TURRÓN BLANDO DE AVELLANAS

TURRÓN BLANDO DE AVELLANAS

 

 

Las navidades son una época del año donde todos disfrutamos a rabiar. Reuniones de amigos, compañeros o familia, villancicos, lucecitas de colores por todos lados, arbolillos a doquier, cabalgatas, visita de los reyes, regalos,,, Un rimero de fantasía que todos los años es tradición, y en la que sin duda uno de esos elementos indispensables que no pueden faltar es el turrón, que abunda en todas las estanterías de los comercios durante esta época nada mas, pero que gracias a las recetas caseras podemos obtener en cualquier mes del año. 

El turrón es una mera emulsión de azucares con frutos secos (originalmente se usaba la almendra pero hoy en día utilizamos cualquier fruto seco), pudiendo utilizarse la yema de huevo en su composición o no, según proceda.  Tenemos gran variedad  de opciones en el mercado, siempre dentro de dos tipos, el turrón blando o el duro. Es un producto tradicionalmente navideño, se puede decir que la navidad comienza cuando el turrón asoma. 

En mi hogar , todo el año dispongo de avellanas de los arboles del jardín de mi madre  y cuando llega diciembre nos tiramos varios días pelando cantidades  para fabricar turrón blando. Hace tres años que comencé su elaboración y me gusto tanto que desde entonces se ha convertido en una tradición navideña hacerlo  de forma casera. Una vez que obtengo las tabletas, lo utilizamos para comerlo tal cual, o para hacer flan o tarta de turrón, en la web tenéis las recetas de ambos dulces  si le queréis echar un ojo. Elaborarlo es muy sencillo. Solo hace falta tres ingredientes  y unos moldes para darle forma a la masa. Los moldes los podéis comprar o bien hacéis como yo, que recorto los bricks de la leche a la mitad , los desinfecto bien y los utilizo como tal. En un truco que aprendí de otros blogueros y que me permite hacer turrón en cantidades a la vez.  Aquí os dejo la receta , espero que la disfrutéis.

 

INGREDIENTES

(Para dos tabletas de turrón).

  • 500 g de avellana (sin cascara).
  • 200 g de azúcar.
  • 1 cm de vaina de vainilla.

 

DE FORMA TRADICIONAL

El turrón de avellana es muy sencillo de elaborar, apenas con tres ingredientes podemos obtener unas tabletas que nada tienen que envidiar a las compradas, y con la ventaja además de que nosotros mismos podemos hacerlas a nuestro antojo, controlando el nivel de aceite que le queremos dejar (para mi gusto los turrones industriales tienen demasiado, me gusta que brillen , pero no tanto). Si ya tenéis la avellana a punto , vamos con la receta. 

ELABORACIÓN

  1. Lo primero que debemos de hacer antes de comenzar a reducir todos los ingredientes es tostar la avellana. La cantidad indicada es siempre referente al fruto sin la cascara. Precalentamos el horno a 170º, esparcimos bien las avellanas por la bandeja y las horneamos de 15 a 20 minutos. Una vez fuera del horno dejamos que enfríen un poco y les quitamos la piel (si queda una poca no pasa nada), y cuando estén peladas antes de seguir con el siguiente paso esperamos a que enfríen por completo. 
  2. Ahora que tenemos la avellana tostada, pelada y fría debemos triturar todos los ingredientes, la vaina de vainilla, el azúcar y la avellana. Para ello utilizaremos un molinillo manual o un robot de cocina o utensilio con el que podamos hacer dicha función. Trituramos todos los ingredientes hasta reducirlos a azúcar glass y arenilla y los introducimos en un bol. 
  3. Con las manos vamos mezclandolo todo y trabajandolo  hasta crear una masa compacta. Una vez que la tenemos la introducimos en los moldes que hayamos escogido y presionamos bien por todos lados con la mano para que no queden huecos vacíos. Allanamos un poco la superficie y le ponemos un poco de peso encima para que haga presión (por ejemplo un brick de leche lleno) . De esta manera dejamos reposar el turrón 3 días para que vaya soltando el aceite. 
  4. Una vez reposado desmoldamos el turrón con cuidado, veremos que está muy aceitoso. Lo envolvemos en papel de cocina para que vaya absorbiendo el aceite, y lo cambiamos un par de veces al día. Yo particularmente suelo cambiar el papel durante unos días, hasta que el turrón brille pero no tenga exceso de aceite. El tiempo de absorción ya va al gusto de cada uno. Una vez que lo tenemos a nuestro antojo podemos envolverlo en papel film y guardarlo en cajitas , envoltorios para regalar o donde mejor nos venga. Como comprobareis el sabor va a salir espectacular, es por tanto una buena opción de regalo original para estas fechas tan señaladas. 

 

CON THERMOMIX

Elaborar el turrón de avellana con la thermomix se convierte en juego de niños. Una vez que tenemos la avellana preparada introducimos todo en la maquina y es cuestión de segundos obtener la masa para crear las tabletas. Se puede decir que lo que mas tiempo lleva es el reposo del turrón , porque la elaboración se hace muy rápida. Si ya hemos escogido los moldes que vamos a usar nos ponemos manos a la obra. 

ELABORACIÓN

  1.  En primer lugar lo que vamos a hacer es poner a punto la avellana para después reducirla. Para ello quitamos la cascara si las tenemos enteras (la cantidad arriba indicada hace referencia a la avellana ya sin cascara). Precalentamos el horno a 170º, extendemos las avellanas por encima de la bandeja y horneamos unos 15-20 minutos. Una vez listas dejamos que enfríen un poco y les quitamos la piel (si queda una poca no pasa nada). Después dejamos que enfríen del todo antes de proseguir.
  2. Una vez que tenemos la avellana fría introducimos primero el azúcar y la vainilla en la thermomix y lo reducimos a golpe de turbo hasta que quede como el  azucar glass. Acto seguido agregamos toda la avellana y programamos 20 segundos a velocidad 6. A partir de este momento vamos a ir dandole unos golpes de turbo durante unos segundos varias veces  y comprobando todas  como esta la textura hasta lograr el punto óptimo. Este punto se da cuando la masa empiece a brillar, debido al aceite que va soltando. 
  3. Una vez que logramos esa textura brillante sacamos la masa de la thermo y vamos extendiendola en los moldes y presionando con las manos para que no queden huecos vacios. Alisamos la superficie y dejamos un poco de peso encima para que haga presión  durante tres días de reposo (por ejemplo un cartón de leche lleno).
  4. Pasados los días de reposo vamos a desmoldar con cuidado las tabletas y las envolvemos en papel de cocina absorbente. Esto lo hacemos para ir eliminando el exceso de aceite que produce. Debemos cambiar el papel los días que haga falta hasta el momento en que la masa brille pero no en exceso (el nivel de aceite que queremos que quede ya va al gusto de cada uno). Cuando las tengamos a nuestro antojo las envolvemos en film y las guardamos en cajitas, moldes, envoltorios,,, No hay que mantenerlas en nevera y aguantan bastante tiempo. Están muy ricas para mantener en casa y siempre es una buena opcíon para hacer un buen regalo navideño. 

 

 

PANETTONE

PANETTONE

 

 

El panettone es sin lugar a dudas, uno de los dulces más clásicos de las fiestas navideñas, es difícil que no se deje caer por la mayoría de los hogares en la merienda o en el desayuno al menos una vez en toda la Navidad.   En mi caso, todos los años venía un panettone camuflado en la compra semanal, escondido entre los yogures y los cereales para pasarlo un poco desapercibido (al final el remordimiento de conciencia por pecar mucho con el dulce era el mismo) pero que me quitaran lo bailado, solo se vive una vez. Hace un par de años deje de comprarlos, me puse manos a la obra y empecé a elaborarlos  a mi gusto. Esta semana sonó la campana y tocó hornear de nuevo. 

El panettone tiene su origen en Italia hace más de cinco siglos, son muchas las leyendas que narran como se originó en la época Navideña y quien fue su creador pero a día de hoy no se sabe cual de ellas es verídica. Mas tarde se fue extendiendo a nivel mundial en las fechas señaladas.

Es un dulce que tiene mucho éxito dada su textura y ligereza, la masa es de tipo brioche (lleva leche incorporada), por fuera la corteza queda dorada y por dentro el panettone esta muy esponjado. Antiguamente se rellenaba de fruta confitada, pero hoy en día ha ido evolucionando y se le suele agregar un poco al gusto de cada uno, siendo lo mas usual quitando la fruta confitada, las uvas pasas, los frutos secos y las lagrimas de chocolate. Normalmente manda la tradición acompañarlo con un poco de vino o licores, pero siempre existe mi opción favorita que es la del cola-cao, el chocolate a la taza o el café. Lo que esta claro , es que lleve una compañía u otra el sabor del panettone casero es espectacular  y por ello hoy os propongo que probéis la receta  y estas navidades hagáis vuestro propio dulce, para consumo propio o como opción para hacer un buen regalo, un regalo diferente. 

 

INGREDIENTES

  • 3 huevos.
  • 90 ml de leche.
  • 60 ml de agua.
  • 125 g de azúcar.
  • 160 g de mantequilla.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 550 g de harina de fuerza.
  • Ralladura de limón.
  • 1 cda de agua de azahar.
  • 100g de pepitas de chocolate.
  • 100 g de fruta escarchada, pasas o frutos secos.
  • Sal 1 cdta.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar el panettone es muy sencillo siempre que respetemos los tiempos de levado, que son los que le dan esponjosidad a la masa. Se puede hacer el mismo día o bien podéis hacer como yo, preparar la masa por la tarde y dejar que leve toda la noche para hornearla por la mañana, eso ya va al gusto de cada uno. Las cantidades que arriba indico dan para un panettone de tamaño bastante considerable, si lo preferís mas normaluco, como los típicos de supermercado, podéis utilizar la mitad de ingredientes, o bien hacer dos panettones.  Para elaborar uno grande yo he utilizado un molde de 15 cm de diámetro y 15 cm de altura, y como la masa crece mucho para que no se desparrame lo forre alrededor con papel de horno facilitando la subida. Según el molde que utilicéis es bueno que lo forréis de alguna manera para evitar incidentes y esta es una forma sencilla de hacerlo. 

 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar lo que vamos a hacer es templar un poco la leche y diluir en ella la levadura hasta que se deshaga. 
  2. Con la harina, hacemos un volcán sobre la mesa de trabajo y en su interior vamos añadiendo la mezcla de leche y levadura y todos los ingredientes restantes menos los destinados a su relleno (chocolate, frutos secos, pasas etc…). Amasamos todo a mano durante cinco minutos hasta obtener una masa homogénea. La masa debe quedar algo pegajosa, podemos agregar una pizca de harina para hacer una bola con ella y que se nos desprenda de las manos, pero muy poca para no alterar la textura.
  3. Una vez que hacemos una bola con ella vamos a dejarla reposar en un bol en un  lugar cálido hasta que doble su volumen (hora y media  aproximadamente).
  4. Cuando la masa haya crecido lo suficiente la ponemos sobre la mesa y procedemos a desgasificarla. Para ello apretamos con los puños para sacarle el aire y volvemos a amasarla un par de minutos. Hacemos una bola de nuevo con ella y la estiramos con el rodillo de forma rectangular, como si fuésemos a hacer una empanada. Una vez estirada repartimos por encima las pepitas de chocolate, pasas , fruta confitada o frutos secos, lo que hayamos escogido para el relleno.
  5. Doblamos la masa  con la mano como si fuese un rodillo de tela en tres partes y volvemos a estirarla. Repetimos la operación una vez más y después hacemos una bola con ella, cogiendo las esquinas y sometiéndolas por debajo poco a poco hasta que vaya cogiendo la forma. Introducimos la bola en el molde ( previamente untado de aceite y forrado por los laterales con papel de horno para que no nos desborde la masa). Dejamos que leve en un lugar templado hasta que triplique su volumen (yo suelo dejarlo la noche entera). 
  6. Cuando la masa haya cogido altura suficiente cogemos una brocha de cocina y pintamos la superficie con leche. Le hacemos un pequeño corte en la cresta en forma de  cruz con la tijera (podemos añadirle unas nueces en su interior) y horneamos a 180º aproximadamente unos 40 minutos ( a los 15-20 minutos de haberlo metido en el horno recomiendo taparlo por encima con papel albal para que no nos dore demasiado la superficie). Después del horneado dejamos enfriar un poco y desmoldamos. Así de sencillo podemos obtener nuestro propio panettone. 

 

CON THERMOMIX

Como he mencionado en la forma tradicional las cantidades arriba indicadas dan para un panettone de tamaño bastante proporcional, de manera que si preferís uno mas estándar podéis utilizar la mitad de ingredientes o bien hacer dos panettones por separado con esas cantidades. Es importante que utilicéis un molde apto para que pueda levar, yo utilice unos de 15 cm de diámetro y de altura y lo forre por los laterales con papel vegetal para que luego la masa no se desparramara al crecer, de manera que podéis hacer un apaño con lo que tengáis o bien comprar moldes aptos para los panettone, que pueden ser rígidos o de usar y tirar. Dicho esto vamos a proceder con la receta, donde la thermomix juega un gran papel porque nos proporciona la masa de manera muy rápida y efectiva. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar introducimos en la thermo el agua y la leche y programamos 1 minuto a 37º en velocidad 1.
  2. Una vez templados los líquidos vamos a añadir la levadura fresca y mezclar 4 segundos en velocidad 4. 
  3. Agregamos los huevos, el azúcar, la ralladura, la mantequilla, el agua de azahar, la harina y la sal y mezclamos todo 15 segundos en velocidad 4. Después amasamos en posición espiga 6 minutos. Una vez pasado el tiempo sacamos la masa y hacemos una bola con ella. Podemos añadir una pizca de harina para que se desprenda bien pero lo justo para darle la forma porque debe mantener esa textura un poco pegajosa que adquiere. 
  4. Dejamos reposar la masa en un bol en un lugar cálido hasta que doble su volumen (una hora y media aproximadamente).
  5. A partir de aquí ya no utilizaremos la thermomix asi que el proceso es exactamente igual al descrito anteriormente. Cuando la masa haya crecido lo suficiente la ponemos sobre la mesa y procedemos a desgasificarla. Para ello apretamos con los puños para sacarle el aire y volvemos a amasarla un par de minutos. Hacemos una bola de nuevo con ella y la estiramos con el rodillo de forma rectangular, como si fuésemos a hacer una empanada. Una vez estirada repartimos por encima las pepitas de chocolate, pasas , fruta confitada o frutos secos, lo que hayamos escogido para el relleno.
  6. Doblamos la masa  con la mano como si fuese un rodillo de tela en tres partes y volvemos a estirarla. Repetimos la operación una vez más y después hacemos una bola con ella, cogiendo las esquinas y sometiéndolas por debajo poco a poco hasta que vaya cogiendo la forma. Introducimos la bola en el molde ( previamente untado de aceite y forrado por los laterales con papel de horno para que no nos desborde la masa). Dejamos que leve en un lugar templado hasta que triplique su volumen (yo suelo dejarlo la noche entera). 
  7. Cuando la masa haya cogido altura suficiente cogemos una brocha de cocina y pintamos la superficie con leche. Le hacemos un pequeño corte en la cresta en forma de  cruz con la tijera (podemos añadirle unas nueces en su interior) y horneamos a 180º aproximadamente unos 40 minutos ( a los 15-20 minutos de haberlo metido en el horno recomiendo taparlo por encima con papel albal para que no nos dore demasiado la superficie). Después del horneado dejamos enfriar un poco y desmoldamos.

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BIZCOCHO DE AVELLANAS

BIZCOCHO DE AVELLANAS

 

 

Esta semana la receta que os traigo viene cargada de uno de los frutos secos más ricos y nutritivos que nos podemos encontrar, la avellana, rica en magnesio y vitamina E y B, nutriente ideal contra el envejecimiento y gran fortalecedor del sistema nervioso.

En el jardín de mi madre tenemos un par de árbolitos que a fecha de septiembre u octubre todos los años están dejando caer cantidades considerables  de fruto en el prado. Uno de los árboles da avellanas grandes y el otro mas pequeñitas (para mi gusto más ricas) y después de recolectarlas todas tenemos un gran cúmulo para experimentar durante todo el año con ellas. Por consiguiente, para comenzar a dar uso a la nueva cosecha decidí hacer un bizcocho de avellana para estrenar este ingrediente en el blog.

El bizcocho que hoy os traigo se puede decir que es inconfundible, destaca el sabor del fruto por encima de todo, y gracias al toque de la miel, la combinación es explosiva. Suave y esponjado, es ideal para cualquier merienda o desayuno, y como siempre digo, lo casero prima por encima de lo comprado , siempre va a ser mas natural y sin conservantes. Os animo a seguir la receta y prender el horno ya, una delicia así no se puede dejar escapar…

 

INGREDIENTES

  • 6 huevos.
  • 200 g de azúcar.
  • 100 g de miel.
  • 150 ml de aceite de girasol.
  • 2 yogures de platano (sabor opcional).
  • 300 g de harina de trigo.
  • 200 g de avellanas tostadas y molidas. 
  • 2 sobres de levadura (tipo Royal).
  • Sal.

 

DE FORMA TRADICIONAL

Elaborar este bizcocho es muy sencillo, una vez que tenemos las avellanas tostadas y molidas  hacemos la mezcla en un santiamén y lo metemos  directo al horno. Yo utilizo avellanas enteras, por tanto tengo que quitarles la cascara, hornearlas y triturarlas para añadirlas al bizcocho, pero si vosotros las vais a comprar,  podéis coger directamente un paquete con el fruto molido en el supermercado, evitando de esta manera los pasos previos.

 ELABORACIÓN

  1. Si tenemos las avellanas enteras las partimos eliminando las cascaras hasta obtener la cantidad indicada y las introducimos en la bandeja del horno. Las horneamos 20 minutos a 150º. Una vez listas las dejamos enfriar un poco y después les quitamos la piel frotándolas con las manos (si queda algún resto de piel no pasa nada). Cuando estén todas peladas  las trituramos hasta reducirlas a polvo con un molinillo o una maquina adaptada para ello. Después las reservamos. 
  2. Precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Escogemos el molde que vamos a utilizar y lo engrasamos con aceite o mantequilla y un poco de harina. 
  3. Cogemos un bol grande e introducimos en él los huevos y el azúcar. Batimos con una batidora hasta blanquear la mezcla un poco. 
  4. Agregamos la miel, el aceite y los yogures (pueden ser naturales o de sabores) y seguimos batiendo hasta unificar bien todo. 
  5. Añadimos la harina, la avellana (tostada y triturada), la levadura y la sal y volvemos a batir hasta obtener una mezcla homogénea. Introducimos la materia en el molde y lo llevamos en la bandeja al segundo hueco del horno empezando por abajo. 
  6. Quitamos el calor por encima, dejando solo por abajo (para facilitar la subida)  y horneamos unos 40 minutos o hasta que pinchando con un palillo este nos salga limpio. 
  7. Dejamos que enfríe un poco y desmoldamos con cuidado. Podemos decorarlo como más nos guste, en este caso yo lo rocié con un poco de azúcar glass. 

CON THERMOMIX

Con la thermomix vamos a elaborar el bizcocho de forma muy simple, además nos vendrá bien para triturar las avellanas en caso de que las tengamos enteras. 

ELABORACIÓN

  1. Si tenemos las avellanas con cascara lo primero que vamos a hacer es prepararlas para su posterior uso. Para ello picamos la cantidad indicada arriba y las extendemos por la bandeja del horno. Las horneamos unos 20 minutos a 150º y una vez fuera dejamos que enfríen un poco. Con las manos vamos frotándolas hasta que la piel se desprenda (si queda una poca no pasa nada) y acto seguido las trituramos hasta reducirlas a arena con un molinillo o robot adaptado para ello. Ahora que tenemos toda la avellana triturada la reservamos. 
  2. Precalentamos el horno con calor por arriba y por abajo a 180º y engrasamos el molde que vamos a utilizar con aceite o mantequilla y un poco de harina. 
  3. Introducimos en la thermomix los huevos y el azúcar y programamos 6 minutos a 37º en velocidad 5.
  4. Agregamos la miel, el aceite y los yogures (pueden ser naturales o de sabores) y mezclamos 20 segundos en velocidad 3. 
  5. Por último añadimos la harina, la levadura, la avellana reducida y la sal y mezclamos 30 segundos en velocidad 4. Volcamos la mezcla dentro del molde. 
  6. Quitamos el calor del horno por la parte de arriba dejando solo que de por debajo y metemos el bizcocho en la segunda rejilla empezando por abajo. Horneamos unos 40 minutos o hasta que pinchando con un palillo este nos salga limpio. 
  7. Una vez horneado dejamos que enfríe un poco y desmoldamos. Decoramos al gusto de cada uno, yo en este caso esparcí un poco de azúcar glass por encima. 

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CARAMELO LIQUIDO

CARAMELO LÍQUIDO

(PARA USAR EN EL MOMENTO)

 

¿Cuantas veces os habéis lanzado a elaborar un flan y cuando os quisisteis dar cuenta se os había terminado el caramelo liquido que solemos comprar en el super? ¿Os ha pasado verdad? Pues que todos los problemas sean esos, porque este tiene muy fácil solución. Puede que si la probáis hasta optéis por dejar de comprar el caramelo y a partir de ahora lo hagáis vosotros mismos. Para ello solo necesitamos un poco de azúcar y una sartén, el resto es pan comido.

Antes de comenzar con la receta quiero aclarar que hay dos tipos de caramelo que podemos elaborar, el que se utiliza en el momento (no lo podemos guardar porque en cuestión de segundos fuera del fuego cristaliza y endurece) y el que si que podemos conservar en tarros herméticos para futuros usos.  Pues bien, el que hoy voy a explicar es el del primer caso, el que vamos a usar sobre la marcha para una receta. Se puede hacer también en la thermomix pero considero que a la vieja usanza es muy sencillo y práctico también, así que prefiero enseñaros como se hace así. En la thermomix  tendríamos que utilizar otro tipo de azúcar , el invertido, y es más difícil que lo tengamos a mano en casa. Si lo queremos elaborar también es complicado que contemos con uno de sus ingredientes principales, con lo cual la escapada al supermercado sería obligatoria, y por consiguiente, pudiendo hacerlo en una sartén como toda la vida, para que nos vamos a complicar. 

Para elaborar el caramelo  hay que calentar azúcar para que sus moléculas se vayan partiendo. El uso del agua simplemente es para ralentizar el proceso, mientras el agua se va evaporando el azúcar se va partiendo poco a poco, así evitamos que vaya muy deprisa y se nos queme sin querer. De todas maneras hay que estar muy pendientes, porque en el momento que esté listo es cuestión de segundos que pase a quemado. Así mismo hemos de tener cuidado al elaborarlo porque se trabaja con mucha temperatura y una quemadura de este azúcar puede llegar a ser importante. 

Como dato curioso, os diré porque el azúcar al caramelizar una flanera  en cuestión de segundos se endurece , pero  cuando  echamos el flan y le damos la vuelta lo encontramos en estado líquido. Esto se debe a que el azúcar se disuelve o rompe cuando entra en contacto con humedad continua, de modo que si está el tiempo suficiente en sintonía con algo húmedo, en este caso el flan, se acabará diluyendo. Lo mismo ocurre cuando lo vertemos sobre un vaso de leche, revolvemos un poco y llega un momento en que se disuelve. Después de esta pequeña explicación no os entretengo más y pasamos a la receta… 

 

INGREDIENTES

Para un uso:

  • 100 g de azúcar.
  • 25  ml de agua.

ELABORACIÓN

  1.  En primer lugar ponemos el agua y el azúcar en la sartén y antes de ponerlo al fuego revolvemos un poco para mezclarlo (es muy importante removerlo antes no cuando está calentando).   A continuación prendemos el fogón a temperatura intermedia.

 

 

2. Una vez que prendemos el fuego no revolvemos más. Dejamos que se vaya haciendo solo , lo que sí podemos hacer es  menear un poco la sartén en el aire, pero lo mínimo. Poco a poco veremos como va cogiendo color.

 

 3. Cuando el azúcar adquiera la tonalidad dorada, esté totalmente disuelto y la consistencia liquida podremos utilizarlo para caramelizar el molde que deseemos. Si disponemos de un termometro de cocina sabremos que está listo cuando alcance los 120º. Hemos de tener en cuenta que cuanto más tiempo lo dejemos al fuego se pondrá más oscuro  y adquirirá un sabor más amargo, y si nos pasamos bastante acabará quemando y no podremos emplearlo. 

 

Así de fácil podemos obtener un caramelo para utilizar en el momento, de manera que si un día os encontráis con que se os acabó el tarro o simplemente os apetece hacerlo casero aquí tenéis las pautas tan sencillas que hay que seguir. Otro día subiré un post con la formula para hacer caramelo para conservar, de manera que  podamos guardarlo y mantenerlo líquido hasta su utilización. 

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TARTA DE LOS DOMINGOS


TARTA DE LOS DOMINGOS

 

Como hace ya algún tiempo que no elaboro una tarta y esta semana estuve de antojillo (me da la risa porque suelo estarlo a menudo, pero alguna excusa tengo que poner),  cogí mano de la lista de  mis recetas “pendientes´´ y me puse a la tarea con devoción. 

He de reconocer que nunca había oído hablar de esta tarta, fue hace unos meses cuando una compañera de trabajo me hablo de ella. Me dijo que era tan mítica como la tarta de la abuela, es el típico postre que se hace muy rapidillo, utilizando esas texturas dulces que tanto gustan y que nos podemos encontrar en algunos hogares un domingo cualquiera. Sentí curiosidad y le pedí la receta .

Efectivamente, tenía muy buena pinta, la elaboré en aquel tiempo y me encantó, estaba buenísima. Desde entonces tengo el run run en la cabeza de  versionarla  para el blog. Una cosa por otra, aún no me había puesto, así que esta semana me lance a por ello. Sobra decir que es un autentico vicio, elaboré tres tartas estos días y las estuve paseando por las casas de la familia de un lado a otro (atiborrándolos a ellos y atiborrándome yo), luego tengo cargos de conciencia con la báscula, todo no se puede tener , pero que me quiten lo bailao… Os animo a probar a hacerla y que me contéis que os pareció. Seguro que acaba siendo una de vuestras favoritas…

 

 

INGREDIENTES

Para las capas de galleta:

  • 1 paquete de galletas tipo María.
  • Leche tibia para remojarlas.

Para la crema pastelera:

  • 750 ml de leche.
  • 200 g de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 60 g de maizena.
  • Corteza de limón y una rama de canela (para la forma tradicional).
  • Canela en polvo y corteza de limón (para la thermomix).

Para la nata montada:

  • 750 ml de nata para montar.
  • 80 g de azúcar glass.
  • 2 cdas de queso cremoso (tipo Philadelphia).

Para el toffe:

  • 150 ml de nata para cocinar.
  • 125 g de azúcar.
  • 75g de mantequilla.

 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Las cantidades que están indicadas son para realizar la tarta en un molde de 24-28 cm de diámetro y dan lugar a 8-10 raciones abundantes con las que degustar un buen postre de sobremesa. Es muy sencillo de elaborar y el resultado es dulcemente exitoso.

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a elaborar la crema pastelera. Para ello cogemos un cazo e introducimos en él la leche, la rama de canela y la corteza de limón. Llevamos todo a ebullición a fuego intermedio. Mientras calienta, en un bol batimos a parte  los huevos, el azúcar y la maizena. Una vez que la leche rompe a hervir retiramos la canela y la corteza y añadimos la mezcla del bol. Revolvemos con una varilla de continuo mientras la materia va espesando. Una vez que hierve y adquiere la textura cremosa podemos retirarla del fuego.
  2. Ahora que tenemos la crema vamos a empezar a componer la tarta. Cogemos el molde donde la vamos a hacer y cubrimos la base con galletas, no importa que queden huecos. Volcamos un poco de crema por encima para que reblandezcan y colocamos otra capa de galletas tapando los huecos para que queden salteadas. Volcamos el resto de la crema y alisamos un poco la superficie con una cuchara. Dejamos que espese algo durante media hora.
  3. Encima de la crema vamos a poner otra capa de galletas, esta vez con una es suficiente. Antes de esparcirlas las remojamos un poco en leche tibia para que ablanden.
  4. Una vez lista la capa de galletas vamos a por la de nata. Para ello introducimos en un bol la nata, el azúcar glass y las dos cucharadas de queso cremoso (el queso nos ayudará a espesar) y batimos sin parar hasta que monte  todo. Para que monte mejor recomiendo meter las varillas de la batidora media hora previamente en el congelador. Una vez que tenemos la nata montada (sabremos que está lista cuando cojamos un cucharada, le demos la vuelta y ésta no se caiga) la esparcimos encima de la galleta y con una cuchara vamos aplanando bien por todos lados hasta que quede la superficie lisa.
  5. Por último nos queda la crema de toffe para bañar la superficie.  En una sartén elaboramos un caramelo con el azúcar y las dos cucharadas de agua. Simplemente dejamos que se haga solo, a fuego intermedio, y sin revolver. Lo que si podemos hacer es menear un poco la sartén de vez en cuando. Cuando el caramelo esté liquido bajamos el fuego al mínimo y le vamos añadiendo poco a poco la nata de cocinar (previamente templada en el microondas). Una vez que esté mezclado añadimos la mantequilla a temperatura ambiente en trocitos pequeños revolviendo hasta que se funda bien. Ahora que tenemos el toffe lo introducimos en un recipiente de cristal y dejamos que enfríe un poco. Cuando esté templado podemos bañar la tarta por encima con el. Dejamos que enfríe unas horas en nevera y luego ya la tendremos lista para desmoldar y servir.

 

CON THERMOMIX

La tarta que hoy os traigo es muy sencilla de hacer, y si para encima disponemos de la thermomix los tiempos para hacer la crema pastelera, la nata montada y el toffe se reducen muchisimo, de manera que no hay excusa para no ponernos manos a la obra. Las cantidades indicadas  van acordes para un molde de 24-28 cm de diámetro y aproximadamente salen unas 8-10 raciones considerables. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a comenzar elaborando la crema pastelera. Para ello metemos en la thermo todos los ingredientes necesarios y la programamos 14 minutos a 90º en velocidad 3 con la mariposa colocada. Una vez que la tenemos lista retiramos la piel de limón y comenzamos a componer la tarta. 
  2. Extendemos por la base del molde que vamos a utilizar galletas tipo María cubriéndola, volcamos un poco de crema en caliente por encima para que reblandezcan y extendemos otra capa de galletas tapando los agujeritos que quedan en la anterior de manera que queden las galletas salteadas. Cubrimos con el resto de crema pastelera y alisamos la superficie con una cuchara. Dejamos enfriar media hora. 
  3. Cuando la crema haya espesado un poco esparcimos galletas por encima, esta vez solo una tanda, remojándolas previamente en leche tibia para que reblandezcan. 
  4. Ahora que tenemos la primera capa de crema lista vamos a por la segunda, la de nata montada. Colocamos la mariposa en la thermomix una vez limpia, y agregamos los ingredientes correspondientes. La programamos a velocidad 3 1/2 sin tiempo, hasta que monte bien. Hay que tener cuidado de no pasarse y parar la maquina cada poco para que no se corte. Sabremos que esta montada cuando al coger una cucharada y darle la vuelta la nata no caiga. Una vez lista la extendemos por encima de las galletas reblandecidas y alisamos bien con una cuchara por encima presionando por todos lados para que no queden huecos. 
  5. Tenemos la capa de crema y la de nata extendidas, con lo cual ahora solo nos hace falta darle un baño de toffe por encima. Para ello hacemos un caramelo con el azúcar y dos cucharadas de agua en la sartén. Lo dejamos a fuego intermedio hacerse solo, sin revolver. Podemos menear un poco la sartén de cuando en cuando, eso sí. Mientras se hace introducimos en la thermo, una vez limpia, la nata y la mantequilla y programamos 2 minutos a 100º en velocidad 4. Cuando el caramelo esté liquido programamos la thermo 2 minutos más a 100º en velocidad 1 y vamos añadiéndolo por el bocal poco a poco. Cuando termine introducimos el toffe en un bol de cristal y dejamos que enfríe. En el momento que ya esté algo frío ya podemos bañar la tarta con el y dejarla en nevera unas horas o hasta el día siguiente , cuando desmoldaremos y serviremos al gusto. 

 

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FLAN DE HIGOS

FLAN DE HIGOS

 

 

¡Estamos en plena temporada de higos! ¿Que quiere decir esto? Pues que no debemos desaprovechar la oportunidad que este árbol tan especial , la higuera, nos brinda. Nada como la fruta de temporada casera para hacer miles de recetas diferentes, tanto en cocina como en repostería. 

Hace unos días subí el post de la mermelada  de higo, muy rica para el desayuno o merienda , untada en unas tostaditas  con un poco de queso. Esta semana decidí hacer una receta utilizando la anterior como ingrediente principal. Después de darle vueltas, pensé que un buen flan era la opción ideal . Oteando por Internet (me encanta coger ideas de otros usuarios, hacer mezclas y enredar con mi toque personal) , me fijé en que la mayoría de las recetas de flan de higos las disponen  como el típico flan de huevo al baño María, solo que agregando higos confitados, secos, etc. Sin embargo a mi se me antojó hacer un flan diferente, sin baño María, cremoso y con ese sabor a higo que tiene que coger el protagonismo, de manera que me puse a experimentar…

El resultado fue ¡optimo!, dispuse los ingredientes comunes, cuaje el flan con nata y queso dándole textura cremosa  y añadí la mermelada para rematarlo con un sabor diferente y exquisito, ya que es el que prevalece por encima de todo. Sin duda, es una de las recetas de las que me siento más orgullosa.

Os animo a crear este delicioso flan y si tenéis en vuestro poder higos y os apetece hacer la mermelada casera, aquí os dejo el enlace para elaborarla fácilmente.   http://midulcepecado.com/mermelada-de-higos/

 

 

INGREDIENTES 

(Para 10 comensales)

  • 650 ml de leche entera.
  • 650 ml de nata para montar (recomiendo la de Pascual).
  • 400 gr de queso cremoso (tipo Philadelphia).
  • 4 huevos.
  • 450 g de mermelada de higo.
  • 3 1/2 sobres de cuajada. 
  • Caramelo líquido. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

Suelo hacer los postres de tamaño generoso, las cantidades que están marcadas dan aproximadamente para diez comensales, de manera que si queréis hacer un flan un poco más recatado, de tamaño estándar, os recomiendo hacerlo en base a tres huevos, en vez de cuatro. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar, una vez que hemos escogido un  molde, vamos a bañarlo con caramelo líquido. Si optamos por hacerlo casero aquí os dejo el método más practico  http://midulcepecado.com/caramelo-liquido/
  2. A continuación disponemos de una cacerola grande e introducimos en ella el resto de ingredientes. Cogemos la batidora y batimos todo hasta que quede un mezcla homogénea. 
  3. Llevamos la mezcla a ebullición a fuego intermedio. Removemos constantemente con una varilla y una vez que rompa a hervir esperamos un par de minutos y la retiramos del fuego. 
  4. Volcamos la mezcla en el molde caramelizado y dejamos que enfríe unas horas o hasta el día siguiente en nevera. 
  5. Una vez cuajado procedemos a desmoldarlo sobre la base donde lo vamos a servir. Para darle un toque decorativo podemos por ejemplo cortar unos higos a la mitad y colocarlos en la superficie. Con estos sencillos pasos ya tenemos nuestro flan listo para sorprender. 

 

CON THERMOMIX

Vuelvo a recalcar para los que vayáis a utilizar la thermomix que las cantidades que arriba índico dan para un flan de tamaño considerable (diez comensales mas o menos) de manera que si lo queremos hacer un poco más estandar, utilizaremos las cantidades en base a tres huevos en vez de cuatro. Con la thermo podréis observar que elaborar este flan es muy sencillo, apenas nos llevará unos minutos. 

ELABORACIÓN

  1. Escogemos el molde que vamos a utilizar y lo bañamos con caramelo líquido. Si lo queremos hacer casero en este post os muestro la manera http://midulcepecado.com/caramelo-liquido/
  2. Introducimos en la thermo el resto de ingredientes. Programamos 20 minutos ,a 100º en velocidad 3.
  3. Una vez transcurrido el tiempo volcamos la mezcla en el molde y dejamos que cuaje unas horas o hasta el día siguiente en nevera. 
  4. Cuando el flan ya esté cuajado podemos proceder a desmoldarlo sobre una base firme. Como ornamentación en este ejemplo he cortado unos higos por la mitad y los he puesto en la superficie , pero hay mil maneras de decorar al  gusto de cada uno, eso si, un consejo cuando nos hallamos en este menester, “a veces menos es mas´´, no por cuanto mas adorno le metamos va a quedar más bonito… a veces con un par de elementos queda mucho mas fino el decorado.

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MERMELADA DE HIGOS

MERMELADA DE HIGOS

 

 

Esta semana vamos a dedicar el post a una fruta de temporada que está deliciosa y es muy nutritiva, el higo. Mi madre tiene en su morada un pequeño jardín con algún que otro árbol frutal, y es todo un deleite poder recoger sus frutos y aprovecharlos para hacer mermeladas, pasteles, tartas y cuantiosas recetas de repostería. Ahora en el mes de septiembre recogemos las avellanas, y acto seguido, recolectamos los higos. Es por ello que esta semana toca este tipo de receta, hay que aprovechar los ingredientes caseros siempre que se pueda.

Aquí en España, los higos suelen darse en los meses de Agosto y Septiembre, mientras que en el hemisferio sur se recogen en Febrero y Marzo. Existen muchas especies de higos, siempre ricos en fibras, sales y minerales. Por aquí suelen darse dos tipos primordialmente, podemos encontrarnos con las higueras comunes o con las Breveras o Bacoreras. Las primeras nos proporcionan una única cosecha, mientras que las Breveras producen dos, una entre Junio y Julio, donde se recogen las Brevas, y otra entre Agosto y Septiembre, donde se recolectan los higos. Las Brevas son de color oscuro, mientras que los higos comunes tienden a tener un color verdoso.

La nuestra es una higuera común, así que después de recoger varios kilos de higos tuve claro que lo mejor para gastar tanta cantidad es hacer una buena mermelada con ellos, aunque tengo que puntualizar que también están muy ricos si los utilizamos como contraste en recetas saladas.

A la hora de elaborar mermelada los higos deben de estar madurillos. Sabremos que lo están si vemos que tienen la piel rugosa y suave al tacto, y que el cuello no esta unido firmemente a la rama, sino que cuelga como si fuese a caer por su propio peso. 

Para hacer la mermelada únicamente necesitaremos los frutos, azúcar y un poco de  limón (este cítrico nos hace de conservante para que nos dure unos cuantos meses). Si ya tenemos los ingredientes a mano vamos a proceder con la receta…

 

INGREDIENTES

Para tres envases de mermelada:

  • 1 kg de higos limpios y troceados.
  • 300 g de azúcar moreno.
  • 200 g de azúcar blanquilla.
  • Zumo de un limón.
  • 1 cdta de canela molida (opcional).

 

DE FORMA TRADICIONAL

Antes de utilizar los envases para la mermelada los debemos de tener bien esterilizados. Es muy sencillo, primero los lavamos con jabón muy bien debajo del grifo y después los introducimos en una olla llena de agua junto con las tapas. La llevamos a ebullición, una vez que rompa a hervir el agua la dejamos unos minutos mas y apagamos el fuego. Retiramos los envases y las tapas y lo dejamos enfriar todo al aire libre. De esta manera los tendremos listos para usar.

ELABORACIÓN

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Cortamos los rabitos y los desechamos. Partimos los higos a la mitad (incluimos la piel)  y los ponemos en una olla junto con el azúcar, el limón y la canela. Los dejamos que maceren unas horas.
  2. Una vez que están macerados llevamos la olla al fuego y los cocemos unos 30-40 minutos, removiendo cada poco y quitándo la espumilla que queda a flote. Sabremos si la mermelada está lista si hacemos una pequeña prueba. Cogemos una cucharadita y la ponemos sobre la encimera. Esperamos un poco (enfría bastante rápido) y vemos la textura que va a coger. Si nos parece demasiado líquida cocemos la mermelada unos minutos más hasta adquirir la consistencia deseada.
  3. Una vez que hemos hervido la mermelada podemos triturarla para que no tenga grumos si así nos gusta más. Cuando tengamos la textura  por la que hemos optado introducimos la mermelada en los envases y cerramos muy bien las tapas. Podemos conservarla en un lugar fresco y seco. Si queremos que aguante bien unos meses debemos de hacerle el vacío. Para ello introducimos la mermelada en una olla y la llenamos de agua de manera que cubra los envases por debajo de las tapas. La ponemos al fuego y una vez que rompa a hervir la dejamos media hora para que se hagan al baño María. Retiramos los envases y dejamos que enfríen.

 

CON THERMOMIX

Lo primero que hemos de tener en cuenta antes de hacer la mermelada, es que los envases donde la vamos a introducir deben de estar esterilizados. Para ello los vamos a lavar bien, después los llevamos en una pota llena de agua a calentar (incluidas las tapas) y cuando hierba, pasados unos minutos, lo sacamos todo  y  lo dejamos secar al aire libre.

ELABORACIÓN

  1. Cogemos los higos y los lavamos bien debajo del grifo. Les quitamos los rabitos y los desechamos. Partimos los higos a la mitad (incluyendo la piel) y los introducimos en la Thermomix. Trituramos 10 segundos en velocidad 4.
  2. Añadimos el azúcar, el zumo del limón y la canela y programamos 50 minutos  en velocidad 1 en posición varoma. Una vez terminado el tiempo comprobamos la consistencia de la mermelada. Para ello cogemos una cucharada y la vertemos sobre la encimera. No tardará nada en enfriarse, en ese momento es cuando veremos la textura que le va a quedar. Si la queremos mas consistente la pondremos unos minutos más a cocer en la thermo y si nos gusta sin grumos trituramos 20 segundos en velocidad progresiva 7-10.
  3. Una vez que tenemos la mermelada al gusto llenamos los envases hasta dejar un centímetro libre por arriba y cerramos muy bien con las tapas. Si los queremos conservar durante tiempo les tendremos que hacer el vacío. Para ello llevamos los envases de nuevo a una pota, la llenamos de agua hasta cubrirlos por debajo de las tapas y la ponemos a hervir. Una vez que el agua hierva la dejamos 20-30 minutos más para que se hagan al baño María.
  4. Ahora que hemos hecho el vacío dejamos enfriar la mermelada. A la hora de conservarla optaremos por un lugar seco y fresco. Si queremos regalar algún envase podemos adornarlas de forma pintoresca, como en la foto que adjunto más arriba.

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PAN DE CALATRAVA

PAN DE CALATRAVA

 

 

Cuando escuchamos mencionar el pan de calatrava , la mayoría de la gente lo asocia con un tipo de postre , pero sin estar muy seguros de lo que realmente es. Alguien puede pensar que es un tipo de flan, o un pan determinado, o un postre frió que pueda llevar algo de pan…  Pues bien, no iríamos muy desencaminados, es una mezcla de todo ello.

El pan de calatrava es una especie de pudin típico de la región de Murcia, aunque también lo podemos encontrar por Castilla- La Mancha. Es un postre que se sirve frío, yo lo definiría como una especie de flan con trocitos de pan o bizcocho integrados. Se suele infusionar leche con aromas como la canela y el limón , añadir el resto de ingredientes e introducir  dentro trocitos pequeños de cualquier tipo de pan duro del día anterior o bizcochitos de soletilla hasta que ablanden para luego llevarlo todo al baño María. 

El pan de calatrava que hoy presento lo he elaborado con diversos ingredientes, he intentado jugar con ellos para obtener el postre lo más jugoso posible. Una vez que está desmoldado podemos ornamentarlo de muchas maneras, con nata montada, con sirope de chocolate, caramelo, fresa… lo que se nos venga a la cabeza. Es muy sencillo de hacer y apenas lleva tiempo de elaboración, así que no hay excusa,vamos a ello. 

 

INGREDIENTES

  • 8 huevos.
  • 350 ml de leche condensada.
  • 250 ml de nata de montar (recomiendo la de Pascual).
  • 250 g de queso cremoso (tipo philadelphia).
  • 250 g de pan duro.
  • Canela en polvo.
  • Caramelo líquido. 

 

DE FORMA TRADICIONAL

El pan de calatrava es muy sencillo de hacer. Una vez que hervimos los ingredientes solo tenemos que añadirle el pan duro y elaborarlo al baño María como si de un flan se tratase. Escogemos molde y comenzamos la tarea. 

ELABORACIÓN

  1. Caramelizamos en primer lugar el molde que vamos a utilizar para el pan y lo reservamos. 
  2. En un cazo introducimos la leche condensada, el queso  cremoso, los huevos, la nata y la canela en polvo y lo batimos todo. Lo calentamos un poco al fuego hasta que esté templado, no tiene que hervir. 
  3. Fuera del fuego añadimos el pan duro cortado en trocitos pequeños y dejamos que ablanden dentro un pedazo. Después batimos todo de nuevo e introducimos la mezcla en el molde.
  4. Llevamos el pan al horno para hacerlo al baño Maria, es decir, sobre la misma bandeja del horno o en un recipiente apto vertemos un poco de agua y encima  colocamos el molde. Horneamos a 180º unos 40 minutos o hasta que cuaje bien. Cuando pinchemos con un cuchillo y este nos salga limpio sabremos que está ya listo. 
  5. Dejamos enfriar en nevera unas horas y desmoldamos. Una vez que cortemos las porciones a la hora de servir el pan  podemos bañarlas con un poco de sirope de chocolate y adornarlas con nata montada de acompañamiento. 

CON THERMOMIX

Obtener el Pan de Calatrava  a través de la thermomix es el procedimiento más sencillo y rápido por el que podemos optar, en tres sencillos pasos estamos horneando ya al baño María. 

ELABORACIÓN

  1. Escogemos el molde que vamos a utilizar para hornear el pan y lo bañamos con el caramelo liquido.
  2. Introducimos en la thermomix la leche condensada, la nata, el queso, los huevos y la canela en polvo y mezclamos 30 segundos en velocidad 3.
  3. Programamos 4 minutos a 100º en velocidad 2 para calentar la mezcla.
  4. Añadimos el pan duro cortado en trozos pequeños y lo hundimos en la leche. Dejamos que se empapen un rato. Acto seguido programamos 30 segundos en velocidad progresiva 1-4. 
  5. Introducimos la mezcla en el molde y la llevamos al baño María al horno. Para ello añadimos un poco de agua en la bandeja o en un recipiente de horno y colocamos el molde encima. Horneamos a 180º unos 40 minutos o hasta que el pan este cuajado. Sabremos que está listo si al pinchar con un cuchillo este nos sale limpio. 
  6. Dejamos que enfríe unas horas en la nevera y luego ya podemos desmoldarlo y servir al gusto. A mi me gusta adornar las raciones con un poquito de sirope de chocolate y nata montada para darle un toque extra. 

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MARAÑUELAS

MARAÑUELAS

 

 

Hace ya tiempo tiempo que tenía ganas de volver a hacer las Marañuelas, unos dulces muy típicos de mi provincia, Asturias, más concretamente de los concejos de Candás y Luanco. Para matar el mono, esta semana me puse manos a la obra y elaboré varias bandejas para repartir entre la familia. 

Las Marañuelas son una especie de galletas compuestas por azúcar , huevo, harina y manteca. A partir de esos ingredientes  cada uno va variando la receta a su gusto, agregando diversos aromas y dándole su toque personal. Es un dulce muy recurrente en las zonas que he mencionado antes  de cara a la época  de Pascua, forma parte de las tradiciones entre padrinos y ahijados. Las podemos encontrar con diversas formas, siendo la más habitual la de espiral, pero independientemente, nosotros podemos darle la que queramos.  Los dos concejos están ligados a las Marañuelas, pero no utilizan la misma receta, hay una diferencia entre unas y otras. En las de Candás se utilizan los huevos enteros mientras que las de Luanco se hacen solo con las yemas. 

Partiendo de esa base, hoy os traigo una receta muy sencilla derivada de la composición que podemos encontrar en Candás. Como comprobareis, el proceso es muy sencillo y los ingredientes muy básicos. Recalco esto porque no es un dulce de los más baratos, mientras que si lo elaboramos de forma casera, por un coste mínimo podemos obtener mucha cantidad de  Marañuelas. Os animo a que si tenéis oportunidad hagáis turismo por estas localidades y si os gustan las galletas, aquí tenéis la manera más sencilla de obtenerlas en casa en el momento que gustéis. 

INGREDIENTES

Para 30 unidades:

  • 1 kg de harina de trigo. 
  • 300 g de mantequilla en pomada. 
  • 500 g de azúcar.
  • 4 huevos.
  • 1 vaso pequeño de anis (tipo taza de café solo).
  • 1 sobre de levadura quimica en polvo.
  • Ralladura de limón o naranja.
  • 1 cdta de aroma de vainilla (opcional).
  • Sal. 

DE FORMA TRADICIONAL

Para elaborar las Marañuelas solo tenemos que hacer dos sencillos pasos, amasar un poco la materia y darle la forma que mas nos guste. El resto es cosa del horno. Vais a comprobar que la masa se hace muy rápido y lo bueno es que no necesita reposo, una vez lista podemos proceder con ella. Las cantidades que arriba están marcadas dan para 30 piezas de tamaño considerable, si las queréis hacer más recatadas os recomiendo utilizar la mitad de ingredientes. 

ELABORACIÓN

  1. Hacemos un volcán con la harina sobre la mesa. Introducimos en su interior el resto de ingredientes y vamos mezclando y amasando poco a poco con las manos hasta conseguir una masa homogénea que esté blanda pero que no se pegue a la mesa. 
  2. Ahora que ya tenemos la masa lista no es necesario dejar que repose. Podemos comenzar a darle forma a las Marañuelas. Forramos una bandeja con papel de horno y vamos a ir colocando las piezas separadas unas de otras, así evitaremos  que  se peguen ya que van a crecer un poco en el horno. Para darle la forma a cada Marañuela cogemos un trocito de masa y lo estiramos como si fuera un churro con el grosor de una pila pequeña. Cogemos un extremo y lo vamos a ir enroscando como si fuese un caracol sobre la mesa, es decir, en forma de espiral. 
  3. Una vez que tenemos las galletas repartidas en la bandeja las horneamos a 180º unos 20 minutos o hasta que doren un poco por fuera. Cuando enfrien las tendremos listas para degustar. Si queremos conservarlas varios días las guardaremos en recipientes cerrados herméticamente. 

CON THERMOMIX

A la hora de hacer la receta con la thermomix recomiendo hacerla en dos veces si queremos utilizar el kilo de harina puesto que es bastante masa. A mí me salieron 30 unidades de tamaño considerable pero podéis hacerlas más pequeñas y por tanto en mas cantidad. 

ELABORACIÓN

  1. Introducimos la mantequilla en pomada fría y el azúcar y mezclamos 10 segundos a velocidad 3 1/2.
  2. Integramos los huevos, un vaso pequeño de  anís, la ralladura de limón o de naranja y el aroma si optamos por él. Mezclamos 10 segundos a velocidad 3 1/2.
  3. Vamos añadiendo poco a poco la sal, la levadura y la harina por el bocal sin tiempo y a velocidad 3 1/2 hasta que quede todo bien integrado. 
  4. Amasamos 2 minutos a velocidad espiga. Sacamos la masa sobre la mesa y si esta muy pegajosa añadimos un poco mas de harina manualmente. Debe quedar una masa elástica y  blandita, pero que no se pegue a la mesa. 
  5. Una vez que tenemos lista la masa no hace falta que repose. Podemos comenzar a darle forma a las galletas. Cogemos porciones pequeñas y las estiramos en forma de churro al grosor de una pila pequeña. Agarramos un extremo y vamos enroscando el churro como si fuese un caracol sobre la mesa. Colocamos las piezas sobre papel de horno en la bandeja de forma separada, ya que durante el horneado tienden a crecer un poco. 
  6. Horneamos las marañuelas a 180º unos 20 minutos o hasta que doren un poco por fuera. Una vez frías están listas para comer y si queremos que nos aguanten varios días podemos guardarlas en recipientes cerrados de forma hermética. 

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TARTAS DE MERMELADA Y MASCARPONE

 

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar,,,´´ Bien podríamos aplicar estas palabras de Machado a la hora de crear en la cocina o en la repostería. ¿ Y por qué digo esto? Pues muy sencillo…

A la hora de realizar tartas en casa, lo primero que nos encontramos delante es con una cocina llena de ingredientes y una mesa repleta de utensilios destinados a tal fin. Una vez que tenemos todo preparado y queremos comenzar  a elaborar   desde cero  nos preguntamos si será muy complicado lo que pretendemos  ya que no tenemos un camino marcado , si unas pautas si seguimos procedimientos de manual , pero no una base desde la que arrancar. No debemos preocuparnos por ello, una vez que construyamos los cimientos del camino poco a poco lo vamos a andar, y cuando nos demos cuenta, estaremos al final, decorando la tarta por fuera con todo su esplendor y hasta improvisaremos y se nos ocurrirán mil ideas durante el proceso, todo es ponerle ganas y comenzar. 

Las tartas que hoy os pongo como ejemplo están tratadas con un bizcocho de yogur calado en almíbar y relleno con capas de mermelada y crema de mascarpone, pero bien podemos utilizar cualquier tipo de bizcocho y rellenarlo con crema pastelera, trufa, ganaché, lo que se nos ocurra… Lo mismo nos pasa con la ornamentación, tenemos mil elementos decorativos que podemos utilizar para rematarlas. En estos casos como atisbé por las redes sociales la tarta de moda de kit kat hice una con dicha decoración, en otra opté por otro tipo de barritas y en la tercera me lancé a repartir elementos de chocolate de los que están repletos los supermercados y kioskos. Como veis podemos crear tartas sin mirar ninguna receta o manual, simplemente escogiendo elementos por separado, el almíbar que más nos guste, el bizcocho que se nos antoje, el relleno que mas nos apetezca y la ornamentación que la imaginación nos proporcione.

Dicho esto, os dejo la receta con la forma por la que he optado construir estas tartas. Espero que os guste y os animéis a probar. 

 

 

INGREDIENTES

Para el bizcocho:

  • 2 yogures naturales.
  • 6 huevos.
  • 450 g de azúcar.
  • 330 g de harina de trigo.
  • 180 ml de aceite de girasol.
  • 2 sobres de levadura en polvo.
  • Sal.

Para el almíbar:

  • 200 ml de agua.
  • 200 g de azúcar.
  • Un chorrito de aroma de vainilla.

Para el relleno:

  • 250 ml de nata para montar.
  • 250 g de queso mascarpone.
  • 50 g de azúcar.
  • 375 g de mermelada a escoger.

Para la decoración:

  • Nutella para ligar la decoración.
  • 6 paquetes de kit kat blancos y 6 de chocolate si optamos por esa ornamentación u otro estilo de barritas.
  • Conguitos de chocolate blancos y negros y fideos de colores.
  • Podemos decorar con galletas de chocolate, huevitos, Kinder Bueno, lo que se nos ocurra… 

 

DE FORMA TRADICIONAL

A la hora de montar la tarta es importante que el bizcocho y el almíbar con el que lo vamos a calar estén fríos, yo suelo optar por dejarlos hechos el día anterior, pero también se pueden hacer por la mañana y a la tarde hacer el resto de composición. 

ELABORACIÓN

  1. Lo primero que vamos a elaborar es el almíbar. Para ello cogemos un cazo e introducimos en él el azúcar y el agua. Lo ponemos a calentar y una vez que hierva lo retiramos del fuego y añadimos un chorrito de aroma de vainilla o coñac. Dejamos que enfríe.
  2. Seguidamente nos disponemos a realizar el bizcocho. Precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Engrasamos el molde que vamos a utilizar con un poco de aceite o mantequilla y harina. Yo suelo hacer las tartas con el de diámetro de 28 cm. 
  3. Cogemos un recipiente grande e introducimos en él los huevos y el azúcar. Batimos hasta blanquear la mezcla. Añadimos el aceite y los yogures y seguimos batiendo. Por último agregamos la harina, la levadura y la sal y continuamos el batido hasta que quede todo bien unificado.
  4. Introducimos la mezcla en el molde y lo llevamos al horno colocándolo en la segunda rejilla por abajo y dejando el calor solo por debajo. Horneamos sobre 40 minutos o hasta que pinchando con un cuchillo este nos salga limpio. Posteriormente lo dejamos enfriar. 
  5. Una vez que tenemos el almíbar y el bizcocho fríos comenzamos a componer la tarta. Dividimos el bizcocho con un cuchillo de sierra grande en cuatro partes iguales. Colocamos la primera parte calada con el almíbar con un pincel por ambos lados sobre la base donde vamos a servir la tarta y extendemos una capa de mermelada por encima (para que este mas blanda la mezclamos un poco con una cuchara antes).
  6. Cogemos una segunda pieza del bizcocho, la calamos por ambos lados y la colocamos encima de la mermelada. Batimos el mascarpone con la nata y el azúcar hasta que esté bien montado y extendemos la mitad sobre la capa de bizcocho. 
  7. Calamos una tercera capa y la colocamos encima de la crema de mascarpone. Distribuimos el resto de la mermelada y colocamos la última capa de bizcocho calada encima. Por la superficie extendemos la crema de mascarpone que nos queda. 
  8. Ahora que tenemos la tarta diseñada nos lanzamos con la decoración. Si vamos a pegarle elementos por la periferia utilizamos un poco de nocilla como pegamento. Por encima distribuimos los componentes que mas nos apetezcan, figuras de chocolate, gominolas, galletas, etc,,, De esta forma tan sencilla podemos hacer tartas con decoraciones muy dispares. 

 

CON THERMOMIX

Para crear este tipo de tartas vamos a utilizar la thermomix para hacer el almíbar, el bizcocho y el relleno de crema de mascarpone. Con unos sencillos pasos lo obtenemos todo y nos lanzamos a componer la tarta desde cero. 

ELABORACIÓN

  1. En primer lugar vamos a obtener el almíbar. Para ello introducimos en la thermo el agua y el azúcar y programamos 13 minutos, a 100º en velocidad 2. Una vez listo le añadimos un chorro de aroma de vainilla o coñac y dejamos que enfríe. 
  2. Ahora que tenemos el almíbar vamos a continuar con el bizcocho. Precalentamos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Introducimos en la thermo los huevos y el azúcar y programamos 6 minutos a 37º en velocidad 5. Añadimos el aceite y los yogures y mezclamos 20 segundos a velocidad 3. Agregamos la harina, la levadura y la sal y anotamos 30 segundos a velocidad 4. Una vez listo volcamos la mezcla sobre un molde engrasado con aceite o mantequilla y harina y lo introducimos en la segunda rejilla del horno empezando por abajo con calor solo por debajo. Sabremos cuando está listo a partir de unos 40 minutos cuando pinchemos con un cuchillo y este nos salga limpio. Desmoldamos  cuando no esté muy caliente y lo dejamos enfriar.
  3. Vamos a continuar con el relleno de mascarpone. Introducimos la nata, el queso y el azúcar en la thermo  y batimos a velocidad 3 1/2 hasta que quede bien montado (hay que tener cuidado de no pasarse con el batido).
  4. Una vez que tenemos el almíbar y el bizcocho fríos podemos proceder a montar la tarta. Para ello cogemos el bizcocho en primer lugar y lo dividimos con un cuchillo de sierra en cuatro partes iguales. Cogemos la primera parte, la calamos con un pincel con el almíbar por ambos lados y la colocamos sobre la base donde vamos a servir la tarta. Una vez calada extendemos la mitad de la mermelada por encima (debemos revolverla un poco con una cuchara para que quede menos espesa). Cogemos la segunda pieza del bizcocho , la calamos y colocamos encima de la mermelada. Extendemos la mitad de la crema de mascarpone y calamos la tercera capa. La colocamos encima y extendemos el resto de mermelada. Calamos la cuarta y última capa  y la colocamos. Sobre la superficie extendemos la crema de mascarpone que nos queda.
  5. Para ornamentar por los alrededores con cualquier tipo de barrita podemos utilizar nocilla a modo de pegamento. Por arriba adornamos al gusto con elementos de chocolate, galletas, gominolas, lo que se nos ocurra… Así de sencillo obtenemos una tarta con una estética muy chula que la hace ideal para cualquier tipo de celebración. 

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