MERMELADA DE NARANJA

MERMELADA DE NARANJA

 

¿Cuántas veces os ha regalado algún kilo de fruta algún familiar o conocido de su cosecha propia? De repente os veis con mucha cantidad junta que sabéis que no vais a poder terminar antes de que se estropee y os da mucha pena que se eche a perder. Pues para estos casos la solución es muy sencilla. Con un poquito de limón y algo de azúcar podéis aprovechar cualquier genero para hacer una rica mermelada.

Ahora en esta época, el naranjo que mi madre tiene en el jardín de casa está repleto de naranjas, son chiquitinas pero con fundamento. De golpe se junta una gran cantidad de ellas  y su hija ya está frotándose las manos pensando en darles uso. A parte de hacer unos ricos zumos para el desayuno ¿Qué tal si empezamos a mondarlas y hacemos mermelada con ella?

Hay dos variedades, podemos elaborarla dulce o mas bien amarga. Todo depende de la cantidad de carne blanca que rodea los gajos que integremos. A mayor cantidad que empleemos más amarga saldrá, va al gusto de cada uno. También podemos optar por dejarla grumosilla y con los trocitos de piel integrada o por triturarla del todo si no nos gustan los tropezones. De una manera o de otra el resultado es el mismo. 

Mi desayuno diario consiste en unas tostadas de pan integral con un poco de queso crema y de mermelada acompañadas de un cafecito. Por ello cada vez que cae en mis manos una cantidad de fruta determinada hago mermelada, reparto por la familia unos tarros y me guardo otros. De esta manera no la compro en todo el año, voy enlazando siempre una tras otra. Para poder consumirla así es necesario utilizar tarros apropiados, bien esterilizados y cocerlos  siempre al baño María después de rellenarlos para hacerles el vacío y conservarlos sin que se estropee la mermelada.  Si os apetece probar una poca aquí os dejo en  varios pasos el proceso a seguir. 

 

INGREDIENTES (Para 3 tarros)

  • 1 kg de naranjas (ya peladas).
  • 800 g de azúcar.
  • 20 ml de zumo de limón.
  • Ralladura de las naranjas

 

DE FORMA TRADICIONAL

A la hora de elaborar cualquier tipo de mermelada lo único que necesitamos es la fruta que hemos escogido, el azúcar y el limón que hará la función de conservante. Una vez que tenemos estos tres ingredientes el proceso es pan comido, todo queda en manos de una buena cocción, que siempre obtendremos al encontrar el punto optimo en el que hemos de retirar la mermelada del fuego.  A continuación veréis lo sencillo que es. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar comenzaremos lavando las naranjas por fuera y secándolas con un paño. 
  2. Una vez secas, cogemos un  rallador y vamos rallando la piel en tiras finas sobre un plato para poder añadirlas durante la cocción. 
  3. Posteriormente comenzamos a pelar las naranjas. Si nos gusta la mermelada un poco amarga añadiremos un poco de la parte blanca que las rodea, sino la quitaremos lo máximo posible. Eliminamos la piel de fuera, las pepitas si las tienen y cortamos en gajos cada naranja. 
  4. En una pota o cacerola vamos a añadir un kilo de gajos, el azúcar, la ralladura de las naranjas  y el zumo de limón. Llevamos todo a ebullición a fuego intermedio, revolviendo de vez en cuando aproximadamente durante una hora. A partir de ese momento debemos encontrar el punto óptimo en el que ya podemos retirarla del fuego. 
  5. Para saber cuando está lista podemos hacer una prueba sencilla (este truco se lo leí a otra bloguera). Antes de ponernos a pelar las naranjas metemos un plato pequeño al congelador y llegados a este punto lo sacamos. Cogemos una pequeña muestra de la mermelada y la colocamos en el plato. Al estar muy frio en dos minutos  cogerá la textura con la que se va a quedar al enfriar . Si vemos que esta muy líquida la seguimos cociendo un poco mas y si nos gusta  ya la podemos retirar del fuego. 
  6. En este momento ya tenemos lista nuestra mermelada. Examinamos que grosor y textura tiene. Si nos gusta mas reducida la trituramos un poco (hay personas que no les gusta que tengan muchos tropezones).
  7. Por ultimo solo nos queda envasar la mermelada  y hacerle el bañó María si no la vamos a consumir en poco tiempo (es muy importante para su conservación).  Los tarros deben de estar esterilizados, debemos lavarlos en el lavavajillas o hervirlos en una pota con agua. Una vez esterilizados y secos podemos rellenarlos con la mermelada y cerrarlos bien con las tapas apropiadas. Cuando estén rellenos y bien cerrados vamos a introducir los tarros en una pota y a cubrirlos enteros de agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua hierva los dejamos mínimo 15 minutos mas. Pasado ese tiempo los retiramos y de esta manera ya podemos conservar la mermelada durante varios meses sin que se nos estropee. Así de fácil…

 

CON THERMOMIX

La thermomix nos viene genial para hacer este tipo de recetas, ya que así nos olvidamos de estar vigilando y revolviendo cada poco durante la cocción. La programamos y ella misma se encarga de hacer toda la tarea. Así que si tenéis mucha fruta que se os va a acabar perdiendo, sea del tipo que sea, no hay escusa, aprovechar para hacer una rica mermelada con ella. El proceso vais a ver que es muy sencillo. 

ELABORACIÓN

  1. Comenzamos lavando las naranjas bien y secándolas con un paño por fuera. 
  2. Con un rallador vamos rallando toda la piel de la fruta  en tiras finas y la reservamos.
  3. Pelamos las naranjas. Si nos gusta la mermelada algo amarga vamos a dejar la carne blanca que las rodea, sino eliminaremos la máxima posible. Una vez mondadas les sacamos las pepitas si tiene, las cortamos en cuatro trozos y los integramos en la thermomix. 
  4. Añadimos a la thermo el azúcar y el zumo de limón y trituramos 10 segundos en velocidad 6. Agregamos posteriormente la ralladura de piel en tiras finas y cerramos la thermo sin el cubilete pero con el cestillo puesto por fuera para evitar salpicaduras y para ayudar a que la mezcla evapore mejor.  Programamos la maquina 40 minutos en velocidad 2 y posición varoma. 
  5. Una vez transcurrido el tiempo debemos de comprobar la textura para ver si es la correcta. Para ello vamos a coger una cucharadita y ponerla sobre un plato frío (previamente metido en nevera o congelador). De esta manera en dos minutos enfriará y podremos ver como quedaría. Si vemos que está un poco liquida programamos unos minutos mas.
  6. Ahora que la mermelada esta cocida nos fijamos en el grosor que tiene, y si la queremos reducir un poco (hay personas que no les gustan mucho los tropezones) pues le damos unos golpes de turbo hasta que este a nuestro gusto. Después de este punto solo nos queda envasarla y pasarla por el baño María si queremos que dure unos meses.
  7. Para envasarla debemos  de utilizar tarros apropiados y estos deben de estar esterilizados (para ello podemos darles un hervor en agua o lavarlos en el lavavajillas). Una vez secos al aire libre podemos rellenarlos con la mermelada y cerrarlos con las tapas de manera correcta (deben cerrar bien). Si la vamos a comer en unos días podemos dejarla así, pero si pretendemos regalarla o queremos que nos aguante durante meses tenemos que ponerla al baño María. Para ello introducimos los tarros en una pota y los llenamos de agua hasta que queden cubiertos. Los llevamos al fuego y una vez que el agua hierba esperamos 15 minutos como mínimo y ya los podemos retirar. De esta manera le hacemos el vació y evitamos que se estropee, acordaros que vale más siempre prevenir que lamentar. 

 

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Mermelada de higos

Mermelada de higos casera. Fácil y sin conservantes

 

 

 

Esta semana vamos a dedicar el post a una fruta de temporada que está deliciosa y es muy nutritiva, el higo. Mi madre tiene en su morada un pequeño jardín con algún que otro árbol frutal, y es todo un deleite poder recoger sus frutos y aprovecharlos para hacer mermeladas, pasteles, tartas y cuantiosas recetas de repostería.

Ahora en el mes de septiembre recogemos las avellanas, y acto seguido, recolectamos los higos. Es por ello que esta semana toca este tipo de receta, hay que aprovechar los ingredientes caseros siempre que se pueda.

Aquí en España, los higos suelen darse en los meses de Agosto y Septiembre, mientras que en el hemisferio sur se recogen en Febrero y Marzo. Existen muchas especies de higos, siempre ricos en fibras, sales y minerales. Por aquí suelen darse dos tipos primordialmente, podemos encontrarnos con las higueras comunes o con las Breveras o Bacoreras.

Las primeras nos proporcionan una única cosecha, mientras que las Breveras producen dos, una entre Junio y Julio, donde se recogen las Brevas, y otra entre Agosto y Septiembre, donde se recolectan los higos. Las Brevas son de color oscuro, mientras que los higos comunes tienden a tener un color verdoso.

La nuestra es una higuera común, así que después de recoger varios kilos de higos tuve claro que lo mejor para gastar tanta cantidad es hacer una buena mermelada casera  con ellos. Queda espectacular y la podemos conservar durante el año entero hasta la siguiente recolecta.

Otra opción para aprovecharlos es utilizarlos como relleno para pizzas o empanadas, el contraste dulce-salado les da un toque genial. Y ya si queremos hacer alguna receta a parte de la mermelada, con sabor exclusivo a higo , aquí os dejo tres que no tienen desperdicio, el flan , el dulce de fruta y el bizcocho de higos , rematadamente buenas.

 

 

Recolecta de higos frescos de la higuera, con higos muy maduros ideales para mermelada

Recolecta de higos frescos de la higuera, con higos muy maduros ideales para mermelada

 

Higos partidos a la mitad antes de cocinar la mermelada de higos casera

Higos partidos a la mitad antes de cocinar la mermelada de higos casera

 

 

A la hora de elaborar mermelada los higos deben estar madurillos. Sabremos que lo están si vemos que tienen la piel rugosa y suave al tacto, y que el cuello no está unido firmemente a la rama, sino que cuelga como si fuese a caer por su propio peso.

Para hacer la mermelada únicamente necesitaremos los frutos, azúcar, un poco de  limón (este cítrico nos hace de conservante para que nos dure unos cuantos meses) y un pellizco de canela. Si ya tenemos los ingredientes a mano vamos a proceder con la receta…

Ingredientes

Para tres envases de mermelada:

  • 1 kg de higos limpios y troceados.
  • 200 g de azúcar moreno.
  • 200 g de azúcar blanquilla.
  • Zumo de un limón.
  • 1 cdta de canela molida (opcional).

DE FORMA TRADICIONAL

Antes de utilizar los envases para la mermelada los debemos tener bien esterilizados. Es muy sencillo, primero los lavamos con jabón muy bien debajo del grifo y después los introducimos en una olla llena de agua junto con las tapas. Lo llevamos todo a ebullición. Una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos unos minutos más y apagamos el fuego. Retiramos los envases y las tapas y lo dejamos secar todo al aire libre. De esta manera los tendremos listos para usar.

Elaboración

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Cortamos los rabitos y los desechamos. Partimos los frutos a la mitad (incluimos la piel) y los ponemos en una olla junto con los dos tipos de azúcar (si queremos podemos utilizar los 400 g de uno solo), el limón y la canela. Los dejamos que maceren unas horas.
  2. Una vez que están macerados llevamos la olla al fuego y los cocemos unos 30-40 minutos, removiendo cada poco y quitando la espumilla que queda a flote.
    Sabremos si la mermelada está lista si hacemos una pequeña prueba. Cogemos una cucharadita y la ponemos sobre la encimera. Esperamos un poco (enfría bastante rápido) y vemos la textura que va a tener. Si nos parece demasiado líquida cocemos la mermelada unos minutos más hasta adquirir la consistencia deseada.
  3. Una vez que hemos hervido la mermelada podemos triturarla para que no tenga grumos si así nos gusta más. Cuando tengamos la textura por la que hemos optado introducimos la mermelada en los envases y cerramos muy bien las tapas.
    Podemos conservarla en un lugar fresco y seco. Si queremos que nos aguante durante meses debemos hacerle el vacío.
    Para ello introducimos la mermelada en una olla y la llenamos de agua de manera que cubra los envases al completo. Los ponemos al fuego y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos 15 minutos mínimo para que se hagan al baño María. Retiramos los envases y dejamos que enfríen.

 

CON THERMOMIX

Lo primero que hemos de tener en cuenta antes de hacer la mermelada, es que los envases donde la vamos a introducir deben estar esterilizados. Para ello los vamos a lavar bien, después los llevamos en una pota llena de agua a calentar (incluidas las tapas) y cuando hierba, pasados unos minutos, lo sacamos todo y lo dejamos secar al aire libre.

Elaboración

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Les quitamos los rabitos y los desechamos. Partimos los frutos a la mitad (incluyendo la piel) y los introducimos en la Thermomix. Trituramos 10 segundos en velocidad 4.
  2. Añadimos los dos tipos de azúcar (si queremos utilizamos los 400 g de un solo tipo), el zumo del limón y la canela. Quitamos el cubilete de la thermo y en su lugar colocamos el cestillo para que la mezcla evapore mejor. Programamos 50 minutos en velocidad 1 en posición varoma. Una vez terminado el tiempo comprobamos la consistencia de la mermelada.
    Para ello cogemos una cucharada y la vertemos sobre la encimera. No tardará nada en enfriarse, en ese momento es cuando veremos la textura que le va a quedar. Si la queremos más consistente la pondremos unos minutos más a cocer en la thermo y si nos gusta sin grumos trituramos 20 segundos en velocidad progresiva 7-10. He elaborado la receta muchas veces y para mi gusto los 50 minutos me conceden la textura que mas me gusta.
  3. Una vez que tenemos la mermelada al gusto llenamos los envases hasta dejar un centímetro libre por arriba y cerramos muy bien con las tapas. Si los queremos conservar durante tiempo les tendremos que hacer el vacío.
    Para ello llevamos los envases de nuevo a una pota, la llenamos de agua hasta cubrirlos al completo y la ponemos a hervir. Una vez que el agua hierva la dejamos 15 minutos mínimo más para que se hagan al baño maría.
  4. Ahora que hemos hecho el vacío dejamos enfriar la mermelada. A la hora de conservarla optaremos por un lugar seco y fresco. Si le hemos hecho el vacío al baño maría nos dura tranquilamente un año entero.

 

 

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MERMELADA DE KIWI Y MANZANA

MERMELADA DE KIWI Y MANZANA

 

Uno de los desayunos más típicos aquí en España suele estar compuesto por  un café con leche, un zumito de naranja y unas tostadas de pan normal o de molde, donde solemos untar mantequilla o queso (en mi caso soy adicta al Philadelphia) y un poco de mermelada. A muchos de vosotros ¿os suena verdad? ¡Que rico está! Siempre es una buena manera de comenzar la jornada diaria con las pilas cargadas de energía.

Como habréis observado, la entrada de hoy va dirigida en su totalidad a uno de estos componentes de nuestra ingesta mañanera, la mermelada. ¿Y que es la mermelada exactamente?  Pues bien, podríamos definirla como una conserva de fruta cocida en azúcar. ¿Y es complicado hacerla de forma casera? Os contesto que para nada, teniendo en consideración algunos aspectos básicos podréis ver que no tiene ciencia ninguna elaborarla, solo necesitamos la fruta que mas nos guste, azúcar y un chorrito de zumo de limón.

¿Qué criterios debemos de tener en cuenta para obtener una buena mermelada? Los siguientes:

  • La fruta debe de estar  en su estado óptimo, ni virgen, ni muy madura, un termino medio, y por supuesto, siempre en buen estado.
  • Hay muchos tipos de fruta, y uno de los componentes de la misma que nos ayuda a obtener la textura de la mermelada es la PECTINA, una fibra natural que al reaccionar con el azúcar y con un ácido, le dan esa consistencia gelatinosa. Hay frutas que tienen mucha pectina y otras que tienen poca (por ejemplo el albaricoque, la fresa y los melocotones),por lo tanto para hacer mermelada de estas últimas conviene añadir un poco de pectina externa.
  • La cantidad de azúcar es muy importante, ya que si añadimos poca la mermelada  nos podría quedar muy liquida y con mal aspecto. Podemos reducirlo algo como yo he hecho para que no quede tan dulzona pero aún así no demasiado.
  • Es conveniente utilizar un elemento ácido como es el limón, ya que nos ayuda a conservarla y darle la textura adecuada.
  • Podría señalar que la cocción manual también es muy importante. Debemos de encontrar el punto adecuado para pararla. Si disponemos de un termómetro de cocina ese punto se hallará en el momento en que durante el proceso nos marque 100º. Otra forma es coger una pizca de la mermelada y darle la vuelta a la cucharilla. Si gotea de forma liquida aun le queda tiempo de cocción. A ojo le iremos cogiendo el truco.
  • Recomiendo esterilizar siempre los envases donde vamos a introducirla para su mejor conservación. Una mermelada bien hecha nos puede durar meses, prácticamente un año.

Después de tener en cuenta estos consejillos vamos ahora con la práctica. En este caso he elaborado una mermelada de dos frutas mezcladas, el kiwi y la manzana. Resulta muy sabrosa y ligera, toda una tentación para nuestros desayunos o meriendas.

 

INGREDIENTES

  • 520 g de kiwi.
  • 350 g de manzana.
  • 450 g de azúcar (moreno o normal).
  • 1 cda de zumo de limón.

 

DE FORMA TRADICIONAL

La mermelada es muy sencilla de elaborar, lo único que necesitamos es un cazo y estar muy atentos para que no se nos pegue el azúcar en la cocción que suele ser un error muy habitual. Si tenemos fruta de temporada, que a veces nos suelen regalar familiares o conocidos en cantidades, es una forma de aprovecharla y darle salida antes de que se nos estropee.

ELABORACIÓN

  1. Lo primero de todo que vamos a hacer es pelar toda la fruta, tanto las manzanas como los kiwis, sacarle las pepitas y trocearla en pequeño. La cantidad que he marcado arriba es la que debemos obtener una vez reducida.
  2. Cogemos un cazo e introducimos dentro toda la fruta junto con el azúcar y el zumo de limón. Dejamos que macere un par de horas.
  3. Una vez macerado, vamos a darle un golpe de batidora para reducir toda la mezcla. Llevamos el cazo a fuego intermedio, y vamos revolviendo de tanto en tanto para evitar que se nos pegue el azúcar durante la cocción. Nos puede llevar aproximadamente una media hora, pero podemos encontrar el punto de cocción óptimo sumergiendo un termómetro de cocina, cuando éste nos marque 100º o bien cogiendo una cantidad de mermelada ínfima con una cucharilla y dándole la vuelta. Si vemos que gotea le falta cocción, sino a ojo lo iremos comprobando.
  4. Ahora que ya está lista la mermelada podemos proceder a envasarla. Si vemos que está poco reducida podemos darle otro golpe de batidora, eso va al gusto de cada uno. Antes de envasar recomiendo esterilizar los botes y una vez que los hemos rellenado cocerlos al baño maría cubiertos de agua durante unos quince minutos mínimo para hacer el vacío.

 

CON THERMOMIX

A la hora de hacer la mermelada con la thermomix tenemos una gran ventaja, que no tenemos que estar pendientes de revolver para que se nos pegue el azúcar. Introducimos los ingredientes y nos despreocupamos. Podemos utilizar cualquier tipo de fruta, yo en este caso opté por kiwis y manzanas porque tenemos cantidades que nos han regalado de temporada y así les damos provecho antes de que se estropeen. Si ya tenemos esterilizados los envases vamos a proceder con su obtención.

ELABORACIÓN

  1. Pelamos toda la fruta, los kiwis y las manzanas, les quitamos las pepitas y la troceamos entera. La cantidad de la receta que he marcado arriba corresponde una vez que tenemos reducida la fruta. Vamos introduciéndola en la thermomix y cuando obtengamos esa cantidad añadimos el azúcar y el zumo de limón y trituramos unos 15 segundos a velocidad 4.
  2. Colocamos el cestillo en el lugar del cubilete para que la mezcla evapore mejor y programamos posteriormente unos 50 minutos a 100º en velocidad 3. Una vez transcurrido el tiempo observamos como está la textura, cogemos una cucharada y la ponemos sobre la encimera. Enfría enseguida y es en ese momento donde veremos su consistencia final, si deseamos que esté más espesa ponemos unos minutos más  la thermo  y si no nos gustan los grumos le damos unos golpes de turbo para triturarla.
  3. Ahora que tenemos la mermelada lista podemos envasarla. Debemos esterilizar los envases de antemano siempre y una vez rellenos y bien cerrados cocerlos unos quince minutos mínimo cubiertos de agua al baño maría para hacer el vacío. De esta forma tan sencilla obtenemos una buena mermelada casera.

 

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