Mermelada de membrillo

Mermelada de membrillo casera con tan solo 3 ingredientes

 

 

Entramos en el otoño, una de mis estaciones favoritas, y con ello le damos la bienvenida a la fruta y a los frutos secos de temporada. Sí, todo aquello que podemos recoger directamente del árbol y aprovecharlo para múltiples recetas. Es una de mis aficiones durante estos meses, coger higos, manzanas, castañas, avellanas, nueces… todo de lo que disponga cerca y se pueda aprovechar.

¿Y qué hacemos con todos estos frutos cuando tenemos cantidades? Pues muy sencillo. Podemos utilizarlos para obtener unas buenas mermeladas caseras, dulces, bizcochos, magdalenas, galletas… hay un amplio abanico de posibilidades. En la web podéis encontrar recetas de todo tipo, ya que todos los años voy recolectando y creando elaboraciones nuevas.

Y para no faltar a la tradición hoy traigo una nueva receta con un fruto de temporada que no tiene desperdicio, el membrillo. Lo más típico que solemos elaborar cuando caen unos membrillos en nuestras manos es el dulce. Está delicioso, sobre todo si lo acompañamos con un buen queso. Pero no es lo único que podemos hacer, una buena mermelada es otra opción ideal para darle salida variando un poco el proceso.

La mermelada es una confitura que siempre nos viene bien para untar en las tostadas, para utilizar como relleno de tartas o ingrediente principal de otro tipo de elaboraciones. Esta mermelada de membrillo es muy suave, no excesivamente dulce, la podemos reducir a nuestro gusto y conservar durante un año completo si queremos elaborar cantidades.

Si tenéis oportunidad de recoger los membrillos personalmente es una maravilla. Nosotros tenemos un árbol en la aldea y cuando ya empiezan a madurar, a coger un color amarillento, me enfundo las botas y dejo el árbol limpio antes de que se vayan a perder. Si no tenéis donde pañarlos como es fruta de temporada lo más seguro es que lo podáis adquirir en cualquier frutería del mercado.

Aquí en la imagen que adjunto podeís observar cuando el membrillo está maduro. Para hacer mermelada es mejor cogerlos al comienzo de la madurez, no cuando ya están demasiado blandos. Al principio tienen más acidez, más pectina (que es lo que ayuda a espesar) y menos humedad. Todas estas características hacen que la mermelada tenga mejor textura y sabor.

 

 

Ingredientes

  • 1200 g de membrillo (peso una vez descorazonadas las piezas).
  • 800 g de azúcar. 
  • 1 limón. 

DE FORMA TRADICIONAL

Lo primero que vamos a hacer antes de la elaboración es esterilizar los tarros de cristal donde vamos a introducir la mermelada. Para ello llevamos tarros y tapas a una olla totalmente cubiertos de agua y los llevamos al fuego. Una vez que el agua hierva lo dejamos 20 minutos más y retiramos todo. Dejamos que seque y comenzamos con la receta. 

Elaboración

  1. Para comenzar vamos a coger todos los membrillos y a lavarlos bien por fuera para desechar la pelusilla e impurezas. Después los partimos en trozos pequeños desechando el corazón y las zonas de piel que puedan estar dañadas.
    Vamos a utilizarlos con piel ya que la piel contiene pectina y esta nos va a ser de gran ayuda para espesar la mezcla. 
  2. Una vez que tenemos todo el membrillo partido en trozos lo introducimos en una olla y lo cubrimos todo con agua. Lo llevamos al fuego y cocemos hasta que pinchando con un cuchillo notemos que el membrillo esté blando. Arriba he puesto una cantidad simbólica del fruto pero podéis utilizar la que queráis.
  3. Una vez cocido escurrimos el agua e introducimos junto con el membrillo el azúcar y el zumo de un limón. En mi caso calculo un 65% aproximadamente de azúcar de la cantidad de membrillo que vaya a utilizar.
    Trituramos todo con la ayuda de una batidora o robot de cocina hasta reducirlo a puré.
  4. Cocinamos a fuego intermedio removiendo constantemente. A partir de una hora aproximadamente vamos fijándonos cómo va adquiriendo la textura y cuando más nos convenza retiramos la mezcla del fuego.
    Yo suelo coger una cucharada y dejarla sobre un plato bien frío, espero unos segundos y si veo que adquiere la textura que me gusta la retiro, sino espero un poco más. 
  5. Una vez cocinada la mermelada observamos cómo se encuentra. Si nos gusta con grumos la utilizamos tal cual, sinos gusta bien reducida la trituramos con una trituradora o robot de cocina al gusto. 
    Rellenamos los tarros y cerramos con las tapas correctamente. 
  6. Si vamos a consumir la mermelada en los días posteriores la podemos conservar en nevera tal cual. Si queremos hacer conservas o que nos dure (incluso un año entero) recomiendo hacerles un baño maría y luego guardarlas en el lugar más fresco de la casa. 
    Para hacer el baño maría llevamos todos los tarros a una olla y los cubrimos por completo con agua. Lo llevamos todo a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos 20 minutos más y listo. Recudimos y para la despensa. 

CON THERMOMIX

Antes de comenzar la receta, como siempre digo, hemos de esterilizar los tarros de cristal donde vamos a introducir la mermelada (sobre todo si queremos hacer conservas). 
Para ello introducimos todos los envases y las tapas en una olla y cubrimos todo hasta arriba de agua. Lo llevamos a ebullición y dejamos que el agua hierva unos 20 minutos. Retiramos todo y dejamos secar al aire libre. 

Elaboración

  1. Lavamos todos los membrillos bajo el grifo. Vamos a utilizarlos con la piel ya que esta contiene pectina, una fibra que ayuda a espesar la mezcla. 
  2. Una vez limpios los vamos partiendo en trocitos desechando el corazón (la parte central que tiene pepitas y está más dura). Vamos a introducirlo en dos tandas en la thermomix para que no se nos atasque en las cuchillas. Primero agregamos la mitad del membrillo, unos 600 g, con la mitad del azúcar, unos 400 g y el zumo del limón. Mezclamos 20 segundos en velocidad 7.
  3. Incorporamos el resto del membrillo (600 g) y la otra mitad del azúcar (400 g) y volvemos a triturar la mezcla 20 segundos en velocidad 7. 
  4. Colocamos el cestillo para mejorar la evaporación y programamos 30 minutos en varoma y en velocidad 4.
  5. Una vez terminado el proceso miramos la textura que tiene y si lo queremos más triturado lo programamos unos segundos en velocidad 7-10. 
  6. Rellenamos los tarros y los cerramos bien con las tapas. Si queremos que la mermelada nos aguante hacemos un baño maría. Introducimos todos los tarros en una olla y la llenamos hasta que queden cubiertos de agua. Lo llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos 20 minutos más. Retiramos los tarros y ya tenemos nuestra mermelada lista para degustar, regalar o conservar. 

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DULCE DE MEMBRILLO

DULCE DE MEMBRILLO

 

 

Hace ya algún tiempo, allá por la primavera del 2017, plantamos un par de arbolitos de membrillo en tierras del occidente Asturiano. Por allí por el pueblo no suele haber muchos, pero yo tenía la cosa de hacer dulce de membrillo casero (hasta ahora siempre lo hacía con manzana) y me dije que por que no. Si salían adelante podría cumplir mi capricho y tener membrillo todos los años, y sino seguiría haciendo el de manzana que por allí hay muchísima cantidad.  Pues bien, un par de años después, es decir, en el presente, los arboles han medrado lo suyo y este otoño hemos recogido las primeras piezas (unas 40 aproximadamente, grandes y bien lucidas), con lo cual, no quepo en mi de gozo.

Hasta ahora no había maniobrado nada en pastelería con membrillos así que antes de ponerme manos a la obra se me vinieron varias dudas a la cabeza. A la vista la fruta es una fruta dura, así que  ¿cómo puedo saber en que momento esta madura para poder utilizarla? ¿Debo añadirla con piel o sin piel? ¿Necesitaré la ayuda extra de algún espesante o no me hará falta? Pues bien, después de indagar me lancé a elaborar mis primeros dulces.

Puedo decir que  el dulce me ha sorprendido para bien y a partir de ahora conservaré grandes cantidades para todo el año. Acompañado de un buen queso (recomiendo el cabrales), y un poquito de pan nos sirve de tentempié para amenizar cualquier evento gastronómico en el que queramos sorprender.

Respecto a las dudas que tenía os puedo decir que en cuanto al punto de madurez es muy fácil observarlo . El membrillo debe tener un color amarillo para poder utilizarse ya, si está verde aún es temprano y debemos dejar que madure un poco mas, y si tiene manchones ya está muy maduro y cuanto antes lo usemos mejor. A la hora de añadirlo se puede dejar la piel sin quitar, ya que esta contiene pectina, una fibra muy buena que ayuda a espesar el dulce. En cuanto a la ayudita extra (para el dulce de higo le pido un poco de auxilio a la gelatina o al agar agar), en este caso no es necesario nada, con la reacción de  la pectina, el azúcar y el limón conseguimos darle una textura muy firme y definida a la pieza.

Si os apetece probar un poquito aquí os cuento como obtenerlo de forma muy sencilla.

 

INGREDIENTES

  • 1.200 g de membrillo (el peso resultante una vez descorazonadas las piezas de membrillo).
  • 800 g de azúcar.
  • 1 limón.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Hacer dulce, ya sea de membrillo u otra fruta es muy sencillo, solo necesitamos unos pocos ingredientes, una pota u olla y escoger el molde que mas nos apetezca para darle forma. Si ya tenemos todo listo comenzamos con la receta.

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a lavar bien las piezas de membrillo por fuera (para quitarles la pelusa). Los introducimos en una olla o pota y cubrimos con agua. Después los llevamos a ebullición hasta que reblandezcan (como habréis comprobado es una fruta muy dura y de esta manera facilitamos el triturado).
  2. Una vez que están blanditos los retiramos de la olla, los dejamos enfriar un poco y después los descorazonamos , es decir les quitamos las pepitas y la zona de alrededor de las mismas. No vamos a pelarlos porque la piel es alta en pectina, una fibra que nos va a ayudar a espesar el dulce, de modo que la utilizaremos.
  3. Introducimos la carne del membrillo con la piel en trocitos muy pequeños de nuevo en la olla (sin el agua). Añadimos el limón (sin la piel y sin las pepitas) y el azúcar. Con la ayuda de una batidora o un robot trituramos todo hasta que quede bien reducido, como una crema o puré. Arriba puse una cantidad significativa para obtener una buena pieza. En función del peso del membrillo con el que vayáis a trabajar calculáis la cantidad de azúcar. 
  4. Llevamos la mezcla a ebullición a fuego intermedio revolviendo cada poco tiempo con una cuchara de madera. Pasada una hora empezaremos a observar en que punto se encuentra para saber cuando debemos retirarla del fuego. Encontraremos el punto óptimo haciendo la prueba de la cuchara. Cogemos una cucharada del dulce, la extendemos en un plato frío de nevera y en cuestión de segundos veremos si espesa. Si queda muy blanda seguiremos con la cocción hasta que obtengamos una buena textura.
  5. Una vez que el membrillo esté listo lo retiramos del fuego y lo introducimos con una lengua en el molde que hayamos escogido. Dejamos que enfríe y lo metemos en la nevera.
  6. Al día siguiente ya podemos desmoldar la pieza. Se pueden hacer las cantidades de dulce que queramos, aguanta muy bien en la nevera durante meses gracias a la ayuda conservante del limón y del azúcar.

 

CON THERMOMIX

Con thermomix hacer dulce de membrillo es pan comido, no es necesario reblandecer la fruta primero, ni debemos de estar pendientes de la mezcla ni revolviendo cada poco, todo es muy fácil y sencillo.  En apenas unos minutos le dejamos que ella tome el peso de la cocción y nos olvidamos hasta que nos de el aviso.

 

ELABORACIÓN

  1. Comenzamos lavando cada uno de los membrillos bien bajo el grifo (debemos quitarle la pelusilla porque los vamos a utilizar con piel). La piel contiene pectina, una fibra muy buena que ayuda a espesar la mezcla.
  2. Una vez limpios los partimos y les quitamos las pepitas y la zona de alrededor de las mismas , es decir el corazón, y lo desechamos. Cortamos la carne de membrillo en trozos muy pequeños y los introducimos en la thermomix (vamos a meter 600 gramos primero porque al ser mucha cantidad se nos puede atascar un poco en las cuchillas ya que esta fruta suele estar dura). Añadimos también el limón (sin piel y sin pepitas) y la mitad del azúcar, es decir 400 g. Reducimos la mezcla a puré a golpes de turbo. Si se nos atasca el membrillo en las cuchillas introducimos una cuchara para desatascar. Una vez triturado añadimos el resto de carne (600 g) y azúcar (400 g) y volvemos a darle al turbo  hasta que quede una mezcla homogénea.
  3. Quitamos el cubilete de la thermomix y colocamos el cestillo para facilitar la evaporación. Programamos la maquina 1 hora a 100º en velocidad 4.
  4. Pasado el tiempo, con la ayuda de una lengua introducimos la mezcla en el molde que hayamos escogido y dejamos que enfríe para luego meterlo en la nevera.
  5. Al día siguiente ya podemos desmoldar la pieza. Si tenemos mucha fruta y queremos hacer en cantidades no hay problema, aguanta muchos meses en la nevera gracias al poder conservante del azúcar y el limón.

 

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