PASTAS DE AVELLANA

PASTAS DE AVELLANA

 

 

Días de invierno al pie de una chimenea o cocina caliente, días de verano en un jardín soleante a la vera de una piscina o en una mesita al aire libre. Una taza de la que sale un humo que se va perdiendo en el horizonte, un aroma que nos trae alegría y nos invita a soñar. Unas figuras redondas acompañando la escena. Frutos secos por doquier… Me encanta el momento de la merienda casera, la tarde que esté donde esté me siento con un buen café y algo dulce, rico y diferente.

No suelo comer dulce todos los días (aunque me encantaría), por semana intento cuidarme un poquito con comidas sanas, verduras, carnes y pescados cocinados al vapor, cocidos, al horno o a la plancha, fruta etc.  y el fin de semana tiendo a pegarme algún capricho culinario con algo mas de aporte calórico  y una buena merienda casera. Aprovecho estas meriendas para hacer mis experimentos que luego comparto en el blog.

A veces elaboro algún postre para alguna comida o merienda familiar, en las  que pecamos todos de buena manera, y otras como es en este caso, simplemente hago algo para acompañar el cafelito de la tarde, momento que disfruto como una niña pequeña comiendo su primera gominola o porción de chocolate.

Precisamente para esos momentos de relax, donde estas acompañado del aroma de un buen café o el sabor sabroso de un cola-cao, infusión , lo que se tercie en el momento, esta receta es ideal para aunarlos en sintonía.

Solemos tener avellana de arboles de casa todo el año, por tanto a la hora de enredar en la cocina recurro a menudo a ella. Hacía tiempo que no hacía pastas y la verdad que nunca había incorporado avellanas en ellas, así que se me ocurrió rabilar un poco por estos menesteres. Navegué  ojeando recetas para tomar ideas y al final me puse a la práctica .  Tengo que decir que no tenía grandes expectativas al respecto, pensé que saldría algo muy corriente, pero la verdad es que me sorprendió el resultado. Son de esas recetas que elaboras pensando en «a ver que sale´´ y de repente dices «recetón para repetir muchas mas veces ´´.

Puedo asegurar que las pastas están espectaculares, el sabor que le aporta la avellana es increíble. Si os apetece sorprender en algún desayuno o merienda, os recomiendo dejaros caer por este blog. Se elaboran de forma muy sencilla y con rapidez. Si os ha entrado aunque sea un poquito de  curiosidad, aquí os dejo el proceso, espero que lo disfrutéis.

 

INGREDIENTES

(25 UNIDADES  APROXIMADAMENTE)

  • 250 g de harina de trigo.
  • 120 g de azúcar glass (o normal en thermomix).
  • 175 g de mantequilla en pomada.
  • 125 g de avellana cruda (con o sin piel).
  • Ralladura de naranja.
  • Huevo para pintar y avellanas enteras para decorar.

 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Obtener estas pastas de avellana de forma tradicional es muy sencillo. No lleva nada de tiempo y después de un pequeño reposo, darles forma es lo mas divertido. La verdad es que ha sido todo un descubrimiento, con toda la avellana que cae en mis manos a lo largo del año creo que a partir de ahora  las voy a elaborar a menudo.

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar cogemos la harina y  hacemos un volcán con ella sobre la mesa donde vamos a trabajar la masa. En el centro del volcán añadimos el azúcar glass, la mantequilla (a temperatura ambiente), la ralladura de naranja y la avellana cruda triturada. La avellana podemos utilizarla con piel o sin ella. En mi caso lo aproveché todo. Si la tenemos entera la trituraremos con un molinillo o robot de cocina.
  2. Con las manos vamos a ir integrando todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea. Cuando este bien mezclado todo hacemos una bola con ella, la enfilmamos y la llevamos una hora a la nevera.
  3. Una vez pasado el tiempo de reposo en nevera cogemos un rodillo. Espolvoreamos un poco de harina sobre la mesa y por encima de la masa y vamos estirándola poco a poco hasta obtener el grosor que le queramos dar a las pastas.
  4. Cogemos el corta-pastas que mas nos guste, recortamos las piezas y las colocamos sobre papel de horno en la bandeja hasta terminar toda la masa. No es necesario dejar mucha separación entre unas y otras ya que las pastas no van a crecer durante el horneado.
  5. Batimos un huevo y pincelamos la superficie con él. Si queremos decorarlas un poco cogemos avellanas enteras y vamos colocándolas en el centro de cada pasta a nuestro gusto.
  6. Horneamos a 180º con calor por arriba y por abajo unos 15-20 minutos aproximadamente. Cuando estén doradas por arriba las sacamos y dejamos que enfríen. Si nos fijamos salen blanditas pero una vez que enfrían ya tienen la consistencia que define una buena pasta.

 

CON THERMOMIX

Elaborar la masa de avellanas con la thermomix  solo nos llevará tres pequeños pasos. Una vez que la tenemos le damos un pequeño reposo en nevera y nos ponemos en modo rodillo en la masa.

  1. En primer lugar introducimos en la thermomix el azúcar y lo pulverizamos 1 minuto en velocidad progresiva 5-10 hasta convertirlo en azúcar glass.
  2.  A continuación agregamos la avellana entera (con o sin piel, tanto da) y la trituramos 15 segundos en velocidad progresiva 5-8.
  3. Por último añadimos la mantequilla, la harina, la ralladura de naranja y si tenemos y nos apetece, un poco de esencia de vainilla. Mezclamos todo 30 segundos en velocidad 6. Volcamos la masa sobre la mesa de trabajo, la terminamos de integrar bien con las manos y hacemos una bola con ella. La enfilmamos y la llevamos a la nevera durante una hora.
  4. Una vez pasado el tiempo de reposo sacamos la masa de la nevera . Espolvoreamos un poco de harina sobre la mesa y alrededor de  la masa y con un rodillo la extendemos al grosor que mas se acerque a nuestras expectativas a la hora de hacer la pasta.
  5. Escogemos el corta-pastas que mas nos guste y vamos recortando las piezas y posándolas sobre papel de horno en la bandeja. No es necesario dejar separación entre unas y otras ya que las pastas no van a crecer durante el horneado.
  6. Pincelamos con un poco de huevo batido la superficie de cada una de ellas y para ornamentarlas, podemos incrustar en el centro de cada una, una avellana. Horneamos a 180º con calor por arriba y por abajo unos 15-20 minutos o hasta que estén doraditas por la superficie. Al sacarlas van a estar muy blandas, por eso debemos esperar a que enfríen para trasladarlas, cuando ya tienen  la textura adecuada. Si queremos hacer gran cantidad se conservan muy bien en las latas de pastas de toda la vida o envases cerrados herméticamente.

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

GOFRES

GOFRES

 

 

¡Bienvenidos al maravilloso mundo de los gofres o waffles y sus aditivos o toppins! Una de mis meriendas favoritas sin duda son estos dulces tan maravillosos que hoy en día nos podemos encontrar en muchas localizaciones.

Desde el 2006 aproximadamente, año en que conocí a dos de mis amigos, Delfi y Josito (cursando el ciclo de pastelería y panadería) tenemos una pequeña tradición en común. Solemos quedar de vez en cuando, dar un paseo, conocer paisajes bonitos,  ponernos al día de nuestras vidas , disfrutar de la gastronomía Gijonesa y de alrededores, ir a ver un peliculón al cine , al centro comercial a fisgar todas las tiendas a nuestro paso…siempre tenemos un montón de opciones a la vista. Todos planes muy diferentes pero con un elemento común, ´´nuestro momento top´´.

¿Y cual es nuestro momento top? Pues ese ratito donde merendamos o cogemos dulce y nos ponemos hasta arriba de chocolate. Es raro el día que quedemos y no caiga algo de repostería. Muchas de las veces como habréis podido imaginar el gofre se convierte en nuestro objeto de deseo. ¿Pasamos por una feria? Gofre… ¿Vamos hasta el centro comercial? Tienen unos gofres tremendos… No se que pasa pero no nos podemos resistir. Durante esta pandemia no hemos podido quedar, así que si yo no podía ir  al gofre, el gofre tendría que venir a mi.

Me hice con una buena gofrera por Internet (hay muchísimos modelos a escoger) y estuve experimentando todos los fines de semana una receta diferente modificando ingredientes arriba y abajo hasta obtener la masa que mas me convenciera. Después de cuatro o cinco pruebas le cogí el toque que quería. La masa es super sencilla de hacer. En lo que mas tiempo vais a invertir es en escoger los toppins con que la vais a acompañar.

Los toppins son los aditivos que  vamos a añadirle al gofre una vez que lo tenemos listo. Tenemos infinitas opciones para elegir, sirope de chocolate, caramelo o fresa, nata, virutas, lacasitos, minigalletas, miel, lo que se nos ocurra o apetezca. ¿Es una bomba calórica? Puede ser, pero de vez en cuando hay que darle un gusto al cuerpo, y sin duda para mi el degustar algo rico es uno de los mayores placeres del mundo. Si os apetece hacer una prueba no perdáis ojo…

 

INGREDIENTES

Para 4-6 piezas.

  • 220 g de harina de trigo.
  • 120 g de azúcar.
  • 12 g de levadura fresca de panadería.
  • 1 huevo.
  • 120 g de mantequilla en pomada.
  • 100 ml de leche entera.
  • Esencia de vainilla.
  • Azúcar perlado (opcional).
  • Sal.
  • Toppins: sirope de chocolate, nata, virutas, lacasitos…

 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar la masa de los gofres no puede ser tan sencillo. Tan solo necesitamos todos los ingredientes, un bol y una batidora de mano. Una vez que está lista la dejamos reposar y mas tarde nos ponemos en marcha con la gofrera.

ELABORACION

  1. En primer lugar introducimos  la leche al microondas unos segundos hasta templarla. No debemos calentarla demasiado. Le agregamos la levadura y la disolvemos dentro.
  2. En un bol introducimos la harina y hacemos un hueco en el interior. En el hueco incorporamos la leche con la levadura disuelta, el azúcar, el huevo, la mantequilla en pomada (es muy importante que no esté fría), la esencia de vainilla y una pizca de sal.  Cogemos una batidora de mano y mezclamos todos los ingredientes hasta que estén bien integrados y obtengamos una masa homogénea.
  3. Tapamos con film la masa y dejamos que repose en un lugar templado una hora aproximadamente.
  4. Pasado el tiempo de reposo conectamos nuestra maquina  gofrera y nos ponemos a darle forma a la masa. Con las cantidades que he puesto arriba salen entre 4 y 6 piezas aproximadamente, así que calcularemos a ojo a la hora de repartir.
  5. Una vez que la gofrera esta caliente pincelamos todos los huecos con un poco de aceite. Cogemos una porción de masa curiosa y la colocamos en el centro de cada hueco, o como hago yo, cuatro porciones chiquitinas y las repartimos por cada uno de ellos. No nos podemos pasar porque sino se desbordaría al cerrar la gofrera, ya que la masa después crece. A base de hacer y repetir le iréis cogiendo el tranquillo.
  6. Una vez que tenemos rellenos los dos huecos esparcimos unas perlas de azúcar por la superficie de ambos y cerramos la gofrera a temperatura máxima los minutos que indique vuestro modelo. En la mía se hacen entre 4-6 minutos aproximadamente.
  7. Retiramos con cuidado para no dañar la gofrera las dos piezas y las pasamos a un plato. A partir de aquí ya podemos añadirles los toppins que mas nos apetezca. Lo que nunca falla es un buen chocolate, ya sea sirope o chocolate a la taza y si está acompañado de  nata montada muchísimo mejor. Os animo a haceros con una gofrera y experimentar, de vez en cuando hay que darse un homenaje.

 

CON THERMOMIX

Para hacer esta receta de gofres utilizaremos dos maquinas, la thermomix y la gofrera. Si aún no tenéis gofrera es un buen momento para ojear un modelo. Hay una amplia gama en el mercado y los precios son muy asequibles. ¿Qué ya la tenéis? Pues no os perdáis este recetón, os va  a encantar.

ELABORACION

  1. Comenzamos introduciendo en la thermomix la leche y la levadura. Mezclamos un minuto en velocidad 2 a 37º.
  2. Agregamos la mantequilla en pomada (es muy importante que no esté fría), el azúcar, el huevo y un poquito de esencia de vainilla. Mezclamos 30 segundos en velocidad 6.
  3. Incorporamos la harina y la sal y mezclamos otros 30 segundos a velocidad 4.
  4. Volcamos la masa en un bol y la tapamos con film. La dejamos reposar en un lugar cálido una hora aproximadamente.
  5. Una vez que la masa está reposada es hora de comenzar con la maquina gofrera. La enchufamos a la corriente y dejamos que caliente. Cuando esté caliente pincelamos con un poco de  aceite todos los huecos donde va ir a la masa por arriba y por abajo.
  6. Las cantidades dan para aproximadamente entre cuatro y seis piezas, con lo cual calcularemos a ojo a la hora de distribuir la masa. Cogemos una porción curiosa con una cuchara y la colocamos en el centro de cada hueco, o cogemos cuatro porciones mas pequeñas y las distribuimos por cada uno de ellos. Repartimos unas perlas de azúcar por la superficie de ambas masas. Cerramos la gofrera y veremos como las masas se extienden y empiezan a crecer. Tenemos que tener cuidado de no pasarnos porque si añadimos demasiada masa se desbordará por fuera. A base de hacer y repetir se va cogiendo el truco.
  7. Cada maquina tarda su tiempo correspondiente, la mía tarda entre 4 y 6 minutos en elaborar los gofres, siempre hay que mirar las instrucciones para estar al tanto de los tiempos. Una vez que tenemos ambas piezas listas, las sacamos de la gofrera a un plato con cuidado para no rascar o dañar la maquina. Dejamos que enfríen o comenzamos a añadir los toppins. A mi me gustan bien calentitos así que me salto el paso de enfriarlos.
  8. ¿Qué toppins vamos a utilizar? Pues los que mas nos apetezcan. Tenemos gran variedad para escoger, aunque sin duda para mi los imprescindibles son un buen chocolate, ya sea a la taza o en sirope y un poquito de nata montada. Podemos complementar con miel, galletitas, lacasitos, fideos… Lo que está claro es  que con unos o con otros estos gofres son estupendos para darnos un buen capricho repostero de vez en cuando. Como  veis son muy sencillos de elaborar, si ya tenéis gofrera no tenéis escusa para no caer en la tentación. ¡Os van a encantar!

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

TORTITAS

TORTITAS

 

 

Tortitas, menudos recuerdos me traen… Hace unos cuantos años atrás, allá por la época de Maria Castaña, trabajaba en la cafetería de uno de los centros comerciales de mi ciudad como camarera. Me acuerdo que teníamos una amplia carta de postres para dar los menús a medio día y una gran variedad para los desayunos y meriendas.

Cuando me tocaba en el turno comer allí, al postre siempre me lanzaba a por la tarta de la abuela (la verdad es que la cocinera que teníamos era brutal, ella me enseño a hacerla). Cuando estaba de tardes y me tocaba merendar muchas veces entraba en la cocina, me quedaba tonta mirando como la ayudante de la tarde hacia las tortitas, me marchaba con una para una mesa , soltaba medio kilo de sirope de chocolate y medio de nata por encima y me ponía las botas hasta reventar con mi colacadito (tenía que coger fuerzas para terminar la dura jornada, esa era mi escusa…).

En resumen (adoro el dulce como os habéis dado cuenta),  siempre suelo asociar alguno de ellos con momentos determinados. Tengo la pena de que no tengo la receta exacta que hacían por aquel entonces allí, pero  hace un tiempo, merendando en casa de unos amigos que son muy cocinillas, nos sorprendieron con unas muy ricas, apunté la receta que utilizaron y me dije que en cuanto pudiera la subía al blog. Esta semana me puse a ello y aquí podéis ver una muestra, no tiene desperdicio.

La tortita en si, que también se la conoce como panqueque  en America latina (por si lo veis en otras recetas)  o pancake o hotcake en Inglés, está elaborada a partir de una masa parecida a la de  los frixuelos. Se diferencian en el diámetro (los frixuelos se hacen con uno de 16 cm y las tortitas con uno de 10 cm aproximadamente), en las tortitas se utiliza levadura para que engorden mientras que en los frixuelos no se les hecha, y se hacen con un poco mas de fuego (intermedio). Por lo demás puede variar algún ingrediente pero son muy comunes todos en ambas recetas. Si os apetece probarlas aquí os dejo la elaboración para que experimentéis en vuestras casas de forma muy sencilla.

 

 

INGREDIENTES

Para doce unidades:

  • 4 huevos.
  • 370 ml de leche entera.
  • 320 g de harina de trigo.
  • 60 g de azúcar.
  • 100 ml de aceite de girasol.
  • 1 pizca de sal.
  • Esencia de vainilla (opcional).
  • 2 sobres de levadura química.
  • Ornamentación: sirope, miel, nata, mermelada…

 

DE FORMA TRADICIONAL

¿Que podemos decir de esta suculenta elaboración? Pues que no tiene ninguna ciencia, truco ni nada a tener en cuenta a la hora de maniobrar. Si alguna vez habéis hecho frixuelos, es muy parecido, solo hay que mezclar los ingredientes y a la sartén.

ELABORACION

  1. Cogemos un bol grande, introducimos todos los ingredientes y con la ayuda de la batidora batimos enérgicamente hasta mezclar bien y que quede una masa semilíquida homogénea.
  2. Llevamos la mezcla media hora al refrigerador.
  3. Una vez reposada la masa cogemos una sartén de tamaño mediano (o del tamaño que le queráis dar a las tortitas ) y la untamos con un una pizca de aceite, con una cucharita o con una brocha.
  4. Prendemos el fuego a temperatura intermedia y cuando esté caliente, vertemos medio cazo aproximadamente de masa (unas tres o cuatro cucharadas) y la extendemos por toda la sartén.
  5. En cuestión de segundos vamos a ver como se forman unas burbujitas sobre la masa. Cuando haya una cantidad considerable de burbujas  ya podemos ir dándole la vuelta con la ayuda de una espumadera y dorándolas por el otro lado. Se hacen bastante rápido. Repetimos el proceso hasta terminar toda la masa y obtener un buen platado de tortitas.
  6. Como más ricas están son recién hechas, pero si se nos han enfriado, a la hora de comerlas recomiendo calentarlas unos segundos en el micro. Cuando las emplatemos para servir podemos acompañarlas de nata , sirope, miel, mermelada, lo que mas nos apetezca…

 

CON  THERMOMIX

En tan solo un sencillo paso vamos a obtener la masa de las tortitas. Le damos un ligero reposo en la nevera posteriormente y al lio con la sartén, una detrás de otra y enseguida tenemos un plato curioso para hincarle el diente.

ELABORACION

  1. Introducimos todos los ingredientes en la thermomix y programamos un minuto a velocidad progresiva 5-10 hasta obtener una masa homogénea semilíquida.
  2. Pasamos la masa a un bol y dejamos que repose media hora en el refrigerador.
  3. Pasado el tiempo de reposo nos hacemos con una sartén del tamaño que le queramos dar a las tortitas. Untamos un poco de aceite con una brocha o cucharita y prendemos el fuego a temperatura intermedia.
  4. Cogemos un cazo y extendemos la mitad de su capacidad (tres o cuatro cucharadas, para una tortita del tamaño que hoy es presento) por la sartén de manera que quede toda cubierta.  Dejamos que se haga unos segundos y cuando empiecen a formarse una buena cantidad de burbujas en la masa ya le podemos dar la vuelta para dorarla por el otro lado. Sacamos la tortita y repetimos el proceso con el resto de la masa hasta terminarla.
  5. Se hacen muy rápidamente. Recomiendo comerlas recién hechas porque están calentitas , pero si a la hora de catarlas están frías les podemos dar un golpe de calor en el microondas. Están muy ricas acompañadas con nata, sirope de chocolate, miel, mermeladas…

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

ENSAIMADAS

ENSAIMADAS

 

 

Y mientras… seguimos en pleno confinamiento aquí en España, por la pandemia del Coronavirus. Desgraciadamente hay muchas bajas entre la población  y la cosa no parece mejorar de momento. Esperemos que dentro de poco se estanquen los positivos y las defunciones y la curva empiece a descender. La solución es muy fácil… hay que quedarse en casa, salir lo imprescindible y nada mas. Así evitaremos nuevos contagios y lograremos erradicar esta incipiente pesadilla.

A muchas personas se les hace cuesta arriba pasar tantas horas sin salir de unos pocos metros cuadrados, pero hay que ser positivos, hay que buscar actividades para mantener la mente ocupada y evadirse un poco de todo este caos. Para ello, por ejemplo, este pequeño botón, una sencilla receta de repostería que puede mantenernos ocupados unos minutos al día, a la par que nos permite disfrutar de un buen desayuno o merienda  casero delicioso.

La ensaimada es un producto de repostería muy tradicional de la Isla de Mallorca (personalmente tuve la oportunidad de viajar hace años allí de vacaciones y doy fé de que están buenísimas). Es una masa dulce fermentada y horneada que se suele espolvorear de azúcar glass y puede ir rellena o no. En Mallorca el relleno original es de cabello de Ángel, pero hoy en día las solemos rellenar de mucha variedad de ingredientes, chocolate, nata , cremas… Sea de una forma u de otra esta claro que están muy ricas, así que si os apetece hincarle el diente a una, aquí os dejo una recetilla que me pasaron hace muchos años en la Escuela de Hostelería donde cursaba mis estudios y que he adaptado a la thermomix también. Espero que os guste.

INGREDIENTES

6 Piezas de tamaño considerable

Para la masa madre:

  • 30 g de levadura fresca o 10 g de levadura de panadería en polvo.
  • 130 ml de leche entera.
  • 150 g de harina de trigo.

Para la 2º masa:

  • 100 ml de leche entera.
  • 350 g de harina de trigo.
  • 50 g de manteca de cerdo.
  • 75 g de mantequilla.
  • 75 g de azúcar.
  • 3 huevos.
  • Sal.
  • Relleno opcional (virutas de chocolate).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Vamos a elaborar estas ensaimadas de forma muy sencillita. Lo que si recomiendo, como vamos a necesitar darle a la masa dos reposos, es comenzar la receta un día por la tarde y dejar que las piezas suban durante  toda la noche, horneándolas al día siguiente por la mañana. Se puede hacer en el mismo día, pero de esta manera el levado será mucho mejor.

ELABORACIÓN

Primera masa (masa madre).

  1. Hacemos un mini volcán en la mesa con los 150 g de harina.
  2. En el centro del volcán añadimos la levadura disuelta en la leche templada.  Mezclamos los tres ingredientes bien hasta conseguir una masa bastante blanda.
  3. Le damos forma de bola a la masa y la introducimos en un vaso con agua unos diez minutos hasta que veamos que  empieza a flotar.  Mientras, ya podemos ponernos con la segunda masa.

Segunda masa.

  1. De nuevo hacemos un volcán con la harina que hemos anotado arriba para esta masa. En el centro añadimos una pizca de sal, la mantequilla, el azúcar, la leche y los huevos.
  2. Trabajamos la masa unificándola y amasándola unos diez minutos. Después agregamos como si fuera otro ingrediente más la masa madre (recudiéndola un poco del agua) y seguimos trabajándola con energía y rapidez para lograr una buena elasticidad unos quince minutos. Tenemos que obtener una masa muy gomosa.
  3. Una vez que tenemos la masa lista hacemos una bola con ella , la llevamos a un bol enharinada, tapamos el bol  con un paño y dejamos que doble su volumen un par de horas mínimo.

Montaje de las piezas.

  1. Cuando la masa haya  doblado su volumen ya podemos comenzar a darle forma a las  ensaimadas . Para ello cortamos la masa en 6 porciones mas o menos parecidas.
  2. Con una brocha vamos a untar de aceite de oliva la superficie donde vamos a trabajar y así mismo el rodillo de cocina  por todos lados. Cogemos una porción y la extendemos con el rodillo en forma rectangular, de manera que el largo aproximadamente sea de unos 30 cm. Vamos a dejar el grosor más fino posible.
  3. Una vez bien extendida derretimos la manteca de cerdo en el microondas y con la brocha pintamos la masa por encima con ella. En este punto, si nos apetece, podemos rellenarla. En mi caso utilice pepitas de chocolate,  pero podéis usar cualquier fruto seco… simplemente extendiendo el relleno por encima.
  4. Ahora que tenemos la masa lista vamos a ir enrollándola poco a poco como si hiciésemos un cigarrillo alargado. Una vez enrollada procedemos a envolverla en forma de espiral. Si hemos rellenado la masa dará para pocas vueltas al estar un poquito mas gordo el cigarro. Si no va rellena, dará para mas vueltas.
  5. Repetimos el proceso desde el principio con cada porción de masa hasta obtener seis piezas.
  6. Si ya las tenemos preparadas cogemos  tres laminas de papel de horno y colocamos un par de piezas en cada una de ellas. A partir de aquí les daremos  el segundo reposo. Yo las dejaría toda una noche para que leven correctamente dentro del horno.
  7. En el momento que tengamos las piezas bien levadas podemos proceder a hornearlas. Las introduciremos de dos en dos en el horno. Untamos con agua las piezas con la ayuda de la brocha y las horneamos a 180º con calor por arriba y por abajo unos 12-15 minutos, hasta que las veamos doradas. Las sacamos del horno y espolvoreamos un poco de azúcar glass por encima.  Ya tenemos de esta manera listas nuestras ensaimadas caseras.

 

CON THERMOMIX

Utilizaremos la thermomix para elaborar las dos masas, la masa madre y la segunda masa. A partir de ahí el proceso será todo manual. Como dije anteriormente recomiendo empezar la receta un día por la tarde para que las piezas puedan reposar una noche entera. De esta manera, las hornearíamos por la mañana.

ELABORACION

Masa madre

  1. Introducimos en la thermomix la leche y la levadura 4 segundos en velocidad 8. Agregamos la harina y amasamos un minuto en velocidad espiga. Si la masa esta muy pegajosa añadimos una pizca de harina más  y mezclamos. La sacamos sobre una mesa y hacemos una bola con ella.
  2. Introducimos la bola dentro de un vaso con agua y la dejamos diez minutos dentro hasta que veamos que la masa este flotando en la superficie. Mientras, nos ponemos con la segunda masa.

Segunda masa.

  1. Sin lavar el vaso de la thermomix vamos a introducir dentro la leche, los huevos, la mantequilla, el azúcar, la masa madre (recudida), la harina y la sal. Mezclamos todo 30 segundos en velocidad 6 y después amasamos 10 minutos en posición espiga.
  2. Sacamos la masa del vaso y hacemos una bola con ella. Le enharinamos y la introducimos en un bol grande. Tapamos el bol con un paño  y dejamos que repose un par de horas hasta que doble su tamaño.

Montaje de las piezas.

El montaje es exactamente igual que como he descrito en la forma tradicional, por ello haré un copia y pega de los pasos a seguir.

  1. Una vez que la masa ha doblado su volumen ya podemos comenzar a darle forma a las  ensaimadas . Para ello cortamos la masa en 6 porciones mas o menos parecidas.
  2. Con una brocha vamos a untar de aceite de oliva la superficie donde vamos a trabajar y así mismo el rodillo de cocina  por todos lados. Cogemos una porción y la extendemos con el rodillo en forma rectangular, de manera que el largo aproximadamente sea de unos 30 cm. Vamos a dejar el grosor más fino posible.
  3. Una vez bien extendida derretimos la manteca de cerdo en el microondas y con la brocha pintamos la masa por encima con ella. En este punto, si nos apetece, podemos rellenarla. En mi caso utilice pepitas de chocolate,  pero podéis usar cualquier fruto seco… simplemente extendiendo el relleno por encima.
  4. Ahora que tenemos la masa lista vamos a ir enrollándola poco a poco como si hiciésemos un cigarrillo alargado. Una vez enrollada procedemos a envolverla en forma de espiral. Si hemos rellenado la masa dará para pocas vueltas al estar un poquito mas gordo el cigarro. Si no va rellena, dará para mas vueltas.
  5. Repetimos el proceso desde el principio con cada porción de masa hasta obtener seis piezas.
  6. Si ya las tenemos preparadas cogemos  tres laminas de papel de horno y colocamos un par de piezas en cada una de ellas. A partir de aquí les daremos  el segundo reposo. Yo las dejaría toda una noche para que leven correctamente dentro del horno.
  7. En el momento que tengamos las piezas bien levadas podemos proceder a hornearlas. Las introduciremos de dos en dos en el horno. Untamos con agua las piezas con la ayuda de la brocha y las horneamos a 180º con calor por arriba y por abajo unos 12-15 minutos, hasta que las veamos doradas. Las sacamos del horno y espolvoreamos un poco de azúcar glass por encima. Ya tenemos listo un buen desayuno o merienda para relamerse.

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

 

 

FRIXUELOS

FRIXUELOS

 

 

Los frixuelos son sin duda uno de los postres más típicos de mi tierrina Asturiana, por tanto sería un pecado repostero no hacer una entrada dedicada a este delicioso manjar. Cada vez que los hago en casa tengo que elaborarlos en cantidades industriales porque vuelan más rápido que los vencejos . Últimamente recurro a la técnica del «plato lleno´´. ¿Qué cual es? Muy sencillo, en vez de dejar que se  coman una vez que salen de la sartén , tengo totalmente prohibido su consumo hasta que el plato tenga una altura considerable o acabe la masa (suelo doblar  cantidades porque sino la chef ni los huele), de esta manera puedo contemplar los resultados y luego ya lanzarnos al deguste.

Frixuelo es la denominación Asturiana, aunque también podemos decir «frisuelo´´. Son muy parecidos a las Filloas gallegas o a las Crepes Francesas. Aquí son muy típicos en carnaval y en el día de comadres. A la hora de utilizar ingredientes siempre hay variantes. Hay quien los elabora con agua en vez de leche o una mezcla de ambos, hay quien no les hecha azúcar  y hay quien les añade algún tipo de licor, ron, canela etc. En mi caso particularmente no puedo excluir el azúcar porque me encanta el toque dulce y luego como complemento siempre añado un buen chorretón de anís o anisete.

Podemos degustar los frixuelos de mil maneras diferentes. Normalmente se espolvorean con azúcar por encima, luego podemos decidir si los queremos así tal cual o lo vamos a rellenar. A mi pareja le gustan sin espolvorear y sin ningún relleno  (se ha llegado a comer mas de 20 piezas del tirón, es el monstruo de los fillolos), yo sin embargo puedo comer unos pocos pero siempre me los preparo de varias maneras. Para empezar los espolvoreo con azúcar , y después los relleno, me encantan con miel, con sirope de chocolate, con mermelada, hasta con un poco de nocilla están riquísimos, y ya si tengo un poco de nata montada a mano la unto para darles mas vidilla aún. Como veis se pueden comer de muchas maneras diferentes, siempre podéis escoger el relleno que más os apetezca.

Si os está entrando el apetito no cerréis la página, se utilizan ingredientes muy básicos, así que directos para la cocina y empezamos…

 

INGREDIENTES

(Para 20-25 piezas)

  • 1 l de leche entera.
  • 4 huevos.
  • 400 g de harina de trigo.
  • 150 g de azúcar.
  • Anís.
  • Sal.
  • Aceite de oliva.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar frixuelos no tiene ciencia ninguna, es de lo más sencillo. Solo hay que mezclar ingredientes y a la sartén a darles la forma. Puede llevar tiempo si hacéis como yo que me gusta hacer en cantidad, pero una vez que te pones es de lo más entretenido. La clave está en conseguir el grosor que mas os guste a la hora de darle forma, para ello debemos tantear que cantidad de masa liquida introducimos en la sartén. Una vez que damos con ella es todo coser y cantar.

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar cogemos un cuenco, bol o recipiente grande. Introducimos en él los huevos junto con el azúcar, la leche y el anís y con la ayuda de una batidora vamos mezclando todo hasta que quede homogéneo.
  2. Añadimos la sal y la harina poco a poco y sin dejar de batir vamos mezclando todo hasta obtener una masa líquida uniforme. Una vez lista dejamos que repose al menos media hora.
  3. Cuando la masa esté algo reposada nos preparamos para darles forma a los frixuelos. Cogemos una sartén, ponemos en un lateral un plato vació y el bol con la masa y en el otro un cuenco con un poco de aceite de oliva.
  4. Añadimos una pizca de aceite (media cucharadita de café) o bien pintamos la sartén con una brocha y la ponemos a calentar. Una vez caliente con la ayuda de un cazo  cogemos una porción de masa y la posamos en la sartén, como si de una tortita se tratara. La extendemos bien por la superficie, con la sartén en la mano girándola en el aire, y la posamos sobre el fuego. Dejamos que se haga por la base (va muy rápido) y le damos la vuelta (yo me ayudo con un tenedor y una espátula), tostamos por el otro lado y retiramos el fiyolo al plato.
  5. Espolvoreamos por ambos lados con un poco de azúcar y volvemos a empezar el proceso hasta terminar toda la masa y obtener un buen platado de frixuelos.
  6. Se pueden comer fríos pero están mucho más ricos en caliente. Servimos tal cual o con un relleno de mermelada, miel, nata , sirope , etc. Acompañados de un chocolate o un buen café están exquisitos.

 

CON THERMOMIX

Con la thermomix obtendremos la masa líquida en tan solo un paso. Después basta con dejarla reposar y ya nos podemos poner manos a la sartén.

ELABORACION

  1. Para obtener la masa introducimos en la thermomix todos los ingredientes. Mezclamos 1 minuto a velocidad progresiva 7-10 . Sacamos la masa a un recipiente y dejamos que repose al menos media hora (no es obligatorio el reposo pero si recomendable).
  2. Una vez reposada la masa preparamos el escenario para ponernos a elaborar un frixuelo tras otro. Colocamos la sartén en el fuego, a un lado el recipiente con la masa y un plato vacío, y al otro un vasito de aceite para untar.
  3. Untamos la sartén con la ayuda de una brocha con el aceite o bien introducimos media cucharadita y dejamos que caliente. Una vez caliente cogemos  la sartén en la mano y con un cazo posamos una porción de masa y la vamos extendiendo, girándola,  hasta cubrir toda la superficie. La posamos en el fuego y dejamos que se haga (va muy rápido), le damos la vuelta y en cuestión de segundo el frixuelo estará listo. Lo retiramos al plato y lo espolvoreamos por ambos lados con azúcar.
  4. Repetimos la operación hasta terminar toda la masa y obtener un buen platado de frixuelos. Una vez espolvoreados podemos comerlos tal cual o con lo que más nos apetezca, untando miel, mermelada, sirope, nata etc. Se pueden comer en frío pero como más ricos saben es en caliente, así que no hay que darles tregua y comerlos bien acompañados, con un rico café, chocolate o infusión.

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

LAZOS DE CREMA

LAZOS DE CREMA

 

 

El otro día navegando con mi amigo Google me di cuenta de una cosa, ¡No sabía como se llamaban este tipo de dulces!. ¡No puede ser!- me dije. Venga a insertar una y otra vez la palabra «mojí´´ o «mují´´ para contrastar información.  ¿Pero que le pasa hoy a la red? ¿Me va a decir a mi que estos dulces no son típicos? ¿Cómo es que hay tan poca información de ellos, si por lo menos aquí en Asturias (y me imagino que en otras provincias también) no fallan de presencia en cualquier pastelería?

Pues nada, apenas aparecía nada. Pero ay amigo, no es que no sean dulces conocidos, que si lo son, es que no están reconocidos con el nombre de mojí o mují, como toda la vida los he llamado desde que tengo uso de razón. Tanteando variantes acabé comprobando que como más se les conoce es como lazos de crema (cierto el nombre es bastante aclaratorio, ya que es una masa en forma de lazo rellena de crema), pero aquí no se les suele llamar así. ¡Ay Google, a veces parece que lo sabes todo, pero otras pinchas un poco cuando te ponemos a prueba! Pues bien, no me enrollo más. Hace unos días se me antojo hacer unos mojís (yo seguiré llamándolos así) para una merienda y dicho y hecho me puse manos a la obra. ¿Queréis saber un poco de que se componen?

Los mojís están compuestos por una masa de bollería hojaldrada,  una crema pastelera y un baño de almíbar. La masa se suele dividir en tiras , enroscadas en espiral y conformando el dibujo de una especie de dulce de palmera o mariposa. Las alas están rellenas con la crema pastelera y por fuera  los lazos suelen tener un abrillantado a base de almíbar que les da un toque muy chic. A priori puede parecer difícil de elaborar , pero una vez que tenemos los tres componentes , el montaje es super sencillo a la par que entretenido. Si os apetece ver como va os invito a probar esta receta y que me digáis que os ha parecido el resultado.

 

INGREDIENTES

(Para 8 unidades bien proporcionadas)

Para el almíbar:

  • 150 ml de agua.
  • 150 g de azúcar.
  • Aroma de vainilla, coñac…

Para la crema pastelera:

  • 1 l de leche.
  • 80 g de maizena.
  • 4 huevos.
  • 250 g de azúcar.
  • Canela en rama.
  • Corteza de limón.

Para la masa de bollería hojaldrada:

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 35 g de mantequilla.
  • 75 ml de agua.
  • 75 ml de leche.
  • 75 g de azúcar.
  • 5 g de sal.
  • 2 huevos.
  • 200 g de mantequilla (en bloque para agregar al final).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para montar estos ricos lazos de  crema debemos obtener primero una masa de bollería hojaldrada, una crema pastelera para rellenarlos y un almíbar para pintarlos. Si queremos , podemos hacer el almíbar y la crema pastelera el día anterior, sino procederemos a primera hora del día en que los vamos a hornear para que les de tiempo a enfriar antes de utilizarlos.

ELABORACIÓN

Crema pastelera:

  1. Cogemos una cazuela, introducimos la leche , la rama de canela y la corteza de un limón. Llevamos a ebullición.
  2. Mientras se va calentando, en un bol a parte  batimos los huevos con el azúcar. Después añadimos la maizena y seguimos batiendo hasta que no veamos ningún grumo.
  3. Cuando la leche rompa a hervir sacamos la corteza de limón y la rama de canela , y a fuego lento introducimos la mezcla del punto dos y vamos revolviendo con varilla continuamente hasta que vaya espesando y adquiera una textura cremosa. En ese momento pasamos la crema a un bol de cristal, la tapamos a ras con film para que no cree costra y reservamos en  nevera  para utilizarla mas tarde.

Almíbar:

  1. En un cazo ponemos el agua junto con el azúcar. Sin revolver dejamos que hierba.
  2. Una vez que rompa a hervir  lo retiramos del fuego y le añadimos si nos apetece un chorro de  licor, aroma o coñac. Reservamos para pintar los lazos una vez horneados.

Masa de bollería hojaldrada:

  1. Cogemos la harina y formamos un volcán sobre la mesa con ella. En el centro colocamos  el resto de ingredientes (mantequilla utilizaremos 35 g, los 200 g son para mas adelante). Amasamos todo bien con la manos y hacemos una bola con la masa que obtendremos. Le hacemos un corte en cruz por la parte de arriba, la enfilmamos y la llevamos a la nevera una media hora (si es mas tiempo no pasa nada).
  2. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).
  3. Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular (como si fuésemos a hacer masa de empanada). A partir de aquí vamos a comenzar a realizar tres vueltas simples con la masa.
  4. Tenemos la masa estirada, vamos a imaginar que  se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo con el rodillo  en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Cuando estemos haciendo este punto recomiendo espolvorear con harina  la mesa de trabajo y la masa a menudo  para evitar que se nos pueda pegar.

Montaje: 

  1. Ahora que tenemos los tres componentes que necesitamos vamos a darle forma al lazo de crema. Cogemos la masa de bollería hojaldrada y la estiramos sobre la mesa en forma rectangular hasta que quede un grosor de 3 mm aproximadamente. Dividimos toda la masa en tiras largas, de unos 3 cm de ancho. El largo de las tiras va determinar el tamaño del lazo, a mayor longitud mas amplio será el lazo.
  2. Cogemos cada una de las tiras y vamos enrollándolas en forma de espiral como si fuesen macarrones. Una vez que la tira está retorcida entera, sobre el papel de horno hacemos el dibujo de el lazo con ella. Cogemos los dos extremos de la línea y los llevamos hacia el centro de la misma formando las dos alas. Pegamos ambos extremos por debajo de la masa. Hacemos lo mismo con cada una de las tiras hasta terminar toda la masa.
  3. En el momento que tenemos el dibujo definido vamos a rellenar ambos espacios de las «alas´´ como digo yo, con la crema pastelera. Cogemos una manga, la rellenamos con la crema y los cubrimos. Haremos lo mismo con cada una de las piezas. Cuando estén rellenos todos los lazos vamos a dejarlos reposar un par de horas.
  4. Precalentamos el horno a 200º.  Una vez reposadas las piezas, pintamos todas las partes de las masas con un pincel y un poco de huevo batido. Acto seguido  horneamos  unos 20 minutos aproximadamente.
  5. Cuando tengamos los lazos fuera del horno cogemos el almíbar, los pincelamos con el hasta brillen con alegría y los dejamos enfriar. Siguiendo todos estas pautas podremos elaborar estos dulces  en nuestra casa cuando mas nos apetezca.

 

CON THERMOMIX

A la hora de elaborar los lazos de crema podemos tirar de la thermomix para hacer cada uno de los tres componentes que necesitamos, el almíbar, la crema pastelera y la masa de bollería hojaldrada. Tanto el almíbar como la crema se puede elaborar el día antes para no emplear demasiado tiempo en el mismo día, pero eso ya va a gusto de cada uno.

ELABORACIÓN

Para el almíbar:

  1. Introducimos en la thermo el agua y el azúcar y programamos 10 minutos a 100º en velocidad 2.
  2. Una vez listo podemos añadirle si nos apetece un poco de esencia de vainilla o algún tipo de licor. Dejamos que enfríe para abrillantar los lazos mas adelante.

Para la crema pastelera:

  1. Introducimos en la cubeta la leche, la corteza de limón y el palito de canela. Programamos 90º, 10 minutos a velocidad 1. Una vez listo retiramos la corteza y la canela.
  2. Añadimos los huevos, el azúcar y la maizena. Mezclamos unos segundos a velocidad 4  y programamos de 8 a 10 minutos ,a 90º en velocidad 3 con la mariposa.

Para la masa de bollería hojaldrada:

  1. Introducimos en la thermo la leche y la levadura y mezclamos 15 segundos en velocidad 4. Añadimos los 35 g de mantequilla , los huevos, el agua, el azúcar y la sal y programamos 10 segundos en velocidad 6. Integramos la harina y ponemos el programa espiga durante 30 segundos. Sacamos la masa de la thermo, la boleamos y le hacemos un corte en cruz por arriba. La enfilmamos y la llevamos a la nevera media hora.
  2. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).  Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular. Aquí es cuando comenzamos a hacer las vuelta simples.
  3. Tenemos el plastón estirado en forma rectangular como si fuésemos a hacer una empanada.  Pues bien, vamos a imaginar que la masa se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Durante este punto numero tres recomiendo espolvorear de continuo con harina la mesa de trabajo y la masa para evitar que se nos pueda pegar.

Montaje:

 

  1. Cogemos la masa de bollería hojaldrada y la estiramos sobre la mesa en forma rectangular hasta que quede un grosor de 3 mm aproximadamente. Dividimos toda la masa en tiras largas, de unos 3 cm de ancho. El largo de las tiras va determinar el tamaño del lazo, a mayor longitud mas amplio será el lazo.
  2. Cogemos cada una de las tiras y vamos enrollándolas en forma de espiral como si fuesen macarrones. Una vez que la tira está retorcida entera, sobre el papel de horno hacemos el dibujo de el lazo con ella. Cogemos los dos extremos de la línea y los llevamos hacia el centro de la misma formando las dos alas. Pegamos ambos extremos por debajo de la masa. Hacemos lo mismo con cada una de las tiras hasta terminar toda la masa.
  3. En el momento que tenemos el dibujo definido vamos a rellenar ambos espacios de las «alas´´, como digo yo, con la crema pastelera. Cogemos una manga, la rellenamos con la crema y los cubrimos. Haremos lo mismo con cada una de las piezas. Cuando estén rellenos todos los lazos vamos a dejarlos reposar un par de horas.
  4. Precalentamos el horno a 200º.  Una vez reposadas las piezas, pintamos todas las partes de las masas con un pincel y un poco de huevo batido. Acto seguido  horneamos  unos 20 minutos aproximadamente.
  5. Cuando tengamos los lazos fuera del horno cogemos el almíbar, los pincelamos con el para darles sabor y brillo y dejamos que enfríen. Así de sencillo podemos obtener estos dulces para sorprender en cualquier merienda o desayuno.

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

CASADIELLAS

CASADIELLAS FRITAS

 

 

Las «Casadielles´´, junto con los Frixuelos, son sin duda uno de los dulces estrella de mi tierrina Asturiana. Se suelen comercializar en la región durante todo el año, pero sobre todo alcanzan su auge en la época de carnaval . En esas fechas podemos ver escaparates repletos y oler su aroma en los atardeceres de  muchos hogares. Son dulces que se elaboran con ingredientes muy básicos , de manera sencilla y de forma muy entretenida.

Para los que no os suenan mucho las casadiellas (no suelen encontrarse fuera de Asturias) os cuento un poco de que están compuestas.  La casadiella es una especie de empanadilla  pequeña que o bien se puede hacer frita, o bien con masa de hojaldre horneada. En la receta de hoy hablaremos de las  que se elaboran fritas.  Podéis encontrar muchas recetas, la masa es muy parecida en todas, pero los rellenos pueden variar un poco. En alguno se agrega vino o anís (para mi el anís es el elemento clave), como fruto seco se suele añadir la nuez (pero podemos encontrar alguno con una mezcla de nuez y avellana) , y como endulzante suele utilizarse azúcar o en su defecto miel.  Sea de un modo u otro con cualquier tipo de relleno están buenísimas.

A la hora de darles forma es muy sencillo. Solo hay que estirar la masa en forma de rectángulo, incorporarle un poco de relleno y envolverla como si fuera un cilindro. Con un tenedor se sellan los laterales (queda con forma de un saquito) y posteriormente se fríen. Si os apetece probar este dulce fantástico de nuez y anís aquí os dejo la receta explicada al detalle para que que pongáis en marcha vuestras habilidades reposteras.

 

INGREDIENTES

(Para 12 unidades)

Para la masa:

  • 170 ml de aceite de oliva.
  • 170 ml de vino blanco.
  • 1 yema de huevo.
  • 500 g de harina de trigo.
  • 1 cdta de levadura química (tipo Royal).
  • 1 cdta de sal.

Para el relleno:

  • 300 de nueces peladas.
  • 100 g de azúcar.
  • 6 cdas de anís.
  • 6 cdas de agua.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Antes de proceder con la receta os digo como apunte que tanto la masa como el relleno si os apetece podéis hacerlo todo el día anterior y al día siguiente el montaje y la elaboración. Conservándolo en nevera no hay ningún problema y el relleno incluso sabrá mejor reposado.

ELABORACIÓN

Masa:

  1. Lo primero que vamos a hacer es coger un bol grande. Dentro verteremos el aceite, el vino y la sal. Con una varilla batimos hasta mezclarlo todo bien. Agregamos la levadura y la yema y seguimos batiendo.
  2. Integramos la harina poco a poco y vamos revolviendo. Cuando empiece a soltarse del bol pasamos la masa a la mesa de trabajo y terminamos de mezclar todo a mano. Si la masa está muy pegajosa añadiremos un poco de harina. Una vez que tenemos todo bien unificado formamos una bola y la envolvemos en papel film. O bien la guardamos en nevera hasta el día siguiente si la queremos hacer con tiempo, o bien la dejamos un par de horas dentro a reposar.

Relleno:

  1. En primer lugar cogemos las nueces y las trituramos con un molinillo o robot de cocina. No es necesario reducirlas a polvillo del todo, con que quede fino es suficiente.
  2. Una vez que tenemos triturada la nuez, en un bol, la mezclamos bien junto con el anís, el agua y el azúcar. Reservamos el relleno para mas tarde o hasta el día siguiente si lo elaboráis antes.

Montaje:

  1. Enharinamos la mesa de trabajo y la masa que tenemos reposando en la nevera. Con un rodillo la vamos estirando poco a poco hasta dejar un grosor de 2 mm aproximadamente.
  2. Una vez estirada la masa vamos a recortar las piezas rectangulares que necesitamos para darle forma a la casadiella. Yo particularmente me hago una plantilla de cartón para plasmar el dibujo, mismamente aprovechando el cartón de una caja de galletas. Dibujamos un rectángulo de 10 x 13 cm y lo recortamos. Lo usamos de plantilla sobre la masa y con un cuchillo vamos cortando las piezas. Si preferís podéis hacerlo con una regla directamente sobre la masa o bien un poco a ojo.
  3. Cuando tengamos todos los rectángulos recortados procedemos a colocar el relleno. Con una cuchara vamos cogiendo pequeñas porciones y posándolas en el centro de cada figura (debe quedar al menos un margen de un cm por cada lado libre).
  4. Batimos un huevo. Con una brocha vamos pintando los márgenes de los cuatro lados de cada pieza. El huevo nos hará la función de pegamento. Cuando estén pintados envolvemos cada figura como si fuese un cilindro y con un tenedor vamos sellando los dos extremos que quedan abiertos.
  5. Ponemos una sartén con aceite abundante (de manera que las casadiellas puedan flotar en el) a calentar. Una vez caliente, a fuego intermedio, vamos friéndolas poco a poco. Las añadimos con el cierre por la parte de abajo y cuando cojan color doradito abajo les damos vuelta para freír la parte de arriba. Una vez fuera de la sartén las rebozamos o espolvoreamos con un poco de azúcar blanquilla o glass y las dejamos enfriar para degustarlas cuando más nos plazca.

 

CON THERMOMIX

Para esta receta utilizaremos la thermomix para obtener la masa y el relleno. Ambos podemos hacerlos o bien el mismo día que elaboramos las casadielles o el día anterior dejándolos reposar en nevera.

ELABORACIÓN

Masa:

  1. Introducimos en la thermomix el aceite, el vino y la sal. Programamos 15 segundos a velocidad 3.
  2. Agregamos la levadura y la yema y mezclamos 10 segundos a velocidad 3.
  3. Añadimos la harina. Mezclamos 10 segundos en velocidad 4 y luego amasamos 2 minutos en espiga. La masa debe desprenderse bien, si esta demasiado pegajosa añadimos un poco de harina y mezclamos unos segundos.
  4. Sacamos la masa, hacemos una bola con ella y la envolvemos en film. La metemos en nevera hasta el día siguiente o un par de horas si queremos hacerlo todo en el mismo día.

Relleno:

  1. Introducimos toda la nuez en la thermomix y la trituramos 6 segundos en velocidad 5, de manera que quede reducida pero no llegue al punto de polvillo.
  2. Agregamos el anís, el azúcar y el agua y mezclamos 5 segundos en velocidad 5. Reservamos el relleno hasta el proceso de montaje.

Montaje:

  1. Una vez reposada la masa la sacamos de la nevera. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa y la estiramos con un rodillo a dos milímetros de grosor aproximadamente.
  2. Ahora que tenemos la masa extendida vamos a recortar piezas rectangulares de 10 x 13 cm. Para ello podemos usar una plantilla recortando un rectángulo de cartón con esas medidas (yo uso el de una caja de galletas) y posándolo sobre la masa para hacer el dibujo. Otra opción es utilizar una regla directamente sobre la masa o bien calcular un poco a ojo.
  3. Una vez recortadas las piezas rectangulares vamos a colocar una porción de relleno en el centro de cada una, de manera que al menos quede libre un centímetro de margen por cada lado.
  4. Batimos un huevo y con una brocha pintamos los 4 lados del margen para facilitar después el pegado.
  5. Enroscamos cada pieza en forma de cilindro y con un tenedor sellamos los dos lados que quedan abiertos, dejando la pieza como si fuera un saquito.
  6. Calentamos abundante aceite en una sartén (hasta el punto de que las casadiellas puedan flotar en él). A fuego intermedio vamos friéndolas poco a poco. Las introducimos con el pliegue hacia abajo y cuando la parte baja dore les damos la vuelta y freímos por el otro lado. Una vez fuera las rebozamos o espolvoreamos con azúcar y las dejamos enfriar para degustarlas posteriormente.

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

CROISSANTS

CROISSANTS

 

Volvemos de nuevo a la carga, esta vez con una recetilla de bollería hojaldrada. ¿Alguna vez os habéis preguntado realmente como se denominan este tipo de dulces?  Siempre que he ido a comprarlos a un establecimiento los he pedido bajo el nombre de «curasán´´ , pero hay personas que lo llaman «croissant´´, en francés, o cruasán (en español). Cual ha sido mi sorpresa al investigar un poco, que hasta ahora lo había estado diciendo mal, pues el termino reconocido por la R.A.E. es cruasán, no curasán. Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo.

Pues bien, esta semana se me ha antojado hacer unos cruasanes para merendar, tal cual se ven, y para hacer en el desayuno, de otra manera . A primera hora me apetece mas abrirlos, tostarlos por ambos lados y untarles un poco de mantequilla y mermelada o miel.  Hacia mucho que no jugaba a darle vueltas simples a una masa, toda una técnica elaborada que conforma este tipo de dulces,  entretenida y no tan complicada como suele parecer. Los cruasanes se hacen a partir de una masa de bollería hojaldrada, es decir, una masa derivada del pan a la que añadimos grasa, en este caso mantequilla, integrándola de tal manera, que con las vueltas  obtenemos una materia conformada por capas de masa y capas de mantequilla intercaladas. Ésta masa  después la hornearemos en piezas  definidas para obtener nuestros dulces de croissant. 

Mucha gente le tiene un poco de miedo a este tipo de elaboraciones, pero no hay porqué tenerlo , siguiendo los pasos al pie de la letra, es muy sencillo. El único problema que podemos encontrar es que la mantequilla se nos vaya un poco entre capa y capa y se nos pegue a la mesa, pero espolvoreando continuamente la masa con harina durante el proceso esto no tiene por qué ocurrir. Una vez que obtenemos la masa y la dejamos reposar en nevera darle forma a las piezas ya es pan comido.  Os animo a probar y que me contéis que tal el resultado.

 

INGREDIENTES 

15 piezas de tamaño intermedio aproximadamente.

Para el almíbar:

  • 150 ml de agua.
  • 150 g de azúcar. 

Para la masa de bollería hojaldrada:

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 35 g de mantequilla.
  • 75 ml de agua.
  • 75 ml de leche.
  • 75 g de azúcar.
  • 5 g de sal.
  • 2 huevos.
  • 200 g de mantequilla (en bloque para agregar al final).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar estos deliciosos cruasanes no tiene misterio ninguno, solo necesitamos crear la masa de bollería hojaldrada, darle la forma de media luna que suelen adoptar y tras el horneado pintarlos con un poco de almíbar para darles brillo. Si tenemos claro el proceso vamos a ello. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lo que vamos a hacer es obtener el almíbar con el que vamos a abrillantar los cruasanes después del horneado. Para ello llevamos a ebullición el agua con el azúcar en un cazo pequeño. Revolvemos bien y una vez que hierba lo retiramos del fuego y dejamos que enfríe. 
  2. Ahora que ya tenemos el almíbar vamos a obtener la masa de bollería hojaldrada. Hacemos un volcán con la harina e integramos en el centro el resto de ingredientes. Usaremos los 35 g de mantequilla, los 200 g no, ya que estos se utilizarán mas adelante. Amasamos todo con las manos hasta que quede bien integrado y hacemos una bola con la masa que obtuvimos. Le hacemos un corte en cruz por arriba, la enfilmamos y la llevamos media hora a la nevera (si es más tiempo no pasa nada).
  3. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).  Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular. Aquí es cuando comenzamos a hacer las vuelta simples.
  4. Tenemos el plastón estirado en forma rectangular como si fuésemos a hacer una empanada.  Pues bien, vamos a imaginar que la masa se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo con el rodillo en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Cuando estemos haciendo este punto recomiendo espolvorear con harina  la mesa de trabajo y la masa a menudo  para evitar que se nos pueda pegar.
  5. Después del reposo, cogemos  la masa, la desdoblamos y empezamos a hacer las piezas (la masa debe estar a un cm de grosor mas o menos). Con un cuchillo o corta-pizzas recortamos piezas en forma de triángulos isósceles (dos lados iguales y uno mas corto). El tamaño dependerá de lo grande que queramos los cruasanes, de modo que hacemos una prueba para tantear y luego ya nos hacemos una idea del que queremos. Para darle forma a las piezas es tan sencillo como coger el extremo mas corto e ir enrollándolo hacia delante , hacia la punta. Una vez enrollado doblamos los extremos del churro hacia dentro para darle forma de media luna y lo colocamos en la bandeja de horno forrada de papel. Cuando tengamos todas las piezas en la bandeja, algo separadas, las pincelamos con huevo batido, y las horneamos unos 15 minutos a 200º, más o menos hasta que se vean doradas.
  6. Fuera del horno abrillantamos con un pincel los cruasanes con el almíbar que hemos elaborado previamente y ya tenemos estos deliciosos dulces listos para deleitar a los paladares. 

 

CON THERMOMIX

Nos vamos a beneficiar de la thermo para obtener el almíbar y la masa antes de trabajarla de forma rápida, el resto del proceso se hará manualmente como en la forma tradicional. De una manera u de otra, está claro que los cruasanes van a salir para relamerse. 

ELABORACIÓN

  1. Lo primero  que vamos a hacer es obtener el almíbar con el que vamos a pintar los cruasanes justo después de su horneado. Para ello introducimos en la thermo el azúcar y el agua y programamos 10 minutos a 100º en velocidad 2. Una vez listo lo retiramos y dejamos que enfríe. 
  2. Ahora que ya tenemos el almíbar vamos a ir a por la masa de bollería hojaldrada. Para ello introducimos en la thermo la leche y la levadura y mezclamos 15 segundos en velocidad 4. Añadimos los 35 g de mantequilla , los huevos, el agua, el azúcar y la sal y programamos 10 segundos en velocidad 6. Integramos la harina y ponemos el programa espiga durante 30 segundos. Sacamos la masa de la thermo, la boleamos y le hacemos un corte en cruz por arriba. La enfilmamos y la llevamos a la nevera media hora. 
  3. Una vez reposada en la nevera, sacamos la bola. Espolvoreamos con harina la mesa de trabajo y la masa por ambos lados. Vemos que la masa al haberle hecho un corte en cruz, la parte de  arriba se divide como en cuatro pliegues, pues con el rodillo vamos a estirar cada pliegue hacia fuera hasta que la masa adquiera la forma de una flor  de cuatro pétalos (no hay que estirar mucho, lo suficiente para que en el centro podamos colocar el bloque de 200 g de mantequilla).  Una vez que esta estirada colocamos en el centro la mantequilla (debe estar fría y en una pieza, no a trozos), cogemos los cuatro pliegues y la envolvemos con ellos, juntándolos y uniéndolos  por arriba. Le damos vuelta al plastón (es así como denominamos la pieza que vamos a trabajar), de manera que los pliegues queden hacia abajo. Espolvoreamos bien de harina y golpeamos un poco la masa con el rodillo para bajarla de altura. Después vamos estirándola hasta que nos quede a un centímetro de grosor y con forma rectangular. Aquí es cuando comenzamos a hacer las vuelta simples.
  4. Tenemos el plastón estirado en forma rectangular como si fuésemos a hacer una empanada.  Pues bien, vamos a imaginar que la masa se divide en tres partes iguales.  Doblamos la parte de un extremo y la apoyamos sobre la del centro, y después doblamos la del otro extremo y la llevamos también hacia el centro. Giramos la masa con los pliegues hacia el lateral y volvemos a extenderla de nuevo en forma rectangular a un centímetro de grosor. Ya hemos dado la primera vuelta. Debemos repetir el proceso de doblar la masa y estirar, dos veces mas, para que sean tres vueltas simples. Una vez que le hemos dado las tres vueltas  doblamos la masa de nuevo y la enfilmamos así para llevarla a la nevera un par de horas mínimo. Durante este punto numero cuatro recomiendo espolvorear de continuo con harina la mesa de trabajo y la masa para evitar que se nos pueda pegar. 
  5. Después del reposo, cogemos  la masa, la desdoblamos y empezamos a hacer las piezas (la masa debe estar a un cm de grosor mas o menos). Con un cuchillo o corta-pizzas recortamos piezas en forma de triángulos isósceles (dos lados iguales y uno mas corto). El tamaño dependerá de lo grande que queramos los cruasanes, de modo que hacemos una prueba para tantear y luego ya nos hacemos una idea del que queremos. Para darle forma a las piezas es tan sencillo como coger el extremo mas corto e ir enrollándolo hacia delante , hacia la punta. Una vez enrollado doblamos los extremos del churro hacia dentro para darle forma de media luna y lo colocamos en la bandeja de horno forrada de papel. Cuando tengamos todas las piezas en la bandeja, algo separadas, las pincelamos con huevo batido, y las horneamos unos 15 minutos a 200º, más o menos hasta que se vean doradas.
  6. Fuera del horno abrillantamos con un pincel los cruasanes con el almíbar que hemos elaborado previamente y ya los tenemos  listos para degustar. 

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

CARAMELO LIQUIDO

CARAMELO LÍQUIDO

(PARA USAR EN EL MOMENTO)

 

¿Cuántas veces os habéis lanzado a elaborar un flan y cuando os quisisteis dar cuenta se os había terminado el caramelo liquido que solemos comprar en el super? ¿Os ha pasado verdad? Pues que todos los problemas sean esos, porque este tiene muy fácil solución. Puede que si la probáis hasta optéis por dejar de comprar el caramelo y a partir de ahora lo hagáis vosotros mismos. Para ello solo necesitamos un poco de azúcar y una sartén, el resto es pan comido.

Antes de comenzar con la receta quiero aclarar que hay dos tipos de caramelo que podemos elaborar, el que se utiliza en el momento (no lo podemos guardar porque en cuestión de segundos fuera del fuego cristaliza y endurece) y el que si que podemos conservar en tarros herméticos para futuros usos.  Pues bien, el que hoy voy a explicar es el del primer caso, el que vamos a usar sobre la marcha para una receta. Se puede hacer también en la thermomix pero considero que a la vieja usanza es muy sencillo y práctico también, así que prefiero enseñaros como se hace así. En la thermomix  tendríamos que utilizar otro tipo de azúcar , el invertido, y es más difícil que lo tengamos a mano en casa. Si lo queremos elaborar también es complicado que contemos con uno de sus ingredientes principales, con lo cual la escapada al supermercado sería obligatoria, y por consiguiente, pudiendo hacerlo en una sartén como toda la vida, para que nos vamos a complicar. 

Para elaborar el caramelo  hay que calentar azúcar para que sus moléculas se vayan partiendo. El uso del agua simplemente es para ralentizar el proceso, mientras el agua se va evaporando el azúcar se va partiendo poco a poco, así evitamos que vaya muy deprisa y se nos queme sin querer. De todas maneras hay que estar muy pendientes, porque en el momento que esté listo es cuestión de segundos que pase a quemado. Así mismo hemos de tener cuidado al elaborarlo porque se trabaja con mucha temperatura y una quemadura de este azúcar puede llegar a ser importante. 

Como dato curioso, os diré porque el azúcar al caramelizar una flanera  en cuestión de segundos se endurece , pero  cuando  echamos el flan y le damos la vuelta lo encontramos en estado líquido. Esto se debe a que el azúcar se disuelve o rompe cuando entra en contacto con humedad continua, de modo que si está el tiempo suficiente en sintonía con algo húmedo, en este caso el flan, se acabará diluyendo. Lo mismo ocurre cuando lo vertemos sobre un vaso de leche, revolvemos un poco y llega un momento en que se disuelve. Después de esta pequeña explicación no os entretengo más y pasamos a la receta… 

 

INGREDIENTES Para un uso:

  • 100 g de azúcar.
  • 25  ml de agua.

ELABORACIÓN

  1.  En primer lugar ponemos el agua y el azúcar en la sartén y antes de ponerlo al fuego revolvemos un poco para mezclarlo (es muy importante removerlo antes no cuando está calentando).   A continuación prendemos el fogón a temperatura intermedia.

 

2. Una vez que prendemos el fuego no revolvemos más. Dejamos que se vaya haciendo solo , lo que sí podemos hacer es  menear un poco la sartén en el aire, pero lo mínimo. Poco a poco veremos como va cogiendo color.

 3. Cuando el azúcar adquiera la tonalidad dorada, esté totalmente disuelto y la consistencia liquida podremos utilizarlo para caramelizar el molde que deseemos. Si disponemos de un termómetro de cocina sabremos que está listo cuando alcance los 120º. Hemos de tener en cuenta que cuanto más tiempo lo dejemos al fuego se pondrá más oscuro  y adquirirá un sabor más amargo, y si nos pasamos bastante acabará quemando y no podremos emplearlo. 

Así de fácil podemos obtener un caramelo para utilizar en el momento, de manera que si un día os encontráis con que se os acabó el tarro o simplemente os apetece hacerlo casero aquí tenéis las pautas tan sencillas que hay que seguir. Otro día subiré un post con la formula para hacer caramelo para conservar, de manera que  podamos guardarlo y mantenerlo líquido hasta su utilización. 

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

MARAÑUELAS DE CANDAS

MARAÑUELAS DE CANDAS

 

 

Hace tiempo que tenía ganas de volver a hacer las Marañuelas, unos dulces muy típicos de mi provincia, Asturias, más concretamente de los concejos de Candás y Luanco (os recomiendo la visita). Como el tiempo pasa y pasa, esta semana me puse manos a la obra y elaboré varias bandejas para ir redondeando la receta con las pruebas (menos mal que tengo una familia amplia que me hacen de conejillos de india).

Las Marañuelas son una especie de galletas compuestas por azúcar , huevo, harina y manteca. A partir de esos ingredientes  cada uno va variando la receta a su gusto, agregando diversos aromas y dándole su toque personal. Es un dulce muy recurrente en las zonas que he mencionado antes  de cara a la época  de pascua, forma parte de las tradiciones entre padrinos y ahijados. Las podemos encontrar con diversas formas, siendo la más habitual la de espiral, pero independientemente, nosotros podemos darle la que mas nos apetezca.

Los dos concejos están ligados a las Marañuelas, pero no utilizan la misma receta, hay una diferencia entre unas y otras. En las de Candás se utilizan los huevos enteros mientras que las de Luanco se hacen solo con las yemas. Partiendo de esa base, hoy os traigo una receta muy sencilla derivada de la composición que podemos encontrar en Candás.

Como comprobareis, el proceso es muy sencillo y los ingredientes muy básicos. Recalco esto porque no es un dulce de los más baratos, mientras que si lo elaboramos de forma casera, por un coste mínimo podemos obtener mucha cantidad de  Marañuelas. Os animo a que si tenéis oportunidad hagáis turismo por estas localidades y si os gustan las galletas, aquí tenéis la manera más sencilla de obtenerlas en casa en el momento que mas os apetezca.

 

INGREDIENTES

Para 15-18 unidades:

  • 500 g de harina de trigo.
  • 150 g de mantequilla en pomada.
  • 250 g de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 1 buen chorro de anís.
  • ½ sobre de levadura química en polvo.
  • Ralladura de limón o naranja.
  • 1 cdta de aroma de vainilla (opcional).
  • Sal.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar las Marañuelas solo tenemos que hacer dos sencillos pasos, amasar un poco la materia y darle la forma que mas nos guste. El resto es cosa del horno. Vais a comprobar que la masa se hace muy rápido y lo bueno es que no necesita reposo, una vez lista podemos proceder con ella. 

 

ELABORACIÓN

  1. Hacemos un volcán con los 500 g de harina, medio sobre de levadura y una pizca de sal sobre la mesa. Introducimos en su interior el resto de ingredientes, 150 g de mantequilla a temperatura ambiente, 2 huevos, 250 g de azúcar, un buen chorro de anís, ralladura de naranja o limón y un poco de aroma de vainilla si nos apetece.
  2. Vamos mezclando y amasando poco a poco con las manos hasta conseguir una masa homogénea que esté blanda pero que no se pegue a la mesa. Si se nos pega agregamos un poco de harina, pero lo justo para poder manejarla.
  3. Ahora que ya tenemos la masa lista no es necesario dejar que repose. Podemos comenzar a darle forma a las Marañuelas. Forramos una bandeja con papel de horno y vamos a ir colocando las piezas separadas unas de otras (así evitaremos  que  se peguen), ya que van a crecer un poco durante el horneado. Para darle la forma a cada Marañuela cogemos un trocito de masa y lo estiramos como si fuera un churro con el grosor de una pila pequeña. Cogemos un extremo y lo vamos a ir enroscando como si fuese un caracol sobre la mesa, es decir, en forma de espiral.
  4. Una vez que tenemos las galletas repartidas en la bandeja las horneamos a 180º unos 20 minutos o hasta que doren un poco por fuera.
  5. Fuera del horno las espolvoreamos si nos apetece con un poco de azúcar glass.  Cuando enfríen las tendremos listas para degustar. Si queremos conservarlas varios días las guardaremos en recipientes cerrados herméticamente, o mismamente en las típicas latas de galletas que solemos tener por casa. 

 

CON THERMOMIX

Con la thermomix elaborar esta masa es muy sencillo. Integramos todos los ingredientes poco a poco y nos ponemos a darle forma a las galletas. Las metemos al horno, espolvoreamos con azúcar y listas para degustar en cualquier momento.

ELABORACIÓN

 

  1. Introducimos los 150 g de mantequilla en pomada fría y 250 g de azúcar y mezclamos 10 segundos a velocidad 3 ½. 
  2. Integramos los 2 huevos, el anís, la ralladura de limón o de naranja y el aroma si optamos por él. Mezclamos 10 segundos a velocidad 3 ½ de nuevo.
  3. Vamos añadiendo poco a poco una pizca de sal, medio sobre de levadura y los 500 g de harina por el bocal sin tiempo y a velocidad 3 ½ hasta que quede todo bien integrado.
  4. Amasamos 2 minutos a velocidad espiga. Sacamos la masa sobre la mesa y si esta muy pegajosa añadimos un poco mas de harina manualmente. Debe quedar una masa elástica y  blandita, pero que no se pegue a la mesa.
  5. Una vez que tenemos lista la masa no hace falta que repose. Podemos comenzar a darle forma a las galletas. Cogemos porciones pequeñas y las estiramos en forma de churro al grosor de una pila pequeña. Agarramos un extremo y vamos enroscando el churro como si fuese un caracol sobre la mesa. Colocamos las piezas sobre papel de horno en la bandeja de forma separada, ya que durante el horneado tienden a crecer un poco.
  6. Horneamos las marañuelas a 180º unos 20 minutos o hasta que doren por fuera. Una vez horneadas podemos espolvorear un poco de azúcar glass por encima. Si queremos que nos aguanten varios días podemos guardarlas en recipientes cerrados de forma hermética o bien en las típicas latas de galletas de toda la vida. 

 

Si os ha gustado la receta y os apetece conocer más, podéis seguirme aquí o en mis mis otras redes sociales:

https://www.instagram.com/almu_midulcepecado/

https://es.pinterest.com/almudenalvarezp/recetas-blog-personal-mi-dulce-pecado/

 

1 2 3 4