TORRIJAS EN ALMÍBAR DE MIEL

TORRIJAS EN ALMÍBAR DE MIEL

 

 

Como todos bien sabéis, las Torrijas conforman un dulce muy común y extendido por toda Europa y con gran tradición en España. Me imagino que estos días, las redes sociales habrán estado inundadas de fotos de estos manjares y miles de recetas con sus grandes variedades y toques personales de cada repostero. Acabamos de pasar la Semana Santa, y aquí es muy típico elaborar estas delicias  para acompañar todas estas festividades…

Por ello, y ahora que ya se han terminado estas fechas, hoy os traigo una versión mas de este clasicismo que he elaborado para acompañar el cafetín de las tardes. Antes de disponernos con la receta, eso si, vamos a explicar un poco que son exactamente las torrijas, la forma de elaborarlas y sus diferentes denominaciones.

La torrija es, propiamente dicho, una rebanada de pan (pan que hemos dejado endurecer un día o dos al aire libre), empapada en una infusión de leche, almíbar o vino, rebozada en huevo y frita vuelta y vuelta en una sartén llena de aceite. Una vez frita, se suele espolvorear de azúcar y canela por ambos lados o bien se suele calar con un poco de miel (en mi receta yo las empapé con leche y después de freírlas  las calé con un almíbar de miel  antes de rebozarlas en azúcar y canela).

La mayoría de nosotros conocemos estos dulces como «torrijas« pero también se les suele llamar «rabadas« o «torrexes«. Luego hay quien las bautiza como «picatostes«, pero no nos confundamos , no es lo mismo una torrija que una picatoste. La diferencia radica en que a la hora de elaborar las picatostes nos saltamos el paso de empapar las rebanadas en leche, directamente se rebozan en huevo y se fríen. Lo que está claro, es que tanto unas como otras siempre triunfan, y por ello es toda una costumbre elaborarlas tanto durante el antroxu como en la Semana Santa.

Ahora si, a continuación os muestro una modalidad más entre las muchas formas que hay de elaborar estas rebanadas (a mi personalmente me encanta comerlas recién hechas una vez fuera de la sartén mas que en frío una vez reposadas), pero como todo, va en el gusto de cada uno.

 

INGREDIENTES

  • 2 barras de pan duro.

Para el almíbar de miel

  • 150 ml de agua.
  • 150 g de miel.
  • 15 ml de brandy.

Para la infusión de leche

  • 1 l de leche entera.
  • La piel de una naranja.
  • 1 cm de vaina de vainilla o 1 cdta de vainilla liquida.
  • 120 g de azúcar.
  • 1 palito de canela.

Para cubrir la torrija

  • Azúcar.
  • Canela en polvo.

 

DE FORMA TRADICIONAL

La receta que hoy os traigo es muy sencilla de elaborar, solo necesitamos hacer un almíbar de miel, una infusión con la leche y luego  disponernos a empapar rebanadas, rebozarlas  en huevo y freír. Vamos a ir paso a paso, lo más importante es que el pan (cada uno puede usar el que guste, barras de medio, de cuarto, baguettes,,, o rebanadas incluso especiales de torrija que se pueden encontrar  en el supermercado) es que esté duro. Por ello es recomendable comprarlo el día anterior o incluso dos días antes, para poder trabajar mejor con el después. Otra opción es hacerlo también casero, todo depende de hasta donde os queráis comprometer.

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar lo que vamos a hacer es el almíbar de miel para que vaya enfriando antes de utilizarlo. Para ello cogemos un cazo, vertemos el agua y la miel y lo llevamos a ebullición. Una vez que hierba lo retiramos, echamos el brandy dentro, revolvemos y lo dejamos reposar.
  2. Ahora que ya tenemos el almíbar vamos a proceder a infusionar la leche. Disponemos una pota, introducimos la leche, la vainilla (tanto da en vaina que liquida), la piel de naranja (podéis usar limón si preferís o ambos) , el azúcar y una ramita de canela. Lo llevamos a ebullición y cuando hierba, con la ayuda de un colador, pasamos la leche a un bol grande desechando las pieles y la rama.
  3. Cortamos las barras de pan en rodajas al grosor que mas nos guste y vamos hundiéndolas  en el bol de la leche y empapándolas por ambos lados, debemos dejarlas al menos dos minutos sumergidas para que absorban bien el liquido. Una vez bien impregnadas vamos a ir posándolas en una  bandeja hasta que estén todas y después las dejamos reposar tres minutos.
  4. Batimos un par de huevos en un plato. Ponemos a calentar a fuego intermedio una sartén con abundante aceite (girasol u oliva) y una vez caliente vamos a ir rebozando las rebanadas en el huevo por todos lados y friéndolas en la sartén vuelta y vuelta, hasta que veamos que van cogiendo un color dorado. Las vamos friendo todas y posándolas sobre papel de cocina absorbente.
  5. Ahora que tenemos todas las rebanadas fritas vamos a coger el almíbar y con la ayuda de un pincel calamos las rebanadas por ambos lados con el liquido. Una vez caladas las espolvoreamos al gusto con azúcar y canela y ya tenemos listas las torrijas para degustar.

 

CON THERMOMIX

A la hora de elaborar estas torrijas podemos contar con la ayuda de la thermomix para hacer un par de cosas, el almíbar de miel y la leche infusionada. El resto ya es empapar las rebanadas y freírlas. Así que vamos manos a la obra.

ELABORACIÓN

  1. Para comenzar con la receta vamos a elaborar el almíbar de miel para que nos vaya enfriando antes de utilizarlo. Para ello introducimos el agua y la miel en la thermomix y programamos 12 minutos a 100º en velocidad 2. Pasado ese tiempo mezclamos el brandy  y reservamos el almíbar fuera.
  2. Limpiamos un poco la thermo y procedemos a infusionar la leche. La introducimos dentro junto con el resto de ingredientes y programamos 13 minutos , 100º, en velocidad cuchara y giro a la izquierda. Una vez pasado el tiempo la colamos en un bol grande para quitar los restos de pielecillas y ramas.
  3. Cortamos las barras de pan en rodajas en el grosor que mas nos gusten. Las vamos hundiendo en el bol de la leche infusionada empapándolas bien por ambos lados durante un par de minutos. Las sacamos una a una sobre una bandeja y ponemos una sartén con abundante aceite a calentar a fuego intermedio.
  4. Batimos un par de huevos en un plato y una vez que el aceite esté caliente vamos friendo las rebanadas vuelta y vuelta hasta que cojan un color dorado. Las vamos sacando poco a poco sobre papel de cocina absorbente y una vez que las tenemos todas fritas podemos calarlas con el almíbar.
  5. Nos hacemos con un pincel de cocina y vamos calando las rebanadas por ambos lados con el almíbar de miel. Una vez que las tenemos todas caladas podemos espolvorearlas por ambos lados con azúcar y canela molida. Ahora si, ya podemos decir que las torrijas están listas para viajar al océano profundo del estomago.

 

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MILHOJA DE MERENGUE

MILHOJA DE MERENGUE

 

 

¿Os dais cuenta de un gran problema que tenemos los adictos al dulce? ¿Alguna vez os habéis preguntado que sería de nosotros si nos faltase el sentido no ya del gusto, sino de la vista? ¿Os suele pasar que un día corriente y moliente, después ya de digerir bien la comida, de estar bien empanchetados, saquéis fuerza de voluntad para hacer una buena caminata y bajar todos esos excesos que vamos acumulando, y de repente os encontréis con un gran obstáculo en  medio de todas esas buenas intenciones? Seré mas precisa…

Imaginar que llevamos 4 km andados a buena marcha, parece que la comida ya ha bajado del todo, pero de repente, pum! Escaparate a la vista… y no, no es de videojuegos, ni de ropa, ni la tienda de muebles mas cool que hayamos visto nunca.  Solo os diré que podemos contemplar una gran vitrina llena de tartonas, pasteles, galletitas, bollos preñados, para que os voy a contar más… Pues yo soy de una esas personas a las que los ojos se le hacen chiribitas cada vez que pasa por delante de una pastelería, no lo puedo evitar, he consultado a nuestro amigo Google a ver si tiene cura, pero no hay antídoto. Al final, siempre caigo 🙁

Uno de los pasteles por lo que mas suelo enfilar la vista cuando esto me sucede es la milhoja. Tanto me da rellena de merengue como de crema pastelera, se me hace la boquita agua. Por ello, la receta de hoy va dedicada a este dulce tan blanquito. Aprovechando que el otro día hice tocinillo de cielo (solo se utilizan yemas) y me sobraron un montón de claras, pues las aproveche para hacer el relleno de merengue.

Las milhojas  normalmente son rectangulares, están compuestas por dos capas de hojaldre, rellenas de crema pastelera o merengue y cubiertas de azúcar glass. En este caso yo hice una de tamaño largo, aunque luego se puede cortar y hacer varias independientes. Y en vez de dos capas de hojaldre , utilicé tres. El hojaldre lo elaboré de forma  casera, puede parecer al principio complicado, pero luego no es para tanto, es cogerle el truquillo a las vueltas que hay que darle a la masa. Podéis hacerlo vosotros mismos o bien comprar laminas ya hechas en el supermercado, eso ya  queda a vuestra elección.

 

INGREDIENTES

Para la lamina de hojaldre

  • 230 g de harina de fuerza.
  • 230 g de mantequilla  a temperatura ambiente (congelada para la thermomix).
  • 100 ml de agua fría (congelada para la thermomix).
  • 1/2 cdta de sal.
  • 1 cdta de azúcar.

Para el merengue italiano

  • 7 claras de huevo.
  • 230 ml de agua.
  • 420 g de azúcar.

 

DE FORMA TRADICIONAL

En primer lugar lo que vamos a hacer para elaborar la milhoja va a ser una lamina de hojaldre. Podemos comprarla en el supermercado directamente pero os aseguro que el sabor de casa no es comparable. En segundo lugar vamos a hacer un merengue italiano para rellenar el hojaldre, aunque hay varios tipos de merengue, creo que este es de los que mejor consistencia tienen a la hora de aguantar un tiempo antes de servir. Y por último lo que haremos será compactar el hojaldre con el merengue para darle forma al dulce.

ELABORACIÓN

Lamina de hojaldre:

  1. En primer lugar vamos a hacer un volcán con la harina sobre la mesa. En su interior agregamos el resto de ingredientes, pero la mantequilla en vez de echarla entera vamos a agregar solo una porción de 50 gramos. El resto de mantequilla la añadiremos más tarde. Trabajamos con la mano todos los ingredientes hasta mezclarlos  bien, sin amasar , se trata de rejuntar. Cuando este bien unificado  y la masa no se pegue a la mesa hacemos una bola redonda  y la introducimos una media hora en la nevera envuelta en papel film.
  2. Pasada la media hora sacamos la masa, espolvoreamos de harina la mesa y un poco por encima de la misma y con la ayuda del rodillo vamos a estirarla  en forma de flor de cuatro pétalos, cuyo centro debe de quedar  bastante holgado para colocar la mantequilla encima sin salirse de los bordes.
  3. Una vez que tenemos la forma diseñada agregamos la mantequilla que nos queda pendiente en el centro y con los pétalos vamos a envolverla llevando cada uno hacia el centro hasta que quede tapada. Le damos unos golpecitos suaves con el rodillo para aplastar un poco el bloque y vamos estirándola desde el centro hacia arriba y desde el centro hacia abajo en forma rectangular.
  4. Cuando la masa este bien estirada imaginamos que está dividida en tres partes. Llevamos la de un lateral hacia el medio plegándola y llevamos la del otro lateral hacia el medio de la misma manera. Al final estará plegada en tres partes.  Volvemos a estirar de nuevo la masa en forma rectangular con las dobleces de frente.
  5. Tenemos que hacer tres veces el proceso de estirar y doblar con vueltas sencillas la masa. La tercera vez que lo hagamos dejamos los pliegues doblados pero ya no estiraremos una cuarta vez. Meteremos la masa así en la nevera doblada y envuelta en film  otra media hora o bien estirada si la vais a usar rápido. La masa se mantiene bien en nevera unas horas o incluso se puede congelar. Una vez horneada aguanta dos semanas bien cerrada.
  6. Sacamos la lamina de la nevera y sobre una mesa y con la ayuda de una regla y el cuchillo vamos a dividirla en tres partes iguales rectangulares. Precalentamos el horno a 200º, colocamos las tres tiras en la bandeja sobre papel especial y horneamos unos quince minutos o hasta que veamos que el hojaldre está dorado con calor por arriba y por abajo. Reservamos el hojaldre y nos disponemos a elaborar el merengue.

Merengue italiano:

  1. Cogemos un cazo e introducimos el agua y el azúcar. Lo llevamos a ebullición sin revolverlo a fuego intermedio. Debemos retirar el almíbar del fuego cuando este a punto de bola , es decir, si tenemos un termómetro de cocina, estará cuando alcance los 120º, y sino podemos hacer la prueba de la cuchara. Cogemos una gotita de almíbar con una cucharilla y la volcamos sobre la encimera. Si se forma una bola que cristaliza estará listo y sino debemos dejarlo hasta que la obtengamos.
  2. Mientras el almíbar se va haciendo, introducimos las claras de huevo (a temperatura ambiente) en un recipiente seco (no puede colarse una gota de agua). Con la batidora a máxima potencia vamos a ir montando las claras. Debemos ser persistentes puesto que a mas tiempo de batido mejor consistencia adquiere. Una vez que el almíbar está listo a punto de bola seguimos montando las claras y vamos dejándolo caer poco a poco sobre las mismas en forma de hilo hasta terminarlo. Seguimos batiendo y cuando el merengue tenga una buena presencia (si cogemos una cucharada y le damos la vuelta y no se cae la tendrá), podemos parar e introducirlo en una manga pastelera con boquilla lisa o rizada.

Montaje:

  1. Cogemos una bandejilla alargada o la base final donde vamos a servir la milhoja y colocamos la primera pieza de hojaldre rectangular que hemos elaborado anteriormente. Con la manga pastelera rellena del merengue italiano vamos a ir cubriendo toda la superficie del hojaldre en hileras. Una vez cubierta podemos volver a hacer otra capa encima en hileras de nuevo.
  2. Colocamos encima del merengue la segunda capa de hojaldre y volvemos a cubrirla con mas merengue,  dos capas o el grosor que cada uno guste. Tapamos de nuevo con la tercera pieza de hojaldre.
  3. Con la ayuda de un colador espolvoreamos azúcar glass por encima de la superficie del hojaldre. Así mismo, podemos igualar para que quede curioso el merengue por los laterales , el frente y la parte posterior pasandole un cuchillo suavemente. Ahora que ya tenemos lista la milhoja recomiendo introducirla en nevera hasta su consumo.

 

CON THERMOMIX

Con la thermomix vamos a comprobar que la lamina de hojaldre es mucho mas sencilla de hacer que manualmente, ya que nos integra la mantequilla de golpe sin falta de tener especial cuidado con ella. Y para el merengue sobra decir que programándola nos despreocupamos totalmente, eso si, siempre teniendo en cuenta que el recipiente debe de estar muy seco siempre, sin una gota de agua, ya que ésta evitaría que las claras se monten.

ELABORACIÓN

Para la lamina de hojaldre:

  1. Ponemos todos los ingredientes del hojaldre en el vaso y programamos 25 segundos, velocidad 6. La mantequilla y el agua debemos introducirla de forma congelada. Para ello lo meteremos el día anterior en el congelador, cada componente en un bloque en su justa medida.
  2. Sacamos la masa del vaso sobre la mesa y la unificamos haciendo una bola homogénea. La envolvemos en papel film y la dejamos reposar en nevera una media hora.
  3. Pasada la media hora sacamos la bola de masa, enharinamos la mesa de trabajo y la bola misma y con el rodillo vamos a extenderla en forma rectangular. Una vez estirada imaginamos que la dividimos en tres partes iguales. Doblamos un lateral hacia el centro y luego llevamos el otro lateral  también hacia el centro, quedando tres capas superpuestas. Estiramos de nuevo la masa con las dobleces de frente.
  4. Repetimos este proceso de estirar y doblar tres veces seguidas. Depués de la tercera vez enfilmamos la masa doblada o estirada si la vamos a usar pronto y la introducimos otra media hora en nevera.
  5. Precalentamos el horno a 200º. Sacamos la masa de la nevera  y con la ayuda de una regla y un cuchillo o cuter la cortamos en tres tiras iguales. Las introducimos en la bandeja y horneamos unos 15 minutos o hasta que cogan un color dorado. Una vez fuera del horno las reservamos.

Para el merengue italiano:

  1. Colocamos la mariposa en la thermo e introducimos las claras de huevo. Programamos 26 minutos a velocidad 3,5. Las claras deben de estar a temperatura ambiente y la thermo muy seca, sin una gota de agua.
  2. En un cazo, vamos a hacer un almíbar con el agua y el  azúcar, sin removerlo, a fuego intermedio. Lo retiraremos del fuego cuando esté a punto de bola, es decir, si tenemos un termómetro de cocina , cuando llegue a los 120º, y sino, podemos probar el truco de la cuchara. Cogemos con una cucharilla una gota de almíbar y la posamos sobre la encimera fría. Si se cristaliza en una bola estará listo, sino esperamos un poco mas.
  3. Cuando el almíbar esté listo , abrimos el bocal de la thermomix  (que sigue montando las claras) y vamos añadiéndolo muy poco a poco, dejándolo caer en forma de hilo hasta terminarlo. En el momento que veamos que el merengue ya tiene buena consistencia (cogemos una cucharada, le damos la vuelta y el merengue no se menea ni se cae) podremos parar la thermomix. Cogemos una manga pastelera con boquilla rizada o lisa y la rellenamos con el merengue.

Montaje:

  1. El montaje será exactamente igual que en la forma tradicional. Cogemos una bandejilla alargada o la base final donde vamos a servir la milhoja y colocamos la primera pieza de hojaldre rectangular que hemos elaborado anteriormente. Con la manga pastelera rellena del merengue italiano vamos a ir cubriendo toda la superficie del hojaldre en hileras. Una vez cubierta podemos volver a hacer otra capa encima en hileras de nuevo.
  2. Colocamos encima del merengue la segunda capa de hojaldre y volvemos a cubrirla con mas merengue dos capas o el grosor que cada uno guste. Tapamos de nuevo con la tercera pieza de hojaldre.
  3. Con la ayuda de un colador espolvoreamos azúcar glass por encima de la superficie del hojaldre. Así mismo, podemos igualar para que quede curioso el merengue por los laterales , el frente y la parte posterior pasándole un cuchillo suavemente. Ahora ya podemos decir que la milhoja está lista. (Debemos conservarla en nevera hasta la hora de servir).

 

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GALLETAS DE ALMENDRA

GALLETAS DE ALMENDRA

 

 

Ahora que estamos entrando en el invierno visualizo la perspectiva  a menudo de una tarde fría, lluviosa, con aires un poco revueltos  (típicos de la navidad)  y lo primero que se me viene a la cabeza es el calorcito de casa, el sofá, la manta, el televisor, el chocolate caliente y algo para mojar en ese chocolate. Solo se me viene una duda a la cabeza  para acertar con esas tardes venideras, que untar en ese delicioso chocolate…

Pues bien, estos días una compañera de curro, Genti, a la que le gusta mucho enredar también por la cocina y de vez en cuando repostea como la que más, me ha dado una buena opción para complementar la merienda. Es una de esas recetas que van pasando de casa en casa ,escrita a  mano y con las medidas marcadas por vasos de nocilla como antiguamente se hacía.  A ella se la pasaron, ella me la pasó a mi, y ahora yo seguiré la cadena… Me trajo la prueba un día, eran unas  galletas de almendra muy lucidas y la verdad es que me encantaron, estaban muy buenas, así que no podía dejar escapar la fórmula, le dije que iba directa para el blog. La adapté en gramos y para funcionar en la thermomix y hoy os la presento.

Veréis que las galletas se hacen muy fácilmente,  llevan ingredientes básicos y solo necesitaremos un rodillo, papel de horno y un corta-pastas o molde con la figura que mas os guste, en este caso aprovechando la temática  yo opté por la forma de arbolito de navidad.  Las galletas podéis conservarlas durante unos cuantos días si las metéis en las latas metálicas de las pastas o envases cerrados oportunamente. ¿A que esperáis? Vamos a hacer manualidades…

 

INGREDIENTES

(Para 30 galletas bien proporcionadas aproximadamente)

  • 250 g de mantequilla.
  • 120 g de azúcar.
  • 120 g de almendra molida cruda (para la thermomix podéis usarla entera).
  • 2 yemas de huevo.
  • 450 g de harina de trigo.
  • 1 sobre de levadura en polvo (Tipo Royal).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar estas galletas de almendra es de lo más sencillo. Aprovechando la navidad podemos pasarnos por un centro comercial o tienda especializada en pastelería y echar un vistazo porque en esta época suelen tener moldes o corta-pastas pequeños de todas las formas relacionadas con la temática, arbolitos, muñecos de nieve, trineos… es una forma de darle un toque simpático a las galletas si  vais a tener visita o las queréis regalar.

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar lo que vamos a hacer es hacernos con un bol grande. Introducimos la harina ,la almendra molida y  la levadura en su interior y hacemos un hueco en el medio como si fuera un volcán.
  2. Derretimos un poco la mantequilla dentro del microondas y la añadimos en el interior del volcán. Vamos rellenando el hueco con los ingredientes que nos quedan, el azúcar y las yemas de huevo.
  3. Mezclamos todo con las manos hasta que  esté bien integrado formando una masa. Hacemos un par de bolas con la masa, las enfilmamos y las metemos en la nevera media hora.
  4. Una vez pasada esa media hora sacamos las bolas de la nevera. Sobre la mesa de trabajo vamos a esparcir un poco de harina para que no se nos pegue la masa al estirar , y así cada vez que nos haga falta, por debajo  y por encima de la masa. Con un rodillo estiramos una de las bolas o vamos cogiendo porciones, como más nos apetezca. Dejamos un centímetro de grosor aproximadamente.
  5. Cogemos el corta-pastas que vamos a utilizar y vamos cortando piezas poco a poco. Los sobrantes los volvemos a juntar, a estirar y así hasta terminar con toda la masa de las dos bolas. Las piezas las vamos colocando según le damos la  forma sobre papel de horno en las bandejas.
  6. Metemos cada bandeja en el horno a 170º  unos quince minutos aproximadamente o hasta que veamos que las galletas van cogiendo un tono dorado. Pasado este tiempo las sacamos (aunque las veamos blandas no nos debemos preocupar , porque al enfriar van endureciendo).  Las dejamos reposar un poco y después podemos esparcir por encima de ellas un poco de azúcar glass.

 

CON THERMOMIX

Si hay niños en la casa, esta es una de esas recetas en las que los podemos mantener entretenidos, y quizás meterles la afición de la repostería. Cuando hayamos estirado la masa , les damos el corta-pastas y que ellos mismos vayan sacando piezas para la bandeja con la figurita que hayáis elegido. Seguro que les encanta y la próxima vez los tenéis a la espera de que les pidáis colaboración.

ELABORACIÓN

  1. Aprovechando que la thermomix nos puede moler la almendra la podemos coger entera o laminada. Si es así lo primero que vamos a hacer es reducirla con unos golpes de turno. Si ya la tenemos rallada pues la introducimos  dentro sin más.
  2. Añadimos el resto de ingredientes. Programamos 30 segundos a velocidad 6. Paramos cada poco el tiempo y vamos bajando los restos de las paredes hacia abajo con una lengua para ayudar a que se vaya integrando bien la masa.
  3. Una vez que tenemos la masa mezclada la sacamos sobre la mesa y con las manos acabamos de trabajarla formando dos bolas similares con ella. Las enfilmamos y las llevamos media hora a la nevera.
  4. A partir de aquí el método es igual que de la forma tradicional. Una vez pasada esa media hora sacamos las bolas de la nevera. Sobre la mesa de trabajo vamos a esparcir un poco de harina para que no se nos pegue la masa al estirar , y así cada vez que nos haga falta, por debajo  y por encima de la masa. Con un rodillo estiramos una de las bolas o vamos cogiendo porciones, como más nos apetezca. Dejamos un centímetro de grosor aproximadamente.
  5. Cogemos el corta-pastas que vamos a utilizar y vamos cortando piezas poco a poco. Los sobrantes los volvemos a juntar, a estirar y así hasta terminar con toda la masa de las dos bolas. Las piezas las vamos colocando según le damos la  forma sobre papel de horno en las bandejas.
  6. Metemos cada bandeja en el horno a 170º aproximadamente unos quince minutos o hasta que veamos que las galletas van cogiendo un tono dorado. Pasado este tiempo las sacamos (aunque las veamos blandas no nos debemos preocupar , porque al enfriar van endureciendo).  Las dejamos reposar un poco y después podemos esparcir por encima de ellas un poco de azúcar glass.

 

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PROFITEROLES

PROFITEROLES

 

 

¿A quien no le gusta pegarse un buen atracón de profiteroles, ya sean rellenos de nata montada o de crema pastelera con un buen ColaCao o cafetín? ¿A ninguno verdad? ¡Si!  a mi también se me hace la boca agua…

Los profiteroles o Petisús , como toda la vida los he conocido en las pastelerías, son unas bolas de pasta choux rellenas de una materia u otra según la región donde se elaboren y bañadas en un rico chocolate. Este tipo de pasta, de origen francés, se diferencia de otras por ser muy ligera y por su consumo en frío. Es mítico encontrar los petisús en forma alargada también, pero a mi particularmente me llaman más la atención en redondo, de un tamaño ideal para llevárnoslos a la boca y saborearlos poco a poco.

La receta de esta pasta choux la tengo desde hace ya varios años. Me la pasaron unos amigos, Vero y Javi, tremendos reposteros y cocinillas. Cada vez que hacemos una quedada nos ponemos bien las botas con nuestras elaboraciones caseras. Los últimos cruasanes que hicieron estaban de órdago, ya me están dando ganas de pegarles un telefonazo de nuevo,  siempre nos sorprenden con una receta diferente, menuda adicción…

Los profiteroles son un poco laboriosos, sobre todo si los hacemos de forma tradicional, requiere su tiempo y su técnica pero luego el resultado es espectacular. Si sois aventureros, os apetece enredar un poco con la manga pastelera y el horno nos ponemos a ello…

 

INGREDIENTES

Aproximadamente 50 unidades

Para la pasta choux:

  • 500 ml de agua.
  • 150 g de mantequilla.
  • 250 g de harina mitad floja mitad de fuerza.
  • 9 huevos.
  • 1 cdta de sal.

Para la crema pastelera:

  • 1,5 l de leche.
  • 6 huevos.
  • 120 g de maizena.
  • 330 g de azúcar.
  • Canela en rama (en polvo para la thermomix).
  • Corteza de limón.

Para la cobertura:

  • 375 g de chocolate tipo Nestlé.
  • 125 ml de agua.
  • 125 g de mantequilla.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Las cantidades que aporto en esta receta dan para numerosas piezas de profiteroles. Si tomamos de referencia el tamaño bocadito salen unas 50 aproximadamente. Yo personalmente las hice un poco más grandes porque me gustan mas y obtuve unas 30 piezas. Siempre debéis de hacer una regla de tres con las cantidades en función de los profis que queráis obtener.

ELABORACIÓN

Crema pastelera:

La crema pastelera tenemos que utilizarla bien fría por lo cual recomiendo elaborarla el día anterior a la composición.

  1. Cogemos una cazuela, introducimos la leche , una rama de canela y la corteza de un limón. Llevamos a ebullición.
  2. Mientras se va calentando, en un bol a parte  batimos los huevos con el azúcar. Después añadimos la maizena y seguimos batiendo hasta que no veamos ningún grumo.
  3. En el momento en que la leche rompa a hervir sacamos la corteza de limón y la rama de canela , y a fuego lento introducimos la mezcla del punto dos y vamos revolviendo con varilla continuamente hasta que vaya espesando y adquiera una textura cremosa. En ese momento pasamos la crema a un bol de cristal. La refrigeramos en nevera más tarde cubierta con film transparente a ras para que no entre el aire.

Pasta choux:

  1. Cogemos un cazo amplio, introducimos en él la mantequilla, la sal y el agua y lo llevamos todo a ebullición.
  2. Una vez que hierva, añadimos fuera del fuego la harina (utilizamos la mitad de harina floja y la otra mitad de fuerza) y removemos fuertemente con una cuchara de madera. Si vemos que queda un poco grumoso seguimos removiendo un poco a fuego lento hasta que se termine de mezclar.
  3. Vamos a notar que la masa que tenemos en el cazo está bastante dura, lo cual es normal, no os asustéis. Ahora prestad atención, este paso es importante , vamos a añadir uno a uno los huevos removiendo constantemente con la cuchara de madera  fuera del fuego de manera que no añadimos otro huevo hasta que el anterior se haya absorbido bien. Poco a poco la masa se irá ablandando. Removemos bien hasta que obtenemos una textura tal, que cogiendo una cucharada de la masa y dándole la vuelta esta caiga lentamente sobre el cazo. Ahí sabremos que está lista.
  4. Cogemos una manga pastelera con boquilla rizada de tamaño pequeño, la rellenamos y reservamos.

Montaje:

  1. Una vez que tenemos la pasta choux en la manga preparada vamos a darle forma. Sobre una bandeja de horno con papel vegetal vamos a ir posando la boquilla y dejando caer masa. Debemos tener en cuenta que el tamaño se duplicará en el horno, así que calcularemos a ojo la cantidad y dispondremos las piezas separadas unas de otras. Si al levantar la boquilla nos quedan picas hacia arriba mojamos el dedo en agua y las hundimos.
  2. Horneamos durante unos 20 minutos a 220º si son piezas pequeñas tipo bocaditos, en mi caso como las hice un poco más grandes programé unos 30 minutos.  Una vez listas las sacamos y dejamos enfriar un poco.
  3. Cogemos la crema pastelera y la revolvemos un poco para ablandarla. Rellenamos una manga con boquilla pequeña con ella. Pieza a pieza, hacemos un agujero con un cuchillo en un lateral e introducimos la boquilla de la manga por el y las rellenamos todas.

Cobertura:

Una vez que tenemos rellenos los profiteroles vamos a darles un baño de chocolate.

  1. En un cazo rallamos o trituramos el chocolate con leche y añadimos el agua. Removemos constantemente a fuego lento hasta que quede bien disuelto.
  2. Añadimos la mantequilla y seguimos removiendo  hasta que la mezcla este homogénea.
  3. Dejamos enfriar un poco la cobertura. Colocamos los profiteroles sobre una rejilla y con una cuchara vamos dándoles un baño con el chocolate. Si nos cae chocolate por la rejilla siempre podremos aprovecharlo si colocamos una bandeja debajo. Debemos utilizarlo en el momento que mas nos favorezca el grosor. Si lo vemos muy liquido lo dejamos enfriar otro poco.

Como habéis visto esta recetilla da un poco de trabajo, pero os puedo asegurar que el sabor es inigualable. Si queréis sorprender en una merienda organizaros un día antes y montar unos ricos profiteroles, os aseguro que sorprenderéis.

 

CON THERMOMIX

Como he indicado arriba del todo las cantidades especificadas dan para unas 50 piezas en plan bocaditos o unas 30 un poco más grandes como las que muestro en la foto. Siempre que modifiquemos las cantidades en la thermomix para obtener mas o menos profiteroles cambiaremos también los tiempos en proporción.

ELABORACIÓN

Crema pastelera:

La crema que vamos a utilizar para rellenar los profiteroles la tenemos que emplear bien fría, por ello debemos procurar hacerla el día anterior a su montaje.

  1. Introducimos en la cubeta la leche, la corteza de limón y el palito de canela. Programamos 15 minutos a 90º en velocidad 1. Una vez listo retiramos la corteza y la canela.
  2. Añadimos los huevos, el azúcar y la maizena. Mezclamos unos segundos a velocidad 4  y programamos 12 minutos a 90º en velocidad 3 con la mariposa.
  3. Vertemos la crema en un bol de cristal y tapamos con film a ras. Dejamos enfriar hasta el día siguiente.

Pasta choux:

  1. Introducimos en la thermo el agua, la sal y la mantequilla. Programamos 10 minutos a 90º en velocidad 2.
  2. Añadimos la harina de golpe, mitad floja, mitad de fuerza. Mezclamos 30 segundos a velocidad 4.
  3. Dejamos reposar la mezcla 10 minutos sin el cubilete.
  4. Ponemos la thermo en velocidad 4 sin temperatura ni tiempo. Añadimos por el bocal poco a poco todos los huevos de uno en uno y muy despacio.
  5. Una vez lista la masa la volcamos sobre una manga pastelera con boquilla rizada.

Montaje:

  1. Una vez que tenemos la pasta choux en la manga preparada vamos a darle forma. Sobre una bandeja de horno con papel vegetal vamos a ir posando la boquilla y dejando caer masa. Debemos tener en cuenta que el tamaño se duplicará en el horno, así que calcularemos a ojo la cantidad y dispondremos las piezas separadas unas de otras. Si al levantar la boquilla nos quedan picas hacia arriba mojamos el dedo en agua y las hundimos.
  2. Horneamos durante unos 20 minutos a 220º si son piezas pequeñas tipo bocaditos, en mi caso como las hice un poco más grandes programé unos 30 minutos.  Una vez listas las sacamos y dejamos enfriar un poco.
  3. Cogemos la crema pastelera y la revolvemos un poco para ablandarla. Rellenamos una manga con boquilla pequeña con ella. Pieza a pieza, hacemos un agujero con un cuchillo en un lateral e introducimos la boquilla de la manga por el y las rellenamos todas.

Cobertura:

  1. Ahora que tenemos los profiteroles rellenos vamos a bañarlos en chocolate. Introducimos el chocolate en la thermomix  y le damos unos golpes de turbo hasta reducirlo bien.
  2. Bajamos con la lengua el chocolate de los laterales hacia las cuchillas y añadimos el agua. Programamos 12 minutos a 37º en velocidad 2.
  3. Agregamos la mantequilla y programamos otros 12 minutos a 37º en velocidad 2.
  4. Esperamos que enfríe un poco la cobertura y cuando adquiera el grosor que mas nos guste bañamos todas las piezas con una cuchara por encima. Si lo hacemos con una rejilla y una bandeja debajo podremos aprovechar todo lo que vaya cayendo  hacia abajo de nuevo.

 

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BOMBAS DE CREMA

BOMBAS DE CREMA O BOLAS DE FRAILE

 

 

En ocasiones vemos la foto de algún alimento o postre y se nos queda grabado en la retina. Nos quedamos con ese «¡uaauuuu! ¡que pintaza! Más vale comprarlo que hacerlo, porque seguro que es complicado´´. Efectivamente hay postres que requieren un trayecto un poco laborioso , y sin embargo otros son muy sencillos de hacer aunque de mano nos parezcan muy complicados. Esta receta pertenece a esta segunda opción. Puede parecer difícil de hacer, sobre todo para aquellos que no suelan elaborar a menudo, pero una vez que nos ponemos manos a la obra se hace en un periquete y de forma muy sencilla.

Las bombas de crema, tal como las conocemos aquí, son originarias de Alemania, y se les denomina según la región por diferentes nombres, berlinesas, bolas de fraile, berlines, bombas,,, Consisten en una masa de brioche frita en aceite o grasa y rellena de crema. ¿Que diferencia una masa normal de bollería de una masa de brioche? Pues que las masas normales se elaboran con harina floja (tienen menos proteína de gluten) y las de brioche se hacen con harina de fuerza (tienen mayor porcentaje de gluten). La harina de fuerza se suele usar cuando en la masa se utiliza mayor porcentaje de azúcar ,grasas , etc.

Estas bolas de fraile las elaboré un fin de semana para acompañar el cafetín de la tarde y gustaron mucho. Entraban solas en el paladar, tal cual como si fuesen pipas,,, la verdad que son un poco viciosas. A continuación os pongo la receta de la forma tradicional y posteriormente adaptada a la thermomix. Espero que os guste.

 

INGREDIENTES

Elaborar esta receta en pan comido, por un lado obtendremos la crema pastelera y por otro la masa de bollería. Una vez frita la masa, la partimos a la mitad, rellenamos con la crema y tenemos nuestras bombas preparadas.

Para la crema pastelera:

  • 1 l de leche.
  • 80 g de maizena.
  • 4 huevos.
  • 250 g de azúcar.
  • Canela en rama.
  • Corteza de limón.

Para la masa:

  • 250 ml de leche.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 80 g de azúcar.
  • 75 g de mantequilla.
  • 2 huevos.
  • 2 cdtas de vainilla liquida.
  • 620 g de harina de fuerza.
  • Una pizca de sal.
  • Ralladura de limón.

 

DE FORMA TRADICIONAL

 

ELABORACIÓN

Crema pastelera:

La crema pastelera recomiendo hacerla el día anterior o unas horas previas a su utilización, puesto que debemos dejarla enfriar bien.

  1. Cogemos una cazuela, introducimos la leche , una rama de canela y la corteza de un limón. Llevamos a ebullición.
  2. Mientras se va calentando, en un bol a parte  batimos los huevos con el azúcar. Después añadimos la Maizena y seguimos batiendo hasta que no veamos ningún grumo.
  3. En el momento en que la leche rompa a hervir sacamos la corteza de limón y la rama de canela , y a fuego lento introducimos la mezcla del punto dos y vamos revolviendo con varilla continuamente hasta que vaya espesando y adquiera una textura cremosa. En ese momento pasamos la crema a un bol de cristal y la tapamos a ras con film. Dejamos que enfríe un poco y la introducimos en la nevera unas horas. 

Masa:

  1. Templamos un poco la leche. Introducimos la levadura dentro y mezclamos hasta que se disuelva.
  2. Preparamos un volcán sobre la mesa con la harina y la sal. Introducimos en su interior el azúcar, la leche con la levadura ya disuelta, la mantequilla, los huevos, la vainilla y la ralladura de un par de limones. Vamos amasando poco a poco hasta obtener una masa elástica, suave y sin grumos.
  3. Cubrimos la masa con harina y la llevamos a un bol tapada con un paño hasta que doble su volumen (una hora aproximadamente).
  4. Una vez leudada la masa, la ponemos encima de la mesa de trabajo y desgasificamos amasándola un poco. Cortamos porciones de 50 g . Aproximadamente sacaremos unas 20 piezas, si queremos hacerlas mas grandes sacaremos menos piezas. Procedemos a bolearlas. Para ello ponemos la mano en forma de C con la masa en el centro y apoyada sobre la encimera, moviéndola en sentido de las agujas del reloj, hasta que vaya adquiriendo la forma de una bola bien definida. Una vez que tenemos todas las bolas, las tapamos y dejamos que doblen su volumen de nuevo.

MONTAJE:

  1. Cuando las piezas hayan doblado su volumen, las freímos en una sartén fondona con abundante aceite de girasol a unos 170º. Freímos primero por la base y después les damos la vuelta. Se la damos una vez que cojan color, no hace falta esperar mucho porque se hacen rápido. Las sacamos con una espumadera y las rebozamos rápidamente en azúcar porque sino luego es más difícil que se adhiera.
  2. Cuando las masas estén frías, cortamos a la mitad cada una de ellas. Cogemos una manga pastelera con boquilla rizada o lisa , introducimos en ella la crema pastelera y las vamos rellenando al gusto.

Así de fácil y sencillo obtenemos una masa frita rellena de crema que hoy en día es uno de los pasteles más socorridos en todas las tiendas de repostería.

 

CON  THERMOMIX

A la hora de elaborar la receta con la thermomix el procedimiento del montaje, la conservación de la crema , los tiempos de levado etc. es todo exactamente igual que lo descrito anteriormente. Lo único que cambia es la forma de obtener la crema pastelera y la masa. Para ello utilizaremos los mismos ingredientes de la siguiente forma:

Para la crema:

  1. Introducimos en la cubeta la leche, la corteza de limón y el palito de canela. Programamos 90º, 10 minutos a velocidad 1. Una vez listo retiramos la corteza y la canela.
  2. Añadimos los huevos, el azúcar y la maizena. Mezclamos unos segundos a velocidad 4  y programamos de 8 a 10 minutos ,a 90º en velocidad 3 con la mariposa.

Para la masa:

  1. Introducimos en la cubeta la leche y la levadura. Templamos un minuto, a 37º en velocidad 1.
  2. Añadimos el azúcar, la mantequilla, los huevos y la esencia de vainilla. Mezclamos 30 segundos en velocidad 2.
  3. Agregamos la harina, la sal y la ralladura de limón y amasamos 2 minutos en velocidad espiga.

Montaje:

  1. Cuando las piezas hayan doblado su volumen, las freímos en una sartén fondona con abundante aceite de girasol a unos 170º. Freímos primero por la base y después les damos la vuelta. Se la damos una vez que cojan color, no hace falta esperar mucho porque se hacen rápido. Las sacamos con una espumadera y las rebozamos rápidamente en azúcar porque sino luego es más difícil que se adhiera.
  2. Cuando las masas estén frías, cortamos a la mitad cada una de ellas. Cogemos una manga pastelera con boquilla rizada o lisa , introducimos en ella la crema pastelera y las vamos rellenando al gusto.

Como habéis visto, hemos elaborado la masa y el relleno con la thermo de forma muy sencilla, por tanto no hay escusa para no probar estas ricas berlinesas.

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