MERMELADA DE HIGOS

MERMELADA DE HIGOS

 

 

Esta semana vamos a dedicar el post a una fruta de temporada que está deliciosa y es muy nutritiva, el higo. Mi madre tiene en su morada un pequeño jardín con algún que otro árbol frutal, y es todo un deleite poder recoger sus frutos y aprovecharlos para hacer mermeladas, pasteles, tartas y cuantiosas recetas de repostería. Ahora en el mes de septiembre recogemos las avellanas, y acto seguido, recolectamos los higos. Es por ello que esta semana toca este tipo de receta, hay que aprovechar los ingredientes caseros siempre que se pueda.

Aquí en España, los higos suelen darse en los meses de Agosto y Septiembre, mientras que en el hemisferio sur se recogen en Febrero y Marzo. Existen muchas especies de higos, siempre ricos en fibras, sales y minerales. Por aquí suelen darse dos tipos primordialmente, podemos encontrarnos con las higueras comunes o con las Breveras o Bacoreras. Las primeras nos proporcionan una única cosecha, mientras que las Breveras producen dos, una entre Junio y Julio, donde se recogen las Brevas, y otra entre Agosto y Septiembre, donde se recolectan los higos. Las Brevas son de color oscuro, mientras que los higos comunes tienden a tener un color verdoso.

La nuestra es una higuera común, así que después de recoger varios kilos de higos tuve claro que lo mejor para gastar tanta cantidad es hacer una buena mermelada con ellos, aunque tengo que puntualizar que también están muy ricos si los utilizamos como contraste en recetas saladas.

A la hora de elaborar mermelada los higos deben de estar madurillos. Sabremos que lo están si vemos que tienen la piel rugosa y suave al tacto, y que el cuello no esta unido firmemente a la rama, sino que cuelga como si fuese a caer por su propio peso. 

Para hacer la mermelada únicamente necesitaremos los frutos, azúcar y un poco de  limón (este cítrico nos hace de conservante para que nos dure unos cuantos meses). Si ya tenemos los ingredientes a mano vamos a proceder con la receta…

 

INGREDIENTES

Para tres envases de mermelada:

  • 1 kg de higos limpios y troceados.
  • 300 g de azúcar moreno.
  • 200 g de azúcar blanquilla.
  • Zumo de un limón.
  • 1 cdta de canela molida (opcional).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Antes de utilizar los envases para la mermelada los debemos de tener bien esterilizados. Es muy sencillo, primero los lavamos con jabón muy bien debajo del grifo y después los introducimos en una olla llena de agua junto con las tapas. La llevamos a ebullición, una vez que rompa a hervir el agua la dejamos unos minutos mas y apagamos el fuego. Retiramos los envases y las tapas y lo dejamos enfriar todo al aire libre. De esta manera los tendremos listos para usar.

ELABORACIÓN

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Cortamos los rabitos y los desechamos. Partimos los higos a la mitad (incluimos la piel)  y los ponemos en una olla junto con el azúcar, el limón y la canela. Los dejamos que maceren unas horas.
  2. Una vez que están macerados llevamos la olla al fuego y los cocemos unos 30-40 minutos, removiendo cada poco y quitándo la espumilla que queda a flote. Sabremos si la mermelada está lista si hacemos una pequeña prueba. Cogemos una cucharadita y la ponemos sobre la encimera. Esperamos un poco (enfría bastante rápido) y vemos la textura que va a coger. Si nos parece demasiado líquida cocemos la mermelada unos minutos más hasta adquirir la consistencia deseada.
  3. Una vez que hemos hervido la mermelada podemos triturarla para que no tenga grumos si así nos gusta más. Cuando tengamos la textura  por la que hemos optado introducimos la mermelada en los envases y cerramos muy bien las tapas. Podemos conservarla en un lugar fresco y seco. Si queremos que aguante bien unos meses debemos de hacerle el vacío. Para ello introducimos la mermelada en una olla y la llenamos de agua de manera que cubra los envases por debajo de las tapas. La ponemos al fuego y una vez que rompa a hervir la dejamos media hora para que se hagan al baño María. Retiramos los envases y dejamos que enfríen.

 

CON THERMOMIX

Lo primero que hemos de tener en cuenta antes de hacer la mermelada, es que los envases donde la vamos a introducir deben de estar esterilizados. Para ello los vamos a lavar bien, después los llevamos en una pota llena de agua a calentar (incluidas las tapas) y cuando hierba, pasados unos minutos, lo sacamos todo  y  lo dejamos secar al aire libre.

ELABORACIÓN

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Les quitamos los rabitos y los desechamos. Partimos los higos a la mitad (incluyendo la piel) y los introducimos en la Thermomix. Trituramos 10 segundos en velocidad 4.
  2. Añadimos el azúcar, el zumo del limón y la canela y programamos 50 minutos  en velocidad 1 en posición varoma. Una vez terminado el tiempo comprobamos la consistencia de la mermelada. Para ello cogemos una cucharada y la vertemos sobre la encimera. No tardará nada en enfriarse, en ese momento es cuando veremos la textura que le va a quedar. Si la queremos mas consistente la pondremos unos minutos más a cocer en la thermo y si nos gusta sin grumos trituramos 20 segundos en velocidad progresiva 7-10.
  3. Una vez que tenemos la mermelada al gusto llenamos los envases hasta dejar un centímetro libre por arriba y cerramos muy bien con las tapas. Si los queremos conservar durante tiempo les tendremos que hacer el vacío. Para ello llevamos los envases de nuevo a una pota, la llenamos de agua hasta cubrirlos por debajo de las tapas y la ponemos a hervir. Una vez que el agua hierva la dejamos 20-30 minutos más para que se hagan al baño María.
  4. Ahora que hemos hecho el vacío dejamos enfriar la mermelada. A la hora de conservarla optaremos por un lugar seco y fresco. Si queremos regalar algún envase podemos adornarlas de forma pintoresca, como en la foto que adjunto más arriba.

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PAN DE CALATRAVA

PAN DE CALATRAVA

 

 

Cuando escuchamos mencionar el pan de calatrava , la mayoría de la gente lo asocia con un tipo de postre , pero sin estar muy seguros de lo que realmente es. Alguien puede pensar que es un tipo de flan, o un pan determinado, o un postre frió que pueda llevar algo de pan…  Pues bien, no iríamos muy desencaminados, es una mezcla de todo ello.

El pan de calatrava es una especie de pudin típico de la región de Murcia, aunque también lo podemos encontrar por Castilla- La Mancha. Es un postre que se sirve frío, yo lo definiría como una especie de flan con trocitos de pan o bizcocho integrados. Se suele infusionar leche con aromas como la canela y el limón , añadir el resto de ingredientes e introducir  dentro trocitos pequeños de cualquier tipo de pan duro del día anterior o bizcochitos de soletilla hasta que ablanden para luego llevarlo todo al baño María. 

El pan de calatrava que hoy presento lo he elaborado con diversos ingredientes, he intentado jugar con ellos para obtener el postre lo más jugoso posible. Una vez que está desmoldado podemos ornamentarlo de muchas maneras, con nata montada, con sirope de chocolate, caramelo, fresa… lo que se nos venga a la cabeza. Es muy sencillo de hacer y apenas lleva tiempo de elaboración, así que no hay excusa,vamos a ello. 

 

INGREDIENTES

  • 8 huevos.
  • 350 ml de leche condensada.
  • 250 ml de nata de montar (recomiendo la de Pascual).
  • 250 g de queso cremoso (tipo philadelphia).
  • 250 g de pan duro.
  • Canela en polvo.
  • Caramelo líquido. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

El pan de calatrava es muy sencillo de hacer. Una vez que hervimos los ingredientes solo tenemos que añadirle el pan duro y elaborarlo al baño María como si de un flan se tratase. Escogemos molde y comenzamos la tarea. 

ELABORACIÓN

  1. Caramelizamos en primer lugar el molde que vamos a utilizar para el pan y lo reservamos. 
  2. En un cazo introducimos la leche condensada, el queso  cremoso, los huevos, la nata y la canela en polvo y lo batimos todo. Lo calentamos un poco al fuego hasta que esté templado, no tiene que hervir. 
  3. Fuera del fuego añadimos el pan duro cortado en trocitos pequeños y dejamos que ablanden dentro un pedazo. Después batimos todo de nuevo e introducimos la mezcla en el molde.
  4. Llevamos el pan al horno para hacerlo al baño Maria, es decir, sobre la misma bandeja del horno o en un recipiente apto vertemos un poco de agua y encima  colocamos el molde. Horneamos a 180º unos 40 minutos o hasta que cuaje bien. Cuando pinchemos con un cuchillo y este nos salga limpio sabremos que está ya listo. 
  5. Dejamos enfriar en nevera unas horas y desmoldamos. Una vez que cortemos las porciones a la hora de servir el pan  podemos bañarlas con un poco de sirope de chocolate y adornarlas con nata montada de acompañamiento. 

CON THERMOMIX

Obtener el Pan de Calatrava  a través de la thermomix es el procedimiento más sencillo y rápido por el que podemos optar, en tres sencillos pasos estamos horneando ya al baño María. 

ELABORACIÓN

  1. Escogemos el molde que vamos a utilizar para hornear el pan y lo bañamos con el caramelo liquido.
  2. Introducimos en la thermomix la leche condensada, la nata, el queso, los huevos y la canela en polvo y mezclamos 30 segundos en velocidad 3.
  3. Programamos 4 minutos a 100º en velocidad 2 para calentar la mezcla.
  4. Añadimos el pan duro cortado en trozos pequeños y lo hundimos en la leche. Dejamos que se empapen un rato. Acto seguido programamos 30 segundos en velocidad progresiva 1-4. 
  5. Introducimos la mezcla en el molde y la llevamos al baño María al horno. Para ello añadimos un poco de agua en la bandeja o en un recipiente de horno y colocamos el molde encima. Horneamos a 180º unos 40 minutos o hasta que el pan este cuajado. Sabremos que está listo si al pinchar con un cuchillo este nos sale limpio. 
  6. Dejamos que enfríe unas horas en la nevera y luego ya podemos desmoldarlo y servir al gusto. A mi me gusta adornar las raciones con un poquito de sirope de chocolate y nata montada para darle un toque extra. 

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MARAÑUELAS

MARAÑUELAS

 

 

Hace ya tiempo tiempo que tenía ganas de volver a hacer las Marañuelas, unos dulces muy típicos de mi provincia, Asturias, más concretamente de los concejos de Candás y Luanco. Para matar el mono, esta semana me puse manos a la obra y elaboré varias bandejas para repartir entre la familia. 

Las Marañuelas son una especie de galletas compuestas por azúcar , huevo, harina y manteca. A partir de esos ingredientes  cada uno va variando la receta a su gusto, agregando diversos aromas y dándole su toque personal. Es un dulce muy recurrente en las zonas que he mencionado antes  de cara a la época  de Pascua, forma parte de las tradiciones entre padrinos y ahijados. Las podemos encontrar con diversas formas, siendo la más habitual la de espiral, pero independientemente, nosotros podemos darle la que queramos.  Los dos concejos están ligados a las Marañuelas, pero no utilizan la misma receta, hay una diferencia entre unas y otras. En las de Candás se utilizan los huevos enteros mientras que las de Luanco se hacen solo con las yemas. 

Partiendo de esa base, hoy os traigo una receta muy sencilla derivada de la composición que podemos encontrar en Candás. Como comprobareis, el proceso es muy sencillo y los ingredientes muy básicos. Recalco esto porque no es un dulce de los más baratos, mientras que si lo elaboramos de forma casera, por un coste mínimo podemos obtener mucha cantidad de  Marañuelas. Os animo a que si tenéis oportunidad hagáis turismo por estas localidades y si os gustan las galletas, aquí tenéis la manera más sencilla de obtenerlas en casa en el momento que gustéis. 

INGREDIENTES

Para 30 unidades:

  • 1 kg de harina de trigo. 
  • 300 g de mantequilla en pomada. 
  • 500 g de azúcar.
  • 4 huevos.
  • 1 vaso pequeño de anis (tipo taza de café solo).
  • 1 sobre de levadura quimica en polvo.
  • Ralladura de limón o naranja.
  • 1 cdta de aroma de vainilla (opcional).
  • Sal. 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar las Marañuelas solo tenemos que hacer dos sencillos pasos, amasar un poco la materia y darle la forma que mas nos guste. El resto es cosa del horno. Vais a comprobar que la masa se hace muy rápido y lo bueno es que no necesita reposo, una vez lista podemos proceder con ella. Las cantidades que arriba están marcadas dan para 30 piezas de tamaño considerable, si las queréis hacer más recatadas os recomiendo utilizar la mitad de ingredientes. 

ELABORACIÓN

  1. Hacemos un volcán con la harina sobre la mesa. Introducimos en su interior el resto de ingredientes y vamos mezclando y amasando poco a poco con las manos hasta conseguir una masa homogénea que esté blanda pero que no se pegue a la mesa. 
  2. Ahora que ya tenemos la masa lista no es necesario dejar que repose. Podemos comenzar a darle forma a las Marañuelas. Forramos una bandeja con papel de horno y vamos a ir colocando las piezas separadas unas de otras, así evitaremos  que  se peguen ya que van a crecer un poco en el horno. Para darle la forma a cada Marañuela cogemos un trocito de masa y lo estiramos como si fuera un churro con el grosor de una pila pequeña. Cogemos un extremo y lo vamos a ir enroscando como si fuese un caracol sobre la mesa, es decir, en forma de espiral. 
  3. Una vez que tenemos las galletas repartidas en la bandeja las horneamos a 180º unos 20 minutos o hasta que doren un poco por fuera. Cuando enfrien las tendremos listas para degustar. Si queremos conservarlas varios días las guardaremos en recipientes cerrados herméticamente. 

CON THERMOMIX

A la hora de hacer la receta con la thermomix recomiendo hacerla en dos veces si queremos utilizar el kilo de harina puesto que es bastante masa. A mí me salieron 30 unidades de tamaño considerable pero podéis hacerlas más pequeñas y por tanto en mas cantidad. 

ELABORACIÓN

  1. Introducimos la mantequilla en pomada fría y el azúcar y mezclamos 10 segundos a velocidad 3 1/2.
  2. Integramos los huevos, un vaso pequeño de  anís, la ralladura de limón o de naranja y el aroma si optamos por él. Mezclamos 10 segundos a velocidad 3 1/2.
  3. Vamos añadiendo poco a poco la sal, la levadura y la harina por el bocal sin tiempo y a velocidad 3 1/2 hasta que quede todo bien integrado. 
  4. Amasamos 2 minutos a velocidad espiga. Sacamos la masa sobre la mesa y si esta muy pegajosa añadimos un poco mas de harina manualmente. Debe quedar una masa elástica y  blandita, pero que no se pegue a la mesa. 
  5. Una vez que tenemos lista la masa no hace falta que repose. Podemos comenzar a darle forma a las galletas. Cogemos porciones pequeñas y las estiramos en forma de churro al grosor de una pila pequeña. Agarramos un extremo y vamos enroscando el churro como si fuese un caracol sobre la mesa. Colocamos las piezas sobre papel de horno en la bandeja de forma separada, ya que durante el horneado tienden a crecer un poco. 
  6. Horneamos las marañuelas a 180º unos 20 minutos o hasta que doren un poco por fuera. Una vez frías están listas para comer y si queremos que nos aguanten varios días podemos guardarlas en recipientes cerrados de forma hermética. 

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TARTAS DE MERMELADA Y MASCARPONE

 

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar,,,´´ Bien podríamos aplicar estas palabras de Machado a la hora de crear en la cocina o en la repostería. ¿ Y por qué digo esto? Pues muy sencillo…

A la hora de realizar tartas en casa, lo primero que nos encontramos delante es con una cocina llena de ingredientes y una mesa repleta de utensilios destinados a tal fin. Una vez que tenemos todo preparado y queremos comenzar  a elaborar   desde cero  nos preguntamos si será muy complicado lo que pretendemos  ya que no tenemos un camino marcado , si unas pautas si seguimos procedimientos de manual , pero no una base desde la que arrancar. No debemos preocuparnos por ello, una vez que construyamos los cimientos del camino poco a poco lo vamos a andar, y cuando nos demos cuenta, estaremos al final, decorando la tarta por fuera con todo su esplendor y hasta improvisaremos y se nos ocurrirán mil ideas durante el proceso, todo es ponerle ganas y comenzar. 

Las tartas que hoy os pongo como ejemplo están tratadas con un bizcocho de yogur calado en almíbar y relleno con capas de mermelada y crema de mascarpone, pero bien podemos utilizar cualquier tipo de bizcocho y rellenarlo con crema pastelera, trufa, ganaché, lo que se nos ocurra… Lo mismo nos pasa con la ornamentación, tenemos mil elementos decorativos que podemos utilizar para rematarlas. En estos casos como atisbé por las redes sociales la tarta de moda de kit kat hice una con dicha decoración, en otra opté por otro tipo de barritas y en la tercera me lancé a repartir elementos de chocolate de los que están repletos los supermercados y kioskos. Como veis podemos crear tartas sin mirar ninguna receta o manual, simplemente escogiendo elementos por separado, el almíbar que más nos guste, el bizcocho que se nos antoje, el relleno que mas nos apetezca y la ornamentación que la imaginación nos proporcione.

Dicho esto, os dejo la receta con la forma por la que he optado construir estas tartas. Espero que os guste y os animéis a probar. 

 

 

INGREDIENTES

Para el bizcocho:

  • 2 yogures naturales.
  • 6 huevos.
  • 450 g de azúcar.
  • 330 g de harina de trigo.
  • 180 ml de aceite de girasol.
  • 2 sobres de levadura en polvo.
  • Sal.

Para el almíbar:

  • 200 ml de agua.
  • 200 g de azúcar.
  • Un chorrito de aroma de vainilla.

Para el relleno:

  • 250 ml de nata para montar.
  • 250 g de queso mascarpone.
  • 50 g de azúcar.
  • 375 g de mermelada a escoger.

Para la decoración:

  • Nutella para ligar la decoración.
  • 6 paquetes de kit kat blancos y 6 de chocolate si optamos por esa ornamentación u otro estilo de barritas.
  • Conguitos de chocolate blancos y negros y fideos de colores.
  • Podemos decorar con galletas de chocolate, huevitos, Kinder Bueno, lo que se nos ocurra… 

 

DE FORMA TRADICIONAL

A la hora de montar la tarta es importante que el bizcocho y el almíbar con el que lo vamos a calar estén fríos, yo suelo optar por dejarlos hechos el día anterior, pero también se pueden hacer por la mañana y a la tarde hacer el resto de composición. 

ELABORACIÓN

  1. Lo primero que vamos a elaborar es el almíbar. Para ello cogemos un cazo e introducimos en él el azúcar y el agua. Lo ponemos a calentar y una vez que hierva lo retiramos del fuego y añadimos un chorrito de aroma de vainilla o coñac. Dejamos que enfríe.
  2. Seguidamente nos disponemos a realizar el bizcocho. Precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Engrasamos el molde que vamos a utilizar con un poco de aceite o mantequilla y harina. Yo suelo hacer las tartas con el de diámetro de 28 cm. 
  3. Cogemos un recipiente grande e introducimos en él los huevos y el azúcar. Batimos hasta blanquear la mezcla. Añadimos el aceite y los yogures y seguimos batiendo. Por último agregamos la harina, la levadura y la sal y continuamos el batido hasta que quede todo bien unificado.
  4. Introducimos la mezcla en el molde y lo llevamos al horno colocándolo en la segunda rejilla por abajo y dejando el calor solo por debajo. Horneamos sobre 40 minutos o hasta que pinchando con un cuchillo este nos salga limpio. Posteriormente lo dejamos enfriar. 
  5. Una vez que tenemos el almíbar y el bizcocho fríos comenzamos a componer la tarta. Dividimos el bizcocho con un cuchillo de sierra grande en cuatro partes iguales. Colocamos la primera parte calada con el almíbar con un pincel por ambos lados sobre la base donde vamos a servir la tarta y extendemos una capa de mermelada por encima (para que este mas blanda la mezclamos un poco con una cuchara antes).
  6. Cogemos una segunda pieza del bizcocho, la calamos por ambos lados y la colocamos encima de la mermelada. Batimos el mascarpone con la nata y el azúcar hasta que esté bien montado y extendemos la mitad sobre la capa de bizcocho. 
  7. Calamos una tercera capa y la colocamos encima de la crema de mascarpone. Distribuimos el resto de la mermelada y colocamos la última capa de bizcocho calada encima. Por la superficie extendemos la crema de mascarpone que nos queda. 
  8. Ahora que tenemos la tarta diseñada nos lanzamos con la decoración. Si vamos a pegarle elementos por la periferia utilizamos un poco de nocilla como pegamento. Por encima distribuimos los componentes que mas nos apetezcan, figuras de chocolate, gominolas, galletas, etc,,, De esta forma tan sencilla podemos hacer tartas con decoraciones muy dispares. 

 

CON THERMOMIX

Para crear este tipo de tartas vamos a utilizar la thermomix para hacer el almíbar, el bizcocho y el relleno de crema de mascarpone. Con unos sencillos pasos lo obtenemos todo y nos lanzamos a componer la tarta desde cero. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a obtener el almíbar. Para ello introducimos en la thermo el agua y el azúcar y programamos 13 minutos, a 100º en velocidad 2. Una vez listo le añadimos un chorro de aroma de vainilla o coñac y dejamos que enfríe. 
  2. Ahora que tenemos el almíbar vamos a continuar con el bizcocho. Precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Introducimos en la thermo los huevos y el azúcar y programamos 6 minutos a 37º en velocidad 5. Añadimos el aceite y los yogures y mezclamos 20 segundos a velocidad 3. Agregamos la harina, la levadura y la sal y anotamos 30 segundos a velocidad 4. Una vez listo volcamos la mezcla sobre un molde engrasado con aceite o mantequilla y harina y lo introducimos en la segunda rejilla del horno empezando por abajo con calor solo por debajo. Sabremos cuando está listo a partir de unos 40 minutos cuando pinchemos con un cuchillo y este nos salga limpio. Desmoldamos  cuando no esté muy caliente y lo dejamos enfriar.
  3. Vamos a continuar con el relleno de mascarpone. Introducimos la nata, el queso y el azúcar en la thermo  y batimos a velocidad 3 1/2 hasta que quede bien montado (hay que tener cuidado de no pasarse con el batido).
  4. Una vez que tenemos el almíbar y el bizcocho fríos podemos proceder a montar la tarta. Para ello cogemos el bizcocho en primer lugar y lo dividimos con un cuchillo de sierra en cuatro partes iguales. Cogemos la primera parte, la calamos con un pincel con el almíbar por ambos lados y la colocamos sobre la base donde vamos a servir la tarta. Una vez calada extendemos la mitad de la mermelada por encima (debemos revolverla un poco con una cuchara para que quede menos espesa). Cogemos la segunda pieza del bizcocho , la calamos y colocamos encima de la mermelada. Extendemos la mitad de la crema de mascarpone y calamos la tercera capa. La colocamos encima y extendemos el resto de mermelada. Calamos la cuarta y última capa  y la colocamos. Sobre la superficie extendemos la crema de mascarpone que nos queda.
  5. Para ornamentar por los alrededores con cualquier tipo de barrita podemos utilizar nocilla a modo de pegamento. Por arriba adornamos al gusto con elementos de chocolate, galletas, gominolas, lo que se nos ocurra… Así de sencillo obtenemos una tarta con una estética muy chula que la hace ideal para cualquier tipo de celebración. 

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MAGDALENAS DE NATA

MAGDALENAS DE NATA

 

 

¿A quien no le presta de vez en cuando hundir una flota de magdalenas en el colacao o con el café poco a poco hasta que se van sumergiendo en el estomago? ¿Sois de los míos verdad? Pues la receta que hoy os facilito nos viene genial para este buen menester. 

¿Que son técnicamente lo que hoy en día conocemos como magdalenas? Hoy vamos a hablar de ello. Podríamos definir de forma resumida que las magdalenas son pequeñas porciones de bizcocho (ya que llevan los mismos ingredientes) servidas en moldes de forma individual. Eso sí, no debemos confundir nunca las magdalenas con los muffins o con los cupcakes. ¿Y en que difieren unos de otros os preguntareis? Pues muy sencillo, aprovecho este post para aclarar las diferencias en unos  puntos concisos:

  • A la hora de elaborar las magdalenas solemos utilizar aceite, mientras que para los muffins empleamos generalmente mantequilla. 
  • El secreto de la magdalenas, que deben adquirir un buen copete, está en el batido, debemos de insistir en el mismo, mientras que los muffins son menos esponjosos y necesitan menos batido (no tienen tanto copete).
  • Las magdalenas son siempre dulces mientras que los muffins pueden ser dulces o salados. 
  • Por último, la diferencia mas evidente que podemos ver entre las magdalenas, muffins y los cupcakes es que los cupcakes suelen venir ornamentados por encima de diversas formas, con azúcar multicolor, fondant, chocolate, cremas, galletas…

Ahora que tenemos claro en que difieren estos tres recursos vamos a proceder con la receta. En esta ocasión he optado por hacer unas magdalenas de nata aprovechando la coyuntura, ya que me han regalado unos botes de nata casera, extraída manualmente de la leche de vaca. Con ingredientes muy básicos, veréis que resultado tan espectacular obtenemos. 

 

INGREDIENTES

Para 18 unidades:

  • 400 g de harina de trigo.
  • 270 g de azúcar.
  • 200 ml de aceite de girasol.
  • 250 ml de nata liquida para montar.
  • 4 huevos.
  • 1 sobre de levadura en polvo.
  • Ralladura de naranja.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Las cantidades arriba indicadas nos dan aproximadamente para unas 18 capsulas de tamaño generoso. Tenemos varios tipos para elegir en el mercado, siendo las mas usuales las de papel de horno fino arrugado, papel gordo (son las que he usado) o las de silicona, siempre a gusto de cada uno. Lo que si recomiendo es introducirlas en bandejas de horno de magdalenas ya que así evitaremos que se nos desparrame la masa y nos quede mejor forma (sobre todo para las de papel fino).

ELABORACIÓN

  1. Cogemos un bol, introducimos los huevos y el azúcar y con la batidora batimos consistentemente hasta blanquear la mezcla (es muy importante que el batido sea extenso).
  2. Añadimos la ralladura de naranja, la nata y el aceite y volvemos a batir. 
  3. Agregamos la levadura y la harina y mezclamos con la varilla a mano hasta que quede todo bien unificado.
  4. Nos hacemos con una manga pastelera y boquilla lisa y la rellenamos con la masa. Llenamos las capsulas con la manga, dejando libre un tercio  de su capacidad y cuando las tengamos todas rellenas las introducimos en la nevera mínimo una hora. 
  5. Una vez que han reposado en nevera precalentamos el horno a 220º por arriba y por abajo.  A la hora de introducir las magdalenas las posamos en la segunda rejilla del horno empezando por abajo, con calor solo por debajo y bajando a 200º la temperatura.
  6. Dejamos aproximadamente de 15 a 20 minutos que se hagan por dentro, el tiempo siempre va en funcion del tamaño de las capsulas. Si son grandes a los 15 minutos ponemos solo calor por arriba para que terminen de dorar un par de minutos y  estarían listas para sacar. 

 

CON THERMOMIX

A continuación vamos a ver como se obtienen estas deliciosas magdalenas en unos sencillos pasos con la thermomix. Para lograr un gran copete en las magdalenas aconsejo respetar los tiempos de batido en la masa y el tiempo de reposo de las capsulas  en la nevera (ya que el impacto del frío de la nevera al calor del horno ayuda a propulsar la masa hacia arriba).

ELABORACIÓN

  1. Colocamos la mariposa en la thermo e introducimos los huevos y el azúcar. Programamos 8 minutos a 37º en velocidad 3.
  2. Agregamos la ralladura de naranja y anotamos 7 minutos mas a velocidad 3 pero esta vez sin temperatura.
  3. Añadimos la nata y el aceite y marcamos 4 minutos en velocidad 2.
  4. Vertemos la harina y la levadura y mezclamos un poco a mano con la espátula para unificar algo los ingredientes. Para rematar mezclamos con la maquina 5 segundos a velocidad 6. 
  5. Acoplamos la masa en una manga pastelera o bien utilizamos una cuchara.   Rellenamos las capsulas, dejando libre un tercio  de su capacidad y después las dejamos reposar una hora en la nevera. 
  6. Precalentamos el horno a 220º por arriba y por abajo. Una vez reposada la masa introducimos las magdalenas en la segunda rejilla del horno solo con calor por abajo a 200º unos quince-veinte minutos, en función del tamaño de las capsulas. Si éstas son grandes a los quince minutos recomiendo poner solo calor por arriba para que dore el copete un par de minutos. 

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BIZCOCHO DE MANZANA

BIZCOCHO DE MANZANA

 

 

 

Existen múltiples recetas de bizcochos, manjares fundamentales de muchos desayunos y gran cantidad de meriendas que todos solemos probar en alguna que otra ocasión, ya sea comprado o casero. Esta última opción se da en gran medida ya que es un género que se hace bastante rápido y siempre viene bien para ofrecer a cualquier visita inesperada. A la hora de elaborar un bizcocho casero tenemos la gran suerte de que normalmente tenemos siempre los ingredientes a mano porque son muy básicos, no suele ser necesario hacer un viaje al supermercado si se nos antoja en un momento puntual. 

La masa de bizcocho más corriente está constituida por huevos, azúcar y harina. Partiendo de esa base siempre podemos hacer infinidad de variantes añadiendo unos u otros ingredientes al gusto, siempre aprovechando aquellos que tenemos a nuestro alcance por casa. A un bizcocho se le puede agregar cualquier tipo de fruta o macedonia, yogures, dátiles, frutos secos, miel, canela , café, licores, todo aquello que se nos ocurra que le puede dar un toque diferente o nutritivo. 

La semana pasada, aprovechando que teníamos gran cantidad de manzanas por casa y miel propia  (mi chico se está iniciando en el arte de la apicultura) me dispuse a hacer un bizcocho con dichos elementos como aditivos, a sabiendas de que le iban a dar un sabor dulzón para chuparse los dedos. Si os apetece probar a hacerlo vosotros, no perdáis detalle de la receta a continuación. 

 

 

INGREDIENTES

  • 6 huevos.
  • 450 g de azúcar.
  • 300 g de harina de trigo. 
  • 2 yogures griegos.
  • 150 ml de aceite de girasol.
  • 2 cdas de miel.
  • Ralladura de limón.
  • 2 sobres de levadura en polvo.
  • 4 manzanas.
  • Sal. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

A la hora de elaborar este bizcocho he utilizado yogures griegos pero podemos usar cualquier otro tipo y manzanas he agregado cuatro en gajos pero cada uno puede añadir las que guste. La miel es opcional, a mi me gusta darle un toque diferente con ella, pero sino tenéis tampoco pasa nada, no es un elemento indispensable. Y por último, ya puestos a puntualizar, ralladuras para  el bizcocho siempre podemos utilizar de limón o de naranja , la que mas rabia nos de. 

ELABORACION

  1. Programamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Engrasamos el molde que vamos a utilizar con aceite o mantequilla y harina y procedemos al batido. 
  2. Cogemos un bol grande e introducimos en él los huevos y el azúcar. Con la ayuda de una batidora batimos bien hasta blanquear un poco la mezcla.
  3. Añadimos el aceite, la ralladura de limón, las cucharadas de miel y los yogures. Batimos de nuevo hasta que quede bien unificado. 
  4. Añadimos la harina, la sal y la levadura y batimos por última vez. Pelamos todas las manzanas que vamos a utilizar y las cortamos en gajos libres de pepitas. 
  5. Introducimos en el molde un poco de masa y añadimos unos gajos de manzana de forma dispersa. Añadimos otro poco de masa y volvemos a repetir la operación. Agregamos la masa que queda y cubrimos por arriba con el resto de gajos pendientes. 
  6. Una vez cubierto el molde vamos a introducirlo en el horno y estar pendientes a partir de los 40 minutos del progreso. Sabremos cuando está listo cuando pinchemos con un cuchillo el bizcocho y este nos salga totalmente limpio. Para que la parte de arriba no dore demasiado podemos taparla con papel de aluminio a media cocción. 

 

CON THERMOMIX

Con la thermomix el proceso para hacer el bizcocho es muy sencillo, con una rápida programación  tenemos la masa batida lista para hornear. 

ELABORACIÓN

  1. Programamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Engrasamos el molde que vamos a utilizar con aceite o mantequilla y harina.
  2. Introducimos en el vaso el azúcar y los huevos. Programamos 6 minutos a 37º, en velocidad 5.
  3. Añadimos el aceite, los yogures, la ralladura de limón y las dos cucharadas de miel y mezclamos 20 segundos a velocidad 3. 
  4. Incorporamos la harina, la levadura y la sal y marcamos 30 segundos en velocidad 4. 
  5. Pelamos las manzanas y las cortamos en gajos (libres de pepitas). Una vez que tenemos la masa vertemos una poca sobre el molde y esparcimos unos pocos gajos, volvemos a incorporar otro poco de masa y esparcimos mas gajos, añadimos lo que resta de la masa y de nuevo repartimos los gajos que nos quedan por encima de forma dispersa. 
  6. Introducimos el bizcocho en el horno y a partir de los 40 minutos estamos pendientes de la evolución. Sabremos cuando está listo en el momento que al pinchar con un cuchillo este nos salga limpio. Para evitar que dore mucha la capa superior podemos taparlo a media cocción con papel de aluminio, teniendo siempre en cuenta que nunca debemos abrir el horno en la primera media hora, ya que se nos podría bajar. 

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FLAN DE HUEVO TRADICIONAL

FLAN DE HUEVO TRADICIONAL

 

 

La receta que os traigo esta semana me atrevería a decir que no es nada nuevo para nadie, es el flan tradicional por excelencia.  Es el  que con toda probabilidad es más elaborado en las casas desde tiempos inmemorables, dada su sencillez a la hora de crearlo  y el escaso número de ingredientes a utilizar.

Como en todas las composiciones, existen muchos añadidos para darles diferentes toques de sabor, pero la base siempre son los huevos, la leche y el azúcar. Luego siempre le podemos aportar un poco de licor, de esencias, de fruta o frutos secos, lo que se nos ocurra, siempre al gusto de cada uno. Lo que distingue a este flan de otros fundamentados en la cuajada, es el proceso del baño maría , que le da ese rico sabor y la textura porosa que tanto nos gusta. 

Esta semana, nos trajeron a casa unos invitados a comer una deliciosa botella de licor de café, y entonces cuando me dispuse a hacer unos flanes para una comida familiar  posterior me acordé del licor y le añadí a uno de ellos un buen chorro, a otro sin embargo le agregué esencia de vainilla. El resultado es sorprendente, porque podemos observar como el sabor cambia totalmente de uno a otro con solo unas gotas. Cabe recalcar que el de café tubo mucho éxito, puesto que no estamos acostumbrados a disfrutar de postres con este sabor (yo soy un poco mas adicta a la vainilla que a la cafeina).

Hoy os traigo mi versión del flan tradicional,  suelo hacerlos bastante grandes porque siempre somos varios a comer cuando elaboro, pero podéis reducir las cantidades si sois cuatro o menos personas. Luego el tiempo de cocción siempre es relativo pero lo lo vais a ir controlando fácilmente. 

 

INGREDIENTES

(Para 8-10 comensales)

  • 1,5 l de leche entera.
  • 270 g de azúcar.
  • 10 huevos.
  • Un buen chorro de licor de café o una cda de aroma de vainilla (opcional).
  • Caramelo líquido  para bañar el molde. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

El flan de huevo de toda la vida es muy sencillo de elaborar. En apenas dos pasos lo tenemos listo para cuajar al baño maría. Podemos hacerlo al horno o bien encima de la vitro, lo que más rabia nos de. Si ya disponemos de un molde o flanera donde lo vamos a elaborar vamos manos a la obra. 

ELABORACIÓN

  1. Lo primero que vamos a hacer es precalentar el horno a 200º si optamos por hacerlo dentro del mismo. Seguidamente escogemos el molde donde vamos a hacer el flan y lo bañamos de caramelo. Si optáis por hacerlo casero aquí os dejo las pautas a seguir  http://midulcepecado.com/caramelo-liquido/
  2. Nos hacemos con un bol e introducimos la leche, los huevos y el azúcar. Podemos añadirle para darle un toque de sabor una cucharada de vainilla liquida o  si disponemos de licor de café un buen chorretón es una buena opción también. Cogemos una batidora y mezclamos todo bien. Una vez que tenemos la mezcla homogénea la vertemos en el molde sobre el caramelo. 
  3. Ahora tenemos dos opciones para hacer el flan al baño maria. Podemos poner el molde dentro de un recipiente apto para vitro provisto de agua, (que cubra una parte del molde) e ir haciéndolo a fuego intermedio. Sabremos cuando está listo cuando al pinchar con un cuchillo este nos sale limpio. La otra opción, que es mi favorita, es hacerlo dentro del horno. Cubrimos un molde o bandeja de horno con una poca de agua e introducimos el molde del flan dentro. Horneamos a 200º una hora aproximadamente. Pasada la hora pinchamos con un cuchillo y si sale limpio estará listo para sacar. Normalmente al estar dentro del horno la parte de arriba descubierta del flan hace un poco de costra dorada, sino queremos que nos salga podemos cubrirlo desde el principio con papel de horno. 
  4. Ahora que ya hemos hecho el baño maría dejamos enfriar el flan unas horas o hasta el día siguiente. Una vez frío desmoldamos y servimos al gusto. 

 

CON THERMOMIX

Para hacer este flan tan básico solo utilizaremos la thermomix a modo de mezcladora. El caramelo de hacerlo casero, opto por elaborarlo en un cazo o sartén, puesto que lleva muy poco tiempo también. Una vez que tenemos decidido si queremos hacer el baño Maria al horno o en la vitro comenzamos con la receta. 

ELABORACIÓN

  1. Lo primero que vamos a hacer es tener clara la opción del baño maría, en el horno o encima de la vitro. Si vamos a hornear lo podemos ir precalentando a 200º. Escogemos el molde donde vamos a verter la mezcla  y lo caramelizamos. Si optamos por elaborar el caramelo en casa aquí os muestro como hacerlo  http://midulcepecado.com/caramelo-liquido/
  2. Una vez que hemos bañado el molde procedemos a hacer la mezcla del flan. Introducimos en la thermomix los huevos, la leche y el azúcar. Podemos añadir para darle un buen toque de sabor una cucharada de vainilla liquida o un buen chorretón de licor de café. Yo opto por estas opciones pero hay muchas más, siempre a gusto del consumidor. Programamos la thermo 30 segundos a velocidad 5 para mezclar los ingredientes y acto seguido volcamos la mezcla sobre el molde. 
  3. Si vamos a hacer el baño maría en la vitro introducimos el molde dentro de una fuente o cazo ancho cubiertos con un poco de agua y lo llevamos a fuego intermedio sin tiempo determinado. Sabremos cuando está listo si al pinchar con un cuchillo este no sale limpio. Si por el contrario lo vamos a hacer al horno (para mi es la mejor opción) introducimos el molde dentro de una bandeja o fuente de horno cubierta con un poco de agua una hora aproximadamente, a 200º. Un truco a tener en cuenta para que la capa de arriba que queda descubierta en el molde no forme costra es taparlo desde el principio con papel de horno. Pasada la hora pinchamos con un cuchillo y en el momento en que éste salga limpio podremos sacarlo y dejarlo enfriar unas horas o hasta el día siguiente. 
  4. Una vez cuajado podemos desmoldarlo boca abajo sobre un plato o fuente y adornarlo como más nos guste. A mi particularmente me encanta acompañarlo de un poco de nata montada y sirope de chocolate. 

 

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TORRIJAS EN ALMÍBAR DE MIEL

TORRIJAS EN ALMÍBAR DE MIEL

 

 

Como todos bien sabéis, las Torrijas conforman un dulce muy común y extendido por toda Europa y con gran tradición en España. Me imagino que estos días, las redes sociales habrán estado inundadas de fotos de estos manjares y miles de recetas con sus grandes variedades y toques personales de cada repostero. Acabamos de pasar la Semana Santa, y aquí es muy típico elaborar estas delicias  para acompañar todas estas festividades… 

Por ello, y ahora que ya se han terminado estas fechas, hoy os traigo una versión mas de este clasicismo que he elaborado para acompañar el cafetín de las tardes. Antes de disponernos con la receta, eso si, vamos a explicar un poco que son exactamente las torrijas, la forma de elaborarlas y sus diferentes denominaciones. 

La torrija es, propiamente dicho, una rebanada de pan (pan que hemos dejado endurecer un día o dos al aire libre), empapada en una infusión de leche, almíbar o vino, rebozada en huevo y frita vuelta y vuelta en una sartén llena de aceite. Una vez frita, se suele espolvorear de azúcar y canela por ambos lados o bien se suele calar con un poco de miel (en mi receta yo las empapé con leche y después de freírlas  las calé con un almíbar de miel  antes de rebozarlas en azúcar y canela).

La mayoría de nosotros conocemos estos dulces como “torrijas“ pero también se les suele llamar “rabadas“ o “torrexes“. Luego hay quien las bautiza como “picatostes“, pero no nos confundamos , no es lo mismo una torrija que una picatoste. La diferencia radica en que a la hora de elaborar las picatostes nos saltamos el paso de empapar las rebanadas en leche, directamente se rebozan en huevo y se fríen. Lo que está claro, es que tanto unas como otras siempre triunfan, y por ello es toda una costumbre elaborarlas tanto durante el antroxu como en la Semana Santa. 

Ahora si, a continuación os muestro una modalidad más entre las muchas formas que hay de elaborar estas rebanadas (a mi personalmente me encanta comerlas recién hechas una vez fuera de la sartén mas que en frío una vez reposadas), pero como todo, va en el gusto de cada uno. 

 

INGREDIENTES

  • 2 barras de pan duro. 

Para el almibar de miel

  • 150 ml de agua.
  • 150 g de miel.
  • 15 ml de brandy.

Para la infusión de leche

  • 1 l de leche entera.
  • La piel de una naranja.
  • 1 cm de vaina de vainilla o 1 cdta de vainilla liquida.
  • 120 g de azúcar.
  • 1 palito de canela. 

Para cubrir la torrija

  • Azúcar.
  • Canela en polvo. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

La receta que hoy os traigo es muy sencilla de elaborar, solo necesitamos hacer un almíbar de miel, una infusión con la leche y luego  disponernos a empapar rebanadas, rebozarlas  en huevo y freír. Vamos a ir paso a paso, lo más importante es que el pan (cada uno puede usar el que guste, barras de medio, de cuarto, baguettes,,, o rebanadas incluso especiales de torrija que se pueden encontrar  en el supermercado) es que esté duro. Por ello es recomendable comprarlo el día anterior o incluso dos días antes, para poder trabajar mejor con el después. Otra opción es hacerlo también casero, todo depende de hasta donde os queráis comprometer. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar lo que vamos a hacer es el almíbar de miel para que vaya enfriando antes de utilizarlo. Para ello cogemos un cazo, vertemos el agua y la miel y lo llevamos a ebullición. Una vez que hierba lo retiramos, echamos el brandy dentro, revolvemos y lo dejamos reposar. 
  2. Ahora que ya tenemos el almíbar vamos a proceder a infusionar la leche. Disponemos una pota, introducimos la leche, la vainilla (tanto da en vaina que liquida), la piel de naranja (podéis usar limón si preferís o ambos) , el azúcar y una ramita de canela. Lo llevamos a ebullición y cuando hierba, con la ayuda de un colador, pasamos la leche a un bol grande desechando las pieles y la rama. 
  3. Cortamos las barras de pan en rodajas al grosor que mas nos guste y vamos hundiéndolas  en el bol de la leche y empapándolas por ambos lados, debemos dejarlas al menos dos minutos sumergidas para que absorban bien el liquido. Una vez bien impregnadas vamos a ir posándolas en una  bandeja hasta que estén todas y después las dejamos reposar tres minutos. 
  4. Batimos un par de huevos en un plato. Ponemos a calentar a fuego intermedio una sartén con abundante aceite (girasol u oliva) y una vez caliente vamos a ir rebozando las rebanadas en el huevo por todos lados y friéndolas en la sartén vuelta y vuelta, hasta que veamos que van cogiendo un color dorado. Las vamos friendo todas y posándolas sobre papel de cocina absorbente. 
  5. Ahora que tenemos todas las rebanadas fritas vamos a coger el almíbar y con la ayuda de un pincel calamos las rebanadas por ambos lados con el liquido. Una vez caladas las espolvoreamos al gusto con azúcar y canela y ya tenemos listas las torrijas para degustar. 

 

CON THERMOMIX

A la hora de elaborar estas torrijas podemos contar con la ayuda de la thermomix para hacer un par de cosas, el almíbar de miel y la leche infusionada. El resto ya es empapar las rebanadas y freírlas. Asi que vamos manos a la obra.

ELABORACIÓN

  1. Para comenzar con la receta vamos a elaborar el almíbar de miel para que nos vaya enfriando antes de utilizarlo. Para ello introducimos el agua y la miel en la thermomix y programamos 12 minutos a 100º en velocidad 2. Pasado ese tiempo mezclamos el brandy  y reservamos el almíbar fuera. 
  2. Limpiamos un poco la thermo y procedemos a infusionar la leche. La introducimos dentro junto con el resto de ingredientes y programamos 13 minutos , 100º, en velocidad cuchara y giro a la izquierda. Una vez pasado el tiempo la colamos en un bol grande para quitar los restos de pielecillas y ramas. 
  3. Cortamos las barras de pan en rodajas en el grosor que mas nos gusten. Las vamos hundiendo en el bol de la leche infusionada empapándolas bien por ambos lados durante un par de minutos. Las sacamos una a una sobre una bandeja y ponemos una sartén con abundante aceite a calentar a fuego intermedio. 
  4. Batimos un par de huevos en un plato y una vez que el aceite esté caliente vamos friendo las rebanadas vuelta y vuelta hasta que cogan un color dorado. Las vamos sacando poco a poco sobre papel de cocina absorbente y una vez que las tenemos todas fritas podemos calárlas con el almíbar.
  5. Nos hacemos con un pincel de cocina y vamos calando las rebanadas por ambos lados con el almíbar de miel. Una vez que las tenemos todas caladas podemos espolvorearlas por ambos lados con azúcar y canela molida. Ahora si, ya podemos decir que las torrijas están listas para viajar al océano profundo del estomago. 

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MILHOJA DE MERENGUE

MILHOJA DE MERENGUE

 

 

¿Os dais cuenta de un gran problema que tenemos los adictos al dulce? ¿Alguna vez os habéis preguntado que sería de nosotros si nos faltase el sentido no ya del gusto, sino de la vista? ¿Os suele pasar que un día corriente y moliente, después ya de digerir bien la comida, de estar bien enpanchetados, saquéis fuerza de voluntad para hacer una buena caminata y bajar todos esos excesos que vamos acumulando, y de repente os encontréis con un gran obstáculo en  medio de todas esas buenas intenciones? Seré mas precisa…

Imaginar que llevamos 4 km andados a buena marcha, parece que la comida ya ha bajado del todo, pero de repente, pum! Escaparate a la vista… y no, no es de videojuegos, ni de ropa, ni la tienda de muebles mas cool que hayamos visto nunca.  Solo os diré que podemos contemplar una gran vitrina llena de tartonas, pasteles, galletitas, bollos preñados, para que os voy a contar más… Pues yo soy de una esas personas a las que los ojos se le hacen chiribitas cada vez que pasa por delante de una pastelería, no lo puedo evitar, he consultado a nuestro amigo google a ver si tiene cura, pero no hay antídoto. Al final, siempre caigo 🙁

Uno de los pasteles por lo que mas suelo enfilar la vista cuando esto me sucede es la milhoja. Tanto me da rellena de merengue como de crema pastelera, se me hace la boquita agua. Por ello, la receta de hoy va dedicada a este dulce tan blanquito. Aprovechando que el otro día hice tocinillo de cielo (solo se utilizan yemas) y me sobraron un montón de claras, pues las aproveche para hacer el relleno de merengue.  

Las milhojas  normalmente son rectangulares, están compuestas por dos capas de hojaldre, rellenas de crema pastelera o merengue y cubiertas de azúcar glass. En este caso yo hice una de tamaño largo, aunque luego se puede cortar y hacer varias independientes. Y en vez de dos capas de hojaldre , utilicé tres. El hojaldre lo elaboré de forma  casera, puede parecer al principio complicado, pero luego no es para tanto, es cogerle el truquillo a las vueltas que hay que darle a la masa. Podéis hacerlo vosotros mismos o bien comprar laminas ya hechas en el supermercado, eso ya  queda a vuestra elección. 

 

INGREDIENTES

Para la lamina de hojaldre

  • 230 g de harina de fuerza.
  • 230 g de mantequilla  a temperatura ambiente (congelada para la thermomix).
  • 100 ml de agua fría (congelada para la thermomix).
  • 1/2 cdta de sal. 
  • 1 cdta de azúcar. 

Para el merengue italiano

  • 7 claras de huevo.
  • 230 ml de agua.
  • 420 g de azúcar. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

En primer lugar lo que vamos a hacer para elaborar la milhoja va a ser una lamina de hojaldre. Podemos comprarla en el supermercado directamente pero os aseguro que el sabor de casa no es comparable. En segundo lugar vamos a hacer un merengue italiano para rellenar el hojaldre, aunque hay varios tipos de merengue, creo que este es de los que mejor consistencia tienen a la hora de aguantar un tiempo antes de servir. Y por último lo que haremos será compactar el hojaldre con el merengue para darle forma al dulce. 

ELABORACIÓN

Lamina de hojaldre:

  1. En primer lugar vamos a hacer un volcán con la harina sobre la mesa. En su interior agregamos el resto de ingredientes, pero la mantequilla en vez de echarla entera vamos a agregar solo una porción de 50 gramos. El resto de mantequilla la añadiremos más tarde. Trabajamos con la mano todos los ingredientes hasta mezclarlos  bien, sin amasar , se trata de rejuntar. Cuando este bien unificado  y la masa no se pegue a la mesa hacemos una bola redonda  y la introducimos una media hora en la nevera envuelta en papel film. 
  2. Pasada la media hora sacamos la masa, espolvoreamos de harina la mesa y un poco por encima de la misma y con la ayuda del rodillo vamos a estirarla  en forma de flor de cuatro pétalos, cuyo centro debe de quedar  bastante holgado para colocar la mantequilla encima sin salirse de los bordes. 
  3. Una vez que tenemos la forma diseñada agregamos la mantequilla que nos queda pendiente en el centro y con los pétalos vamos a envolverla llevando cada uno hacia el centro hasta que quede tapada. Le damos unos golpecitos suaves con el rodillo para aplastar un poco el bloque y vamos estirándola desde el centro hacia arriba y desde el centro hacia abajo en forma rectangular. 
  4. Cuando la masa este bien estirada imaginamos que está dividida en tres partes. Llevamos la de un lateral hacia el medio plegándola y llevamos la del otro lateral hacia el medio de la misma manera. Al final estará plegada en tres partes.  Volvemos a estirar de nuevo la masa en forma rectangular con las dobleces de frente. 
  5. Tenemos que hacer tres veces el proceso de estirar y doblar con vueltas sencillas la masa. La tercera vez que lo hagamos dejamos los pliegues doblados pero ya no estiraremos una cuarta vez. Meteremos la masa así en la nevera doblada y envuelta en film  otra media hora o bien estirada si la vais a usar rápido. La masa se mantiene bien en nevera unas horas o incluso se puede congelar. Una vez horneada aguanta dos semanas bien cerrada. 
  6. Sacamos la lamina de la nevera y sobre una mesa y con la ayuda de una regla y el cuchillo vamos a dividirla en tres partes iguales rectangulares. Precalentamos el horno a 200º, colocamos las tres tiras en la bandeja sobre papel especial y horneamos unos quince minutos o hasta que veamos que el hojaldre está dorado con calor por arriba y por abajo. Reservamos el hojaldre y nos disponemos a elaborar el merengue. 

Merengue italiano:

  1. Cogemos un cazo e introducimos el agua y el azúcar. Lo llevamos a ebullición sin revolverlo a fuego intermedio. Debemos retirar el almíbar del fuego cuando este a punto de bola , es decir, si tenemos un termómetro de cocina, estará cuando alcance los 120º, y sino podemos hacer la prueba de la cuchara. Cogemos una gotita de almíbar con una cucharilla y la volcamos sobre la encimera. Si se forma una bola que cristaliza estará listo y sino debemos dejarlo hasta que la obtengamos. 
  2. Mientras el almíbar se va haciendo, introducimos las claras de huevo (a temperatura ambiente) en un recipiente seco (no puede colarse una gota de agua). Con la batidora a máxima potencia vamos a ir montando las claras. Debemos ser persistentes puesto que a mas tiempo de batido mejor consistencia adquiere. Una vez que el almíbar está listo a punto de bola seguimos montando las claras y vamos dejándolo caer poco a poco sobre las mismas en forma de hilo hasta terminarlo. Seguimos batiendo y cuando el merengue tenga una buena presencia (si cogemos una cucharada y le damos la vuelta y no se cae la tendrá), podemos parar e introducirlo en una manga pastelera con boquilla lisa o rizada.

Montaje:

  1. Cogemos una bandejilla alargada o la base final donde vamos a servir la milhoja y colocamos la primera pieza de hojaldre rectangular que hemos elaborado anteriormente. Con la manga pastelera rellena del merengue italiano vamos a ir cubriendo toda la superficie del hojaldre en hileras. Una vez cubierta podemos volver a hacer otra capa encima en hileras de nuevo. 
  2. Colocamos encima del merengue la segunda capa de hojaldre y volvemos a cubrirla con mas merengue,  dos capas o el grosor que cada uno guste. Tapamos de nuevo con la tercera pieza de hojaldre. 
  3. Con la ayuda de un colador espolvoreamos azúcar glass por encima de la superficie del hojaldre. Así mismo, podemos igualar para que quede curioso el merengue por los laterales , el frente y la parte posterior pasandole un cuchillo suavemente. Ahora que ya tenemos lista la milhoja recomiendo introducirla en nevera hasta su consumo.

 

CON THERMOMIX

Con la thermomix vamos a comprobar que la lamina de hojaldre es mucho mas sencilla de hacer que manualmente, ya que nos integra la mantequilla de golpe sin falta de tener especial cuidado con ella. Y para el merengue sobra decir que programandola nos despreocupamos totalmente, eso si, siempre teniendo en cuenta que el recipiente debe de estar muy seco siempre, sin una gota de agua, ya que ésta evitaría que las claras se monten. 

 

ELABORACIÓN

Para la lamina de hojaldre:

  1. Ponemos todos los ingredientes del hojaldre en el vaso y programamos 25 segundos, velocidad 6. La mantequilla y el agua debemos introducirla de forma congelada. Para ello lo meteremos el día anterior en el congelador, cada componente en un bloque en su justa medida. 
  2. Sacamos la masa del vaso sobre la mesa y la unificamos haciendo una bola homogénea. La envolvemos en papel film y la dejamos reposar en nevera una media hora. 
  3. Pasada la media hora sacamos la bola de masa, enharinamos la mesa de trabajo y la bola misma y con el rodillo vamos a extenderla en forma rectangular. Una vez estirada imaginamos que la dividimos en tres partes iguales. Doblamos un lateral hacia el centro y luego llevamos el otro lateral  también hacia el centro, quedando tres capas superpuestas. Estiramos de nuevo la masa con las dobleces de frente.
  4. Repetimos este proceso de estirar y doblar tres veces seguidas. Depués de la tercera vez enfilmamos la masa doblada o estirada si la vamos a usar pronto y la introducimos otra media hora en nevera. 
  5. Precalentamos el horno a 200º. Sacamos la masa de la nevera  y con la ayuda de una regla y un cuchillo o cuter la cortamos en tres tiras iguales. Las introducimos en la bandeja y horneamos unos 15 minutos o hasta que cogan un color dorado. Una vez fuera del horno las reservamos. 

Para el merengue italiano:

  1. Colocamos la mariposa en la thermo e introducimos las claras de huevo. Programamos 26 minutos a velocidad 3,5. Las claras deben de estar a temperatura ambiente y la thermo muy seca, sin una gota de agua. 
  2. En un cazo, vamos a hacer un almíbar con el agua y el  azúcar, sin removerlo, a fuego intermedio. Lo retiraremos del fuego cuando esté a punto de bola, es decir, si tenemos un termómetro de cocina , cuando llegue a los 120º, y sino, podemos probar el truco de la cuchara. Cogemos con una cucharilla una gota de almíbar y la posamos sobre la encimera fría. Si se cristaliza en una bola estará listo, sino esperamos un poco mas. 
  3. Cuando el almíbar esté listo , abrimos el bocal de la thermomix  (que sigue montando las claras) y vamos añadiéndolo muy poco a poco, dejándolo caer en forma de hilo hasta terminarlo. En el momento que veamos que el merengue ya tiene buena consistencia (cogemos una cucharada, le damos la vuelta y el merengue no se menea ni se cae) podremos parar la thermomix. Cogemos una manga pastelera con boquilla rizada o lisa y la rellenamos con el merengue.

Montaje:

  1. El montaje será exactamente igual que en la forma tradicional. Cogemos una bandejilla alargada o la base final donde vamos a servir la milhoja y colocamos la primera pieza de hojaldre rectangular que hemos elaborado anteriormente. Con la manga pastelera rellena del merengue italiano vamos a ir cubriendo toda la superficie del hojaldre en hileras. Una vez cubierta podemos volver a hacer otra capa encima en hileras de nuevo. 
  2. Colocamos encima del merengue la segunda capa de hojaldre y volvemos a cubrirla con mas merengue dos capas o el grosor que cada uno guste. Tapamos de nuevo con la tercera pieza de hojaldre. 
  3. Con la ayuda de un colador espolvoreamos azúcar glass por encima de la superficie del hojaldre. Así mismo, podemos igualar para que quede curioso el merengue por los laterales , el frente y la parte posterior pasándole un cuchillo suavemente. Ahora ya podemos decir que la milhoja está lista. (Debemos conservarla en nevera hasta la hora de servir).

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TARTA MERENGADA DE CREMA DE LIMÓN

TARTA MERENGADA DE CREMA DE LIMÓN

 

 

Hace unas semanas, como tantas otras veces vengo haciendo desde hace años, me junte con mi amiga Delfina (ambas nos conocimos estudiando el modulo de pastelería hace ya mas de una década) para saborear la cocina rica y sofisticada (nos encanta llambiar manjares y buenos postres).  

Esta vez, en vez de ir de establecimiento, ella y su pareja (los dos son  compañeros de cocina en un restaurante de nuestra localidad) nos prepararon en su casa un menú de escándalo: unos buenos entrantes , un lechazo con patatinas muy tierno y un postre fino y elegante como es la tarta merengada de crema de limón.  Tal fue mi sorpresa y agrado hacia el dulce de sobremesa que decidí versionarlo y subirlo a la red, pues riquísimo sería poco adjetivo para describirlo, me encantó. 

Tengo que apuntalar que este es un postre dirigido sobre todo a los amantes de los elementos ácidos, como es en este caso el limón, pero hay que tener cuidado de no pasarnos con el susodicho, ambas cruzamos la linea y es de sabios rectificar, así que para mejorar la receta ajusté la cantidad  necesaria para darle el sabor a limón , pero sin excesos. 

Como podréis comprobar, es una tarta ligerita, que vamos a ir creando sobre una base de pasta quebrada dulce, rellenándola de crema de limón y cubriéndola con merengue italiano, montado con un almíbar a punto de bola que le da una textura y sabor inigualable. ¿Estáis preparados? Pues allá vamos… 

INGREDIENTES

Para la base de pasta quebrada dulce:

  • 200 g de harina de trigo normal.
  • 120 g de mantequilla fría.
  • 1 huevo.
  • 40 ml de nata de cocinar.
  • 50 g de azúcar.
  • Sal.

Para la crema de limón:

  • 6 huevos.
  • Zumo  de 2 o 3 limones.
  • 150 ml de agua.
  • 300 g de azúcar.
  • 60 g de mantequilla.
  • 30 g de maizena. 

Para el merengue italiano:

  • 5 claras de huevo.
  • 160 ml de agua.
  • 300 g de azúcar.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Esta tarta es un postre que a priori igual parece un poco complicado de hacer puesto que está compuesta de  tres fases y la tercera, la  del merengue italiano, a simple vista,  puede resultar aparatosa de hacer o un tostón como diría la juventud de hoy en día. Pero nada mas lejos de la realidad, si seguís al pie de la letra las instrucciones os saldrá a la primera, está garantizado. Solo hace falta unos cuantos ingredientes básicos, prestar atención y ponerse manos a la obra. 

ELABORACIÓN

Base de pasta quebrada dulce:

  1.  En primer lugar vamos a comenzar haciendo un volcán con la harina sobre la encimera. Añadimos en su interior los huevos y el azúcar  y vamos mezclando con las manos. Una vez que esté medio ligado añadimos el resto de ingredientes y seguimos mezclando bien hasta que nos quede una masa uniforme. Se trata de mezclar, no de amasar. Es importante recalcar que la mantequilla cuanto mas fría este en este paso mucho mejor. 
  2. Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en papel film y la llevamos una media hora a la nevera. 
  3. Pasada la media hora enharinamos un poco la mesa y estiramos la masa con un rodillo en forma redonda como si fuese para una pizza. Debemos calcular bien que nos cubra todo el molde con los bordes incluidos hasta arriba (tenemos moldes para estas bases quebradas en cualquiera de nuestros centros comerciales, son los que se utilizan para hacer las quiches). Una vez cubierto el molde pasamos por los bordes el rodillo para quitar los sobrantes y con un tenedor pinchamos toda la masa para que respire dentro del horno y no se infle. 
  4. Programamos el horno a 180º y una vez que tome la temperatura introducimos el molde aproximadamente unos 20 minutos o hasta que veamos que está un poco dorada la masa.  

Crema de limón:

  1. Mientras la base de pasta quebrada dulce está en el horno podemos ir haciendo el relleno de crema de limón. Para ello introducimos en una cacerola o pota los huevos , el azúcar y la maizena y con la batidora mezclamos bien. Añadimos posteriormente el zumo de limón, el agua y la mantequilla y volvemos a mezclar. 
  2. Llevamos la mezcla a ebullición a fuego intermedio sin dejar de remover y una vez que comience a hervir esperamos unos segundos  y vertemos la mezcla sobre la base quebrada (una vez horneada), cubriéndola hasta el borde. 
  3. Esperamos a que enfríe un poco y la metemos en la nevera mientras preparamos el merengue italiano. 

Merengue italiano:

  1. Cogemos una pota pequeña e introducimos el agua junto con el azúcar. Dejamos que hierva a fuego intermedio hasta obtener un almibar sin revolverlo. Tenemos que retirarlo del fuego cuando esté a punto de bola. ¿Y cuando es este momento? Si tenemos un termometro de cocina, estará listo cuando alcance los 120 º y sino hacemos la prueba de la cuchara. Cogemos una gotita de almibar y la posamos sobre la mesa. Si se cristaliza en forma de bola ya ha alcanzado el punto ideal, sino esperamos un poco más hasta conseguirlo. 
  2. Mientras el almibar se está haciendo, introducimos las claras de huevo en un recipiente bien seco (no puede haber una gota de agua ya que esto evita que se monte y las claras deben de estar a tempertaura ambiente). Con la batidora a máxima potencia vamos montando las claras. Para elaborar este almíbar hay que tener persistencia,puesto que hay que insistir con el batido. Montamos sin parar hasta que el almíbar  esté a punto de bola, en ese momento  vamos a ir vertiéndolo sobre las claras montadas sin dejar de batirlas, y de forma muy lenta , dejando caer un hilillo de almíbar poco a poco hasta terminarlo. 
  3. Cuando obtengamos una buena textura, es decir cuando le damos vuelta a una cucharada de merengue y este no se cae, vamos a ir introduciendolo en una manga pastelera con una boquilla gorda y rizada. Sacamos la tarta de la nevera y sobre la crema de limón elaboramos dibujos con el merengue a nuestro gusto. Yo dejo caer unos chorretones y los termino en punta sin aplastarlos. Podemos requemar la parte de arriba del merengue para darle un buen toque. Para ello utilizamos un soplete o bien lo metemos un poco en la parte de arriba del horno con el grill puesto hasta que se dore un poco (no podemos despegar el ojo del horno puesto que a la mínima se puede quemar, se dora en cuestión de dos o tres minutos). Una vez requemado el merengue mantenemos la tarta en nevera hasta la hora de servirla. 

 

PARA LA THERMOMIX

En este tipos de tartas , la thermomix una vez más, se agradece a raudales, puesto que nos acorta los tiempos de elaboración y nos evita el estar pendientes en todo momento de los fogones. Para hacer el merengue es todo una maravilla, puesto hay que insistir con el batido, y programando el tiempo nos podemos despreocupar , porque va a montar a la perfección. No me canso de decir, que a día de hoy ni móviles, ni tablets, ni videoconsolas etc, para mi mi mayor diversión es este invento culinario. Merece la pena el desembolso. 

ELABORACIÓN

Para la base de pasta quebrada dulce:

  1. Introducimos dentro de la thermomix todos los ingredientes y programamos 17 segundos a velocidad 4. Procuraremos que la mantequilla esté fría de nevera. Sacamos la masa de la thermo y la juntamos haciendo una bola sobre la mesa. La envolvemos en papel film y la llevamos media hora a la nevera.
  2. Pasada esta media hora sacamos la masa y la estiramos sobre la mesa enharinada con un rodillo en forma redonda como si fuera para una pizza. Procuraremos calcular bien para que  cubra todo el molde  hasta el borde. (Podemos utilizar moldes para quiches con base desmoldable que los suele haber en cualquier centro comercial). 
  3. Cubrimos el molde con la masa, pasamos el rodillo por los bordes para eliminar los sobrantes y pinchamos toda la superficie y laterales con un tenedor para que respire dentro del horno y no se infle.  Horneamos a 180º durante 20 minutos o hasta que la veamos un poco dorada. 

Para la crema de limón:

  1. Una vez que tenemos la base quebrada lista procedemos a hacer el relleno de limón. Introducimos todos los ingredientes dentro de la thermo y programamos 6 minutos a 90º en velocidad 4.
  2. Volcamos la crema sobre la base de pasta quebrada hasta cubrirla toda y llegar a los bordes. Dejamos que enfrié un poco y la introducimos en la nevera hasta que cuaje (con media hora es suficiente). Después procedemos a hacer el merengue italiano. 

Para el merengue italiano:

  1. Colocamos la mariposa en la thermo e introducimos las claras de huevo. Programamos 18 minutos a velocidad 3,5. Las claras deben de estar a temperatura ambiente y la thermo muy seca, sin una gota de agua. 
  2. En una pota pequeña, a fuego intermedio, hacemos un almíbar con el agua y el azúcar sin removerlo. Lo vamos a utilizar a punto de bola. Para saber cual es el momento exacto de retirarlo podemos usar un termómetro de cocina y cuando llegue a los 120º estará listo, o bien podemos utilizar el truco de la cuchara. Cogemos una gotita de almíbar con una cucharilla y la volcamos sobre la encimera. Si cristaliza y se hace una bola esta en el punto adecuado, sino esperamos un poco mas. 
  3. Cuando tengamos listo el almíbar abrimos el bocal de la thermo (que aún debe de seguir montando las claras) y vamos añadiendolo en forma de hilo suave  muy poco a poco hasta terminarlo. En el momento que esté bien montado y el merengue no se menee al coger una cucharada ya podemos utilizarlo. 
  4. Introducimos el merengue en una manga pastelera con una boquilla gorda y rizada. Vamos haciendo el dibujo que mas nos guste sobre la crema de limón. En mi caso  hago pequeños rimeros  y los dejo en punta sin aplastarlos. Para darle el toque final podemos requemarlo un poco por encima. Para ello o bien utilizamos un soplete o introducimos la tarta en el horno lo más arriba posible y con el grill puesto apenas unos dos o tres minutos. Hay que vigilar bien porque en cuestión de segundos puede quemarse. Cuando dore un poquito la retiramos y la introducimos en la nevera hasta la hora de servir. 

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