplatarlo siempre va muy bien con un poquito de nata montada, sirope de chocolate, caramelo, fresa… 

 

CON THERMOMIX

Las cantidades que están indicadas hacen que el flan sea muy generoso, para 8 personas aproximadamente. Si somos menos, de 2 a 4, con la mitad de ingredientes sería suficiente. Con la ayuda de nuestra maquina, en apenas unos pasos vamos a obtener este flan cremoso con sabor a chocolate blanco para disfrutar a la hora del postre. 

 

ELABORACION

  1.  Lo primero que vamos a hacer es caramelizar el molde que vamos a emplear. Para ello o bien usamos caramelo comprado o lo hacemos casero. Si os apetece hacerlo en casa pinchando en el siguiente enlace lo elaboramos de forma muy rápida: https://midulcepecado.com/caramelo-liquido/
  2.  Una vez que hemos caramelizado el molde introducimos el chocolate blanco partido en onzas en la thermo. Lo trituramos unos segundos con el turbo hasta reducirlo a grano. Lo reservamos fuera. 
  3. Sin lavar el vaso introducimos la nata, las dos leches y los huevos. Programamos 6 minutos a 90º en velocidad 4.
  4. Pasado este tiempo añadimos el chocolate reservado, los dos sobres de cuajada y un poquito de esencia de vainilla si nos apetece. Programamos otros 6 minutos a 90º y velocidad 4. 
  5. Volcamos la mezcla sobre el molde y dejamos que cuaje durante unas horas o hasta el día siguiente. 
  6. Una vez cuajado lo desmoldamos y lo mantenemos en nevera hasta su consumo. A la hora de servirlo y emplatarlo siempre suele quedar muy bien acompañado con un poquito de nata montada, sirope de chocolate, fresa…

 

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