MERMELADA DE CHAYOTA O PATATA CHINA

MERMELADA DE CHAYOTA O

PATATA CHINA

 

 

Ahora que han pasado las navidades (dejamos atrás el turrón, el panettone y el roscón de reyes) volvemos a la carga de nuevo con una de mis recetas favoritas del blog, la mermelada. Como podéis comprobar en el índice tengo muchas variedades de mermelada publicadas. Me gusta experimentar continuamente y sacarle el máximo partido a la fruta corriente que podemos encontrar en el mercado. ¿Y por que digo corriente? Pues porque hoy me voy a salir un poco de lo habitual y vamos a trabajar con una fruta que para la mayoría de los españoles no es muy conocida, la chayota o patata china

Patatas chinas (variedad con espina)

 

Antes de hablaros de esta gran fruta os diré que no la compre en ningún sitio, de hecho no se ni siquiera si se vende por aquí cerca o donde se puede adquirir. Vivo en Asturias y nunca la he visto antes a la venta. Ha llegado a mis manos desde Ferrera de los Gavitos, un pueblo que pertenece al concejo de Valdés. Me consta que esta fruta no es muy conocida en nuestro país pero que poco a poco se está extendiendo cada vez mas. 

Cuando he visto el aspecto que tenían los frutos me he asombrado mucho, sobre todo porque tiene unos pinchos por fuera que no hacen cosquillas precisamente. A partir de ahí tuve claro que se avecinaba un recetón de los que me gustan, así que me puse manos a lo obra y a investigar.

Después de navegar por la Wikipedia y de informarme un poquito a través de otras páginas y blogs puedo afirmar que la chayota es originaria de Centroamérica , aunque hoy en día se cultiva por todo el mundo. Tiene múltiples nombres según la zona donde se encuentre. Chayote, Cidrayota, Tayota, Güisquil, Papa de pobre, Xuxú o Yuyu, Guatila, Papa del aire, son algunas de las denominaciones por los que se la conoce entre otras muchas. Aquí en España la identificamos como Chayota o Patata china.

¿Y que es exactamente? Pues la chayota es un fruto que viene de la chayotera, una planta trepadora que puede alcanzar hasta los 15 metros de alto. Es familia del pepino y del melón. Tiene un aspecto semejante al de una pera, pero la corteza es muy dura. Hay varias especies, el color puede ir variando desde un verde hasta un amarillo, pasando por distintas tonalidades. La piel puede ser lisa o al contrario, puede tener unas espinas muy pronunciadas. Este fruto es pesado, puede oscilar entre los 500 gramos y llegar incluso a los 2 kilos. Es muy poco calórico y muy rico en fibra, vitaminas y minerales, por lo tanto muy bueno para la salud. 

La chayota se suele utilizar en cocina como sustituta de la patata corriente, por ello nos da mucho juego para hacer cantidad de recetas con ella. También se puede usar como ingrediente para batidos, jugos y dulces. Y dentro de este último grupo, los dulces, vamos a integrar la receta que hoy os traigo, una buena mermelada para untar en el desayuno o en la merienda.

Resulta super ligera, con un toque dulzón irresistible. La podemos combinar en pan con mantequilla, queso o lo que mas nos guste y os puedo asegurar que está riquísima. El proceso es similar al de cualquier otra mermelada, no tiene ninguna complicación y gracias al efecto conservador de un buen baño María, podemos disponer de ella durante un largo periodo de tiempo si nos apetece. ¿Qué tenéis estos frutos cerca y os apetece enredar? Pues seguir leyendo… 

 

Planta chayotera

 

INGREDIENTES

PARA 3-4 TARROS

  • 1 kg de chayotas o patatas chinas (sin piel y troceadas).
  • 500 g de azúcar.
  • 150 ml de agua.
  • Zumo de 1 limón.
  • Canela.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para obtener esta delicia de mermelada tan solo nos hacen falta los ingredientes, una buena pota o cacerola y unos tarros donde envasarla. El proceso como veréis no tiene ninguna dificultad y el resultado es inmejorable. 

 

ELABORACION

  1. Lo primero que hemos de hacer antes de elaborar cualquier tipo de mermelada es esterilizar bien los tarros que vamos a utilizar. Para ello vamos a introducirlos junto con sus tapas dentro de una pota y vamos a cubrirlo todo de agua. Lo llevamos a ebullición y cuando el agua rompa a hervir lo dejamos unos 20 minutos más. Pasado este tiempo podemos retirar los envases y las tapas y dejarlo secar todo al aire libre. 
  2. Hay unas cuantas variedades de chayota, la que hoy os traigo tiene una particularidad. Todo el cuerpo viene rodeado de unos pinchos muy pronunciados. Por ello, si vamos a utilizar esta especie en concreto cogeremos una manopla fuerte e iremos pelando los frutos poco a poco con cuidado. Quitamos la piel al completo, de manera que no quede una sola espina. 
  3. En cuanto tengamos las chayotas peladas, les quitamos la pepita central. Ésta se desprende muy bien. Las pasamos un poco por agua y vamos rallándolas e introduciéndolas en una pota.
  4.  Una vez que hemos rallado (o troceado muy pequeño las chayotas), agregamos a la pota el agua, el zumo de un limón, el azúcar y un poquito de canela. Lo llevamos a ebullición a fuego intermedio, revolviendo de seguido. 
  5. Cuando comience a hervir, bajamos el fuego. Dejamos que se cocine sobre 30 minutos o hasta que adquiera la textura de mermelada que mas nos guste, siempre revolviendo la mezcla cada poco. 
  6. Cuando obtengamos la textura que mas se ajuste a nuestras expectativas (siempre teniendo en cuenta que cuando enfríe va espesar un poco más), observamos si tiene grumos. Si está grumosa y no nos gusta que tenga grumos la trituramos a nuestro gusto. 
  7. Rellenamos los envases y los cerramos correctamente con las tapas. Si vamos a consumir la mermelada en los próximos días podemos guardarla en el frigorífico. Si por el contrario queremos que nos dure unas semanas, unos meses o incluso un año entero debemos de hacerle un buen baño maría a los tarros. 
  8. Para hacer el baño maría introduciremos todos los tarros en una pota y los cubriremos enteros de agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos 20 minutos más. Pasado el tiempo los retiramos y ya los tenemos listos. Si vamos a hacer conservas podemos guardarlas en el lugar mas fresco de la casa (no es necesario la nevera). 

 

CON THERMOMIX

Con la ayuda de la thermomix elaborar esta mermelada no va a poder ser mas sencillo. Solo tenemos que introducir en la maquina todos los ingredientes, triturarlos y programar para que se transformen en una deliciosa crema de chayota.

 

ELABORACION

  1. En primer lugar lo que debemos hacer antes de comenzar con la elaboración de la receta es esterilizar bien todos los envases que vamos a utilizar para la mermelada.  Para ello vamos a introducir los tarros de cristal junto con las tapas en una olla o cacerola. Cubrimos todo con agua y lo llevamos a ebullición. Una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos 20 minutos mas y ya podemos retirarlo. Dejaremos que tanto los envases como las tapas sequen al aire libre. 
  2. Pelamos las chayotas o patatas chinas con muchísimo cuidado. Hay varias especies, la que manejo en este caso tiene unos pinchos muy pronunciados alrededor de todo el cuerpo. Por ello debemos de utilizar unas manoplas fuertes para no pincharnos e ir cortando poco a poco los laterales y alrededor hasta quitar toda la piel por completo. 
  3. Una vez peladas quitamos la pepita interior de cada patata. Se desprende con mucha facilidad. Pasamos las patatas por agua y las vamos troceando e introduciéndolas en la thermomix hasta obtener un kilo aproximadamente. 
  4. Incorporamos en la thermo el agua, el zumo de un limón, el azúcar y un poquito de canela. Trituramos 20 segundos en velocidad 8.
  5. Quitamos el cubilete y colocamos el cestillo. Programamos la maquina 45 minutos a 100º en velocidad 3. 
  6. Una vez transcurrido el tiempo observamos la textura de la mermelada. Si nos gusta que no queden grumos podemos triturarla en velocidad progresiva 5-10 hasta obtener el punto que mas nos guste. 
  7. Rellenamos los tarros y los cerramos con las tapas correctamente. Llegados a este punto debemos decidir si la vamos a comer en los siguientes días o bien vamos a guardarla durante mas tiempo o elaborar conservas. Si la vamos a consumir inmediatamente la mantenemos en la nevera sin mas. Si por el contrario pretendemos que nos aguante mas tiempo debemos hacerle un baño maría a todos los tarros. 
  8. Para hacer el baño maría tan solo tenemos que introducir los tarros en una olla o cacerola y cubrirlos por completo de agua. Los llevamos a ebullición y en el momento en que el agua rompa a hervir los dejamos unos 20 minutos mas y los retiramos. De esta manera queda hecha una buena conserva.

 

Podemos guardar los botes en un lugar fresco de la casa y mantenerlos en perfectas condiciones hasta un año entero. 

 

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MERMELADA DE TOMATE

MERMELADA DE TOMATE

 

 

 

¿Os gustan los tomates? Seguro que de alguna forma los consumís habitualmente, ya sea troceaditos para una ensalada, triturados para cocinar, fritos para hacer una buena salsa, como condimento para una buena sopa, en rodajitas asados al horno, incluso en zumo (es muy famoso el zumo de tomate). Se puede utilizar esta fruta de muchas maneras, como ingrediente principal o secundario. Cuando pensamos en tomates siempre los asociamos con alguna receta de comida como aperitivo, entrante o plato principal, pero… ¿y por qué no como parte de un desayuno o merienda? A parte de relacionarlo con la cocina, también podemos ligarlo con la repostería. ¿Y como? Pues muy sencillo, sacando el azucarero y dándole brío. 

La mermelada que hoy os traigo es muy sencilla de elaborar. Hasta ahora nunca había probado a hacerla, pero como hace unos días mi hermana me dio una gran cantidad de tomates de la huerta (estamos en temporada de ellos), ya no tenía escusa para aplazar esta receta que hace tiempo tenía ganas de probar. Tengo que decir que los tomates de casa estaban espectaculares, no tienen punto de comparación con la mayoría de los que hoy podemos comprar en los mercados. Fueron  cultivados en Folgueira Mayor, un pequeño pueblo de apenas 3 casas en el occidente Asturiano, perteneciente al concejo de Boal. No hubo que tratarlos a penas, así que se puede decir que son totalmente naturales, grandes y sabrosos. Como se nota el cambio cuando hay que volver a comprarlos…

Esta mermelada se elabora igual que cualquier otra, con los mismos ingredientes, solamente tenemos que cambiar la fruta principal, en esta caso los tomates. Una vez que la obtenemos podemos envasarla para el consumo propio o hacer conservas para almacenar o regalar. ¿Con que la podemos acompañar? Pues eso va al gusto de cada uno, yo particularmente os aconsejo ligarla con un buen queso, en montaditos con jamón, con una ricas anchoas…tenemos muchas opciones. Desde aquí os animo a probar esta delicia y que me comentéis que tal el resultado.

 

INGREDIENTES

PARA 2-3 TARROS

  • 1 kg de tomates (pelados y troceados).
  • 500 g de azúcar.
  • 1 limón.
  • Canela.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar esta mermelada tan solo nos hace falta unos tarros, los 4 ingredientes y una pota o cacerola.  Unificamos la mezcla, la llevamos al fuego y dejamos que poco a poco se vaya cocinando.

 

ELABORACION

  1. Lo primero que hemos de hacer antes de ponernos con los ingredientes es esterilizar bien los tarros que vamos a utilizar. Para ello los introducimos junto con las tapas en una pota o cacerola y lo cubrimos todo hasta arriba de agua. Lo llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos unos 20 minutos mas. Pasado este tiempo retiramos con cuidado tanto los tarros como las tapas y dejamos que sequen solos. 
  2. Una vez que tenemos los tarros secos podemos proceder con la receta. Cogemos los tomates, los pelamos, los cortamos en trocitos y los vamos introduciendo en una pota hasta obtener el kilo aproximadamente. A la hora de pelarnos nos es mas sencillo si les hacemos un corte en cruz en la base y los escaldamos en agua. Para ello ponemos primero el agua a hervir, cuando hierba los introducimos y cuando vuelva a hervir de nuevo los dejamos un par de minutos y listo. De esta manera la piel saldrá sin esfuerzo. 
  3.  Agregamos encima del tomate troceado el zumo de un limón, el azúcar y un poco de canela. Removemos todo para que quede bien mezclado y lo dejamos reposar una o dos horas. 
  4. Llevamos la mezcla a ebullición a fuego lento y removemos constantemente durante una hora aproximadamente o hasta que veamos que vamos consiguiendo la textura de mermelada. Siempre debemos de tener en cuenta que una vez que enfríe va a espesar un poco mas. 
  5. Cuando la mermelada esté lista miramos como esta de grumosa y si no nos gustan los grumos la trituramos hasta el punto que mas nos guste. A mi particularmente me gusta sin un solo grumo y siempre la reduzco lo máximo posible. 
  6. Rellenamos los tarros y los cerramos correctamente. Si vamos a consumir la mermelada en los próximos días podemos mantenerla tal cual está en la nevera. Si por el contrario queremos regalar algún tarro o hacer cantidades para almacenar debemos de hacer un buen baño María. Para ello introducimos los tarros en una pota y los cubrimos por completo de agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos 20 minutos mas. De esta manera quedará un buen vacío y podremos almacenar la mermelada en un lugar fresco de la casa incluso un año entero. 

 

CON THERMOMIX

¿Aun no habéis probado esta deliciosa mermelada? Pues con la thermo el proceso para obtenerla es de lo más rápido y sencillo. El resultado como siempre, una delicia. Introducimos los ingredientes, ponemos la máquina a funcionar y nos olvidamos hasta que finalice. 

 

ELABORACION

  1.  En primer lugar (como suelo indicar en cualquier receta de mermeladas) debemos de tener los tarros que vamos a utilizar esterilizados. Esterilizarlos es muy sencillo, solo tenemos que poner en una pota o cacerola todos los tarros abiertos junto con las tapas cubiertos de agua hasta arriba. Los llevamos a ebullición y cuando el agua hierva los dejamos 20 minutos mas al fuego. Una vez pasado este tiempo dejamos que los tarros y las tapas sequen a temperatura ambiente.
  2.  Cogemos los tomates, les quitamos la piel y los vamos introduciendo en la thermomix en trocitos hasta obtener el kilo. Si nos cuesta pelar la piel podemos escaldarlos, les hacemos un corte en cruz en la base, los introducimos en agua hirviendo y cuando vuelva a hervir los dejamos un par de minutos. De esta manera la piel saldrá muy fácilmente. 
  3. Agregamos el azúcar, el zumo de un limón y un poco de canela y programamos la maquina 50 minutos a 100º en velocidad 3. Para todo este proceso quitaremos el cubilete y dejaremos el cestillo puesto sobre la tapa. 
  4. Una vez transcurrido el tiempo analizamos la textura. Si nos gusta la mermelada muy triturada y vemos grumos podemos triturarla unos segundos en la thermo hasta que esté a nuestro gusto. 
  5. Ahora que tenemos la confitura lista vamos rellenando los tarros con ella. Si vamos a consumir en los próximos días la mermelada podemos mantenerla tal cual está dentro del frigorífico. Si lo que nos apetece es regalarla o guardar en cantidades para que nos dure una buena temporada o incluso un año entero debemos de hacerles el baño María a los tarros. Para ello los cerramos correctamente, los metemos dentro de una pota u olla y los cubrimos enteros de agua. Los llevamos a ebullición y cuando el agua hierba los dejamos al menos 20 minutos mas. De esta manera obtenemos un buen vacío y podemos conservar los tarros durante mucho tiempo sin miedo a que se expongan a una contaminación. 

 

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MERMELADA DE CALABACIN

MERMELADA DE CALABACIN

 

 

 

 

INGREDIENTES

PARA 2-3 TARROS

  • 1 kg de calabacín en trozos (sin piel).
  • 500 g de azúcar.
  • Zumo de 1 limón.
  • Canela.

 

¡Seguimos con los calabacines! Este verano hemos puesto unas plantas en el huerto y han salido bastantes calabacines para consumir y experimentar de múltiples maneras. En el tema cocina nos gusta mucho cortarlos en rodajitas y freírlas en la plancha, cortarlos en dados y hacer purés con ellos o asarlos al horno rellenos de pescado o carne. En cuanto a la repostería , cada vez suelo utilizarlos más. El año pasado me dio por hacer unos bizcochos  ligeros y esponjosos con ellos. Este año he vuelto a hacerlos pero esta vez con un toque de chocolate, y para rematar el verano he elaborado unos cuantos tarros de mermelada con ellos. 

Todas las recetas de repostería en las que se suele utilizar el calabacín tienen algo en común, podemos agregar gran cantidad de esta hortaliza. Al final le va a dar un sabor ligero, nunca va saber demasiado a calabacín. Esto es bueno, por qué así hacemos algo mas sanas estas elaboraciones y para los mas peques o los que no les guste mucho que sepa a calabacín , el sabor queda bastante camuflado con el proceso. 

La mermelada que hoy os traigo es muy sencilla de hacer. Solo vamos a utilizar el calabacín como ingrediente principal. Podemos añadirle si queremos unas manzanas para ayudar a que la mezcla espese gracias a la pectina que contienen. En este caso no las he empleado pero se pueden añadir 3 o 4 manzanas con la piel sin problema. En cuanto al azúcar, normalmente las mermeladas llevan la misma cantidad de azúcar que de fruta, pero a mi me parece una cantidad excesiva y pudiendo utilizar menos va a ser mucho mas sano. Aquí veréis que puse la mitad de azúcar pero podéis añadir mas a vuestro gusto. Por lo demás, el proceso es muy sencillo y el sabor resultante espectacular. 

Recomiendo siempre que se elaboren mermeladas caseras esterilizar bien los tarros como os indico mas abajo y si queremos conservarlos durante tiempo o regalarlos, es aconsejable cocerlos al baño María una vez elaborados para evitar que acaben contaminados. Dicho esto pasamos a la elaboración, espero que os guste…

 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Una vez que tenemos todos los ingredientes, solamente tenemos que ponerlos en una cazuela o pota e ir controlando la mezcla hasta obtener el punto óptimo de cocción. A partir de ahí trituramos hasta dejar la textura que mas nos guste, rellenamos los tarros y si queremos hacer conservas cocemos al baño María.

 

ELABORACION

  1. Lo primero que debemos de hacer es esterilizar los envases de cristal aptos para mermeladas que vamos a utilizar. Para ello o bien los metemos en el lavavajillas si tenemos o los introducimos en una pota junto con las tapas cubiertos hasta arriba de agua. Llevamos la pota a ebullición y en el momento en el que el agua hierva la dejamos 20 minutos mas. Una vez pasado este tiempo retiramos con cuidado los envases y tapas y los dejamos secar al aire libre. 
  2.  Preparamos el calabacín. A mi particularmente me gusta quitarle la piel, pero si os gusta mas utilizarla no hay problema.  Lavamos bien los calabacines, los pelamos, quitamos las semillas y los cortamos en trocitos pequeños hasta obtener un kilo aproximadamente. 
  3. En una pota o cazuela introducimos todo el calabacín, el azúcar, el zumo de 1 limón y un poquito de canela. Llevamos toda la mezcla a ebullición a fuego intermedio y dejamos que vaya cociendo durante una hora aproximadamente, revolviendo de vez en cuando. El tiempo es relativo, tendremos que ir mirando cuándo adquiere la  textura de mermelada, siempre teniendo en cuenta que cuando enfríe va a espesar un poco mas. 
  4. Una vez que tenemos la mermelada lista observamos como está de grumosa. Si nos gusta con menos grumos o muy triturada la trituramos a nuestro gusto con un robot de cocina.
  5. Rellenamos los tarros y los cerramos correctamente con las tapas. Si vamos a consumir la mermelada en los días siguientes podemos guardarla en el frigorífico tal cual está. Si por el contrario queremos que nos aguante semanas, meses o incluso un año entero debemos cocer los tarros al baño María. Para ello los introducimos en una pota cubiertos hasta arriba de agua y la llevamos a ebullición. En el momento en que el agua hierba esperamos 20 minutos mas y ya tenemos el baño María hecho. Si la vamos a conservar durante tiempo podemos guardarla en un lugar fresco de la casa sin necesidad de nevera. 

 

CON THERMOMIX

Elaborar mermelada es muy sencillo, y con la thermomix que no tenemos que estar pendientes de revolver ni de vigilar, más todavía, programamos los minutos adecuados y ella se encarga de todo. Una vez que tenemos los envases esterilizados y los ingredientes a mano comenzamos la receta. 

 

ELABORACION

  1.  En primer lugar lo que vamos a hacer es preparar el calabacín. A mi me gusta mas quitarle la piel, pero se puede utilizar si nos apetece. Ya sea con piel o sin piel lo vamos cortando en trocitos (sin semillas y bien limpios) e introduciéndolos en la thermomix hasta obtener un kilo aproximadamente. Después trituramos 20 segundos en velocidad 5. 
  2. Introducimos el azúcar, el zumo de un limón y un poquito de canela. Mezclamos 5 segundos en velocidad 6. 
  3. Quitamos el cubilete y colocamos el cestillo. Programamos 50 minutos a 100º en velocidad 2.
  4. Siempre que vayamos a hacer conservas debemos esterilizar los envases y las tapas. Para ello o bien los lavamos en el lavavajillas o los introducimos en una pota cubiertos hasta arriba de agua y los llevamos a ebullición. Una vez que el agua hierva esperamos 20 minutos mas y ya podemos sacarlo todo y dejarlo secar al aire libre.
  5. Cuando la thermomix termine de confitar el calabacín observamos la textura que tiene, siempre teniendo en cuenta que cuando enfríe va a espesar un poco. Si lo vemos demasiado liquido podemos cocinarlo unos minutos mas. Cuando esté a nuestro gusto miramos si tiene grumos. Si nos gusta muy triturado y esta grumoso trituramos unos segundos a velocidad 6. A mi por ejemplo no me simpatiza ver grumos y por eso lo trituro muy bien como se puede apreciar en la foto. Para triturar quitamos el cestillo y ponemos el cubilete. 
  6. Rellenamos todos los envases y los cerramos con la tapas correctamente. Si vamos a consumir la mermelada en poco tiempo podemos mantenerla tal cual está en la nevera. Si por el contrario queremos que aguante semanas o bien meses o un año entero debemos de cocer los tarros al baño María. Para ello los introducimos en una pota bien cerrados y los cubrimos enteros de agua. Lo ponemos todo al fuego y una vez que el agua hierva los dejamos 20 minutos mas. De esta manera queda el vacío hecho y podemos conservarlos hasta un año entero. Si vamos a guardar la mermelada durante tiempo podemos dejarla en un lugar fresco de la casa sin necesidad de frigorífico. 

 

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MERMELADA DE CEREZA

MERMELADA DE CEREZA

 

 

¡Como me presta hacer mermelada con fruta de temporada! Me encanta ir con unas cestas a recolectar cuando los árboles están repletos e ir para casa cargada con miles de ideas en la cabeza. Con la fruta que recojo suelo hacer piezas de dulce, mermeladas, tartas, bizcochos… siempre encuentro la manera de darle un buen uso. 

Hace unas semanas, vi que uno de los cerezos del pueblo (nos movemos por el occidente de Asturias), tenía las cerezas a puntito de caramelo. Estaban empezando a abandonar el verde por el rojo pero todavía les quedaba un poco por madurar. Deje que pasasen unos días para que cogiesen justo el punto de madurez que necesitan y después recolecté una buena cantidad. ¡Que dulces, que ricas estaban!

La cereza, es una fruta que dura muy poco, si no la recogemos a tiempo, enseguida madura y se estropea. Hay que recogerla en el momento adecuado y luego consumirla en los días siguientes, ya que no aguanta mucho. Con lo cual ¿Qué puedo hacer con varios kilos de cereza sobre la mesa sin que se echen a perder? Pues muy sencillo, la elaboración mas recurrente para estos casos, una buena mermelada casera.

¿Y como se puede hacer una buena mermelada, que esté rica y con la textura que mas nos guste? Pues con la fruta en un buen estado de madurez, un poco de azúcar, limón y siguiendo la receta que a continuación os muestro. Con ella podréis elaborarla de forma muy simplificada, tanto de forma tradicional como con la thermomix. Conseguiremos una mermelada con una buena consistencia (hay quien le gusta mas espesa o menos) y con una buena textura (hay quien le gusta con muchos grumos, con unos pocos, o bien batida). Si os apetece endulzar un poco el día y tenéis cerezas en vuestra mesa, os animo a probar este manjar. 

 

 

INGREDIENTES

  • 800 g de cerezas (sin hueso).
  • 400 g de azúcar.
  • Zumo de 1 limón.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar esta mermelada tan solo necesitamos los 3 ingredientes, una pota y unos buenos tarros. A partir de ahi si seguimos las indicaciones no hay fallo posible. Vamos a obtener una mermelada casera con la textura que mas nos guste y a disfrutar de ella en el momento que mas nos apetezca (podemos conservarla incluso un año entero).

 

ELABORACION

  1. Lo primero que vamos a hacer es lavar bien las cerezas, desechar los rabitos y los huesos e ir introduciéndolas en trozos en una pota o cacerola. No es necesario que la cantidad de cereza sea exacta, podemos utilizar la que nos apetezca, siempre teniendo en cuenta que el azúcar irá en función de la cereza. Siempre pondremos la mitad de cantidad de azúcar respecto a la cantidad de cereza. 
  2. Una vez que tenemos toda la cereza en la pota añadimos el zumo de un limón y el azúcar. Llevamos la mezcla a ebullición y cuando rompa a hervir la mantenemos a fuego intermedio durante media hora aproximadamente, revolviéndola cada poco. 
  3. A partir de este momento observamos que textura tiene, teniendo siempre en cuenta que una vez que enfríe va a espesar un poco. Si la vemos demasiado liquida podemos dejarla unos minutos mas en el fuego. Una vez que la retiramos del fuego rellenamos los tarros con ella. Si vemos que está muy grumosa y nos gusta mas evitar los grumos podemos batirla hasta obtener la consistencia que mas nos guste. 
  4. Los tarros que vamos a utilizar siempre deben de estar esterilizados previamente. Esterilizarlos es muy fácil. Hay que introducirlos en una pota junto con las tapas cubiertos hasta arriba de agua y ponerlos al fuego. Una vez que el agua rompa a hervir esperamos 20 minutos y ya podemos sacarlos y dejarlos secar al aire libre hasta que los utilicemos. 
  5. Si ya tenemos los tarros rellenos de mermelada, procedemos a poner las tapas. En este momento tenemos dos opciones. Si la vamos a consumir en las próximas semanas la metemos en el frigorífico sin más. Si por el contrario queremos hacer gran cantidad o conservas para tener todo el año debemos de hacerles un baño maría a los tarros. El baño maría se obtiene introduciendo todos los tarros bien cerrados en una pota y cubriéndolos hasta arriba de agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos unos 20 minutos mas. De esta manera podemos tener mermelada para una buena temporada o incluso de cosecha a cosecha. 

 

CON THERMOMIX

Con la ayuda de la thermomix vamos a elaborar esta mermelada en muy poco tiempo y con un resultado espectacular. Una vez que introducimos los ingredientes programamos la maquina y nos olvidamos de estar pendientes de la mezcla ni de revolver. 

 

ELABORACION

  1.  En primer lugar comenzamos lavando las cerezas y desechando los rabitos y los huesos. Vamos introduciendo poco a poco los trocitos limpios en la thermomix hasta obtener unos 800 g aproximadamente.
  2.  Introducimos la mitad de azúcar (en este caso 400 g) y el zumo de un limón. 
  3. Quitamos el cubilete, colocamos el cestillo sobre la tapa de la thermomix y programamos 40-45 minutos, a 100º en velocidad 4. Es muy importante poner esta velocidad, ya que si ponemos menos corremos el riesgo de que al cocer se nos escape todo el liquido por el bocal. 
  4. Una vez pasado este tiempo comprobamos la textura de la mermelada. Siempre hemos de tener en cuenta que una vez que enfríe va a espesar un poco. Si la vemos muy liquida podemos ponerla unos minutos más. A mi particularmente este tiempo me ha dejado la mermelada con una consistencia perfecta, pero todo depende de la fruta y sus características particulares. 
  5. Una vez que le hemos cogido el punto a la mermelada rellenamos los tarros (previamente esterilizados) y los cerramos bien. Si vamos a consumir la mermelada en los próximos días podemos meterla en la nevera sin mas. Si lo que queremos es hacer conservas o mantenerla mas tiempo debemos esterilizar los tarros antes de utilizarlos y darles un baño María una vez que los hemos rellenado. 
  6. Esterilizar los tarros es muy sencillo, solo tenemos que lavar bien tanto los envases como las tapas con agua y jabón y luego introducirlos en una pota llena de agua y darles un hervor. Se dejan secar al aire libre y listo. Hacer el baño María (si queremos que nos dure incluso un año entero) es muy parecido. Introducimos los tarros rellenos de mermelada bien cerrados en una pota y los cubrimos enteros con agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos 15-20 minutos más. De esta manera podemos conservar la mermelada en un lugar de la casa que esté fresquito (sin falta de nevera) y tener reservas para una buena temporada, o incluso de cosecha a cosecha. 

 

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MERMELADA DE MANZANA

MERMELADA DE MANZANA

 

 

 

¿Qué hacemos si tenemos unos cuantos kilos de manzana y no sabemos en que emplearlos antes de que se estropeen? Pregunta difícil, respuesta fácil.

Tenemos muchas elaboraciones en las que podemos utilizar esta deliciosa fruta, en Mi Dulce Pecado por ejemplo podéis encontrar entre otras el   BIZCOCHO DE MANZANA , y el DULCE DE MANZANA. El bizcocho es ideal para marcarnos una buena merienda al pie de un buen café o chocolate a la taza y el dulce es idóneo para acompañar un buen queso Cabrales o queso de Cabra bien untadito todo sobre pan de biscote. Dejando a parte estas dos opciones, hoy os dejo caer este post para traeros una variante mas, un clásico entre los clásicos, una buena mermelada casera.

La mermelada de manzana nos viene genial para untar en las tostaditas de la mañana o de la merienda junto con un poquito de queso en crema, algo de mantequilla o con lo que mas nos guste acompañarla. También podemos emplearla como relleno para una buena tarta casera  o para hacer contraste dulce-salado en otro tipo de recetas. Tenemos muchas opciones para darle salida y lo mejor es que podemos hacer la cantidad que nos apetezca y conservarla prácticamente durante un año entero.

¿Os parece difícil elaborarla? Para nada, si tenéis esa idea quitárosla de la cabeza. Si la hacemos de manera tradicional solo hay que estar pendiente de la mezcla y revolver cada poco una vez que la ponemos en proceso de cocción, pillarle el punto óptimo es muy sencillo y su envasado aún mas. Y si la hacemos con la thermomix, siguiendo los pasos no puede ser mas sencillo, introducimos ingredientes y ella nos hace todo el trabajo difícil. No hay escusa para que nos pueda salir mal. Si os apetece enredar un poco en la cocina con un puñado de  manzanas esta es una buena opción.

 

INGREDIENTES

  • 1,200 kg de manzana.
  • 800 g de azúcar.
  • Zumo de 1 limón.
  • Canela.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar esta mermelada es pan comido, solo debemos dejar macerar un poco los ingredientes , llevar todo a ebullición y dejar que poco a poco se vaya cocinando. Estando pendientes de la mezcla y cogiendo bien el punto óptimo no hay mermelada que se resista. 

 

ELABORACIÓN

  1. Comenzamos lavando bien todas las manzanas por fuera. Vamos a dejarlas con piel ya que ésta contiene gran cantidad de fibra que ayudará a que la mermelada mas tarde nos espese. Descorazonamos las manzanas , desechamos pepitas y el rabito y el resto lo troceamos todo y lo introducimos en una pota o cacerola. 
  2. Agregamos a la manzana el zumo de un limón, el azúcar y un poquito de canela y dejamos que macere todo durante un par de horas. 
  3. Pasado el tiempo de maceración vamos a triturar todos los ingredientes con una batidora o con un robot de cocina  para reducirlo. No hace falta dejarlo como una papilla, simplemente es por integrarlo todo un poco. 
  4. Llevamos la mezcla a ebullición a fuego intermedio y estamos pendientes de ella, revolviendo cada poco. Dejamos que cueza entre 30-40 minutos aproximadamente. Si tenemos un termómetro de cocina es muy sencillo pillarle el punto óptimo. En el momento en que sumergimos el termómetro y nos marca unos 100º ya podremos retirarla. Y si no lo tenemos basta con coger un cucharadita de mermelada, volcarla sobre la encimera fría y esperar unos segundos a ver si espesa o sigue líquida. 
  5. Una vez que retiramos la mermelada del fuego rellenamos los envases hasta arriba con ella. Estos deben estar previamente esterilizados. Para esterilizarlos se introducen junto con las tapas en una olla y se cubre todo de agua. Se lleva a ebullición y una vez que el agua haya hervido mínimo 20 minutos se retira todo, se deja secar al aire libre y entonces ya se podrán utilizar.
  6. Si ya hemos rellenado los envases de mermelada podemos dejarla así si la vamos a consumir en poco tiempo. Si queremos hacer cantidad o que se conserve una temporada  tendremos que hacerles un baño María. Para ello introducimos todos los envases bien cerrados en una pota. Los cubrimos enteros de agua y los llevamos a ebullición. En el momento en que el agua haya hervido al menos 15 minutos ya tenemos el baño María listo. De esta manera podemos llegar a conservar hasta un año entero la mermelada. 

 

CON THERMOMIX

Vamos a elaborar de forma muy práctica esta mermelada de manzana. Gracias a la thermo tenemos la ventaja de que no necesitamos estar pendientes de la mezcla en ningún momento. Añadimos ingredientes, programamos y dejamos que ella se encargue de todo.

 

ELABORACIÓN

  1.  En primer lugar lavamos bien por fuera todas las manzanas. Las descorazonamos y partimos en cachitos desechando las pepitas y el rabito. Las vamos a dejar con piel ya que está contiene gran cantidad de pectina, una fibra que ayudará a que la mermelada espese. Introducimos primero 600 g de manzana, la trituramos un poco en velocidad progresiva 5-8 para que nos entre toda y añadimos los otros 600 g restantes.
  2. Integramos el azúcar, el zumo de un limón y un poco de canela y trituramos todo unos 15 segundos en velocidad progresiva 5-8.
  3. Colocamos el cestillo en vez de el cubilete para que la mezcla evapore mejor y programamos 30 minutos a 100º en velocidad 2 y medio.
  4. Una vez que el tiempo termina volcamos la mezcla en los envases oportunos. Los envases tienen que estar previamente esterilizados. Para esterilizarlos siempre se deben introducir junto con las tapas en una pota con agua, todo cubierto,  y dejar que el agua hierba al menos 20 minutos. Se dejan secar al aire libre y ya se pueden utilizar.
  5. Una vez que tenemos los envases rellenos los cerramos bien con las tapas y los sometemos a un baño maría. Para ello introducimos todos los envases en una pota y los cubrimos enteros de agua. Llevamos la pota a ebullición y dejamos que el agua hierba al menos 15 minutos, de esta manera tendremos el vacío hecho.
  6. Dejamos que la mermelada repose hasta el día siguiente y ya tenemos una buena opción para nuestras tostadas del desayuno o de la merienda, para rellenar tartas, para regalar o para lo que mas nos apetezca. Si les hemos hecho el baño María podemos conservar la mermelada prácticamente un año entero.

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MERMELADA DE FRESA

MERMELADA DE FRESA

 

 

Volvemos de nuevo a la carga con otra receta más de mermelada. Tenía ganas de hacer algo  con la fruta de temporada que ahora tenemos en condiciones muy óptimas, la fresa, entonces  se me ocurrió hacer unos tarritos  ahora que terminé la de pera. Tengo un desayuno fijo, que son tostadas de queso crema y mermelada con un buen café para empezar la mañana y era impensable que la nevera estuviese bajo mínimos en cuanto a tarros se refiere. Así que me puse manos a la obra y ahora ya tengo repuesto para una temporada. Mas adelante voy a subir otra receta de fresa, una gelatina natural para tomar un postre ligerito después de las comidas, pero ese será otro cantar.

A la hora de elaborar las mermeladas , mas o menos el proceso y los ingredientes son muy similares en todas. Solemos partir de la fruta, el azúcar y un poquito de zumo de limón para realizar una mermelada básica. En este caso la receta lleva un cuarto ingrediente, que es bastante oportuno dadas las condiciones de la fresa, y este es el agar agar. Algunos ya sabréis lo que es y para que se emplea. Para los que lo desconozcáis o tengáis dudas  os lo explico de forma muy sencilla.

Hay frutas que ya de por sí contienen mucha pectina, por ejemplo las manzanas, los limones y las naranjas, y luego hay frutas que contienen menos y otras que muy poca. En el caso de las fresas, estas contienen muy poca cantidad, y esto es un tema importante, ya que la pectina es una fibra que se suele concentrar en la piel de la fruta y nos ayuda a espesar la mermelada. La fresa ,al contener muy poca cantidad de pectina, nos hace mas dura la tarea de espesar la mezcla, y en ese aspecto entra en juego el agar agar.

El agar agar es una gelatina totalmente natural,  con un alto poder espesante al que se suele recurrir muchas veces en repostería. Provine de un tipo de algas marinas que precisamente tienen ese nombre «agar´´, y puede decirse que a la hora de utilizarlo no añade ni color ni sabor a la receta. En el momento en que entra en contacto con un líquido y este comienza a hervir produce una transformación , convirtiendo la mezcla líquida en gelatinosa, por eso en este caso nos viene como anillo al dedo para espesar la mermelada. Normalmente esta a disposición de todo el mundo en la mayoría de supermercados, así que si os apetece probar esta rica receta de fresas no hay escusa posible.

 

INGREDIENTES

PARA 3-4 ENVASES

  • 1 kg de fresas.
  • 550 g de azúcar.
  • Zumo de un limón.
  • 3 g de agar agar (un sobre y medio).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Vamos a elaborar una rica mermelada de fresa de forma tradicional con tan solo cuatro ingredientes y una pota o cacerola. Lo único de lo que debemos estar pendientes es de revolver la mezcla cada poco tiempo, el resto son puros trámites.

 

ELABORACION

  1. Comenzamos desechando las hojas de las fresas y lavándolas bien bajo el grifo. Las partimos en trocitos y las introducimos en la pota.
  2.  Agregamos el azúcar y el zumo de un limón y dejamos que macere todo junto unas horas. De esta manera coceremos la mezcla mas adelante en su propio jugo.
  3.  Una vez macerada, procedemos con la cocción. Ponemos la pota a fuego medio/alto y dejamos que cueza durante unos 40-45 minutos. Debemos estar pendientes y revolver cada poco tiempo.
  4. Transcurrido el tiempo añadimos los 3 gramos de agar agar, revolvemos y dejamos que cueza cinco minutos mas.
  5. Si nos gusta la textura resultante podemos utilizarla tal cual, si nos apetece sin grumos o la queremos mas reducida la trituramos al gusto con un robot o trituradora.
  6. Rellenamos los envases hasta la altura de las tapas y los cerramos correctamente. Los envases deben estar previamente esterilizados. Para esterilizarlos se pueden lavar con agua y jabón y luego llevarlos a cocción en una pota con agua dejando que el agua hierba al menos unos 20 minutos o bien si tenemos lavavajillas les podemos dar un lavado a alta temperatura.
  7. Ahora que tenemos la mermelada lista podemos conservarla tal cual está si la vamos a consumir en poco tiempo, pero si queremos que nos dure una temporada o incluso meses debemos someterla a un baño maría. Para ello introducimos los envases en una pota y los cubrimos por completo con agua. Los llevamos a ebullición y dejamos que el agua hierba unos 15 minutos al menos. De esta forma tan sencilla obtenemos nuestra mermelada casera, lista para consumir en cualquier momento.

 

CON THERMOMIX

Con thermomix hacer la mermelada de fresa es pan comido. No necesitamos estar pendientes de la cocción, ni revolver ni ir tanteando tiempos. Programamos y listo, es una de las grandes  ventajas que tenemos. Eso si, una nota importante, si queréis experimentar con la temperatura, nunca pongáis el varoma con tanta cantidad de fresa, porque saldrá todo por los aires y el cuadro de la cocina después va a ser dantesco (tan atroz que a la bayeta le van a dar ganas de llorar). Recomiendo no pasar de 90º. Dicho esto, comenzamos con la receta.

 

ELABORACION

  1. En primer lugar desechamos las hojas de las fresas. Las limpiamos bien en el grifo y las introducimos en la thermomix.
  2. Agregamos el zumo de un limón y el azúcar y mezclamos los tres ingredientes 5 segundos en velocidad 5.
  3. Una vez triturada la mezcla programamos la máquina 45 minutos a 90º y velocidad 2. En este paso quitaremos el cubilete y pondremos el cestillo para que evapore mejor.
  4. Transcurrido el tiempo de la cocción vamos a añadir los 3 gramos de agar agar y programaremos de nuevo otros 5 minutos a 90º en velocidad 2.
  5. Acto seguido rellenaremos los envases hasta la altura de las tapas con la mermelada. Los botes deben de estar bien esterilizados antes de su uso. Para esterilizarlos debemos introducirlos una vez lavados con agua y jabón en una pota llena de agua y dejar que el agua hierba al menos unos 20 minutos o bien darles un lavado en el lavavajillas. Cuando hayan secado bien al aire libre ya les podremos dar uso.
  6. Al tener todos los envases rellenos de mermelada ya podemos cerrarlos bien con la tapa. Ahora tenemos dos opciones, o dejamos la mermelada así si el consumo se va a realizar en poco tiempo, o bien si queremos conservarla durante un largo periodo o quizás regalarla, es aconsejable someterla al baño maría. Para ello introduciremos los envases rellenos y bien cerrados en una pota con agua, de manera que queden cubiertos enteros. Los llevamos a ebullición y dejamos que el agua hierba al menos 15 minutos. Así conseguimos que la mermelada aguante durante meses sin preocupaciones. ¿Qué aún no habéis ido a por las fresas? Venga ¿A que esperáis? La mermelada os está llamando.

 

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MERMELADA DE PERA

MERMELADA DE PERA

 

 

Peras, manzanas, kiwis, higos, fresas… cualquier fruta es ideal para hacer una buena mermelada. ¡Qué rica está y como las disfrutamos bien untadita en el pan! Ya desde hace un tiempo, todas las mañanas, nada mas que suena el despertador, me levanto de un brinco de la cama y lo primero que hago es encender el tostador. Corto dos buenas rebanadas de barra de pan natural integral y una vez tostadas las unto con queso philadelphia (últimamente utilizo quesitos light porque me esta guiando una nutricionista para ponerme un poco en plan) y una buena dosis de mermelada (lleva azúcares pero generalmente la ingesta del desayuno es lo que primero vamos a quemar). Elaboro un buen cuenco de café con leche y si estoy muy inspirada me hago un zumito de naranja (todo lo inspirada que se pueda estar a las cinco de la mañana).

Ese el desayuno que desde hace una temporada tengo como rutina, de manera que para no estancarme en un solo sabor voy probando diferentes mermeladas. La que hoy os traigo, la de pera, es la última que he elaborado y tengo que decir que se ha convertido en mi favorita en el ranking. Nunca la había probado ni elaborado en casa hasta ahora, pero me habían comentado que estaba muy buena, así que una vez que se me termino la de kiwi me puse a experimentar. Mira que de todas las frutas, la pera es a la que menos afín soy, y sin embargo en mermelada de momento es la que mas me ha gustado, que cosas…

Elaborar mermelada es muy sencillo, todas llevan la misma base, fruta y azúcar (en la mayoría de los casos utilizamos un acido que nos ayude a conservar y espesar también, en mi caso utilizo el zumo de limón). Con estos simples ingredientes podemos hacer virguerías. La fruta la podemos utilizar con piel o sin ella dependiendo de la tipología (si contiene pectina siempre es recomendable utilizarla  porque la pectina es una fibra que ayuda favorablemente a que la mezcla espese) y respecto al azúcar, podemos jugar un poquito con las cantidades. Si nos gusta dulzona añadimos una cantidad apropiada, si la queremos un poco mas light podemos bajársela siempre que no nos pasemos de la raya (el azúcar tiene un papel muy importante a la hora de espesar).

Una vez que tenemos los botes que vamos a utilizar esterilizados, podemos elaborarla de las dos maneras, de forma tradicional o con thermomix y una vez finalizado el proceso podemos dejarla tal cual si la vamos a comer en poco tiempo o hacerle un buen vacío para que se conserve durante meses. Si os apetece hacerla en casa no perdáis ojo porque esta receta os va a encantar.

 

INGREDIENTES

(Para 3 envases de tamaño estándar)

  • 1 kg de peras (con piel y sin corazón).
  • 550-600 g de azúcar.
  • 1 limón.
  • Canela molida.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Antes de comenzar a elaborar la mermelada debemos de esterilizar los envases en los que la vamos a introducir. Para ello metemos en una pota los tarros y las tapas y lo cubrimos todo de agua. Lo llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos diez minutos mínimo y lo retiramos. Dejamos secar todo al aire libre y ya tenemos el material esterilizado.

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a preparar las peras. Con un cuchillo las abrimos, le quitamos el rabito y el corazón y las troceamos. Dejamos la piel porque es muy buena, contiene pectina que nos ayudará a que la mezcla espese. Debemos obtener un kilo de trocitos aproximadamente.
  2. Introducimos la pera en trozos en una olla junto con el zumo del limón, el azúcar y la canela y  dejamos que macere  durante unas horas. Al macerar la fruta  ablandará y soltará jugo potenciando mucho mas el sabor.
  3. Una vez macerada trituramos un poco la mezcla de manera que quede a tropezones. La llevamos a ebullición a fuego intermedio revolviendo cada poco durante el tiempo necesario. El tiempo depende de muchos factores, como la cantidad de azúcar, el estado de la fruta… para conocer el punto exacto en que la mermelada estaría lista basta con vigilarla a partir de los 30 minutos. Podemos o bien introducir un termómetro de cocina  (cuando marque 100º estaría en su punto óptimo) o bien coger una cucharadita de mermelada y volcarla sobre la encimera de mármol frío. En cuestión de segundos cogerá la textura con la que se va a quedar cuando enfríe, por tanto la retiraremos del fuego cuando la veamos lo suficientemente espesa a nuestro gusto.
  4. Una vez que retiramos la mermelada del fuego podemos triturarla hasta el punto que mas nos guste. Hay a quien le gusta con tropezones, hay quien la prefiere muy triturada… la ponemos a nuestro gusto. Después ya solo nos quedaría introducirla en los envases y cerrarlos muy bien con las tapas.
  5. Tenemos nuestra mermelada lista. Ahora bien, si la vamos a consumir en poco tiempo podemos utilizarla tal cual. Pero si vamos a hacer cantidades, o regalarla, o sabemos que vamos a tener los envases varios meses en casa debemos de hacer el vacío para poder conservarla durante tiempo. Para ello introduciremos todos los tarros en una pota y los cubriremos hasta arriba de agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos mínimo quince minutos mas. De esta manera conseguimos un vacío perfecto y podemos guardarla sin miedo a que se estropee.

 

CON THERMOMIX

A la hora de elaborar la mermelada con la maquina tenemos la ventaja de que no vamos a estar pendientes de la cocción. Introducimos los ingredientes, marcamos el tiempo y ella solita nos prepara este rico acompañamiento.

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar debemos tener los botes donde vamos a colocar la mermelada previamente desinfectados. Para ello se deben de lavar bien y llevar a ebullición dentro de una pota con agua, tanto envases como tapas, dejándolos 10 minutos a partir de que el agua hierba. Una vez fuera se dejan secar y cuando estén secos ya se puede empezar a elaborar la mermelada.
  2. Comenzamos abriendo las peras con un cuchillo. Las dejamos con la piel ya que ésta nos ayuda a espesar la mezcla gracias a su contenido de pectina. Desechamos el rabito y el corazón (donde se encuentran las pepitas). Las vamos introduciendo en trozos en la thermomix con la pesa puesta hasta que obtengamos un kilo de fruta.
  3. Añadimos el zumo del limón, el azúcar y un poquito de canela molida. Trituramos todo unos 5 segundos a velocidad 6.
  4. Retiramos el cubilete de la maquina y colocamos el cestillo encima para que la mezcla evapore mejor. Programamos la cocción 40 minutos en posición Varoma y en velocidad 2.
  5. Pasado el tiempo  trituramos la mezcla unos segundos a velocidad 5-10. El tiempo depende de como nos guste mas, si la preferimos con grumitos, muy triturada… vamos tanteándolo según las preferencias.
  6. Introducimos la mermelada en los botes y los cerramos con las tapas de forma eficiente. Si vamos a gastar la mermelada pronto ya la tenemos lista. Sin embargo, si hacemos cantidades o vamos a conservar los tarros durante tiempo debemos hervirlos al baño maría. Para ello introducimos los tarros en una pota cubiertos de agua por completo. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos mínimo 15 minutos mas. Pasado ese tiempo los sacamos y ya tenemos el vacío hecho. De esta manera tan sencilla elaboramos nuestra mermelada de pera casera.

 

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MERMELADA DE NARANJA

MERMELADA DE NARANJA

 

¿Cuantas veces os ha regalado algún kilo de fruta algún familiar o conocido de su cosecha propia? De repente os veis con mucha cantidad junta que sabeis que no vais a poder terminar antes de que se estropee y os da mucha pena que se eche a perder. Pues para estos casos la solución es muy sencilla. Con un poquito de limón y algo de azúcar podeis aprovechar cualquier genero para hacer una rica mermelada.

Ahora en esta época, el naranjo que mi madre tiene en el jardín de casa está repleto de naranjas, son chiquitinas pero con fundamento. De golpe se junta una gran cantidad de ellas  y su hija ya está frotándose las manos pensando en darles uso. A parte de hacer unos ricos zumos para el desayuno ¿que tal si empezamos a mondarlas y hacemos mermelada con ella?

Hay dos variedades, podemos elaborarla dulce o mas bien amarga. Todo depende de la cantidad de carne blanca que rodea los gajos que integremos. A mayor cantidad que empleemos más amarga saldrá, va al gusto de cada uno. También podemos optar por dejarla grumosilla y con los trocitos de piel integrada o por triturarla del todo si no nos gustan los tropezones. De una manera o de otra el resultado es el mismo. 

Mi desayuno diario consiste en unas tostadas de pan integral con un poco de queso crema y de mermelada acompañadas de un cafecito. Por ello cada vez que cae en mis manos una cantidad de fruta determinada hago mermelada, reparto por la familia unos tarros y me guardo otros. De esta manera no la compro en todo el año, voy enlazando siempre una tras otra. Para poder consumirla así es necesario utilizar tarros apropiados, bien esterilizados y cocerlos  siempre al baño María después de rellenarlos para hacerles el vacío y conservarlos sin que se estropee la mermelada.  Si os apetece probar una poca aquí os dejo en  varios pasos el proceso a seguir. 

 

INGREDIENTES (Para 3 tarros)

  • 1 kg de naranjas (ya peladas).
  • 800 g de azúcar.
  • 20 ml de zumo de limón.
  • Ralladura de las naranjas

 

DE FORMA TRADICIONAL

A la hora de elaborar cualquier tipo de mermelada lo único que necesitamos es la fruta que hemos escogido, el azúcar y el limón que hará la función de conservante. Una vez que tenemos estos tres ingredientes el proceso es pan comido, todo queda en manos de una buena cocción, que siempre obtendremos al encontrar el punto optimo en el que hemos de retirar la mermelada del fuego.  A continuación veréis lo sencillo que es. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar comenzaremos lavando las naranjas por fuera y secándolas con un paño. 
  2. Una vez secas, cogemos un  rallador y vamos rallando la piel en tiras finas sobre un plato para poder añadirlas durante la cocción. 
  3. Posteriormente comenzamos a pelar las naranjas. Si nos gusta la mermelada un poco amarga añadiremos un poco de la parte blanca que las rodea, sino la quitaremos lo máximo posible. Eliminamos la piel de fuera, las pepitas si las tienen y cortamos en gajos cada naranja. 
  4. En una pota o cacerola vamos a añadir un kilo de gajos, el azúcar, la ralladura de las naranjas  y el zumo de limón. Llevamos todo a ebullición a fuego intermedio, revolviendo de vez en cuando aproximadamente durante una hora. A partir de ese momento debemos encontrar el punto óptimo en el que ya podemos retirarla del fuego. 
  5. Para saber cuando está lista podemos hacer una prueba sencilla (este truco se lo leí a otra bloguera). Antes de ponernos a pelar las naranjas metemos un plato pequeño al congelador y llegados a este punto lo sacamos. Cogemos una pequeña muestra de la mermelada y la colocamos en el plato. Al estar muy frió en dos minutos  cogerá la textura con la que se va a quedar al enfriar . Si vemos que esta muy líquida la seguimos cociendo un poco mas y si nos gusta  ya la podemos retirar del fuego. 
  6. En este momento ya tenemos lista nuestra mermelada. Examinamos que grosor y textura tiene. Si nos gusta mas reducida la trituramos un poco (hay personas que no les gusta que tengan muchos tropezones).
  7. Por ultimo solo nos queda envasar la mermelada  y hacerle el bañó María si no la vamos a consumir en poco tiempo (es muy importante para su conservación).  Los tarros deben de estar esterilizados, debemos lavarlos en el lavavajillas o hervirlos en una pota con agua. Una vez esterilizados y secos podemos rellenarlos con la mermelada y cerrarlos bien con las tapas apropiadas. Cuando estén rellenos y bien cerrados vamos a introducir los tarros en una pota y a cubrirlos enteros de agua. Los llevamos a ebullición y una vez que el agua hierva los dejamos mínimo 15 minutos mas. Pasado ese tiempo los retiramos y de esta manera ya podemos conservar la mermelada durante varios meses sin que se nos estropee. Así de fácil…

 

  CON THERMOMIX

La thermomix nos viene genial para hacer este tipo de recetas, ya que así nos olvidamos de estar vigilando y revolviendo cada poco durante la cocción. La programamos y ella misma se encarga de hacer toda la tarea. Así que si tenéis mucha fruta que se os va a acabar perdiendo, sea del tipo que sea, no hay escusa, aprovechar para hacer una rica mermelada con ella. El proceso vais a ver que es muy sencillo. 

ELABORACIÓN

  1. Comenzamos lavando las naranjas bien y secándolas con un paño por fuera. 
  2. Con un rallador vamos rallando toda la piel de la fruta  en tiras finas y la reservamos.
  3. Pelamos las naranjas. Si nos gusta la mermelada algo amarga vamos a dejar la carne blanca que las rodea, sino eliminaremos la máxima posible. Una vez mondadas les sacamos las pepitas si tiene, las cortamos en cuatro trozos y los integramos en la thermomix. 
  4. Añadimos a la thermo el azúcar y el zumo de limón y trituramos 10 segundos en velocidad 6. Agregamos posteriormente la ralladura de piel en tiras finas y cerramos la thermo sin el cubilete pero con el cestillo puesto por fuera para evitar salpicaduras y para ayudar a que la mezcla evapore mejor.  Programamos la maquina 40 minutos en velocidad 2 y posición varoma. 
  5. Una vez transcurrido el tiempo debemos de comprobar la textura para ver si es la correcta. Para ello vamos a coger una cucharadita y ponerla sobre un plato frío (previamente metido en nevera o congelador). De esta manera en dos minutos enfriará y podremos ver como quedaría. Si vemos que está un poco liquida programamos unos minutos mas.
  6. Ahora que la mermelada esta cocida nos fijamos en el grosor que tiene, y si la queremos reducir un poco (hay personas que no les gustan mucho los tropezones) pues le damos unos golpes de turbo hasta que este a nuestro gusto. Después de este punto solo nos queda envasarla y pasarla por el baño María si queremos que dure unos meses.
  7. Para envasarla debemos  de utilizar tarros apropiados y estos deben de estar esterilizados (para ello podemos darles un hervor en agua o lavarlos en el lavavajillas). Una vez secos al aire libre podemos rellenarlos con la mermelada y cerrarlos con las tapas de manera correcta (deben cerrar bien). Si la vamos a comer en unos días podemos dejarla así, pero si pretendemos regalarla o queremos que nos aguante durante meses tenemos que ponerla al baño María. Para ello introducimos los tarros en una pota y los llenamos de agua hasta que queden cubiertos. Los llevamos al fuego y una vez que el agua hierba esperamos 15 minutos como mínimo y ya los podemos retirar. De esta manera le hacemos el vació y evitamos que se estropee, acordaros que vale más siempre prevenir que lamentar. 

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MERMELADA DE HIGOS

MERMELADA DE HIGOS

 

 

 

Esta semana vamos a dedicar el post a una fruta de temporada que está deliciosa y es muy nutritiva, el higo. Mi madre tiene en su morada un pequeño jardín con algún que otro árbol frutal, y es todo un deleite poder recoger sus frutos y aprovecharlos para hacer mermeladas, pasteles, tartas y cuantiosas recetas de repostería. Ahora en el mes de septiembre recogemos las avellanas, y acto seguido, recolectamos los higos. Es por ello que esta semana toca este tipo de receta, hay que aprovechar los ingredientes caseros siempre que se pueda.

Aquí en España, los higos suelen darse en los meses de Agosto y Septiembre, mientras que en el hemisferio sur se recogen en Febrero y Marzo. Existen muchas especies de higos, siempre ricos en fibras, sales y minerales. Por aquí suelen darse dos tipos primordialmente, podemos encontrarnos con las higueras comunes o con las Breveras o Bacoreras. Las primeras nos proporcionan una única cosecha, mientras que las Breveras producen dos, una entre Junio y Julio, donde se recogen las Brevas, y otra entre Agosto y Septiembre, donde se recolectan los higos. Las Brevas son de color oscuro, mientras que los higos comunes tienden a tener un color verdoso.

La nuestra es una higuera común, así que después de recoger varios kilos de higos tuve claro que lo mejor para gastar tanta cantidad es hacer una buena mermelada casera  con ellos. Queda espectacular y la podemos conservar durante el año entero hasta la siguiente recolecta. Otra opción para aprovecharlos es utilizarlos como relleno para pizzas o empanadas, el contraste dulce-salado les da un toque genial. Y ya si queremos hacer alguna receta a parte de la mermelada, con sabor exclusivo a higo , aquí os dejo un par de ellas que no tienen desperdicio, el flan y el dulce de fruta, rematadamente buenos.

https://midulcepecado.com/dulce-de-higo/

https://midulcepecado.com/flan-de-higos/

 

RECOLECTA CASERA

 

HIGOS PARTIDOS A LA MITAD

 

 

A la hora de elaborar mermelada los higos deben de estar madurillos. Sabremos que lo están si vemos que tienen la piel rugosa y suave al tacto, y que el cuello no esta unido firmemente a la rama, sino que cuelga como si fuese a caer por su propio peso.

Para hacer la mermelada únicamente necesitaremos los frutos, azúcar , un poco de  limón (este cítrico nos hace de conservante para que nos dure unos cuantos meses) y un pellizco de canela. Si ya tenemos los ingredientes a mano vamos a proceder con la receta…

 

INGREDIENTES

Para tres envases de mermelada:

  • 1 kg de higos limpios y troceados.
  • 200 g de azúcar moreno.
  • 200 g de azúcar blanquilla.
  • Zumo de un limón.
  • 1 cdta de canela molida (opcional).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Antes de utilizar los envases para la mermelada los debemos de tener bien esterilizados. Es muy sencillo, primero los lavamos con jabón muy bien debajo del grifo y después los introducimos en una olla llena de agua junto con las tapas. Lo llevamos todo  a ebullición, una vez que el agua rompa a hervir lo dejamos unos minutos mas y apagamos el fuego. Retiramos los envases y las tapas y lo dejamos secar todo al aire libre. De esta manera los tendremos listos para usar.

ELABORACIÓN

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Cortamos los rabitos y los desechamos. Partimos los frutos a la mitad (incluimos la piel)  y los ponemos en una olla junto con los dos tipos de azúcar (si queremos podemos utilizar los 400 g de uno solo), el limón y la canela. Los dejamos que maceren unas horas.
  2. Una vez que están macerados llevamos la olla al fuego y los cocemos unos 30-40 minutos, removiendo cada poco y quitando la espumilla que queda a flote. Sabremos si la mermelada está lista si hacemos una pequeña prueba. Cogemos una cucharadita y la ponemos sobre la encimera. Esperamos un poco (enfría bastante rápido) y vemos la textura que va a coger. Si nos parece demasiado líquida cocemos la mermelada unos minutos más hasta adquirir la consistencia deseada.
  3. Una vez que hemos hervido la mermelada podemos triturarla para que no tenga grumos si así nos gusta más. Cuando tengamos la textura  por la que hemos optado introducimos la mermelada en los envases y cerramos muy bien las tapas. Podemos conservarla en un lugar fresco y seco. Si queremos que nos aguante durante meses  debemos de hacerle el vacío. Para ello introducimos la mermelada en una olla y la llenamos de agua de manera que cubra los envases al completo. Los ponemos al fuego y una vez que el agua rompa a hervir los dejamos 15 minutos mínimo para que se hagan al baño María. Retiramos los envases y dejamos que enfríen.

 

CON THERMOMIX

Lo primero que hemos de tener en cuenta antes de hacer la mermelada, es que los envases donde la vamos a introducir deben de estar esterilizados. Para ello los vamos a lavar bien, después los llevamos en una pota llena de agua a calentar (incluidas las tapas) y cuando hierba, pasados unos minutos, lo sacamos todo  y  lo dejamos secar al aire libre.

ELABORACIÓN

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Les quitamos los rabitos y los desechamos. Partimos los frutos a la mitad (incluyendo la piel) y los introducimos en la Thermomix. Trituramos 10 segundos en velocidad 4.
  2. Añadimos los dos tipos de azúcar (si queremos utilizamos los 400 g de un solo tipo), el zumo del limón y la canela. Quitamos el cubilete de la thermo y en su lugar colocamos el cestillo para que la mezcla evapore mejor. Programamos 50 minutos  en velocidad 1 en posición varoma. Una vez terminado el tiempo comprobamos la consistencia de la mermelada. Para ello cogemos una cucharada y la vertemos sobre la encimera. No tardará nada en enfriarse, en ese momento es cuando veremos la textura que le va a quedar. Si la queremos mas consistente la pondremos unos minutos más a cocer en la thermo y si nos gusta sin grumos trituramos 20 segundos en velocidad progresiva 7-10. He elaborado la receta muchas veces y para mi gusto los 50 minutos me conceden la textura que mas me gusta.
  3. Una vez que tenemos la mermelada al gusto llenamos los envases hasta dejar un centímetro libre por arriba y cerramos muy bien con las tapas. Si los queremos conservar durante tiempo les tendremos que hacer el vacío. Para ello llevamos los envases de nuevo a una pota, la llenamos de agua hasta cubrirlos al completo y la ponemos a hervir. Una vez que el agua hierva la dejamos 15 minutos mínimo  más para que se hagan al baño María.
  4. Ahora que hemos hecho el vacío dejamos enfriar la mermelada. A la hora de conservarla optaremos por un lugar seco y fresco. Si le hemos hecho el vacio al baño Maria nos dura tranquilamente un año entero.

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MERMELADA DE KIWI Y MANZANA

MERMELADA DE KIWI Y MANZANA

 

Uno de los desayunos más típicos aquí en España suele estar compuesto por  un café con leche, un zumito de naranja y unas tostadas de pan normal o de molde, donde solemos untar mantequilla o queso (en mi caso soy adicta al Philadelphia) y un poco de mermelada. A muchos de vosotros ¿os suena verdad? ¡Que rico está! Siempre es una buena manera de comenzar la jornada diaria con las pilas cargadas de energía.

Como habréis observado, la entrada de hoy va dirigida en su totalidad a uno de estos componentes de nuestra ingesta mañanera, la mermelada. ¿Y que es la mermelada exactamente?  Pues bien, podríamos definirla como una conserva de fruta cocida en azúcar. ¿Y es complicado hacerla de forma casera? Os contesto que para nada, teniendo en consideración algunos aspectos básicos podréis ver que no tiene ciencia ninguna elaborarla, solo necesitamos la fruta que mas nos guste, azúcar y un chorrito de zumo de limón.

¿Qué criterios debemos de tener en cuenta para obtener una buena mermelada? Los siguientes:

  • La fruta debe de estar  en su estado óptimo, ni virgen, ni muy madura, un termino medio, y por supuesto, siempre en buen estado.
  • Hay muchos tipos de fruta, y uno de los componentes de la misma que nos ayuda a obtener la textura de la mermelada es la PECTINA, una fibra natural que al reaccionar con el azúcar y con un ácido, le dan esa consistencia gelatinosa. Hay frutas que tienen mucha pectina y otras que tienen poca (por ejemplo el albaricoque, la fresa y los melocotones),por lo tanto para hacer mermelada de estas últimas conviene añadir un poco de pectina externa.
  • La cantidad de azúcar es muy importante, ya que si añadimos poca la mermelada  nos podría quedar muy liquida y con mal aspecto. Podemos reducirlo algo como yo he hecho para que no quede tan dulzona pero aún así no demasiado.
  • Es conveniente utilizar un elemento ácido como es el limón, ya que nos ayuda a conservarla y darle la textura adecuada.
  • Podría señalar que la cocción manual también es muy importante. Debemos de encontrar el punto adecuado para pararla. Si disponemos de un termómetro de cocina ese punto se hallará en el momento en que durante el proceso nos marque 100º. Otra forma es coger una pizca de la mermelada y darle la vuelta a la cucharilla. Si gotea de forma liquida aun le queda tiempo de cocción. A ojo le iremos cogiendo el truco.
  • Recomiendo esterilizar siempre los envases donde vamos a introducirla para su mejor conservación. Una mermelada bien hecha nos puede durar meses, prácticamente un año.

Después de tener en cuenta estos consejillos vamos ahora con la práctica. En este caso he elaborado una mermelada de dos frutas mezcladas, el kiwi y la manzana. Resulta muy sabrosa y ligera, toda una tentación para nuestros desayunos o meriendas.

 

INGREDIENTES

  • 520 g de kiwi.
  • 350 g de manzana.
  • 450 g de azúcar (moreno o normal).
  • 1 cda de zumo de limón.

 

DE FORMA TRADICIONAL

La mermelada es muy sencilla de elaborar, lo único que necesitamos es un cazo y estar muy atentos para que no se nos pegue el azúcar en la cocción que suele ser un error muy habitual. Si tenemos fruta de temporada, que a veces nos suelen regalar familiares o conocidos en cantidades, es una forma de aprovecharla y darle salida antes de que se nos estropee.

ELABORACIÓN

  1. Lo primero de todo que vamos a hacer es pelar toda la fruta, tanto las manzanas como los kiwis, sacarle las pepitas y trocearla en pequeño. La cantidad que he marcado arriba es la que debemos obtener una vez reducida.
  2. Cogemos un cazo e introducimos dentro toda la fruta junto con el azúcar y el zumo de limón. Dejamos que macere un par de horas.
  3. Una vez macerado, vamos a darle un golpe de batidora para reducir toda la mezcla. Llevamos el cazo a fuego intermedio, y vamos revolviendo de tanto en tanto para evitar que se nos pegue el azúcar durante la cocción. Nos puede llevar aproximadamente una media hora, pero podemos encontrar el punto de cocción óptimo sumergiendo un termómetro de cocina, cuando éste nos marque 100º o bien cogiendo una cantidad de mermelada ínfima con una cucharilla y dándole la vuelta. Si vemos que gotea le falta cocción, sino a ojo lo iremos comprobando.
  4. Ahora que ya está lista la mermelada podemos proceder a envasarla. Si vemos que está poco reducida podemos darle otro golpe de batidora, eso va al gusto de cada uno. Antes de envasar recomiendo esterilizar los botes y una vez que los hemos rellenado cocerlos al baño maría cubiertos de agua durante unos quince minutos mínimo para hacer el vacío.

 

CON THERMOMIX

A la hora de hacer la mermelada con la thermomix tenemos una gran ventaja, que no tenemos que estar pendientes de revolver para que se nos pegue el azúcar. Introducimos los ingredientes y nos despreocupamos. Podemos utilizar cualquier tipo de fruta, yo en este caso opté por kiwis y manzanas porque tenemos cantidades que nos han regalado de temporada y así les damos provecho antes de que se estropeen. Si ya tenemos esterilizados los envases vamos a proceder con su obtención.

ELABORACIÓN

  1. Pelamos toda la fruta, los kiwis y las manzanas, les quitamos las pepitas y la troceamos entera. La cantidad de la receta que he marcado arriba corresponde una vez que tenemos reducida la fruta. Vamos introduciéndola en la thermomix y cuando obtengamos esa cantidad añadimos el azúcar y el zumo de limón y trituramos unos 15 segundos a velocidad 4.
  2. Colocamos el cestillo en el lugar del cubilete para que la mezcla evapore mejor y programamos posteriormente unos 50 minutos a 100º en velocidad 3. Una vez transcurrido el tiempo observamos como está la textura, cogemos una cucharada y la ponemos sobre la encimera. Enfría enseguida y es en ese momento donde veremos su consistencia final, si deseamos que esté más espesa ponemos unos minutos más  la thermo  y si no nos gustan los grumos le damos unos golpes de turbo para triturarla.
  3. Ahora que tenemos la mermelada lista podemos envasarla. Debemos esterilizar los envases de antemano siempre y una vez rellenos y bien cerrados cocerlos unos quince minutos mínimo cubiertos de agua al baño maría para hacer el vacío. De esta forma tan sencilla obtenemos una buena mermelada casera.

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