MERMELADA DE TOMATE

MERMELADA DE TOMATE

 

 

 

¿Os gustan los tomates? Seguro que de alguna forma los consumís habitualmente, ya sea troceaditos para una ensalada, triturados para cocinar, fritos para hacer una buena salsa, como condimento para una buena sopa, en rodajitas asados al horno, incluso en zumo (es muy famoso el zumo de tomate). Se puede utilizar esta fruta de muchas maneras, como ingrediente principal o secundario. Cuando pensamos en tomates siempre los asociamos con alguna receta de comida como aperitivo, entrante o plato principal, pero… ¿y por qué no como parte de un desayuno o merienda? A parte de relacionarlo con la cocina, también podemos ligarlo con la repostería. ¿Y como? Pues muy sencillo, sacando el azucarero y dándole brío. 

La mermelada que hoy os traigo es muy sencilla de elaborar. Hasta ahora nunca había probado a hacerla, pero como hace unos días mi hermana me dio una gran cantidad de tomates de la huerta (estamos en temporada de ellos), ya no tenía escusa para aplazar esta receta que hace tiempo tenía ganas de probar. Tengo que decir que los tomates de casa estaban espectaculares, no tienen punto de comparación con la mayoría de los que hoy podemos comprar en los mercados. Fueron  cultivados en Folgueira Mayor, un pequeño pueblo de apenas 3 casas en el occidente Asturiano, perteneciente al concejo de Boal. No hubo que tratarlos a penas, así que se puede decir que son totalmente naturales, grandes y sabrosos. Como se nota el cambio cuando hay que volver a comprarlos…

Esta mermelada se elabora igual que cualquier otra, con los mismos ingredientes, solamente tenemos que cambiar la fruta principal, en esta caso los tomates. Una vez que la obtenemos podemos envasarla para el consumo propio o hacer conservas para almacenar o regalar. ¿Con que la podemos acompañar? Pues eso va al gusto de cada uno, yo particularmente os aconsejo ligarla con un buen queso, en montaditos con jamón, con una ricas anchoas…tenemos muchas opciones. Desde aquí os animo a probar esta delicia y que me comentéis que tal el resultado.

 

INGREDIENTES

PARA 2-3 TARROS

  • 1 kg de tomates (pelados y troceados).
  • 500 g de azúcar.
  • 1 limón.
  • Canela.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar esta mermelada tan solo nos hace falta unos tarros, los 4 ingredientes y una pota o cacerola.  Unificamos la mezcla, la llevamos al fuego y dejamos que poco a poco se vaya cocinando.

 

ELABORACION

  1. Lo primero que hemos de hacer antes de ponernos con los ingredientes es esterilizar bien los tarros que vamos a utilizar. Para ello los introducimos junto con las tapas en una pota o cacerola y lo cubrimos todo hasta arriba de agua. Lo llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos unos 20 minutos mas. Pasado este tiempo retiramos con cuidado tanto los tarros como las tapas y dejamos que sequen solos. 
  2. Una vez que tenemos los tarros secos podemos proceder con la receta. Cogemos los tomates, los pelamos, los cortamos en trocitos y los vamos introduciendo en una pota hasta obtener el kilo aproximadamente. A la hora de pelarnos nos es mas sencillo si les hacemos un corte en cruz en la base y los escaldamos en agua. Para ello ponemos primero el agua a hervir, cuando hierba los introducimos y cuando vuelva a hervir de nuevo los dejamos un par de minutos y listo. De esta manera la piel saldrá sin esfuerzo. 
  3.  Agregamos encima del tomate troceado el zumo de un limón, el azúcar y un poco de canela. Removemos todo para que quede bien mezclado y lo dejamos reposar una o dos horas. 
  4. Llevamos la mezcla a ebullición a fuego lento y removemos constantemente durante una hora aproximadamente o hasta que veamos que vamos consiguiendo la textura de mermelada. Siempre debemos de tener en cuenta que una vez que enfríe va a espesar un poco mas. 
  5. Cuando la mermelada esté lista miramos como esta de grumosa y si no nos gustan los grumos la trituramos hasta el punto que mas nos guste. A mi particularmente me gusta sin un solo grumo y siempre la reduzco lo máximo posible. 
  6. Rellenamos los tarros y los cerramos correctamente. Si vamos a consumir la mermelada en los próximos días podemos mantenerla tal cual está en la nevera. Si por el contrario queremos regalar algún tarro o hacer cantidades para almacenar debemos de hacer un buen baño María. Para ello introducimos los tarros en una pota y los cubrimos por completo de agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos 20 minutos mas. De esta manera quedará un buen vacío y podremos almacenar la mermelada en un lugar fresco de la casa incluso un año entero. 

 

CON THERMOMIX

¿Aun no habéis probado esta deliciosa mermelada? Pues con la thermo el proceso para obtenerla es de lo más rápido y sencillo. El resultado como siempre, una delicia. Introducimos los ingredientes, ponemos la máquina a funcionar y nos olvidamos hasta que finalice. 

 

ELABORACION

  1.  En primer lugar (como suelo indicar en cualquier receta de mermeladas) debemos de tener los tarros que vamos a utilizar esterilizados. Esterilizarlos es muy sencillo, solo tenemos que poner en una pota o cacerola todos los tarros abiertos junto con las tapas cubiertos de agua hasta arriba. Los llevamos a ebullición y cuando el agua hierva los dejamos 20 minutos mas al fuego. Una vez pasado este tiempo dejamos que los tarros y las tapas sequen a temperatura ambiente.
  2.  Cogemos los tomates, les quitamos la piel y los vamos introduciendo en la thermomix en trocitos hasta obtener el kilo. Si nos cuesta pelar la piel podemos escaldarlos, les hacemos un corte en cruz en la base, los introducimos en agua hirviendo y cuando vuelva a hervir los dejamos un par de minutos. De esta manera la piel saldrá muy fácilmente. 
  3. Agregamos el azúcar, el zumo de un limón y un poco de canela y programamos la maquina 50 minutos a 100º en velocidad 3. Para todo este proceso quitaremos el cubilete y dejaremos el cestillo puesto sobre la tapa. 
  4. Una vez transcurrido el tiempo analizamos la textura. Si nos gusta la mermelada muy triturada y vemos grumos podemos triturarla unos segundos en la thermo hasta que esté a nuestro gusto. 
  5. Ahora que tenemos la confitura lista vamos rellenando los tarros con ella. Si vamos a consumir en los próximos días la mermelada podemos mantenerla tal cual está dentro del frigorífico. Si lo que nos apetece es regalarla o guardar en cantidades para que nos dure una buena temporada o incluso un año entero debemos de hacerles el baño María a los tarros. Para ello los cerramos correctamente, los metemos dentro de una pota u olla y los cubrimos enteros de agua. Los llevamos a ebullición y cuando el agua hierba los dejamos al menos 20 minutos mas. De esta manera obtenemos un buen vacío y podemos conservar los tarros durante mucho tiempo sin miedo a que se expongan a una contaminación. 

 

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